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ISBN : 8432235873
Editorial: Seix Barral (29/10/2019)

Calificación promedio : 3.5/5 (sobre 5 calificaciones)
Resumen:
En la primavera de 1975 Franco tiene los días contados. Inquieto y estimulado por los nuevos aires de cambio y esperanza que comienzan a respirarse en España, Rufo Batalla planea su regreso a Barcelona. Cuando está a punto de abandonar Nueva York recibe una sugerente propuesta del príncipe Tadeusz Maria Clementij Tukuulo relacionada con su disparatado plan de reconquista del trono de Livonia, un país hoy inexistente.

A sabiendas de que Tukuulo aparece... >Voir plus
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Críticas, Reseñas y Opiniones (2) Añadir una crítica
Beatriz_Villarino
 17 noviembre 2019
A principios del siglo XX, Pío Baroja escribió una trilogía: La lucha por la vida, donde expone, entre realidad y ficción, las andanzas de Manuel Alcázar, un personaje apático que intenta encauzar su vida en el marco cambiante de la política española.
Ahora, a principios del XXI, Eduardo Mendoza, extrae algunas citas de la obra del noventayochista para ilustrar las peripecias de Rufo Batalla, personaje que, haciendo honor a su nombre está en constante movimiento aunque paradójicamente no sea amigo de aventuras.
El negociado del yin y el yang es la segunda parte de la trilogía, encabezada por El rey recibe, que trata momentos definitivos sociopolíticos del siglo XX. El protagonista es el mismo que ocupó las páginas de la primera parte, Rufo Batalla, y continúa sus relaciones (impuestas por las circunstancias) con el príncipe Tuukulo quien, en su intento de recuperar su reino, absorbido por la URSS, lo envía a Oriente para que negocie en su nombre con Tuam Patam, quien está al mando de Ju Ju Island, paraíso fiscal de cuantiosas divisas que, los nuevos empresarios de la reciente democracia española, derivan allí. A cambio de sus servicios, Rufo recibirá una importante suma que quedará blanqueada en el momento en el que él le dé curso legal desde su banco.
Curiosamente Rufo Batalla no es consciente de su cometido hasta que los hechos no van sucediéndose. Se va enterando de lo ocurrido paso a paso. El príncipe le advirtió que era mejor su ignorancia en el asunto y a Rufo le resultó más cómodo dejarse llevar, porque, en realidad, tampoco se sentía a gusto donde estaba ni con lo que hacía.
Nuestro protagonista es un exiliado forzoso en Nueva York, que en los 70, y con motivo de la muerte de su padre, vuelve a España, donde tiene ocasión de acudir a una fiesta en casa de un representante de Naciones Unidas. Allí se cerciora de la falta de entusiasmo, escasez de opinión y de la soledad que se respira en un país dictatorial «Me respondió que en realidad defendían los intereses de su país y de sus compatriotas, fuera cual fuera el gobierno de turno», así que regresa a Nueva York. A la muerte de Franco, en 1975, se plantea volver a su Barcelona natal, viaje que pospone para aceptar el encargo de Tuukulo; se da cuenta de que su juventud ha sufrido un vuelco en Estados Unidos, hasta el punto de que no se siente parte de ningún lugar, tiene miedo de encontrarse cara a cara con el país atrasado y cerrado que dejó atrás, y miedo de quedarse en un lugar donde no se siente del todo parte real, así que vuela a Tokio con la misión de entregar una carta.
De Tokio viaja a Bangkok y de allí a la isla Ju Ju Island; a la vuelta es apresado por unos piratas que confundidos por su identidad, creían que era el príncipe, pretenden sacar beneficios. Rescatado por Norito, su acompañante en Tokio, puede regresar a Barcelona, donde lo defrauda un país no tan moderno y libre como esperaba. Tras muchos sinsabores consigue un trabajo, la recompensa por la misión llevada a cabo para Tuukulo y una sorpresa con la que no contaba y que nos hace esperar, impacientes, la siguiente entrega de la trilogía Las tres leyes del movimiento.
Eduardo Mendoza hace referencia, en esta novela, a cómo podemos aunar las fuerzas del universo, responsables de que encontremos un equilibrio entre lo que nos ata a la tierra, el concepto femenino del yin, y lo que nos fuerza al movimiento, concepto masculino del yang.
