InicioMis librosAñadir libros
Descubrir
LibrosAutoresLectoresCríticasCitasListasTestReto lectura
ISBN : 8483835304
Editorial: Tusquets (01/01/2009)

Calificación promedio : 3.95/5 (sobre 22 calificaciones)
Resumen:
Antonio José Bolívar Proaño vive en El Idilio, un pueblo remoto en la región amazónica de los indios shuar (mal llamados jíbaros), y con ellos aprendió a conocer la Selva y sus leyes, a respetar a los animales y los indígenas que la pueblan, pero también a cazar el temible tigrillo como ningún blanco jamás pudo hacerlo. Un buen día decidió leer con pasión las novelas de amor -«del verdadero, del que hace sufrir»- que dos veces al año le lleva el dentista Rubicundo L... >Voir plus
Comprar este libro en papel, epub, pdf en

Amazon ESCasa del libro
Críticas, Reseñas y Opiniones (10) Ver más Añadir una crítica
Carampangue
 04 marzo 2019
Con Un Viejo que leía novelas de amor (Tusquets, Barcelona, 1997, 35° ed.) estamos ante una novela que a todo el mundo le gusta: muy leída, editada, premiada, llevada al cine, y que ha sido además valorada positivamente por la crítica. No obstante, es una novela que presenta debilidades notorias, de las que se habla muy poco y que revisaremos aquí.
Luis Sepúlveda es un viajero incansable, y esta novela nace a partir de su experiencia junto a los indios shuar, en la selva amazónica. En ella se revela un profundo conocimiento de la selva, así como de las costumbres y la visión de mundo propia de ese pueblo. de hecho, ella es la gran protagonista del libro, y a través de ella se vertebra toda la historia.
El autor presenta aquí un texto que presenta muchas características de fábula. Toda ella es un alegato ecológico en favor de la selva amazónica, y sus personajes y peripecias se van desarrollando en función de la propuesta ideológica del autor. El protagonista es Antonio José Bolívar Proaño, un viejo residente de El Idilio, un pueblito costero en el linde de la selva. Se trata de un hombre que viajó a la selva junto a su mujer, como colono, pero fue incapaz de convivir con el difícil ambiente selvático: pasaron hambre, temieron por su casa y su vida muchas veces, y finalmente terminó perdiendo a su mujer, víctima de una enfermedad tropical. Cuando estaban desesperados, y enfrentándose a una selva que no comprendían, los shuar les prestaron ayuda.
Antonio, ya viudo, vive una temporada con los shuar, donde aprendió a conocer y respetar la selva. Se vuelve en amigo de los shuar (“eres como nosotros, pero no uno de nosotros”, le repiten), y en su retorno al pueblo ya no es el mismo hombre, sino uno más curtido, mejor conocedor de la selva y más sabio, enriquecido por el contacto con la naturaleza y un pueblo que la conoce bien. Siendo ya un viejo, Antonio se verá obligado a luchar contra una hembra de tigrillo que ha enloquecido y amenaza con atacar al poblado. Viajará junto a un grupo de conocedores de la selva, a quienes se suma el alcalde del pueblo, un hombre obeso, corrupto e incompetente; no obstante, terminará su viaje en solitario, enfrentado al animal más peligroso de la selva, sin desear luchar contra él, pero sin opción de evitarlo.
Antonio es un personaje sorprendente: no sabe escribir más que su nombre, y con dificultad, y solamente es capaz de leer juntando las letras, pese a que hace años ya que la lectura de historias románticas es su único pasatiempo. A pesar de ello, cuando habla lo hace con largos párrafos, frases complejas y un vocabulario variado y preciso, sobretodo cuando habla de la selva. Antonio José Bolívar no habla como un campesino de un pueblito perdido en la selva, sino más bien habla como Luis Sepúlveda. Se manifiesta, por otra parte, infalible en el conocimiento de su territorio (por cierto, invariablemente sus interlocutores fallan en ese conocimiento), además de mostrarse como un hombre de admirable consistencia moral, y una parquedad viril y austera que impone respeto al resto. Un Gary Stu* de la tercera edad, digamos.
