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ISBN : 8415943105
Editorial: Ediciones Toromítico (27/02/2017)

Calificación promedio : 4.52/5 (sobre 59 calificaciones)
Resumen:
Cuando en lugar del chico huérfano que pretendían adoptar, Ana Shirley, una niña pelirroja de once años, aparece en las vidas de Marilla y Matthew Cuthbert, dos hermanos solteros que viven en su casa familiar de Tejas Verdes, en el pequeño pueblo de Avonlea, sus vidas y las de cuantos la rodean cambiarán para siempre. Con su vivacidad, risas y lágrimas, y sobre todo su alegría e imaginación, Ana conseguirá formar parte, por primera vez en su vida, de una familia, y ... >Voir plus
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Críticas, Reseñas y Opiniones (45) Ver más Añadir una crítica
MarisaCB
 01 diciembre 2020
Lucy Maud Montgomery (1874-1942) fue una apasionada de la fotografía, costurera, esposa de un párroco y madre de dos hijos que escribió veinte novelas, quinientos relatos y un buen número de poemas.
En 1908, se publicó por primera vez la obra que la llevaría a la fama mundial y que ha perdurado hasta nuestro siglo "Ana la de Tejas Verdes". Se trata del primer volumen de ocho cuyo foco principal es la vida de la huérfana Ana Shirley.
Poco más se puede decir de esta historia que ha atravesado las barreras del tiempo, espacio, género, edad y evolución social cuyos temas son fácilmente representativos de todas las épocas; la adaptación en el medio, el sentimiento de orfandad, la relación con la familia, las primeras amistades, la aceptación social y el autodescubrimiento, entre otras.
Con una narrativa ágil, sencilla, amena, descriptiva, bucólica, ambiental y muy humorística, así como una prosa elaborada de amplio vocabulario, L.M. Montgomery expresó en la figura de Ana Shirley, y su entorno, grandes momentos autobiográficos y sus propios pensamientos.
La acción, a pesar de estar contado en tercera persona, se centra principalmente en la figura de Ana Shirley.
Este personaje destaca principalmente por ser una niña vivaracha, de fuerte carácter, soñadora, inocente, romántica, encantadora, honesta, imaginativa, parlanchina, locuaz, con ciertos aires de vanidad y con un gran corazón. A su corta edad ha sufrido muchos desplantes de familias que solo la han utilizado como niñera o criada, siendo por ello su mayor deseo amar y ser amada.
En un principio la figura de Ana puede resultar irritante e incluso repelente por su pretenciosa forma de hablar y su grandilocuencia, sin embargo, poco a poco, Ana se hace hueco en el corazón del lector que logra empatizar con ella y reír con sus ideas descabelladas y comentarios dramáticos.
Además de Ana, numerosos personajes circulan entre las páginas de la novela. Todos y cada uno de ellos tiene una personalidad completa y un trasfondo complejo que en sus relaciones conforman un conjunto particular que otorga de forma maravillosa diferentes puntos de vista. No hay ni uno solo de estos personajes al que no se le coja cariño, inclusive aquellos que son desagradables o sienten animadversión hacia Ana y así lo expresan constantemente.
Destacan Marilla y Matthew, dos personas entrañables cuyos pensamientos son tan dispares y a la vez complementarios.
Marilla, es un personaje complejo por el cual L.M. Montgomery retrata la idiosincrasia isleña de la época, así como los valores predominantes en una sociedad en la que la reputación y respetabilidad pueden suponer un coste fatal para la familia. En contraposición, Matthew aporta un aire más melancólico, reservado, sensible, amoroso y condescendiente. En otras palabras, es la antítesis de su hermana, aunque a su vez conforman una pareja de lo más armoniosa.
Se podría decir que la obra está seccionada en dos partes, a pesar de que en la novela no está contemplada dicha separación. La primera, que compone alrededor de tres cuartos de la obra, narra la llegada de Ana a Tejas Verdes, su reconocimiento del lugar, adaptación y sus relaciones sociales. Todo ello ligado a un sinfín de intrépidas aventuras, desafortunados y divertidos accidentes y expresiones ingeniosas. A pesar de que la trama no decae en ningún momento el tiempo en el que transcurre la acción es muy lento.
