InicioMis librosAñadir libros
Descubrir
LibrosAutoresLectoresCríticasCitasListasTest

Miguel Temprano García; (Traductor)
ISBN : 8490328242
432 páginas
Editorial: Debolsillo (12/01/2018)

Calificación promedio : 4.31/5 (sobre 1291 calificaciones)
Resumen:
Edición especial para escuelas de la emblemática novela de Orwell 1984. Incluye material didáctico a cargo de Maribel Cruzado Soria. «No creo que la sociedad que he descrito en 1984 necesariamente llegue a ser una realidad, pero sí creo que puede llegar a existir algo parecido», escribía Orwell después de publicar su novela. Corría el año 1948, y la realidad se ha encargado de convertir esa pieza -entonces de ciencia ficción- en un manifiesto de la realidad. En e... >Voir plus
Comprar este libro en papel, epub, pdf en

Amazon ESAgapeaCasa del libro
Críticas, Reseñas y Opiniones (206) Ver más Añadir una crítica
mariabv2012
 30 November 2022
Leer este libro me ha hecho reflexionar mucho sobre nuestra sociedad. Cierto que es una distopía, pero algunas de las ideas que transmite me parece a mí que están muy cerca de la realidad que vivimos. Yo, que nací y vivo en Cataluña, encuentro algunos paralelismos con lo que está pasando en mi tierra. Tenemos un "Institut de la Nova Historia", que está cambiando la Historia de España para adecuarla a las aspiraciones de una parte de catalanes que persiguen la independencia, con afirmaciones tales como que Colón era catalán y todos los descubridores también, o que la Corona de Aragón no fue tal, sino la Corona Catalano-aragonesa; y lo peor de todo es que algunos se lo creen. En los libros de texto de nuestros escolares también se va modificando la historia a conveniencia de los gobernantes e ideólogos catalanes. No es mi intención crear polémica, sigo exponiendo mi humilde opinión y mis reflexiones en torno a la lectura, tal como vengo haciendo en cada reseña que comparto con vosotr@s.

Me ha parecido fascinante la imaginación del autor sobre las perversiones a las que puede llegar una élite, digamos "El Gran Hermano", para controlar y moldear a conveniencia a la población en todos los aspectos, incluyendo la libertad de pensamiento. le he dado muchas vueltas al argumento y al final del protagonista. No me parece tan descabellado que lo que expone el autor pueda ser una realidad dentro de pocos o muchos años, parece que la sociedad vaya poco a poco en esa dirección sin dar muchos rodeos.

Mejor no me hagas mucho caso, hoy estoy muy filosófica...

Es una lectura recomendable si no te tomas muy en serio todo lo que en ella te expone el autor, al fin y al cabo, solo es una distopía muy bien escrita.

Reseña escrita en septiembre de 2021
+ Leer más
Comentar  Me gusta         388
AlejoCeron
 16 August 2022
Para mí fue un libro especial. Todo aquello que tiene la capacidad de hacernos pensar, de hacernos ver lo que podría pasar si actuamos de una u otra manera: Bienvenido sea!

Qué pasaría si: como consecuencia de una guerra mundial, el mundo quedará dividido en tres frentes distintos, en donde en cada uno de ellos ostentara el poder una oligarquía totalitaria?

Qué pasaría si las libertades individuales hubiesen sido totalmente coartadas por el régimen en aras de garantizar el bien común de la seguridad pública (una interesante colisión de derechos)?

Qué pasaría si todos los aspectos de la vida de las personas estuvieran totalmente vigilados, por lo que resultaría imposible realizar actividades de las cuales se obtiene satisfacción?

Qué pasaría si la misma satisfacción dependiera de lo que te impone un tercero, por lo que los gustos personales y las preferencias desaparecerían?

Qué pasaría a una persona que pretenda escapar de las ergástulas de ese régimen?

Son todas preguntas que se pueden plantear a partir de la lectura del texto, sumado a ello que la historia resultó ser bastante interesante. La forma en la que el autor concibe el mundo dirigido por un régimen totalitario, en el cual las libertades son absorbidas en aras de proteger la existencia misma del régimen, fue bastante interesante. Una premonición?