Por otra parte, los hombres de la ciudad representan toda la barbarie, ignorancia y prepotencia de eso que llamamos civilización. Ya sean los turistas gringos que, en su arrogancia infantil, se ponen en peligro a sí mismos y a los demás, sean aventureros embrutecidos que destrozan la naturaleza y agreden a los indios de los que habrían podido aprender, sea un alcalde inepto, autoritario pero servil con los poderosos, que representa la estupidez burocrática. Siempre los blancos, o los que vienen de la ciudad, se encuentran ante un ambiente que desconocen, que son incapaces de comprender y ante el cual sólo saben reaccionar destruyéndolo, como niños con escopetas.
De hecho, no es casual que la escopeta simbolice precisamente esto: la violencia brutal, ruidosa y destructora del bruto que cree sabérselas todas, el arma que no respeta a nadie y que es tratada de “bestia de metal indeseada por todas las criaturas” al final de la novela. Este maniqueísmo de indios y naturaleza buenos v/s blancos y citadinos malos es una constante que empobrece la lectura y que le quita profundidad al texto, acercándonos al mundo del sermoneo: parece que Luis Sepúlveda quiere darnos una lección en vez de actuar como un novelista.
Sin embargo, estamos ante una novela a pesar de todo: una novela de la selva, ante la cual Sepúlveda se muestra como un artista de verdad. Su descripción de la selva, y más aún, su incorporación en la historia como un personaje más, que ha de ser respetado y escuchado, bajo pena de caer víctima de tu propia torpeza es magistral. El tratamiento que le da el autor a la selva es espléndido, y quizá sea porque no nos la está contando: nos está llevando a ella. Luis Sepúlveda respeta profundamente a los otros, a los shuar y a la Amazonía, y cuando nos habla de ella, nos la muestra sin las anteojeras de un hombre occidental, sino con la comprensión cabal del hombre que vive en la naturaleza, y porque es su casa, no tolera que otros le falten el respeto.
*Si te preguntas qué es un Gary Stu, puedes consultarlo aquí: https://www.inteligencianarrativa.com/10-caracteristicas-convierten-personaje-una-mary-sue/
+ Leer más
Comentar  Me gusta         10
IsaMtnez
 17 septiembre 2020
Llevaba años esperando su momento. Pacientemente reposaba en su espacio en la estantería y era testigo de como me decantaba por otros en vez de por él. Los últimos meses ha estado en una caja junto a sus compañeros de balda, en buena compañía pero ya con un poco de impaciencia por llegar a su nuevo hogar. Las circunstancias han hecho que saliera antes de tiempo a hacerme más ameno el confinamiento y a darme una lección. Me queda claro que tengo que empezar a dar prioridad a todos los libros que tengo pendientes, ahora es cuestión de ponerlo en práctica.
🎋
Es triste, muy triste, que el fallecimiento del autor haya sido el empujón que necesitaba para leerlo. Tantos años esperando su momento para que haya tenido que ser en estas circunstancias. Pero, como se suele decir, no hay mejor homenaje que leer su obra. ¿Pensáis también así? No lo dudé ni un momento, busqué entre todas las cajas hasta que lo encontré y lo leí en muy buena compañía. @rcanedom , @crismartinpetrus , @y4zuric @francesca.arteterapia y @soffficastillo me han acompañado en este viaje.
🎋
‘Un viejo que leía novelas de amor' me ha parecido un canto de amor hacia la naturaleza y los animales. Una crítica hacia los humanos que siempre se han creído con más derechos de los que les corresponden. Eso lo encontramos en la superficie y si seguimos ahondando nos encontramos una crítica al consumismo, a la avaricia y al materialismo. Mirad a vuestro alrededor, ¿realmente necesitais todo lo que tenéis? Antonio José Bolivar Proaño demuestra que se puede ser feliz con muy poco. Solamente necesita una novela de amor, el sonido de los animales y la naturaleza.