A diferencia de ésta, en la segunda parte los años suceden de forma vertiginosa descubriendo a una Ana adolescente más madura en donde las anécdotas divertidas y los comentarios ingeniosos caen en descenso desarrollando problemas más serios como la búsqueda de un lugar en la sociedad, las primeras relaciones o la separación de la familia y amigos.
Como se puede apreciar, uno de los aspectos de L.M. Montgomery deja muy bien reflejado es el paso del tiempo y la maduración personal. En Ana, el lector, puede apreciar las diferentes etapas por las que todo ser humano debe pasar. de este modo, las nuevas preocupaciones, adaptaciones y problemáticas dejan de ser infantiles y se convierten en temas más serios y tangibles.
Al igual que Ana crece y madura el resto de personajes también lo hace, de esa forma se combinan y se muestran diferentes realidades creando una vista panorámica del pueblo y su realidad.
Del mismo modo, cada uno de los episodios, así como las conversaciones que mantiene Ana con los habitantes del pueblo, familia y amigos que la rodean, transmiten grandes valores y conocimientos como pueden ser la amistad, la sencillez, el esfuerzo, la familia, el amor por la naturaleza, la vanidad, la autoestima, la soledad, el amor o la aceptación, entre otros.
La obra no decae en ningún momento, los capítulos son breves y están repletos de historietas y aventuras que mantienen atrapado al lector, haciéndolo disfrutar y reír.
La ambientación que la autora describe es maravillosa. Los bucólicos parajes y el aire naturalista que tiene la obra quedan detallados de forma tan poética y minuciosa que el lector se sentirá completamente trasladado.
A pesar de ir dirigido a un público infantil, la cantidad de temáticas tratadas, las reflexiones que se hacen y los valores transmitidos convierten la obra en un imperdible para todos los públicos, pues cada lector rescatará y sacará alguna enseñanza.
Al igual que todos los clásicos que Edelvives se ha animado a publicar, la edición de "Ana la de Tejas Verdes" es una delicia para los sentidos. No solo por el formato de sus encuadernaciones y el cuidado con el que están diseñadas, sino también por las bellas ilustraciones que acompañan al texto.
En esta ocasión, Antonio Lorente presta sus pinceles para dar vida a la comunidad de Avonlea. Sus ilustraciones son sumamente bellas y reflejan a la perfección la esencia de la novela a través del retrato de aquellos momentos más significativos de la obra, aunado a la constante representación que presenta de la intensa conexión en que la historia está unida a la naturaleza. Los tonos cálidos, los paisajes y las expresiones en los rostros de los personajes complementan la edición de un modo sublime.
Como contenido adicional, Edelvives incluye un prólogo realizado por la nieta de la autora, Kate Macdonald Butler, un epílogo escrito por la conocida y aclamada autora de "El cuento de la criada", Margaret Atwood, y una breve biografía ilustrada de Lucy Maud Montgomery.
Sin duda alguna, "Ana la de Tejas Verdes" es una obra que ha dejado huella, y así lo reflejan las numerosas adaptaciones cinematográficas musicales, telefilms, obras de teatro y producciones radiofónicas, que se han realizado de la divertida y emotiva vida de uno de los personajes más mediáticos y entrañables de la literatura clásica, Ana Shirley.
Una novela que recomiendo abiertamente a todos los públicos cuya edición es digna de regalar, admirar y tener en la biblioteca personal como una joya de la literatura.
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Utopia
 25 diciembre 2020
No sé si ha sido el hype (las altas expectativas) o que no era el momento de leer esta historia, pero (por favor, no me lapidéis por esto) «Ana la de Tejas Verdes» no me ha cautivado. ¡Me ha gustado! Pero no me ha enamorado como a tantas y tantas generaciones de lectores.
Cuando cogí este libro solo sabía de él que era un clásico, que se habían hecho muchas adaptaciones audiovisuales (la última de ellas, en Netflix, con un éxito arrollador) y que Edelvivies ha creado la edición más bonita del mundo. Y, por supuesto, que todo el mundo me lo recomendaba. Gente, además, que me conocía bien, con lo cual, yo confiaba (y confío) en su criterio. de hecho, no se equivocaron:
Me encanta la ambientación. Esa vida rural, las descripciones que hace la autora de la naturaleza, los ojos con los que Ana Shirley observa y vive los prados, las lagunas, los árboles...