Curiosamente Rufo Batalla representa el yin a su pesar, puesto que él, pasivo por naturaleza y conformista, no se siente llamado a echar raíces en ningún sitio, pero tampoco busca el cambio. Serán las mujeres con las que se relaciona quienes, como el yang que le da el equilibrio, vayan abriendo un resquicio de luz en su vida. Su hermana Anamari lo fuerza a viajar a Alemania, para que pueda conocer mejor a su hermano, y de esta forma a sí mismo, mientras le busca desesperadamente un trabajo en España que solucione sus problemas. Su madre le aporta la casa familiar para que resida normalmente en Barcelona. Por otro lado, la esposa del príncipe, Quenn Isabella, en realidad Mónica Coover, la sobrina de la abadesa, Mme Kwank, Norito, y la propia Caroll, son quienes lo buscan, deciden tener sexo y sacarlo de cualquier apuro,
…oí la voz de Norito […]
—¿Cómo has llegado hasta aquí?
—Nadando
¿Para qué?
—Vaya pregunta. Para sacarte de este enredo
Si el planteamiento del autor entre el yin y el yang es original, también lo es la construcción que realiza de la ciudad a partir de focalizar la atención en el protagonista. El espacio adquiere, junto a Rufo Batalla, la categoría de personaje, hasta el punto de que empatizamos con la ciudad acogedora y moderna de Nueva York, con la llamada de auxilio que nos llega de Oriente Medio y con el rechazo que le supone a Rufo su propio país, al que no ve avanzar, «Reconozco que mi queja es estúpida. Estamos rodeados de dolor, de violencia gratuita. al enfermo y a la víctima no se les brinda la posibilidad de quejarse, porque no hay alternativa a su infortunio. La queja surge cuando hay alternativa y reflexión: una infrecuente conjunción de lujos».
Y lo más relevante es que este espacio-personaje perteneciente a un tiempo anterior, ilustra en todo momento el presente ¿Cómo es posible que no aprovechemos las alternativas?
Mendoza consigue literaturizar las ciudades mediante el contraste entre lujo y abandono, o con una parodia de las circunstancias propias del lugar «Enmarcada entre una espaciosa franja de mar y una suave y diminuta cordillera, Barcelona viene definida por sus límites. Por esa causa el barcelonés vive encajonado y, aunque finge ignorar su discapacidad, por más que se apresure, nunca saldrá del corto perímetro de su demarcación». Asimismo une la documentación de los hechos reales que reconstruyen una época, con una descripción subjetiva del espacio, donde representa los sucesos históricos que le sirven para profundizar en lo problemático, «En aquella época y a nivel simbólico, todo barcelonés se identificaba en su fuero interno con el más estrafalario de sus habitantes: un gorila albino apodado sin ingenio Copito de Nieve […] atracción única en el mundo por la que nadie sentía piedad, quizá porque él nunca esbozó un ademán que la inspirara».
El estilo cervantista de Mendoza también aparece en El negociado del yin y el yang; Rufo Batalla actúa sin saber qué va a hacer ni cuáles serán las consecuencias; ante unos personajes es Rufo pero ante otros es el príncipe Tuukulo, alguien desubicado por completo de la realidad para poder ofrecernos, con el característico humor mendoziano, otra deformada, absurda, «Me encontré en la cubierta de un barco bastante grande rodeado de individuos de tez oscura, con pinta de antropófagos. Uno de ellos se plantó delante de mí y pronunció unas frases guturales en un idioma desconocido. le pregunté si hablaba inglés. Emitió un gruñido».
Una realidad que intuimos verdadera, pues los sentimientos que afloran convierten a las conclusiones en universales al estar asentadas en un tiempo anterior, profético. Una realidad pretérita que refleja de forma desconcertante la actualidad. Excelente novela, y valiente, que, como su autor, conjuga a la perfección el yin y el yang.
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Marinieves
 21 diciembre 2019
Nunca creí que iba decir que un libro de Eduardo Mendoza no me había gustado, pero éste no es solo que no me haya gustado es que a ratos me parecía una tomadura de pelo. Aburrido, simple, sin trama y sin aprovechar los momentos históricos en que se desarrolla para mejorar algo la idea. Plano.
Y eso que si como se anunciaba formaba parte de una trilogía dedicada a las Leyes del Movimiento de Newton, al ser el segundo de tres, le tocaría la dinámica. Pues de dinámico no tiene nada. O no se lo he visto yo, que también puede ser. O que me ha pillado con poca fuerza lectora, que si, como Newton decía, es directamente proporcional a la masa y a la aceleración, debí imprimir poco empuje a la masa del libro y se me quedó sin fuerza.
Salvo de lo de las leyes no se refiera a las de Newton sino precisamente a las de la medicina china sobre el yin y el yang, que se enuncian tal que así:
对隶, 护根, 小胀, 转化
Entonces... yo me callo.
Pero bueno, que la novela sigue con las andanzas por el mundo de Rufo Batalla, el protagonista de "El Rey recibe", la primera obra de la trilogía. Y andanzas son porque se mueve, ¡y cómo!, en el espacio pero lo que es mentalmente el personaje no se mueve, sigue tan pánfilo o más que en la primera novela y pese al momento histórico tan emocionante en que se desarrolla (el final de Franco y el principio de la transición) nada implicado con nada de lo que sucede en ninguno de los sitios por donde pasa.