Ha sido un acierto leer este libro en este momento por el que estamos pasando. Ha sido su momento, lo tengo muy claro.
🎋
Luis Sepúlveda me ha conquistado con su bonita forma de escribir y con todas las reflexiones que ha despertado en mi interior. He tardado en descubrirlo, en unas circunstancias que no quería, pero no tardaré en seguir ahondando en su obra.
+ Leer más
Comentar  Me gusta         10
Marisoliturrios
 26 octubre 2020
En abril de este año, los noticieros nos informaban del fallecimiento de Luís Sepúlveda. Hasta ese momento su novela "Un viejo que leía novelas de amor" publicado en 1989, continuaba en mi wishlist. Es la novela más famosa del chileno, un verdadero bestseller. Con solo 140 páginas con un lenguaje bello, de esos que encienden tu alma y podrías leerlo una y otra vez.
Poco antes que se publicara este libro, asesinan a Chico Mendes, amigo del autor y uno de los primeros defensores ambientales del Amazonias. Dedicó parte de su vida a concientizar a gobiernos, empresas y población sobre la tala y caza desmesurada y sus consecuencias. "Cuando los ángeles lloran" del grupo mexicano Maná es un homenaje y un grito exigiendo justicia . Eso me lleva a nuestros activistas (mexicanos), Adán Vez Lira, Homero Gómez, Paulina Gómez, Paulina Vizcarra, José Luis Álvarez y cientos más asesinados por los gobiernos, empresas y ecocidas a los que poco les interesa el daño que se causa.
Conoceremos a los Shuar, un pueblo indígena amazónico con presencia en Ecuador y Perú con una rica cultura y tradiciones y un profundo respeto por la naturaleza. Pero desde los primeros misioneros se empezó a invadir y modificar su estilo de vida. Los colonizadores, mineros y gobiernos corruptos han obligado a los Shuar a abandonar sectores de la Amazonias para ser cedidos a los mineros. En 2017 el lider shuar, Agustín Wuachapá, fue encarcelado por el gobierno del presidente Rafael Correa al defender su pueblo de los militares y policía que los desalojaban de su territorio para cederlo a una compañía minera china.
Antonio José Bolivar Proaño, un viejo que vivía en El Idilio, convivió con los shuar de los cuales aprendió a entender y escuchar a la selva, los animales, el río, ese viejo que era testigo de como los colonos y los "gringos" mineros acababan con la selva mientras el gobierno corrupto solo se llenaba los bolsillos, ese viejo que ante la impotencia, lo único que le reconfortaba era leer novelas de amor.
+ Leer más
Comentar  Me gusta         10
Andrews
 23 febrero 2019
Esta breve novela (apenas 130 páginas) me ha dejado un muy buen sabor de boca. al principio, he de reconocer, que leyendo el prologo me esperaba una novela mucho más guerrera y con un trasfondo crítico mucho más pronunciado. Sin embargo al leer la novela en sí, en mi opinión, la parte crítica o de denuncia está bastante equilibrada con lo que se podría denominar homenaje. Denuncia en lo referente a la explotación de los humanos (en este caso por parte de los gringos) de las zonas naturales y selváticas de Latino América y homenaje a la naturaleza y a la lógica aplastante con la que actúa. Porque evidentemente todo aquel quiera saltar o agredir lo natural( esto es: ir contra natura) la naturaleza responderá de manera clara pero también muy lógica. Me atrevo a definir esta obra como Novela Ecologista.
La novela tiene una estructura muy sencilla así como la historia que relata, que básicamente es el relato de un hombre que pasó de vivir en la civilización a vivir con una tribu Shuar en consonancia y en total respeto a la naturaleza en la que aprendió la “lógica de la selva” y de la que finalmente salió para volver a vivir en la “Civilización” en la cual intenta subsistir al mismo tiempo que descubre una nueva pasión, las novelas de amor.