Por supuesto, la imaginación, creatividad y dicharachería de la protagonista son una pasada. No solo conforman su personalidad, sino que son el eje central de la trama: cómo estas características, poco habituales entre los ciudadanos de Avonlea, se abren paso con dificultad al principio para terminar enamorando a todos al final.
Además, la autora tiene frases y reflexiones bastante buenas, de esas que yo lleno de post-its.
PERO... Y aquí es donde viene la parte negativa: no he conectado prácticamente con ningún personaje. Entiendo que tengan que hacer contraste con Ana para que la protagonista brille más, para que haya conflicto y que las diversas evoluciones y arcos de personajes tengan sentido. Narrativamente hablando es una técnica impecable. Pero no me he sentido cómoda en Avonlea, no tenía la necesidad ni la ilusión por abrir el libro para reunirme de nuevo con estos personajes. Ni siquiera con Ana (no me matéis, por favor). Es decir: sí, tiene mucha imaginación, una mente despierta, inquieta, una pasión que traspasa el papel... Pero, en mi opinión, este personaje se ha visto empañado por la época: ese catolicismo extremo, que concentrara gran parte de sus esfuerzos en agradar, que fuera tan dura consigo misma (¡que tu pelo rojo y tus pecas son AMOR!)... No sé, con Ana ha sido una de cal y otra de arena.
Como ya digo, esta sociedad no es para mí. Vengo de haber releído por tercera vez "Orgullo y prejuicio", (ambas ambientadas en el siglo XIX; aunque la de Montgomery, a finales, y la de Austen, a principios), y no sé por qué conecté o me sentí más integrada y a gusto en la de "Orgullo y prejuicio". Tal vez porque no era la misma la situación de una familia inglesa que la de una canadiense. Pero como las comparaciones, aparte de ser odiosas, son inevitables, pues en este sentido "Ana la de Tejas Verdes" salió perdiendo.
El final: cuando parece que ya me gusta más la historia porque es genial ver cómo las mujeres van a la universidad, va la autora y recurre al "plot twist fácil". Lo digo así porque es un giro de trama, lo cual está bien, pero me lo olía a la legua. Porque cualquier drama que hubiera en el resto del libro estaba siendo demasiado light y estaba claro que tenía que pasar algo, un golpe de efecto que hiciera remarcar los anteriormente citados arcos de personaje. Además, no sé si me ha convencido mucho la evolución final de Ana. Todos dicen que lo verdaderamente importante es que la protagonista no pierde su esencia a lo largo de las páginas, pero yo sí que he visto que ha sacrificado muchas cosas de sí misma por agradar a los demás y eso me ha apenado mucho. Que igual soy yo la única que lo ha percibido así, pero es la sensación que me ha dado.
Por otra parte, hay-muy-poco-salseo. Jajajaja lo siento, pero me esperaba más alivios cómicos, más tensiones, más pasión por parte de otros personajes... Y no, parece que todos quedan eclipsados por la fuerza de Ana o que todos son unos sosos, llamadlo como queráis jajaja. al menos, así lo he visto yo.
Pero, a pesar de todo, es una novela de personajes que me ha gustado. Está muy bien escrita, con unas ilustraciones que parecen estar vivas y, sin duda, muchos matices que espero saborear en próximas relecturas. Porque sí, este es, junto con "Alicia en el país de las maravillas", un clásico que quiero releer porque estoy decidida a cambiar de opinión, a que me enamore y no ser "la de la unpopular opinion". ;)
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Merixun
 06 febrero 2020
La historia abarca un gran período de tiempo, pero no hay grandes saltos temporales. No es muy larga y se puede leer en un día perfectamente, además, teniendo en cuenta que logra enganchar, se lee aún más rápido. Está escrita en tercera persona.
Al principio de todo, Ana lograba saturarme con tanto diálogo. No es que no me gustase, pero había tanto que notaba que me quedaba sin aliento, solo leyéndolos. Aunque esto es parte del encanto de Ana.
Algo que no me gusta son las descripciones. Son demasiado extensas y detallistas y se me hacían muy pesadas y aburridas de leer en algunas ocasiones.
La llegada de Ana, trastocará la vida de los habitantes de Avonlea, poniéndola patas arriba. Ver como poco a poco se van acostumbrando a ella y cómo van adaptándose a su presencia me gusta mucho y es interesante.
Ana tiene una facilidad pasmosa no solo para hablar, sino para cambiar de tema, para pasar de una cosa a otra así porque sí. Ella es así y punto, y también tiene una imaginación desbordante.