Cómo reflexión debo señalar que, en mi consideración, el atributo más importante que se nos ha otorgado como seres humanos es el libre albedrío. La posibilidad de ser distintos, de conocer y saber qué es lo que nos gusta y qué es lo que queremos, cómo y cuándo lo queremos. de optar por hacer el bien o el mal, con las implicaciones claras que dicha decisión nos trae.

Es un texto que agradezco haber leído.
+ Leer más
Comentar  Me gusta         3511
Celia_0504
 18 April 2023
Como lectura para el mes de abril dentro del #retopiadpirits de @victorianspirits me he decantado por un viejo conocido con el que tenía muchas ganas de volver a verme las caras.

Odio esas listas que existen sobre libros que, supuestamente, todo el mundo debería leer alguna vez en su vida. No me gustan porque creo que las necesidades lectoras de cada persona son diferentes, y que a no todo el mundo le puede gustar o interesar las obras que suelen ser consideradas tesoros literarios según los críticos. No obstante hay una excepción, un libro que si creo firmemente que todos deberían leer en algún momento de su vida por la forma en que te remueve y te obliga a pensar en todo lo que te rodea, trascendiendo la realidad inmediata y personal de cada uno. Leí hace muchos años “1984” y lo que más recordaba de él fue la forma en que su lectura me impacto. Es un libro que tiene el don de hacer que me quede totalmente pegada a sus páginas, que fue lo que ya ocurrió la primera vez que lo leí. Este libro tiene algo de agujero oscuro, que me absorbe totalmente a la vez que me produce pavor y malestar.

Otro tópico que también odio a la hora de hacer reseñas: decir, soltar el comentario manido de “es un libro que es mejor leer, sin saber de qué va, descubrir por ti mismo de qué trata”. Me parece una forma de evadirte a la hora de hacer sinopsis, que es algo que puede costar más que la propia reseña (por lo menos para mí). Pero hay ciertas excepciones, y una vez más la obra de Orwell es una de ellas. El único “pero“ que puede encontrarle a esta relectura es precisamente que me ha faltado, inevitablemente, ese factor sorpresa que sí que me encontré cuando lo leí por primera vez, ya que en ese entonces fui totalmente a ciegas. El permitirme dejarme llevar por la propia trama y por los vericuetos por donde Orwell quiere guiarnos. Hay ciertos conceptos de la novela que se han terminado por transformar en un patrimonio cultural que muchos conocen, hayan o no leido el libro, como “El Hermano Mayor”, “La Policía del Pensamiento” o la manipulación de la historia para maquillar y controlar el presente. Y la obra es, desde luego, lo suficientemente conocida como para que sea muy difícil no haber oido (o incluso usado) en algún momento algunos de sus puntos más importantes. Pero aún así, creo que ignorar de que va a grandes rasgos hace más fácil que el horror que paulativamente va creciendo a medida que se va desarrollando te atrape y cale más hondo en ti, obligándote a cuestionarte muchas cosas y ser consciente de los pequeños detalles que vas encontrando en la narración o en los paralelismos con la realidad.

Baste decir que el protagonista de la obra es Winston Smith, quien trabaja en el Ministerio de la Verdad como un engranaje más del Partido que gobierna todos los aspectos de lo que una vez fue Reino Unido (Ahora parte de Oceanía) al reescribir la historia para adaptarla o los intereses gubernamentales. No obstante, Winston cree que es capaz de mantener para si mismo su individualidad y capacidad de raciocinio, una parcela interior de independencia que le hará cuestionarse todo el sistema y rebelarse.

No pretendo aportar nada nuevo a una de las obras más leídas, comentadas y estudiadas de toda la historia de la literatura universal. Quizás, tan solo los muchísimos sentimientos que las dos lecturas que he hecho del libro, me han producido, la forma en que usted me obliga a pensar y a dejar de dar ciertas cosas por sentadas.