A mi modo de ver esta obra se puede considerar una novela de transición, ya que la lectura del texto no requiere de mucha implicación y resulta una lectura muy agradable sin tener que estar muy “metido” en el libro. Este aspecto también está propiciado por la poca extensión del mismo, lo cual es otro mérito del autor Luis Sepúlveda ya que en mi opinión es muy complicado dar con la extensión precisa de cada Historia-Libro y Sepúlveda en este caso lo ha logrado.
Puedo, sin ningún miedo, recomendar la lectura de esta novela a cualquiera que le interese el tema de la Amazonía o el respeto a la Naturaleza, o quizá que quiera un entretenimiento que no le lleve mucho tiempo y que sea de una calidad más que razonable.
Enlace: http://unrincondeopinion.blo..
+ Leer más
Comentar  Me gusta         10
lectoraaburrida
 24 junio 2019
Sigo con mi maratón de Luis Sepulveda con este afamado libro y puedo decir que me ha gustado muchísimo.
Sí, sé que el libro está lleno de estereotipos (el blanco malo y el indio bueno) pero más allá del mensaje (a ratos excesivo) es cómo nos cuenta la historia. Y ahí es donde radica la belleza de este texto. Cómo la selva se nos describe prácticamente como el principal protagonista, más aún que Proaño.
No dejaba de recordarme este personaje a otro de una afamada novela española, Don Cayo, de Miguel Delibes. Salvando las distancias culturales y de ubicación, al final los autores nos quieren contar prácticamente lo mismo. Sobrevive el más fuerte y no siempre ese es el que tiene más recursos a su alcance.
Comentar  Me gusta         10
Citas y frases (4) Añadir cita
IsaMtnezIsaMtnez17 septiembre 2020
[“Leía lentamente, juntando las sílabas, murmurándolas a media voz como si las paladeara, y al tener dominada la palabra entera la repetía de un viaje. Luego hacía lo mismo con la frase completa, y de esa manera se apropiaba de los sentimientos e ideas plasmados en las páginas.
Cuando un pasaje le agradaba especialmente lo repetía muchas veces, todas las que estimara necesarias para descubrir cuán hermoso podía ser también el lenguaje humano.”]
+ Lire la suite
Comentar  Me gusta         10
PaseadoradelibrosPaseadoradelibros15 enero 2021
"Sabía leer. Fue el descubrimiento más grande de toda su vida. Sabía leer. Era poseedor del antídoto contra el ponzoñoso veneno de la vejez. Sabía leer. Pero no tenía que leer."
Comentar  Me gusta         10
MacabeaMacabea03 julio 2020
Leía lentamente, juntando las sílabas, murmurándolas a media voz como si las paladeara, y al tener dominada la palabra entera la repetía de un viaje. Luego hacía lo mismo con la frase completa, y de esa manera se apropiaba de los sentimientos e ideas plasmados en las páginas
Comentar  Me gusta         00
MacabeaMacabea03 julio 2020
Fue el descubrimiento más importante de toda su vida. Sabía leer.
Comentar  Me gusta         10
Videos de Luis Sepúlveda (3) Ver másAñadir vídeo
Vidéo de Luis Sepúlveda
Participan: Carmen Yáñez, Federica Matta, Bruno Serrano, Yuri Soria y Víctor de la Fuente. Organiza: Cámara Chilena del Libro
Domingo 6 de diciembre 2020
Luis Sepúlveda fue un destacado escritor, guionista y director de cine, apasionado por las diferentes culturas.
Fue autor de una veintena de novelas, guiones y ensayos, convirtiéndose en un fenómeno literario con “Un viejo que leía novelas de amor”, novela que se tradujo a más de 60 idiomas y alcanzó los 18 millones de libros vendidos. Con guión propio del escritor y bajo dirección del australiano Rolf de Heer se hizo película.
También escribió “Historia de una gaviota y del gato que le enseñó a volar”, “Mundo del Fin del Mundo”, “Patagonia Express”, “Fin de Siglo”, y su última novela, “Historia de una ballena blanca” del 2019.
+ Leer más
otros libros clasificados: ecologíaVer más
Comprar este libro en papel, epub, pdf en

Amazon ESCasa del libro





Test Ver más

Escritores latinoamericanos ¿Quién es el autor?

Como agua para chocolate

Laura Esquivel
Isabel Allende
Gabriela Mistral

15 preguntas
97 lectores participarón
Thèmes : literatura latinoamericanaCrear un test sobre este libro