InicioMis librosAñadir libros
Descubrir
LibrosAutoresLectoresCríticasCitasListasTestReto lectura
Crea una cuenta en Babelio para descubrir tus próximas lecturas Babelio en Français

Ana Poljak (Traductor)
ISBN : 841612079X
Editorial: Ediciones Siruela (25/06/2014)

Calificación promedio : 4.2/5 (sobre 5 calificaciones)
Resumen:
Esta es «la historia de una inocencia herida, de una miseria anónima», una breve e intensa visión del absurdo que supone una existencia anodina, una rutina vacía tanto de pensamientos como de afectos, como la de Macabea, la insignificante y escuálida joven del Noreste permanentemente anonadada, una muchacha que «no sabía que ella era lo que era» y que por ello «no se sentía infeliz».

En las páginas de La hora de la estrella aparece con toda su fuerza... >Voir plus
Comprar este libro en papel, epub, pdf en

Amazon ESCasa del libro
Críticas, Reseñas y Opiniones (4) Añadir una crítica
offthehook
 15 enero 2020

Estamos ante el último libro publicado en vida por Clarice. Posteriormente a su muerte se publicaría el libro que estaba escribiendo ya enferma: "Un Soplo de Vida".
Si nos atenemos al argumento, apenas tiene elementos notables. Un escritor se plantea la escritura de un libro donde la protagonista sea una chica nordestina pobre y simple, una migrante malviviendo en Rio de Janeiro, a pesar de su trabajo de dactilógrafa.
Pero qué hace especial este libro. Sencillamente, la maestría de Clarice en la manera de contarnos una historia corriente.
La infancia de Clarice transcurrió entre Maceió y Recife, lugares del nordeste de Brasil; sentía añoranza del lugar, de sus gentes, quería volver a él con la escritura de un libro.
Visitaba con frecuencia la feria de São Cristovão en Rio de Janeiro, donde se reunían muchos nordestinos y a ella le gustaba observar todos los detalles. Gran parte de la inspiración del libro proviene de allí.
En la dedicatoria del libro, hace mención a aquellos años felices en la austeridad:
"Me dedico a la nostalgia de mi antigua pobreza, cuando todo era más sobrio y digno y todavía jamás había comido langosta."
En la obra hay un narrador que es escritor a su vez. En cierto modo, ejerce de intermediario con la autora real, Clarice. Buena parte de sus pensamientos y juicios de valor se identifican con ella, pero es cierto que a su vez es junto a Macabea, personaje principal con rasgos diferenciadores de la autora.
La historia tiene resonancias hebraicas (no hay que olvidar el origen judío de la autora), los mismos nombres de los personajes: Macabea, Olímpico de Jesús, Gloria.
Las penurias y menosprecios en la vida de Macabea, sugieren las vividas por los zelotas, narradas en los dos libros de Los Macabeos.
El pesimismo parece presidir el estado de ánimo del narrador/autora. Desde luego este párrafo parece premonitorio del cercano triste final que aguardaba a Clarice:
"Estoy absolutamente cansado de la literatura; sólo la mudez me hace compañía. Si todavía escribo es porque no tengo nada más que hacer en el mundo mientras espero la muerte."
Como terrible paradoja es la alusión del narrador a los ovarios ajados de Macabea (la enfermedad de ovarios causaría el fallecimiento de Clarice):
"Macabea tenía ovarios marchitos como un hongo cocido."
Tanto el narrador como la autora sienten cierta alienación, se sienten extraños, ajenos en la sociedad en la que viven. Clarice afirmaba sentirse orgullosa de ser brasileña, pero era individualista, no pertenecía a ninguna asociación o grupo, ni gustaba la popularidad; el hecho de ser emigrante también influía en su apartamiento:
"Soy un hombre que tiene más dinero que los que pasan hambre, lo que me convierte de algún modo en alguien deshonesto. Yo sólo miento en la hora exacta de la mentira. Pero cuando escribo no miento. ¿Qué más? Sí, no tengo clase social, marginal que soy. La clase alta me tiene como un monstruo raro, la clase media desconfía de que yo pueda desequilibrarla,
la clase baja nunca viene a mí."
El narrador/autora necesitan escribir como liberación de su pesar. Clarice hallaba su razón de ser en la lectura y principalmente en la escritura:
"Escribo porque no tengo nada que hacer en el mundo: estoy de sobra y no hay lugar para mí en la tierra de los hombres. Escribo porque soy un desesperado y estoy cansado, no aguanto más la rutina de serme y si no fuese la sempiterna novedad de escribir, me moriría simbólicamente todos los días."