La sociedad futurista que se presenta en esta novela está cuidadosamente trazada y organizada, todos los elementos que aparecen a lo largo y ancho de la novela tienen su porqué dentro del entramado social y político que con mano firme controla el Partido. Nada, absolutamente nada, queda al azar con un autor que no da puntada sin hilo. La forma de escribir de Orwell es ágil y sencilla, increíblemente directa y a la vez se las arregla para, con una economía de medios envidiable, crear momentos y frases poderosos y que llegan a lo más hondo del lector con la fuerza de una flecha. Orwell nos habla de un futuro cruel y asfixiante en el que el terror y el control psicológico son la cruda realidad. Un futuro distópico en el que muchos han visto algo de inevitable, lo cual ha dado una patina profética a la obra que ha incidido en su fama actual. La verdad es que aturde lo certero de muchos de los aspectos que aparecen en esta obra retratados por Orwell, como el del uso de inteligencia artificial para crear música, la creación de un ocio que satisfaga a la vez que vulgarice y limite los intereses culturales de las masas o el control de los medios y la guerra por parte de los poderosos para su propio beneficio. No obstante, debo agradecer que en este tomo venga un epílogo que hable sobre la visión del autor y lo que realmente quería decir con una de sus obras más famosas (debería leer “Rebelión en la Granja” que la tengo muy pendiente). No recordaba este epílogo de mi lectura anterior, y en esta ocasión he valorado mucho su presencia en el tomo, ya que considero que me ayudado a contextualizar mucho el libro y entender un poco mejor hacia donde quería dirigir Orwell su acida y descarnada crítica y lo que realmente quería señalar con ella. Ayuda a quitar el polvo a ciertos mitos entorno a la obra, y a verla más como un producto de su época y de las ideas políticas de su creador que a un intento de predecir el futuro, sin que lo primero excluya lo segundo.

Su protagonista, Winston Smith es el heredero y ,a la vez, el antecesor de muchos personajes descontentos con su sociedad y el mundo que le rodea, y que de alguna forma buscan rebelarse contra el sistema. En el fondo Winston es un personaje profundamente anodino, que no tiene nada de especial. La dicotomía que se genera en el exterior que forma parte de esa gran maquinaria, que es el partido y un exterior disconforme con el gobierno está llevada de una forma que no tiene, en si misma, nada de impactante o diferente, que pueda diferenciar al carácter de tantas personas que llevan de cara a la galería vidas normales. Y ahí está toda la gracia que Orwell le otorga: Winston es un personaje más de todo el entramado político, una hormiguita que, con su esfuerzo, lo quiera o no, contribuye a la causa y que no se diferencia en nada del resto de ciudadanos de ese Londres tétrico y bélico que Orwell presenta. Su actuación a lo largo de la obra no va a cambiar nada. Y eso es lo que nos quiere decir el autor: todos podemos ser Winston en algún momento de nuestras vidas, en todos nosotros hay la capacidad de pensar por nuestra cuenta y de intentar cambiar las cosas. Y todos podemos acabar como él, sí. Es un riesgo a correr. Todo eso ayuda a empatizar con el personaje y con toda la odisea que es su paso por la obra.

1984” se divide en tres partes. La primera es quizás la más pesada de leer, ya que lo que busca es mostrar al lector de una forma detallada la sociedad distópica en la que tiene lugar la obra y ver cómo se va gestando la rebelión interna (que no externa) de Winston de forma paralela a su realidad y vida. La segunda parte es quizás la más ligera en este libro, de tanto esa lectura, y en ella es donde tendrá lugar la mayor parte de la trama propiamente dicha. La cual desembocará en la tercera parte en un clímax duro, frío y violento que deja sin aliento. Y entre todo esto se desenvuelve esta novela distópica, de ciencia ficción, obra protesta y también tratado social sobre el autoritarismo, la guerra y una sociedad abocada a una mecanización y condicionamiento psicológico que lleva, inevitablemente, al desmoronamiento de los lazos afectivos y a la despersonalización social, al desmembramiento de todo aquello que hace a los humanos seres vivos y emocionales. A todo esto lo lleva esa tercera parte, tan dura de leer en todos los sentidos, en la cual Orwell nos lleva hacia las sombras más oscuras, ya no solo del mundo que ideado y descrito, sino de la propia naturaleza humana. Esas páginas, son simplemente terribles y se quedan clavadas en la retina mental del lector de una forma tan cruel como nítida.