La trama me gusta. Es el día a día durante años de Ana en Avonlea. Como se adapta, cómo evoluciona y va cambiando, siendo siempre ella misma, pero cambiando su carácter, mejorándolo, las cosas que le van pasando…y también es como se adaptan los demás a ella.
Es una historia sin muchísima acción, pero en la que siempre pasa algo, pues Ana se mete en mil líos, ya que parece atraerlos. Además, este tipo de historias no necesitan que pasen mil cosas para ser interesantes y lograr que te enganches. Tiene un ritmo adecuado, sin ser lenta ni precipitada, sino que las cosas avanzan fluídamente.
Logra arrancarte muchas sonrisas a través de sus páginas, gracias a los personajes y a la dulzura y ternura que desprende la historia.
Es una historia encantadora, de una niña que lo ha pasado mal pero que por fin, aunque sea por un error, podrá ser feliz. Es su paso de la infancia a la adolescencia, como pasa de ser una niña a ser casi una mujer. Llena de sentimientos y con muchos matices, es una historia que puede gustar a cualquier lector, y que considero casi imprescindible y de obligada lectura, pues conocer a Ana y demás personajes, es una delicia.
El final no es un final. Veamos, la historia ni se cierra ni se queda abierta, es como si acabará un capítulo y ya está. Así que, ganas de leer su continuación no me faltan, por mucho que sepa cómo será, no lo recuerdo todo y tengo ganas de leer más de Ana, Gilbert y demás.
La pluma de L. M. Montgomery me gusta, aunque al comienzo se me hizo cuesta arriba por tener un vocabulario algo antiguo, pero es fácil acostumbrarse a ello.
En cuanto a personajes, son todos maravillosos.
Ana es inquieta, muy pero que muy muy habladora, tiene una imaginación desbordante, es divertida, es propensa a meterse en líos, suele ser muy impulsiva y hace las cosas sin pensar en las consecuencias. Es dulce, inteligente, encantadora y se gana tu cariño en un abrir y cerrar de ojos y sin que te des cuenta. Es orgullosa y tiene mucho carácter. Es puro amor, de todo saca algo positivo o algo por lo que sentirse feliz y es muy agradecida. Es un personaje de esos inolvidables, que se quedan en un rincón de tu corazón si o si.
Los demás personajes, son geniales y muy entrañables. Están Diana Barry, la amiga del alma de Ana; Matthew y Marilla Cuthbert, quienes adoptan a Ana; Gilbert Blythe, un ‘enemigo' de Ana que personalmente, me encanta…y muchos más personajes que merece la pena conocer.
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pvg85
 10 junio 2021
🔸️Es una historia que siempre me ha gustado. La conocí por su adaptación televisiva de los ochenta y con el tiempo vi también los dibujos animados, me leí los cuatro primeros libros y lo último fue ver, el año pasado, la nueva serie televisiva. Por ello, la propuesta de hacer una lectura conjunta de toda la saga este 2021 no pudo llegarme en mejor momento y me apunté sin pensarlo. al tratarse de una serie de ocho libros nunca me había animado a retomarla y en buena compañía siempre es mejor.
🔸️Por si alguien todavía no conoce la historia de Anne Shirley, esta se sitúa a finales del siglo XIX y comienza con la necesidad de los hermanos Marilla y Mathew de tener a alguien joven en casa para ayudarles con las tareas diarias de su granja en Avonlea (Isla del Príncipe Eduardo, Canadá). Con ese objetivo deciden adoptar a un niño; pero al no encargarse ellos en persona del trámite y por un malentendido quien llega a la granja de Tejas Verdes es una huérfana pelirroja llamada Ana. Así, los hermanos conocerán a esta jovencita, extremadamente habladora y soñadora, que acabará siendo un rayo de luz en sus vidas y en la del resto de habitantes de Avonlea.
🔸️Es un libro (y en general toda la saga) donde vemos pasar la vida de Ana, la hemos visto crecer y cambiar de la pre-adolescencia a la adolescencia y de aquí a la edad adulta en los últimos libros.
En este primer tomo hay lectores a los que Ana les puede resultar algo pesada y empalagosa con sus ensoñaciones, pero a mí me gustan sus ‘desvaríos'. Tiene una personalidad única que la hace especial y es muy divertido ver cómo ese carácter encaja o choca con los demás personajes. Esto no será siempre así, pues a partir del tercer libro, Ana es más madura y reflexiva, acorde con su edad, pero sin perder su chispa, pues forma parte de su esencia.
