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Críticas sobre Kentukis (22)
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Hefesto
 07 septiembre 2019
La obra de Samanta Schweblin parte de una idea aparentemente estrambótica: unas mascotas mecánicas con formas de animales, dirigidas por otros humanos elegidos al azar que pueden observarte e interactuar contigo pero no hablarte y de los que nada sabes en un principio. Sí, ya se que parece demasiado rebuscado e ilógico, que no los dejarías entrar en tu casa y espiarte, pero detente un momento y piensa que esa idea combina la necesidad creciente de gran parte de la población de vivir con mascotas por un lado, y por otro nuestra adicción a las redes sociales en las que podemos exhibirnos o “cotillear” a los demás sin pudor alguno.

Y girando en torno a esto, pasando de puntillas por el debate ético y dando por hecho que la moda se impone al sentido común, la autora argentina construye una obra coral en la que se intercalan relatos de gente que, o bien tiene un “Kentuki”, o decide ser uno de ellos a través de una pantalla y unos sencillos mandos.

La primera historia, fresca y divertida, ya te advierte de los peligros de esta situación y te hace prever que estás ante un thriller y un alegato en defensa de la privacidad. Pero en realidad lo que encontramos en esta obra son las vidas de distintos tipos de personas; ancianas, niños, adultos, oportunistas, malintencionados, pervertidos, gente buena y gente mala, seres a los que su vida les parece poco y otros que se consideran dignos de ser admirados... Y partiendo de estos personajes Schewblin orienta la narración hacia las distintas necesidades de dichas personas para tener/ser un Kentuki y la manera en que estos cambian su existencia. Nos describe diferentes vidas que tratan, casi siempre, de suplir algo que creen que les falta, ya sea compañía, una vía de escape a la cotidianidad o el trauma, un modo de obtener beneficios o la forma de tener a “alguien” en quien focalizar sus actos más viscerales o reprobables. Y es que la autora se permite apuntar en una frase que hay gente que paga por tener a otra persona como mascota, alguien real que les adore, y desde que eso tiene lugar, nada es impensable.

Todas las historias comienzan de un modo más o menos amable y van tendiendo a oscurecerse dando como resultado una novela muy recomendable que, una vez asimilada y reposada (a pesar de su aparente simplicidad), hace que te plantees cuestiones como, por ejemplo, ¿cuál será el siguiente paso en nuestro modo cada vez más impersonal de relacionarnos?
Enlace: https://elyunquedehefesto.bl..
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Begolibros
 25 julio 2020
Kentukis un libro que me parece muy original,esa especie de mascotas tecnológicas , puedes ser un kentuki o puedes tener un kentuki, ¿qué prefieres?. Algunos protagonistas son kentukis y otros tienen un kentuki, es un libro corto , más o menos en la primera mitad del libro a mí se me hizo un poco cuesta arriba, ya digo que la historia es original, interesante, pero a mí los dueños de los kentukis no me decían casi nada, pero es verdad que en la segunda mitad del libro todo o casi todo me ha gustado más, no quiero decir nada del argumento porque la gracia de este libro es que sepas cuanto menos mejor.
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CeciHauff
 30 marzo 2020
Este es el mejor libro que leí en esta cuarentena. Es una obra coral con muchos personajes cuyas historias sólo tienen en común a los kentukis. Todas están muy buenas.

Enseguida pensé en la serie "Black mirror". Lo que sucede es muy verosímil, no estoy segura si llega a ser ciencia ficción, porque la tecnología es muy actual y, tanto los conflictos como los personajes, son realistas.

El antecedente del kentuki podría ser unas mascotas virtuales chinas, que no me acuerdo el nombre porque nunca me interesaron, que hay que alimentar y acariciar virtualmente. Sólo que detrás de cada kentuki hay un ser humano random que pagó para estar ahí, y que podría ser de cualquier parte del mundo. El "ser" que maneja al kentuki no puede elegir qué muñeco va a habitar. Básicamente el kentuki es un tierno peluche con cámaras en los ojos, comandado a distancia por un desconocido.

Es un juego de voyeurismo que se divide  entre los que espían las vidas de los otros y quienes se dejan espiar. Algo muy propio de las redes sociales, sólo que llevado al extremo.

El libro se lee de un tirón, al menos a mí me enganchó. Y lo súper recomiendo, en especial a los docentes que buscan libros para leer con los chicos en el secundario. Creo que se van a enganchar y hay muchos temas para debatir.

Parece que revelé demasiada información, pero no, es sólo el comienzo.

Es el primer libro de Samantha Schweblin que leo y quiero más...