Hay muchas cosas a comentar de este “1984” , se pueden hacer (y de hecho ya se han hecho) ensayos de este texto que es la madre de todas las novelas distopicas. Pero sí hay algo que me devasto en su primera lectura fue su frase final. La forma en que en cuatro palabras Orwell deja caer de una forma tan impactante todo el peso de lo que ha ido desgranando durante todo su libro, y especialmente en su última frase. Esa última y sencilla frase. La forma en que un sistema político barre con todo, inunda la vida de los ciudadanos hasta apoderarse de todo todos los aspectos de su vida que puedas imaginarte. El Partido es una masa viscosa y oscura que se filtra en todos los resquicios hasta que lo modela todo a sus gustos y deseos, incluso el pensamiento, de formas que uno no podría concebir. A medida que uno va leyendo nota como se va asfixiando, la forma en que los pequeños haces de luz que Orwell deja escapar de una forma que puede parecer arbitraria o que escapa de su propio control, van desapareciendo hasta dejar solo al lector y meterle el pavor en el cuerpo, inculcándole la idea de que no hay salvación posible para el futuro que se presenta, que todo está escrito y que así va a ser. Uno siente que es la mosca, atrapada en la tela de araña, la marioneta en manos del titiritero, al igual que lo son todos los caracteres que aparecen en esta historia.

Pero al mismo tiempo, eso es lo que hace especial esta lectura: la forma en que obliga al lector, a ver lo que tiene alrededor con otros ojos, a ver que este libro, al fin de al cabo, bebe de lo que tiene a su alrededor, de problemáticas que han seguido manteniendo desde los tiempos de Orwell y que no han perdido vigencia o fuerza pese al tiempo. “Los mejores libros son los que te cuentan lo que ya sabes” dice el protagonista en un momento determinado. Y creo que es así, como debemos tomarnos “1984”: como una advertencia de cara al futuro, un aviso de lo que puede pasarnos que no es para nada descabellado. En nuestras manos esta evitarlo, y con ello mantener nuestras libertades y nuestra humanidad. El peligro está tan alcance de la mano como la salvación.
+ Leer más
Comentar  Me gusta         158
mariacriado
 02 August 2022
En 1984 la sociedad vivía dominada, controlada y atemorizada por El Hermano Mayor, una entidad que dictaba las normas a seguir. Las noticias y la historia eran manipulada por El Hermano Mayor, incluso el idioma, eliminando palabras que pudieran dar alas a la imaginación del pueblo. Winston Smith, un simple trabajador del Ministerio de la Verdad, se rebela ante el sistema, poniendo en peligro hasta su propia vida.
Pocas cosas se podrían decir que no se hayan dicho ya sobre "1984". Su primera publicación fue en el año 1949 y fue este el último libro que George Orwell publicó. Para el autor, "1984" fue escribir una distopía. Creó una sociedad del futuro, pero no se fue muy lejos en el tiempo, solamente la situó unos treinta y cinco años más delante de su época. Es curioso, porque para nosotros, "1984" es más bien una ucronía, ya que lo que relata, nunca llegó a pasar.

Estamos ante una edición íntegra e ilustrada por Fran Calás. Sus ilustraciones son en blanco y negro con trazos muy bien definidos, dando un aspecto muy humano a los personajes. En esta edición, se han colocado las ilustraciones de algunos de los momentos más importantes de la historia, y Fran Calás ha conseguido dotar a los personajes de las expresiones justas que requiere ese momento la historia. Sí que me gustaría que hubieran incluido más ilustraciones, ya que en total no superan la decena.

George Orwell creó una sociedad donde los eslóganes del Partido que gobernaba eran: La guerra es la paz, la libertad es la esclavitud y la ignorancia es la fuerza. Leyendo esto ya nos hacemos una idea del grado de tiranía con que era gobernada la sociedad de "1984". Los ciudadanos eran controlados en todo momento por las telepantallas, siempre había algún espía que no dudaba en delatar a todo aquél que osara siquiera tener un mal gesto ante El Hermano Mayor. Aun viviendo en una dictadura, el gobierno lavaba el cerebro a la población y les hacía creer que vivían en libertad. Incluso se inventó un nuevo idioma, la nuevalengua, con el que desterraban palabras para que la población no pensase más de lo debido.