Con Franco a punto "de rendir la vida ante el Altísimo", Rufo deja Nueva York para volver a Barcelona, pero en Barcelona está minuto y medio. Acepta una propuesta que no acaba de estar clara del otro protagonista de "El Rey recibe", el supuesto pretendiente al trono de un país imaginario que le pide que recoja en su nombre una cosa en Japón. Y allá que te va Rufo sin nada mejor que hacer, ni ganas. Un Rufo, por cierto, que en el otro libro me había imaginado de familia de medio pelo tirando a pobre y resulta que podría seguir sin trabajar el resto de sus días viviendo de las rentas.
No acabamos de enterarnos de qué va el rollo en que lo mete Tukuulo y aunque parece correr peligro, tampoco vemos al protagonista terriblemente asustado. Él, a lo suyo, dejándose seducir por la primera con la que se cruza (sigue siendo hombre fácil pero sin que la contraparte se sienta muy obligada a seguir con él después) y desplazándose sin ton ni son de lado a lado para no sabemos qué. El mundo va cambiando a ojos vista, tanto en España como fuera. Nueva York ha cambiado, Japón se prepara a convertirse en gran potencia,... y Rufo pasa por todos lados sin dejarse afectar por esos cambios, abúlico y sin proyectos.
En este libro interactúa más con su familia: su madre, viuda, al haber fallecido el padre de Rufo, dejándoles bien resguardado el riñon, su hermano, otro tan abúlico y simple como Rufo pero con más espíritu que él y que vive en Alemania, y su hermana, con diferencia la más emprendedora de la casa, con visión comercial y de futuro y que es quien pretende achuchar a Rufo para que haga algo. Y Rufo, viaje para acá, viaje para allá, que si me enamoro de la japonesa y no la encuentro, que si tengo que hacer algo pero no lo hago, que si sí, que si no, que si nada.
Creí, que no terminaba el libro y no es excesivamente largo, pero se me hizo largo y soso. Y sin humor, que cuando lo usa Eduardo Mendoza es terriblemente divertido.
No se si me atreveré con el final de la trilogía cuando se publique, que será que sí, que me conozco, pero como sea igual de aburrido, ya le vale, que como no me entretenga soy capaz de hacerle la cruz. Y con lo bien que escribe, me fastidiaría. Pero no porque esté bien escrito tiene que gustarme si no me entretiene.
En fin, ya veremos, que adelantarse no es bueno cuando todavía no hay nada delante.
Enlace: https://marinieves.blogspot...
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Las críticas de la prensa (4)
elmundo14 enero 2020
Divertidísima, errática hasta donde quiere el autor (con el timón bien agarrado), con 'El negociado del ying y el yang' regresa el mejor Mendoza.
Leer la crítica en el sitio web: elmundo
ElPais30 noviembre 2019
El escritor sobrevuela la Transición en su 17ª novela, ‘El negociado del yin y el yang’, segunda entrega de la exitosa serie iniciada con ‘El rey recibe’.
Leer la crítica en el sitio web: ElPais
ElPais13 noviembre 2019
Eduardo Mendoza construye con su habitual maestría una nueva aventura para su personaje Rufo Batalla que es a la vez una comedia de enredo y un relato de intriga folletinesco.
Leer la crítica en el sitio web: ElPais
ElPais11 noviembre 2019
El escritor sobrevuela la Transición en su 17ª novela, ‘El negociado del yin y el yang’, segunda entrega de la exitosa serie iniciada con ‘El rey recibe’.
Leer la crítica en el sitio web: ElPais
Citas y frases (3) Añadir cita
Miguel2020Miguel202027 noviembre 2020
Una decisión trascendental sólo es un juego de la mente hasta que se da un paso irreversible para ponerla en práctica.
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Miguel2020Miguel202018 diciembre 2020
No trates de buscar un hogar en el ancho mundo.
Pero allí donde el azar te lleve, llámalo tu casa.
Comentar  Me gusta         10
laplumarrosalaplumarrosa21 enero 2021
Somos ciudadanos de un mundo mal hecho. Todos tenemos mucho que decir y el deber de decirlo.
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Videos de Eduardo Mendoza (18) Ver másAñadir vídeo
Vidéo de Eduardo Mendoza
Con motivo del lanzamiento del libro "Transbordo en Moscú" Crea Lectura entrevista a Eduardo Mendoza que nos detalla algunos aspectos de su libro.
Crea Lectura, es un programa de televisión que informa de la actualidad literaria y los lanzamientos más importantes del momento. Puedes ver esta y otras entrevistas en nuestra lista de reproducción del canal de Youtube.
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