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Cacahuete
 17 septiembre 2019
La premisa de la novela son los kentukis. Una especie de furbys a control remoto, que establecen un vínculo entre dos personas: el amo, dueño del kentuki, y la propia mascota, controlada por una persona totalmente anónima desde su hogar. Dos completos desconocidos, uno de los cuales pasa a rondar a sus anchas por la casa de su "amo", con todo lo que ello conlleva. En las diferentes historias que se narran a lo largo de la novela se abordan cuestiones como el miedo a la soledad, la falta de contacto humano, la necesidad de búsqueda de formas de descargar la frustración, el miedo a la tecnología, la intimidad...la verdad, nada nuevo bajo el sol. Sin embargo está escrito con una fluidez y una convicción que engancha desde el principio. Lo que le falta de innovadora lo compensa con una crudeza que en ocasiones se hace algo excesiva. En algunos sentidos podría parecer ya desfasada, dado que el contacto entre personas desconocidas, con los riesgos que ello conlleva, son problemas que surgieron hace décadas, con la aparición de internet, pero quizá por ese motivo, aun a veces nos olvidamos que son temores que aun siguen presentes, y que por desgracia, en muchos casos están fundamentados sobre una base sólida. Quizá la única pega que le pondría es el punto de vista excesivamente negativo, y que al final lleva a que se vuelva predecible.
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Elmarcapaginasrojo
 14 julio 2020
Recientemente Samantha Schweblin ha recibido el premio Mandarache de los jóvenes lectores por su novela Kentukis. Había leído algunas reseñas bastante interesantes y la recomendación por parte de algunos booktubers, así que era una de las novelas que estaba desde el año pasado en mi lista de pendientes.

Los Kentukis son una especie de muñecos interactivos, que recuerdan en algún aspecto a los furbys pero más evolucionados. Algunos tienen forma de pájaro, otros de dragón, otros de oso… con el fin de aparentar seres cariñosos e inofensivos. Pero detrás de los movimientos y las reacciones de estos pequeños robots se encuentra una persona. Una persona que te observa en tu día a día

De esta forma la autora nos habla de un problema actual, la continua sobrexposición en las redes sociales y el abuso de la tecnología que vivimos a día de hoy. La sociedad vive mostrando su vida intima y ha perdido el pudor a que otros vean cómo somos cuando estamos a solas.

La historia está contada a través de las personas que actúan como Kentukis y de manera indirecta de las personas que los poseen. Tenemos desde una señora jubilada que se obsesiona con la vida de una joven, un joven qué ve el negocio que se esconde tras los Kentukis y otro que se obsesiona por escapar de la situación que vive en su casa. Diferentes historias para contarnos problemas reales que se esconden detrás de los muchos perfiles que vemos en las redes sociales.

Leyendo Kentukis, he recapacitado sobre la cantidad de veces en las que antes de hablar con alguien ya no llamamos, sino que recurrimos al whatsapp, de la cantidad de veces que cuando nos sentimos solos necesitamos colgar una foto para transmitir que estamos bien en vez de contar lo que nos pasa y es que a través de estos extraños minirrobots la autora nos plantea todas estas preguntas.

Escrita en de manera sencilla y con capítulos cortos, las historias de los diferentes protagonistas se van alternando. Aunque la novela me ha gustado, sobre todo el tema principal que trata, sí he echado de menos una mayor profundidad en los personajes y es que con apenas 250 páginas al tratar varias historias se me ha quedado un poco corto y creo que podía haber profundizado más en la vida personal de cada uno de los protagonistas. Pero a fin de cuenta si queda planteado de manera clara las carencias en las vidas de cada uno de ellos y el porqué de su obsesión por estos seres,

Destacó la forma de escribir de la autora clara, concisa y cruel cuando tiene que serlo. Me ha recordado bastante a Black Mirror y es que perfectamente podría ser un capítulo de esta exitosa serie. Sin duda leeré más novelas de Samantha Schweblin,

En definitiva, recomiendo Kentukis tanto a adultos como jóvenes. Es una novela que trata un tema muy actual como es la pérdida de humanidad tras las redes sociales, la pérdida de nuestro yo, la pérdida del contacto con la sociedad, con los amigos y con la familia y sobre todo plantea una gran pregunta ¿quieres observar o ser observado?

NOTA: 3/5
Enlace: https://elmarcapaginasrojo.w..
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ColibriAmistoso
 31 enero 2020
Hoy os quiero dar mi opinión sobre este libro.

No os voy a mentir, esta genial, te engancha de tal forma que no puedes dejar de leer.

La autora nos presenta un futuro no muy lejano en el que estos "muñecos" aparecen en el mercado para ocupar el espacio de las mascotas tradicionales.
Existen dos tipos de Kentukis: el muñeco y quien observa (desde vete tu a saber donde) a su dueño.
En el libro vamos a meternos en las vidas de muchas personas, quizás mas de lo de debieramos, algunos "son" kentukis y otros "tienen" kentukis.