🔸️A parte de ver crecer a Ana, otro aspecto que me ha gustado mucho son las descripciones de los paisajes de la Isla. Son muy bucólicas y tan hermosas que fácilmente te sientes transportada al lugar.
Y otro punto fuerte de la novela son los personajes secundarios, se les coge mucho cariño. Estos enriquecen la vida de Ana con los lazos que se establecen y, además, las historias que creó la autora para ellos son maravillosas. Las hay de todo tipo, alegres, tristes, esperanzadoras, sorprendentes…y siempre con una lección de vida.
🔸️En general, tanto este como toda la saga, son libros perfectos para intercalar con lecturas más densas, transmiten ternura, paz, te sacan más de una sonrisa, te emocionan y te llegan al corazón. Uno de mis favoritos es este primero, ‘Ana la de Tejas Verdes' ya que es la base de toda la saga y para mí el libro que más frescura y diversión transmite. Además hay personajes muy entrañables e inolvidables.
No son libros sólo juveniles, son libros de crecimiento. Ocurre como con la saga de Harry Potter que el primer libro sí puede parecer más infantil o juvenil y conforme el protagonista va creciendo vemos cómo la propia historia adquiere madurez. Son lecturas que se disfrutan tanto en la juventud como en la edad adulta, sólo que se ven con otros ojos.
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Vane24
 06 mayo 2021
Se podría decir que poco o nada conocía sobre "Ana, la de Tejas Verdes", así que ha sido todo un descubrimiento.
"Ana, la de Tejas Verdes" es una lectura catalogada como infantil-juvenil, aunque es apta para todas las edades. Yo he disfrutado mucho de su lectura, ha sido como volver a la infancia, a esos libros que leía antes de dormir y a esos dibujos animados o series tipo "Pippi Långstrump", más conocida como "Calzaslargas", que veía de pequeña con tanta ansia. Por la personalidad de Ana, su diálogos y su alegría, me ha sido imposible no recordar a Pippi, ya que en muchos aspectos de la personalidad de Ana he encontrado ciertos parecidos.
"Ana, la de Tejas Verdes", escrito en 1908 por Lucy Maud Montgomery, es de esas lecturas que perduran en el tiempo.
Su autora, nos traslada a Isla Príncipe Eduardo, en Canadá. Una época con coches de caballos, granjas dispersas, con una vida tranquila y rutinaria. Avonlea es el pueblo o aldea que la autora inventó para situar Tejas Verdes. No existe como tal, aunque se podría decir que es el alter ego de la aldea de Cavendish. Lo que sí existe, es Tejas Verdes, ya que además la autora pasó parte de la infancia en dicha casa de campo. Allí se inspiró para el escenario de su famosa serie, "Ana, la de Tejas Verdes". Buscando fotos por internet, no cuesta imaginar a Ana corriendo por los campos, en busca de su amiga Diana.
La lectura de "Ana, la de Tejas Verdes" me ha resultado muy amena, sencilla, pero también con un amplio vocabulario, y sobre todo, muy descriptiva.
Ana Shirley es una niña muy pizpireta, alegre, con mucha energía y una facilidad para imaginar desbordante. Esa imaginación y su manera de hablar, sus diálogos o en ocasiones, podríamos decir que monólogos, hacen que se gane el cariño de los ancianos Cuthbert y del resto de habitantes de Avonlea.
Con "Ana, la de Tejas Verdes" me he reído como hacía tiempo que no me reía, con esa risa infantil e inocente, al leer las locuras que se le ocurrían a Ana, o los problemas en los que, sin querer, se metía. Aunque reconozco que, con sus diálogos eternos y sus despistes, en ocasiones me ponía nerviosa. Pero la actitud que destila Ana durante toda la novela, sana, alegre y positiva, gana a cualquiera.
En "Ana, la de Tejas Verdes" el lector acompañará a Ana desde su infancia, con apenas 11 años, hasta sus 16 años, ya toda una señorita.