Es cierto que Clarice era afín a las ideas existencialistas y en la obra se aprecian claramente en el narrador y en el absurdo en el que vive Macabea, aún no siendo apenas consciente de su estado. La náusea de Sartre tiene lugar en ella cuando toma cierta consciencia de sí misma:
"En esta hora exacta Macabea sintió unas profundas náuseas en el estómago y casi vomitó, quería vomitar lo que no es cuerpo, vomitar algo luminoso. Estrella de mil puntas."
Clarice despoja su literatura de todos los adornos por medio de Rodrigo, el narrador; simplifica el lenguaje, al igual que despoja a Macabea de atributos; pero estructuralmente es al contrario, experimenta, innova en la obra:
"Está claro que, como todo escritor, estoy tentado a usar términos suculentos: conozco adjetivos esplendorosos, carnosos sustantivos y verbos tan elegantes que atraviesan agudos el aire en busca de acción, ya que la palabra es acción, ¿o no están de acuerdo? Pero no voy a adornar la palabra porque si llego a tocar en el pan de la muchacha, el pan se convertirá en oro y la joven (ella tiene diecinueve años) y la joven no podría morderlo y moriría de hambre. Tengo entonces que hablar de un modo sencillo para captar su delicada y vaga existencia."
Es de destacar la aplicación del monólogo interior, recordando a Virginia Wolf. Rodrigo analiza el flujo de conciencia, los sentimientos en su personaje principal, Macabea.
La autora se proyecta en su narrador y ambos en su personaje; necesitan dar voz a Macabea como necesidad propia:
"Debo decir que esa muchacha no tiene conciencia de mí, si la tuviese tendría a quien rezarle y sería su salvación. Pero yo tengo plena conciencia de ella: a través de esa joven doy mi grito de horror a la vida. La vida que tanto amo."
El espejo tiene un carácter simbólico de indudable importancia. El narrador se refleja en él por medio de Macabea y Clarice en su proyección de sus dos personajes creados, Rodrigo y Macabea:
"Veo a la nordestina mirándose al espejo y —redoblar de tambor— en el espejo aparece mi rostro cansado y barbudo. A tal punto nosotros nos intercambiamos. No hay duda de que ella es una persona física. Y adelanto un hecho: se trata de una muchacha que nunca se miró desnuda porque tenía vergüenza."
Macabea cuando detiene su mirada ante el espejo comienza a tener consciencia de sí misma, a pesar de que lo que proyecta su imagen no sea agradable:
"Se miró maquinalmente al espejo opaco y oscurecido por encima del lavabo inmundo y descascarado, lleno de cabellos, lo que tan bien combinaba con su vida. le pareció que el espejo no reflejaba ninguna imagen. ¿Había desaparecido por si acaso su existencia física? Enseguida pasó esa ilusión y observó la cara toda deformada por ese espejo ordinario, la nariz vuelta enorme como la de un payaso con nariz de cartón. Se miró y pensó al pasar: tan joven y ya oxidada."
La soledad es otro elemento central en la novela, como lo era en la vida de Lispector. El narrador explicita:
"Sí, mi fuerza está en la soledad. No tengo miedo ni de lluvias tempestuosas ni de grandes vendavales desatados, pues yo también soy la oscuridad de la noche."
Rodrigo proyecta en Macabea la soledad que el mismo necesita:
"Veo que intenté darle a Maca mi propia situación: yo necesito de algunas horas de soledad por día si no “me muero"."
Macabea al conseguir estar sola, toma conciencia de su valor:
"Entonces, al día siguiente, cuando las cuatro Marías cansadas fueron a trabajar, ella tuvo por primera vez en su vida una de las cosas más valiosas: la soledad. Tenía el cuarto sólo para ella. No creía usufructuar mucho espacio. Y no se escuchaba ni una palabra. Entonces, en un acto de absoluto coraje pues su tía no la hubiese entendido, se puso a bailar. Danzaba y giraba porque al estar sola se volvía: ¡l-i-b-r-e! Se aprovechaba de todo, de la soledad arduamente conseguida, de la radio a pilas sonando lo más alto posible, de la vastedad del cuarto sin las Marías."
Rodrigo y por supuesto, Lispector, tienen querencia por sus dos personajes nordestinos. Por Macabea:
"Sí, estoy apasionado por Macabea, mi querida Maca, apasionado por su fealdad y anonimato total pues ella, no existe para nadie. Apasionado por sus pulmones frágiles, la flacucha."
Y por Olímpico, a pesar de ser lo opuesto a Macabea, ya que su pasado es violento, pero quiere olvidarse de él, lo único que pretende es ascender en la escala social; el narrador apunta:
"Tenía hambre de ser otro. En el mundo de Gloria, por ejemplo, él iba a enriquecerse, el frágil machito. Dejaría finalmente de ser lo que siempre había sido y que escondía hasta de sí mismo por tener vergüenza de tales debilidades: es que en verdad desde niño no pasaba de ser un corazón solitario latiendo con dificultades en el espacio. El sertanejo es, antes que nada, una víctima resignada. Yo lo perdono."
Ambos son emigrantes y huérfanos, huyen de la pobreza del sertão. Ello los asemeja, pero mientras Macabea no es consciente de su vida ni tiene aspiraciones, Olímpico tiene conciencia de cambio. Es obrero metalúrgico pero quiere ir ascendiendo hasta llegar a ser diputado.
Pero también es preciso puntualizar que Rodrigo se diferencia de la autora porque a pesar de mostrar afecto por Macabea y Olímpico, en ocasiones parece contradecirse evidenciando cierto desagrado hacia ellos.
Nos encontramos ante una obra compleja en su estructura. Metaliteratura y metaficción en un juego de identidades en transposición. Es una novela donde podemos encontrar variadas capas, profunda pero a la vez ligera. Una obra donde la historia que está creando el narrador se proyecta en un triángulo amoroso, parodia en ocasiones de los folletines al uso. Toma protagonismo el absurdo y lo grotesco, el existencialismo y la vanguardia. Narración desnuda pero lírica de la antiheroína Macabea sin apenas identidad consciente. Por encima de todo, se halla la mano maestra de Clarice, en continua experimentación literaria; trágicamente truncada meses después de publicada la obra.
Es preciso destacar la excelente edición de la editorial Corregidor con una valiosa introducción a cargo de Gonzalo Aguilar y textos analíticos de Florencia Garramuño e Ítalo Moriconi
En la dedicatoria del libro, Lispector homenajea a varios compositores, entre ellos a Claude Debussy:
"Sobre todo me dedico a las vísperas de hoy y al hoy, al transparente velo de Debussy."
Editorial: Corregidor, Edición2011
Traducción e introducción: Gonzalo Aguilar
Textos Críticos: Florencia Garramuño e Ítalo Moriconi
En la dedicatoria del libro, Lispector homenajea a varios compositores, entre ellos a Claude Debussy:
"Sobre todo me dedico a las vísperas de hoy y al hoy, al transparente velo de Debussy."
Crítica y música de Debussy en blog:
Enlace: https://www.offthehook.es/20..
+ Leer más
Comentar  Me gusta         30
Yani
 24 marzo 2018
Quedé fascinada con esta autora desde La bella y la bestia. Y si los cuentos de ese libro, cuya publicación fue póstuma, me introdujeron al extraño mundo de Clarice Lispector, La hora de la estrella terminó de convencerme y ahora quiero quedarme a vivir allí. Parece un mundo ordinario, en donde vemos vivencias ordinarias de gente ordinaria, pero hay algo que no lo es: la forma de contarlo. Lispector toma un hecho y lo trata de adentro hacia afuera, de modo que uno se cruza con pensamientos ajenos, profundos y superficiales.
La historia comienza con un escritor que está contando la historia de Macabea, una muchacha ingenua y algo exasperante que trabaja como dactilógrafa, es pobre y proviene del nordeste de Brasil, lo cual la hace un “bicho raro” en Río de Janeiro. Mientras el autor reflexiona sobre su propia creación, nos muestra las dificultades que surgen frente a Macabea y que ella no esquiva. Porque es una no- persona, no se percibe, no es. A todo esto hay que sumarle a un novio con aires de Napoleón Bonaparte, una compañera de trabajo que no le deseo a nadie y la posesión de una lamentable incapacidad para interpretar una simple conversación.
Es una novela de lo más curiosa, porque la voz del autor- personaje- narrador está todo el tiempo interviniendo y opinando (a veces bien, a veces mal) de Macabea y de su triste vida. También es bastante autorreferencial y hace girar la trama sobre sí mismo, algo que hace que el lector se olvide algunas veces de la muchacha. Y con razón, porque según él, Macabea “ni se daba cuenta de que vivía en una sociedad técnica donde ella era un tornillo del que se podía prescindir”. Sin piedad. Comentarios como estos abundan, y uno no sabe si debe odiar al narrador o darle la razón.