Con tanto control poca gente se atrevería a rebelarse ante tanta opresión y la que lo hacía, mejor ni imaginad qué consecuencias tenían. Pero como el amor da alas, a Winston Smith le crecieron al enamorarse, y así comenzó su particular rebelión.

"1984" está considerado hoy en día como lectura juvenil, pero yo creo que el joven que lo lea, para disfrutarlo, debe tener un nivel de madurez, ya que es un libro en el que el tema político y la crítica social son el motor. Yo siendo adulta, es la primera vez que lo leo y creo que lo he disfrutado mucho más que si lo hubiera leído en mi juventud, ya que me he podido implicar más en su crítica.

A pesar de ser un libro de más de setenta años ya, su lenguaje no está desactualizado, su traductor ha realizado muy buen trabajo en este aspecto. Lo que sí llama la atención son los nombres que George Orwell ha puesto a algunos objetos inventados por él y que en su tiempo no existían, hoy en día podíamos identificarlos con otros de nuestra época. Él menciona el "hablaescribe" y las "telepantallas" objetos que imaginó y que hoy en día existen con otros nombres.

El autor quiso ponernos en la situación en la que el libre pensamiento está prohibido, poniendo a los personajes en situaciones límites tanto físicas como psicológicas, en un régimen político dictatorial. Y no sólo esto, sino que el propósito de este gobierno además de la sumisión total del pueblo es lograr que lo acepten con agrado. La ignorancia y el miedo del pueblo es la fuerza del gobernante.

En la época actual no parece tan descabellada la trama, ya que algunos países se rigen por normas muy parecidas a las que describe Orwell.

Esta edición es una buena oportunidad para adentrarse en la sociedad de "1984" si aún no lo has leído y quieres leer un clásico cuya historia no está pasada de moda. Y si ya lo leíste, siempre gusta tener un ejemplar de calidad como este en nuestra biblioteca personal.



María Criado.
Enlace: https://anikaentrelibros.com..
+ Leer más
Comentar  Me gusta         213
leleentrelibros
 19 May 2021
Leí esta novela a causa de la asignación derecho político, realicé un comentario de la misma, así que lo adjunto:

1984 me pareció una obra brillante porque si bien al ingresar a la sociedad totalitaria que te describe Orwell tu primera impresión es que hoy estamos muy alejados de ese modelo, no resulta más que una dimensión futurista de lo que podría pasarnos si dejamos que el Gobierno rompa las barreras de la individualidad, la privacidad, la propiedad privada, avanzando de manera abrazadora a través del uso de las tecnologías y la tergiversación de la información y de la creencia popular sobre los derechos humanos con el egoísta propósito del mantenimiento del poder.
La historia tiene como protagonista a Winston Smith que trabaja en el Ministerio de Verdad, su trabajo consiste en rectificar el pasado para adaptarlo al presente que escribe el Gran Hermano, el jefe semidivino del Partido que gobierna Oceanía. Si bien él es consciente que lo obligan a falsificar la información que le proveen a la población, al mismo tiempo los preceptos del doblepensar le impiden realmente creerlo porque es en beneficio del Partido el cual ha traído abundancia y prosperidad en comparación a épocas pasadas, acorde a los archivos oficiales.
A raíz de rumores de la existencia de la Hermandad, un grupo de personas encabezado por su líder, Emmanuel Goldstein, enemigos de los actuales gobernantes, y su odio inhibido al Gran Hermano, irá tomando parte de acontecimientos que lo llevarán a conocer a Julia, con quien mantendrá una relación íntima, a un supuesto miembro de la resistencia, O'Brien, guiado por el conocimiento que no viven en la realidad que apuntan en los libros y que puede cambiar, el hombre puede ser libre.
Los principios del Ingsoc: “La guerra es la paz. La libertad es la esclavitud. La ignorancia es la fuerza” son los tres puntos clave del régimen totalitario de Oceanía, los cuales comparte en mayor o menor medida Eurasia a través del neobolchevismo y Asia Oriental con la adoración de la muerte, más bien, la desaparición del yo.
En primer lugar, la sociedad se inserta en una guerra continua, de la cual nadie resulta verdaderamente vencedor o perdedor porque aquello contribuiría a romper el equilibrio existente entre los tres superestados.
La contienda vista desde enemigos y aliados se trata de una cuestión de dominación de la tierra para conseguir minerales y materiales que escaseen en sus territorios, y fundamentalmente para conseguir de las regiones densamente pobladas en disputa, mano de obra barata a los fines de emprender otra guerra, constituyendo un círculo vicioso de conflicto.
En relación a los ciudadanos es una manera de mantener la eterna desigualdad entre las distintas clases, conservando en marcha a la industria, tras la mecanización, sin aumentar la riqueza real del mundo mediante la destrucción de los productos del trabajo sobrantes tras cubrir las necesidades básicas de la población, concediendo privilegios solo a unos pocos, evitando así la excesiva comodidad y el levantamiento contra la minoría dirigente.
Una situación de guerra se traduce en peligro para la comunidad, sumergiéndola en un estado constante de temor, resultando natural e inevitable para sobrevivir la entrega de todo el poder a una reducida casta.
Está prohibido el contacto con el extranjero, aparte de los prisioneros, porque se condena las otras ideologías inmorales y faltantes de sentido común, a pesar que al final son lo mismo. Con ello se impide que empaticen con los hombres de las potencias vecinas para evitar la posibilidad del pensamiento que son todos iguales. Es costumbre deshumanizar al otro para eludir cualquier idea fugaz que atente contra el propósito que se tenga en mente, crear un monstruo contra el que luchar, alimentando el odio, enceguecer al guerrillero, al populacho.
La segunda cuestión es la supresión de libertad en sus múltiples formas: “Nada era del individuo a no ser unos cuantos centímetros cúbicos dentro de su cráneo”. A diario, las personas que vivimos en democracia infravaloramos la libertad que tenemos y no nos damos cuenta de lo valiosa que es hasta que se nos presenta una situación que nos la restringe de manera involuntaria.
Desde lo más insignificante, de tener que vestir monos azules, al ocio predeterminado y modificado en concordancia a la doctrina del Partido; a la represión sexual en cuanto se condena el placer, la homosexualidad, el sexo con la única finalidad de procrear, en búsqueda de la asexualidad como modo de vida para poder volcar como combustible los instintos animales embotellados al fuego guerrero y a la adoración de su líder.