La historia da un cambio conforme Ana va creciendo. Nada más llegar a Tejas Verdes, Ana Shirley es soñadora, locuaz, con pequeños aires de vanidad y, como ya dije, una desbordante imaginación. Ana tendrá que hacerse un hueco en Avonlea, en el colegio, y hacer amigas. El lector vivirá con ella de primera mano esos primeros años, que pasarán lentamente y con muchos detalles. Además, Ana nos hará partícipes de sus preocupaciones, banales para los adultos pero de gran importancia para las niñas, como sería tener un vestido con mangas abullonadas, como el resto de sus compañeras, el color de su pelo o conseguir la aceptación por parte de ciertos habitantes de Avonlea.
Según Ana crece, la historia adquiere velocidad, ya que los años de lo que podríamos decir la adolescencia hasta la edad de los 16, pasan más rápido. En ella se puede apreciar el cambio de Ana, ya no es tan parlanchina, su imaginación y despistes han quedado en un segundo plano, para centrarse en sus estudios, conseguir sus metas, el cambio en la sociedad y los problemas familiares que de golpe se le vienen encima. Una Ana más madura, pero que no ha perdido su esencia pizpireta, que sigue viendo el lado bueno de todas las cosas y agradeciendo por cada flor que ve desde su ventana.
"Ana, la de Tejas Verdes" es una historia llena de aventuras, emociones, llena de enseñanzas y que todo aquel que lea, recordará con cariño.
Enlace: https://www.anikaentrelibros..
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Citas y frases (45) Ver más Añadir cita
ArielRomeroArielRomero25 enero 2021
—Pones demasiado corazón en las cosas, Ana —suspiró Marilla—. Me temo que te esperan muchas decepciones en la vida.
—Oh, Marilla, pensar en lo que va a pasar es la mitad del placer —exclamó Ana—. Puede que no consigas las cosas, pero nada puede arrebatarte el placer de haberlas disfrutado pensando en ellas. La señora Lynde dice: «Benditos aquellos que no esperan nada porque no serán defraudados». Pero yo creo que sería peor no esperar nada a quedar defraudado.
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ArielRomeroArielRomero25 enero 2021
—Solamente eres Ana la de Tejas Verdes —se dijo muy seria—, y te veo tal y como eres ahora, aunque imagines que eres Lady Cordelia. Es un millón de veces mejor ser Ana la de Tejas Verdes que Ana la de ninguna parte. ¿O no?
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LorenaSanchezLorenaSanchez21 enero 2021
Hay un montón de Anas distintas dentro de mí. Algunas veces pienso que esa es la razón de que yo sea una persona tan cargante. Si fuera siempre una sola Ana, sería mucho más cómodo, pero también muchísimo menos interesante.
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GalenaGalena08 diciembre 2017
Hannah Bell quería «ser buena sin tener que molestarse en conseguirlo». Marjory White, que tiene diez años, quería ser viuda. Cuando le pregunté por qué, me dijo gravemente que si una no se casa la gente la llama solterona, y si se casa, el marido le da órdenes; pero siendo viuda no habría peligro ni de una cosa ni de la otra. El deseo más destacable fue el de Sally Bell. Ella quería una «luna de miel». Le pregunté que si sabía lo que era y ella me dijo que pensaba que era un tipo de bicicleta especialmente bonita, porque su primo de Montreal se fue de luna de miel cuando se casó y él siempre tenía bicicletas último modelo.
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GalenaGalena08 diciembre 2017
—Yo nunca podría azotar a un niño —dijo Ana con igual decisión—. No creo en ello en absoluto. La señorita Stacy nunca nos azotó y mantuvo siempre un orden perfecto; y el señor Phillips siempre estaba haciéndolo y no logró mantener el orden. No, si no consigo arreglármelas sin dar azotainas renunciaré a enseñar en la escuela. Hay mejores maneras de tratar a los alumnos. Trataré de ganarme el afecto de mis alumnos y ellos querrán hacer lo que yo les diga.
—Pero supón que no lo hacen —dijo Jane, pragmática.

—Pues no les azotaría de todos modos. Esto segura de no haría ningún bien.
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Vidéo de Lucy Maud Montgomery
#InformeQuid En esta oportunidad hablamos de "Anne, la de los tejados verdes", novela escrita por Lucy Montgomery a principio del siglo XX y reeditada por Catapulta editores recientemente y era muy pedido por los seguidores de la serie.
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#Quid #Informe #Libros #Booktrailer
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Porque sentía que la rosa se aprovechaba de el
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