Descubriremos como los kentukis generan una dependencia casi enfermiza en quienes los poseen, ya que si no se recargan perderan la conexión y no podrán volver a conectarse con nadie, ya que el kentuki solo tiene una "vida".

Vamos a conocer las vidas de mucha gente, como afecta el que alguien este observando a otros, como esas personas que "son" kentukis quieren más de sus amos o quieren ser libres (si es que es posible), como los amos buscan la manera de comunicarse con esas personas que están detras de esa apariencia adorable que le da el kentuki.

¿Conseguirá SnowDragon tocar la nieve y volver para contarselo a los otros kentukis?

¿Y tu, que prefieres, ser o tener un kentuki?
Enlace: https://losviajesdecolibris...
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macarenamamone
 13 noviembre 2018
Una sorpresa. Entré con precaución a esta historia por las malas reseñas que había leído y tal vez así, sin expectativas, lo disfruté muchísimo más de lo que esperaba.
El argumento me enganchó desde la primera página, los kentukis son unos peluches que, al estilo gran hermano, lo ven todo, y quienes lo poseen nunca saben quién los está mirando, puede ser un vecino como alguien que vive en la otra punta del planeta. Además, me pareció interesante como está estructurada la novela, que cuenta la historia de algunos personajes centrales (Emilia, Alina, Enzo, Marvin y Grigor, creo que no olvido ninguno) y mecha algunas historias más esporádicas que no se vuelven a tocar. Creo que es interesante, más allá de seguir la progresión de tres o cuatro personajes principales, tener esos episodios extras que narran otras experiencias, quizás mas cortas aunque no menos impactantes, con los kentukis.
Me gusta como Schweblin retrata el “boom” de cierta moda que, en un comienzo, todos podemos juzgar de ilógica, pero que aún así se instala y es aceptada por la sociedad, incluso por quienes tenían sus reparos al principio. La manera en la que los kentukis empiezan a aparecer y poco a poco pasan a estar en absolutamente todos lados es muy actual y la autora capta ese fenómeno muy bien.
Otro punto que me gustó es la representación de una sociedad divida entre los que son mirados y los que miran, los que “tienen” (un kentuki) y los que “son” (un kentuki), es interesante pensar por qué y qué implica que algunos elijan ser mirados y otros elijan mirar.
Por último, creo que lo que más me gustó de esta novela es ese tinte de cyber punk que tiene cuando los que “son” kentukis se meten tanto esa vida virtual y paralela que se sienten más kentuki que humanos. La “vida” kentuki empieza a tomar más importancia que la vida humana, tanto que casi podrían vivir sin esa parte humana. Los límites entre ambas “vidas” empiezan a difuminarse.

En fin, para mí, Kentukis es un súper recomendado, tanto el libro como la autora, a quien pienso seguir leyendo.
(Son cuatro estrellas porque esperaba algo más impactante para el final)
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Rosa44
 26 agosto 2020
La novela trata temas de actualidad como la pérdida de la privacidad ante el avance tecnológico. Observar la vida de otras personas o ser observado, es decir, ser activo o pasivo. La falta de legislación ante el progreso tecnológico es otro tema de la novela. Se remarca que existe el uso de la tecnología con buenos propósitos como el rescate de la chica , o con los fines contrarios como en el caso del acosador de un menor de edad. El voyeurismo tecnológico es un signo de la actualidad.


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Zairamec
 08 julio 2020
Samantha Schweblin es una de las escritoras latinoaméricas que descubrí este año y cada que leo un libro suyo me atrapa aún más, en esta oportunidad quiero hablarles de su novela "Kentukis" si bien ella es una cuentista (una gran cuentista), se ha aventurado en la escritura de novelas que terminan siendo cortas, pero llenas de muchas reflexiones, con personajes con pocas descripciones en lo referente apariencia y nombres, pero con análisis profundos de su cotidianidad y termina con finales abiertos, confusos, inconclusos y para mí, majestuosos (siempre termino aplaudiendo y asintiendo cada vez que terminó un cuento suyo).