Lispector es una escritora maravillosa y me alegro de haber encontrado que alguien me empujara a leerla de una buena vez. Si bien en La bella y la bestia su escritura me pareció más fragmentaria, esta novela no pierde la identidad al ser más homogénea (los otros son cuentos, así que era de esperar que los ritmos fueran distintos) e íntima. Además, Lispector también vivió en el nordeste (como Macabea) y utiliza la experiencia para contrastar dos regiones (en un sentido muy amplio de la palabra) que, al parecer, tienen pocas cosas en común. Y sé que las comparaciones son odiosas, pero me hizo acordar a Virginia Woolf en algunos puntos. No lo comento acusando una copia ni nada por el estilo, simplemente es una semejanza que se me cruzó por la cabeza mientras leía, porque a la vez las dos son muy diferentes.
Me atrevo a decir que La hora de la estrella no es lo mejor de esta autora porque espero más en sus otros trabajos. Me recomendaron muchísimos (todos, para ser sincera) y yo acepté encantada porque Lispector fue una sorpresa. Por lo pronto, recomendaría esta novela para cualquiera que quiera empezar a conocerla o que ya la conoció, sin distinciones. Yo ya la anoté entre mis próximas relecturas.
Enlace: https://desarmandoclasicos.b..
+ Leer más
Comentar  Me gusta         20
pasiondelalectura
 13 junio 2018
La hora de la estrella es la ultima publicación de esta autora brasileña poco difundida y que tenía un tremendo deseo de leer.
Confieso no haber adherido a la lectura porque no le encontré interés : un relato con un narrador masculino que nos inunda de digresiones dirigiéndose directamente al lector.
Es la historia de la vida y muerte de Maccabée, un ser insignificante (desde ya el nombre conlleva la muerte...), un paria social, originaria de la región brasileña donde la familia Lispector se instaló en los años 20.
Maccabée será un payaso asexuado aunque no desprovista de sensualidad que encontrará la muerte justo cuando su destino se compone.
Es un libro corto, obscuro, con la muerte que roda en el texto y que rezuma angustia y neurosis subliminales.
Comentar  Me gusta         20
sofiasarias1234
 22 agosto 2018
lo quiero leer
Enlace: https://es.babelio.com/liste..
Comentar  Me gusta         10
Citas y frases (4) Añadir cita
offthehookoffthehook12 enero 2020
Está claro que, como todo escritor, estoy tentado a usar términos suculentos: conozco adjetivos esplendorosos, carnosos sustantivos y verbos tan elegantes que atraviesan agudos el aire en busca de acción, ya que la palabra es acción, ¿o no están de acuerdo? Pero no voy a adornar la palabra porque si llego a tocar en el pan de la muchacha, el pan se convertirá en oro y la joven (ella tiene diecinueve años) y la joven no podría morderlo y moriría de hambre. Tengo entonces que hablar de un modo sencillo para captar su delicada y vaga existencia.
+ Lire la suite
Comentar  Me gusta         20
offthehookoffthehook11 enero 2020
Escribo porque no tengo nada que hacer en el mundo: estoy de sobra y no hay lugar para mí en la tierra de los hombres. Escribo porque soy un desesperado y estoy cansado, no aguanto más la rutina de serme y si no fuese la sempiterna novedad de escribir, me moriría simbólicamente todos los días.
Comentar  Me gusta         30
offthehookoffthehook13 enero 2020
Soy un hombre que tiene más dinero que los que pasan hambre, lo que me convierte de algún modo en alguien deshonesto. Yo sólo miento en la hora exacta de la mentira. Pero cuando escribo no miento. ¿Qué más? Sí, no tengo clase social, marginal que soy. La clase alta me tiene como un monstruo raro, la clase media desconfía de que yo pueda desequilibrarla, la clase baja nunca viene a mí.
Comentar  Me gusta         20
offthehookoffthehook10 enero 2020
Me dedico a la nostalgia de mi antigua pobreza, cuando todo era más sobrio y digno y todavía jamás había comido langosta.
Comentar  Me gusta         30
Videos de Clarice Lispector (4) Ver másAñadir vídeo
Vidéo de Clarice Lispector
Elena Odriozola firma «De Natura Florum», de Clarice Lispector
otros libros clasificados: Literatura en portuguésVer más
Comprar este libro en papel, epub, pdf en

Amazon ESCasa del libro





Test Ver más

¿Cuanto conoces de Autores YA?

¿Cómo se llama la autora que publicó el primer libro de su saga paranormal en el año 2012? Pista: Dos de sus personajes principales son Katy y Daemon

Alyson Noël
Richelle Mead
Jennifer L. Armentrout
Kristin Cast

5 preguntas
96 lectores participarón
Thèmes : Young adult , Actualidad , autorasCrear un test sobre este libro
{* *}