No existe privacidad, todo el tiempo te están observando a través de las telepantallas, te escuchan por micrófonos, en el trabajo, en el baño, mientras duermes (Mala suerte si balbuceas entre sueños), en la calle, el Gran Hermano te persigue con sus ojos vayas donde vayas porque no eres dueño de ti mismo, ni de tus pensamientos, tus sentimientos. Bajado a la actualidad, es común escuchar “Google te observa”, conoce de tu historial, tus datos personales, firmas virtualmente contratos y a la mañana siguiente te encuentras con que una foto tuya circula por los medios, incluso algunos tapan la cámara de la notebook para no ser vistos. En el exterior o en el interior, siempre hay alguien vigilando, una cámara de seguridad, un agente, un vecino.
Los sentimientos se admiten bajo el ala del miedo y el odio, no existen los sentimientos puros, abunda la adulación y la sensación de triunfo, se incentiva el amor de los padres para sus hijos a la vez que se educa a los niños a desconfiar, espiando a sus progenitores a todas horas y denunciarlos si cometen crimental. Para Winston, su libertad sería morir odiándolos.
La tercera base del régimen es el control del pensamiento y de la realidad. En Oceanía no existen leyes, las detenciones y vaporizaciones realizadas por la Policía del Pensamiento se le aplica al individuo ante la probabilidad de cometer un crimen político, o en neolengua, un crimental.
Desde jóvenes los disciplinan en el paracrimen, la facultad de parar de un modo casi instintivo todo pensamiento peligroso que pretenda salir a la superficie. Deben cuidarse todo el tiempo de no manifestar ideas contrarias a la ideología, un tic podría traicionarlos.
Utilizan la herramienta del doblepensar como control de la realidad, saber y no saber, amar el Líder y creer en lo que dice sin existir otras alternativas, no hay lugar para pensamientos propios ni ciencia que contradiga, si dos más dos son cinco, son cinco.
Los operarios a través de las telepantallas te dicen qué debes y no debes hacer, suenan los himnos como música de autohipnosis para ahogar la conciencia, hay autosugestión, los medios de comunicación y lo que te rodea te hacen creer en una realidad paralela, de constante guerra, de riquezas respecto a décadas pasadas, de certeza de los gobernantes y de un deber de obediencia absoluto a un ser omnipotente, a una voluntad colectiva, a una agrupación política infalible porque el individuo perece, tiene fallas en su memoria, comete errores y carece de medios de comprobación.
Están en proceso de la implementación de la neolengua, mudando el idioma inglés a un vocabulario y pronunciación más sencillo, abreviando palabras para rehuir la asociación de ideas, predominantemente ambivalente, despojada de significados indeseables, disminuyendo el área del pensamiento de las masas.
La lengua es fundamental para la sociedad, en el ámbito procesal penal, es distinto el estado de “acusado” al de “imputado”, sin embargo, para un no letrado es corriente que los utilice como sinónimos y les agregue la presunción de culpabilidad. Si elimináramos la primera noción, de seguro el sujeto ya estaría condenado y todas las garantías que le concede la Constitución Nacional quedarían en el aire.
Otro ejemplo reciente sería el lenguaje inclusivo, cómo la transformación de las palabras mediante el uso de la “e” puede evitar el sexismo en nuestras conversaciones diarias. No es suficiente cambiar la forma por medio de la cual nos expresamos pero resulta un aditamento a cambiar nuestra mentalidad.
En la distopía de Orwell, el pasado es mutable, se degenera la realidad objetiva “El que controla el pasado controla el futuro; y el que controla el presente controla el pasado”. El pasado es puesto al día, se rectifica y si no es posible, se destruye, tal y como han hecho los dictadores a través de la quema de libros, arte. La única realidad es la que maneja el Partido.
Con el anterior análisis a la obra de 1984 hago alusión a que en cierto punto a lo largo de la historia todos los gobernantes incurrieron, incurren, en estas técnicas de represión para controlar a la población, posicionarse y mantenerse en el poder. Se utilizan políticas socialistas con el propósito visible de contribuir a disminuir la desigualdad mientras la socavan a través de los bolsos que llenan de los mismos pozos de asistencia social, promoviendo la comodidad y conformidad instantánea de los sectores más vulnerables, evitando su escolarización y alimentación adecuada, publicitando acontecimientos y frases fríamente calculadas, persiguiendo a la oposición pensante. Debemos pensar, criticar, accionar, evitar que los Gobiernos evadan y sobrepasen los límites impuestos por nuestra Constitución Nacional, esta debe ser respetada y la justicia no tiene que ser una ilusión popular sino un hecho.
+ Leer más
Comentar  Me gusta         40

