InicioMis librosAñadir libros
Descubrir
LibrosAutoresLectoresCríticasCitasListasTestReto lectura
Crea una cuenta en Babelio para descubrir tus próximas lecturas Babelio en Français

Baldomero Porta Gou (Traductor)
ISBN : 8490195536
Editorial: B de Books (Ediciones B) (22/10/2014)

Calificación promedio : 4.41/5 (sobre 86 calificaciones)
Resumen:
La historia transcurre durante los años de la Gran Depresión en el pueblo ficticio de Alabama. La narradora es Scout Finch, de seis años de edad, quien vive con su hermano mayor Jem y su padre Atticus, un abogado viudo de mediana edad que es el encargado de defender a un hombre de raza negra, Tom Robinson, acusado de la violación de una joven blanca. Matar a un ruiseñor muestra una comunidad dominada por los prejuicios raciales, es un alegato por la igualdad, la ju... >Voir plus
Comprar este libro en papel, epub, pdf en

Amazon ESCasa del libro
Críticas, Reseñas y Opiniones (36) Ver más Añadir una crítica
Paloma
 12 abril 2018
Sigue siendo un misterio para mí entender como uno puede amar u odiar un libro. Algunas veces la forma de escribir del autor puede funcionar y otras no; en otras ocasiones, la trama o los personajes atraen al lector y otras no se encuentra atractivo en ninguno de los elementos. A fin de cuentas, la literatura es un arte y el arte es subjetivo, es sobre las emociones y sentimientos. Supongo entonces que la clave para que un libro nos guste o no descansa en el interés y el contexto del lector.
Una de mis mejores amigas me dijo que no le había gustado para nada Matar a un Ruiseñor ya que lo había encontrado lento y aburrido y que nada sucedía. Y, debo decir, que no estaba equivocada -en términos de acciones o giros de trama, es verdad que nada sucede. Pero a mí el libro sí me gustó, lo cual incluso me sorprendió toda vez que hay ocasiones en las que he criticado libros que siento que son una pérdida de tiempo porque no hay nada de acción. Sin embargo, la belleza de este libro se encuentra en los personajes, en su coraje e inocencia, en su actitud en la vida.
Los primeros capítulos son una recuperación de los recuerdos de infancia de Scout Finch, una niña que vive en un estado sureño de EUA. Scout vive con su hermano mayor, Jem y son muy cercanos, habiendo perdido a su madre muy pequeños. Su padre Atticus es un abogado quien los cuida con cariño y es una fuente inagotable de sabiduría y guía. Viven también con Calpurnia, una mujer de color que los ayuda y que no tiene miedo de reprenderlos cuando es necesario -ella es como otro miembro de la familia que es muy querida por los Finch.
Es en este pequeño pueblo que los niños crecen rodeados de vecinos misterios; viejitas enojonas; maestras necias; y compañeros complicados. Cada día está lleno de aventuras, por lo menos aquello que lo constituye para niños de nueve y seis años. Por ejemplo, los Finch pasan varios meses planeando cómo hacer salir a Boo Radley, un hombre que vive recluido con sus padres y de quien los niños piensan es detenido en contra de su voluntad en su casa, imaginando que lo maltratan o que es básicamente un asesino en serie. Pero lo más importante para ambos niños es poder ver a la persona que es un misterio, con sus propios ojos y para ello inventan una serie de tretas con el propósito de lograrlo. Acompañar a los Finch en estas aventuras me permitió revivir la pureza de la niñez, recordando qué fácil era cuando yo era una niña, encontrar diversión en cada árbol, piedra o lugar que estuviera disponible; cómo la imaginación volaba para reconstruir las historias más divertidas sobre otra gente; y la emoción de hacer cosas “prohibidas” (como perseguir perros o tratar de entrar en casas abandonadas). Todo era fácil y emocionante y como niño, no se actuaba de mala fe… simplemente, así es la infancia.
Eventualmente, Scout y Jem enfrentan una situación complicada -su padre Atticus debe defender a un hombre negro acusado de violar a una mujer de color. Ahora bien, la historia se desarrolla en 1930 en el sur de Estados Unidos, época en que el racismo estaba muy vivo y era la norma. En la escuela, en las calles, e incluso por su propia familia, los niños y Atticus son molestados y criticados -a Atticus le llaman un “amante de negros”. Scout se molesta mucho y se pelea con quien quiera que ofenda a su padre. Sin embargo, Atticus siempre le dice que pelear no es la respuesta y su actitud está basada en la justicia e intenta enseñarle eso a sus hijos. En un mundo tan complejo, Atticus cree firmemente que:
"Uno no entiende a los demás hasta que no considera las cosas desde su punto de vista; hasta que no se mete bajo su piel y camina con ella por la vida".