Regresando, ¿De que va "Kentukis"?, bueno, es una novela donde el eje central de la narración es lo que hoy se ha convertido en el lenguaje universal, la tecnología y su multiplicidad de dispositivos, aquí estos se llaman Kentukis y son una mezcla de tamagoshis con esos famosos furby que incoporaban inteligencia artificial, solo que aquí son unos peluches con formas de animales reales o fantásticos, como conejos o dragones, que son controlados y manejados por otro ser humano, entonces tu puedes ser dos tipos de usuario, el que compra el Kentuki y que por lo tanto esta abierto a que sea observado por este y los que compran el software que son quienes controlan los kentukis y se meten en las casas de otros, pero aquí todo mundo sabe como funciona, es conciente que quien esta al otro lado de la pantalla es otro ser humano ubicado en quien sabe que lugar del planeta y quien sabe con que intenciones y aún asi acepta hacerlo parte de su vida y de su cotidianidad, la única regla: un dispositivo por cada software, asi que si se daña se desecha y si lo apagas porque te aburres de "tu amo", pierdes tu dinero.

Hasta aquí es el eje central, despues la autora mete estos Kentukis en distintas familias y va contando lo que sucede en cada una de las casas, algunas historias estan centradas en los amos con historias curiosas, divertidas, agradables, es como decirlo, la parte bonita e inocente, ver a otros comer, servir como compañero a una persona solitaria (pues sí, podría considerarse una especie de mascota por la forma que tienen y porque se mueven a voluntad), pero por otro el lado te muestra la parte peligrosa de la historia, secuestro, acoso, abuso, exposición, destrucción. La narración va de una casa a otra, de una familia a otra tipo cortes de cine y con su ritmo te va contando lo que se siente estar en cada uno de esos escenarios. 

Disconfort, sí, fue todo lo que sentí en la lectura. Es una novela que tiene la habilidad de hacerte sentir desconcertado, pero a la vez aburrido, porque a veces da la sensación que no esta pasando nada, pero si tus ojos se fijan bien, si eres capaz de leer y te concentras serás capaz de abrir las cerraduras que blindan todos los escenarios familiares, cerraduras que ocultan los secretos, los problemas, los dilemas, el dolor, el llanto, en fin, los problemas que siempre vienen en las cajas y las bolsas que cada miembro de la familia mete en la casa que se convertirá en su hogar; y son estos secretos los que, sin saberlo (o tal vez sabiéndolo, pero con aceptación conciente) estan dispuestos a revelar a través de una forma aparentemente inocente, un muñeco llamado Kentuki, o tal vez también es solo el reflejo de ese extraño "morbo" o placer que ha invadido la sociedad actual, el querer ser observados pues así podemos curar ese extraño veneno que parece diseminarse en el aire, pues hoy en día solo podemos existir si vivimos en la red (y viceversa).

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AlmaLectora
 03 junio 2020
Este libro me ha sorprendido bastante. Primero porque no sabía de lo que trataba y segundo por su estructura. 

Nos encontramos con capítulos protagonizados por diferentes personajes pero sin nexo de unión entre ellos físicamente. Solo les une las criaturas que se han puesto de moda en el mundo, los kentukis. Unos seres interactivos muy parecidos a lo que nosotros conocemos como Furbis. Pero tienen una particularidad, una persona lo compra como mascota y otra compra una clave para manejar un kentuki. Nunca sabe que le va a tocar ni a que casa le van a llevar. 

Con este experimento la autora nos muestra las diferentes personas que compran un producto u otro de los kentukis. Cómo empiezan y acaban relacionándose con ellos. Las personas que puede haber tras la cámara y manejando el kentuki. Unas veces la autora nos presenta pequeños capítulos que pueden mostrarnos un lado del mismo kentuki que en el anterior capítulo, viendo los dos lados de la historia. 

Me ha gustado mucho ver la evolución de algunos personajes y es que algunos si los seguimos a lo largo de varios capítulos y vemos su cambio con las mascotas interactivas. Cuáles eran sus motivos al principio para tener el kentuki y cómo van cambiando a lo largo de la "relación", y como termina toda la historia. Y es que mucha gente crea una imagen, como en las redes sociales, falsa o se imagina que esa persona es así para crear su burbuja de felicidad. Y me ha gustado toda esa crítica social de la autora hacia las redes sociales y los falsos ídolos. 

Creo que lo mejor para saber de esta obra es leerla. Es muy difícil describir todo de lo que habla. Porque tiene tantas historias. Aunque creo que además de ese nexo de unión de los kentukis el otro seria que los personajes al principio estaban solos, se sentían perdidos. Y con la compañía de esta criatura encontraron  ilusión por algo. Pero la autora muestra que todo es una ilusión. Es duro. Pero el mundo es así. Con sus cosas buenas y malas.

En conclusión, una historia sobre unos seres que sacan a los protagonistas de la soledad, dándoles una realidad de felicidad falsa. Y al final la autora se lo demuestra. Pero muestra la vida tal cual. Es una gran critica a las redes sociales y a la actual sociedad que se encierra tanto en vidas falsas o inventadas en internet.
Enlace: https://almalectora.wordpres..
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