Las críticas de la prensa (1)
confabulario16 March 2021
Desde su publicación, poco después de la Segunda Guerra Mundial, esta novela de George Orwell ha representado la libertad de pensamiento frente a las tentaciones totalitarias de diversos líderes políticos.
Leer la crítica en el sitio web: confabulario
Citas y frases (152) Ver más Añadir cita
AlpispaAlpispa16 July 2023
El Partido dijo que Oceanía nunca había sido aliada de Eurasia. Él, Winston Smith, sabía que Oceanía había estado aliada con Eurasia cuatro años antes. Pero, ¿dónde constaba ese conocimiento? Solo en su propia conciencia, la cual, en todo caso, iba ser aniquilada muy pronto. Y si todos los demás aceptaban la mentira que impuesto el Partido, si todos los testimonios decían lo mismo, entonces la mentira pasaba a la Historia y se convertía en verdad.
+ Lire la suite
Comentar  Me gusta         90
ciaovalentinaciaovalentina22 December 2019
Por eso estás aquí. Porque careces de humildad y no sabes dominarte. No has querido aceptar que el precio de la cordura es la sumisión. Has preferido ser un loco, una minoría de uno solo. Solo la mente disciplinada puede ver la realidad. Tu crees que la realidad es algo objetivo, externo, que existe por derecho propio. También crees que la naturaleza de la realidad es evidente por sí misma. Cuando te engañas y crees que has visto algo, das por sentado que todo el mundo lo ve. Pero te aseguro que la realidad no es externa. La realidad existe solo en la imaginación. Aunque no en la imaginación individual, que es falible y perecedera, sino en la del Partido, que es colectiva e inmortal. Lo que el Partido diga que es cierto es cierto.
+ Lire la suite
Comentar  Me gusta         50
rafaperezrafaperez02 August 2022
En tiempos de engaño universal, decir la verdad se convierte en un acto revolucionario.
Comentar  Me gusta         480
romimelianromimelian14 January 2019
El poder se basa en infligir dolor y humillación. El poder consiste en hacer pedazos el espíritu humano y darle la forma que elijamos. ¿Empiezas a ver ahora el mundo que estamos creando? Es justo lo contrario de las bobas utopías hedonistas que imaginaron los antiguos reformistas. Un mundo de miedo, de traición y torturas, en el que pisoteas y te pisotean, y que se volverá más despiadado a medida que vaya refinándose.
+ Lire la suite
Comentar  Me gusta         50
LocuraPorLosLibrosLocuraPorLosLibros18 May 2022
-Cuando haces el amor estás gastando energía; y luego te sientes feliz y no te importa un bledo nada. No pueden soportar que te sientas así. Ellos quieren que estés rebosante de energía todo el tiempo. Siempre marchando arriba y abajo y vitoreando y agitando banderas, simplemente para agriar el sexo. Si eres feliz en tu interior, ¿por qué deberías emocionarte con el Gran Hermano y el Plan Trienal y los Dos Minutos de Odio y todo el resto de su maldita podredumbre?
+ Lire la suite
Comentar  Me gusta         40
Videos de George Orwell (12) Ver másAñadir vídeo
Vidéo de George Orwell
Encuentra este y otros artículos en http://revistalengua.com
El Premio Nacional de Ensayo a «El infinito en un junco» (Siruela, 2019; DeBolsillo, 2022) no sólo coronó la carrera de Irene Vallejo, sino que también logró colocar el origen de la lectura en el centro de la conversación. Porque este ensayo imprescindible recorre la historia antigua del libro y ofrece una imagen completísima del valor de la palabra escrita y de todos aquellos que la convirtieron en lo que es hoy. En las siguientes líneas, un extracto de la obra, Irene Vallejo nos toma de la mano para que viajemos con ella al interior de los libros: desde las primeras muestras de escritura («una selva intrincada y agobiante, donde las palabras se amontonaban sin separación, no se distinguían minúsculas y mayúsculas, y los signos de puntuación solo se usaban de forma errática») hasta el punto de no retorno en el que los textos empezaron a ofrecer concesiones en forma de párrafos, encabezamientos, capítulos, índices con referencias y notas a pie de página; es decir, el punto en que los libros impresos se volvieron cada vez más fáciles de leer y, por tanto, más hospitalarios.
Extraído del audiolibro de Irene Vallejo, El infinito en un junco. Narrado por Elena SilvaCrédito de la ilustración: Fotograma de la adaptación al cine de 1984, obra de George Orwell. En la imagen, John Hurt, quien da vida a Winston Smith, y Pip Donaghy, el orador del Partido Interior. Crédito: Getty Images.
+ Leer más
otros libros clasificados: distopíaVer más
Comprar este libro en papel, epub, pdf en

Amazon ESAgapeaCasa del libro





Test Ver más

¿Cuánto sabes sobre 1984?

Fue publicada en ...

1949
1984
1977

10 preguntas
204 lectores participarón
Thème : 1984 de George OrwellCrear un test sobre este libro
.._..