El juicio dura varias semanas y en ese tiempo, Atticus enseña a sus hijos lecciones de vida importantes -no en palabras sino a través de sus actos. Es un año que cambia sus vidas por completo y esto nuevamente, me hizo recordar como mis padres, y mi papá, me enseñaron sobre la vida, sobre la justicia y sobre crecer y ser responsable de mis acciones desde una edad temprana:
"Antes de poder vivir con otras personas tengo que vivir conmigo mismo. La única cosa que no se rige por la regla de la mayoría es la conciencia de uno”.
Debo confesar también que me enamoré un poco de Atticus Finch -y honestamente no recuerdo haberme enamorado antes de algún personaje hasta el día de hoy. Atticus es más que un hombre: es un ser humano integral, quien reconoce la humanidad en otros y respeta a hombres y mujeres por igual. Atticus es el ideal de cómo deberíamos tratarnos los unos a los otros y cuya forma de ser podría garantizarnos una paz muy necesaria.
Regresando a mi comentario inicial, creo que es cierto -lo que se narra en los primeros capítulos de este libro no se relacionan directamente con el giro principal de la trama -el juicio del Sr. Tom Robinson- así que puedo entender porque esto puede no ser del gusto de todos los lectores. Este libro me hace pensar si me hubiera gustado de haberlo leído en otra edad o en otro periodo de mi vida. Quizá no, ¿quién sabe? Los gustos de los lectores son muy variados y diferentes y ésta es la belleza de los libros.
En este caso, la novela de Harper Lee me atrajo en un nivel muy personal -es una historia que me recuerda de tardes calurosas de verano, de juegos infantiles, de mi familia y las cosas locas que hacíamos. Mientras leía, a veces caía en una especie de ensoñación de los recuerdos de mi niñez. Esta historia es, en mi opinión, profundamente humana que me conmovió y renovó la esperanza, en cuanto a que es posible actuar de forma justa y que, sin importar las circunstancias, recuerda que depende de cada individuo actuar en el mejor interés de sus semejantes.
+ Leer más
Comentar  Me gusta         20
Hefesto
 12 junio 2020
Los niños y los adultos viven realidades diferentes. Tal vez, la forma en que los pequeños ven el mundo que les rodea sea parcial, sesgada, influenciada por su entorno y sus progenitores. Tardan en comprender los matices y las implicaciones de cada acción. Su aprendizaje es lento y está condicionado por sus propias experiencias vitales. Puede que, por eso, la mayoría no entiendan cómo se puede obrar mal a sabiendas, cómo los adultos sólo encuentran motivos para hacer lo incorrecto. El tiempo les enseñará, tarde o temprano, que los prejuicios, la tradición y el miedo pueden pesar más que la razón o la justicia más elemental.
La novela se ambienta en Maycomb, un pequeño pueblo de Alabama, en la década de los 30. En una comunidad tan pequeña y cerrada como esa, partidaria de la segregación racial, donde todos se conocían y sufrían en mayor o menor medida las dificultades económicas derivadas de la Gran Depresión, el miedo a un estallido de violencia proveniente de la comunidad negra estaba cada vez más presente, aumentando la radicalización de la población.
Scout, una niña de 6 años, y su hermano mayor Jem no son conscientes de todo esto. Su universo se reduce a los juegos, la escuela y una creciente obsesión por Boo Radley, un misterioso vecino que apenas sale de casa y del que se cuentan leyendas de todo tipo. Su padre, el viudo Atticus Finch, abogado inteligente y de gran corazón acostumbrado a nadar contracorriente, trata de criarles libres de prejuicios y rencores con la ayuda de Calpurnia, la sirvienta de color que se comporta como una madre con ellos, y de la tía Alexandra, una mujer devota a su familia y anclada irracionalmente en la tradición. Cuando a Atticus le encargan la defensa de Tom Robinson, un afroamericano acusado de violar a una mujer blanca, el apacible mundo de los niños comienza a desmoronarse.
Harper Lee ganó el Premio Pulitzer en 1961 con esta obra que ha pasado a la historia de la literatura norteamericana con total merecimiento. La autora no sólo creó unos personajes memorables, sino que se sirvió de ellos para retratar excepcionalmente lo mejor y lo peor de aquella sociedad. Durante los 3 años en que se desarrolla la trama, el lector será niña con Scout y se hará preguntas que, a pesar de dibujar una sonrisa en él, le harán reflexionar. También adolescente a través de Jem; noble, combativo y con dificultades para tolerar la injusticia. Y sobre todo, soñará con ser Atticus, y poseer unos valores inquebrantables basados en la comprensión, el amor, la solidaridad, la tolerancia y el perdón.
Esta novela se centra en la visión de una niña, pero no es infantil. Hay un juez, un jurado y un acusado, pero no es un drama judicial. Hay víctimas y es descorazonadora por momentos, pero no es triste. Esta historia es parte de la formación que todos necesitamos; con ella aprenderemos que hay personas que son como los ruiseñores; y que hay que pelear contra todo, si es necesario, para evitar que maten a un ruiseñor.
Enlace: https://elyunquedehefesto.bl..
+ Leer más
Comentar  Me gusta         94
Yani
 06 octubre 2018
Uno de esos “nuevos clásicos” que tenía pendientes y que felizmente cubrieron las expectativas que acumulé. No es un libro redondo (por eso le falta una estrella) pero está cerca de serlo. Lo importante es que trata el racismo en los primeros años del siglo XX en los Estados Unidos con un tono formidable, preciso para presentárselo a cualquiera que quiera empezar a leer algo sobre el tema (aunque éste se remonte a muchos años atrás, por supuesto). Creo que gran parte de los laureles se los lleva la narración.
Esta es la historia de Jean Louise “Scout” Finch y su hermano mayor Jem. Ambos viven en un pueblo sureño llamado Maycomb y perdieron a su madre a corta edad, hecho por el cual han sido criados por Atticus, su padre. Crecen jugando como cualquier par de niños, además de establecer relaciones con sus vecinos. Y entre estos, hay una familia (aviso: no me gusta Dill, así que pasaré al personaje olímpicamente por alto) que les llama particularmente la atención por su hermetismo, además de los rumores que cada uno de los habitantes se encarga se esparcir. Los Radley son misteriosos y se convierten en el primer foco de atención de los niños Finch, pero luego la historia tomará otro rumbo.
La narración llevada por Scout me pareció impecable. Su mirada infantil permite que la novela, a pesar de tratar temas que necesitan un tratamiento delicado, contenga bastante luz y varias acotaciones graciosas o inocentes que permiten distenderse en los momentos más tensos. Sin embargo, hay algo que no terminó de convencerme (y aprovecho el párrafo para explicar qué no me gustó): entiendo que Scout sea una niña inteligente y que Atticus la haya instruido, pero muchos diálogos que sostiene la protagonista (y Jem también) se me hicieron artificiales y de a ratos la vuelven insoportable. Puede que sea una impresión solamente mía.
Pero hay cosas que son dignas de admiración, como la presentación que se hace de algo tan indignante como la segregación. No hace falta que se señale con el dedo, es innecesario que Harper Lee diga “miren, es esto” para que el lector se sienta sumergido en el contexto. Las referencias a las dificultades económicas de la época (años '30) y a la discriminación que sufren Tom Robinson y hasta Calpurnia, la empleada de los Finch, están a la vista. Atticus es una voz limpia que les enseña a sus hijos las diferencias entre lo que está bien y lo que está mal y los forma como buenos ciudadanos. Tal vez esto sea notorio en demasía y a veces suene a lecciones de moral, cosa que no me gusta encontrar en los libros (no hablo de la moral en sí, sino del hecho de que le pongan un cartel de neón). Lo concreto es que, así como hay momentos de la novela en que uno se ríe con las ocurrencias de los niños, también están esos que causan tristeza y hasta un poco de miedo. Cuando Scout tiene que relatar lo que no entiende se ven mucho más las miserias de una sociedad parcial. Porque allí Scout no puede encontrar las palabras justas para explicar los hechos y quedan desnudos, sin decoración. Impactan con más dureza.
Matar a un ruiseñor tiene, a mi entender, los condimentos básicos para agradar y para hacer pensar una época en donde algunas cosas no estaban ni medianamente resueltas. Hay otros temas periféricos que me encantaría tratar pero la reseña sería extensa (ahora estoy aprendiendo a reducir a lo esencial, así ningún potencial lector se queda dormido) y tal vez no vengan al caso, pero creo que no me equivoco al decir que es un libro bastante interesante para sacar lecturas. Lo más importante reside en que se disfruta y se guarda automáticamente en el corazón. Lo demás es a elección.
+ Leer más
Comentar  Me gusta         00
soniagpan
 15 abril 2020
Mi primer contacto con la novela gráfica ha sido todo un descubrimiento y una experiencia absolutamente enriquecedora. Bien es cierto que la elección de la novela de Harper Lee era toda una garantía: Matar a un ruiseñor es un clásico desde su publicación en 1960 y una de las obras más leídas en EEUU por su mensaje antirracial. No obstante, esta versión gráfica, lejos de restringir o empobrecer el mensaje de la obra original, creo que consigue ampliarlo y renovarlo.
En esta novela gráfica he descubierto la riqueza de significados que aportan las ilustraciones. Los dibujos, de pinceladas sutiles en suaves tonos ocres, ayudan a la construcción de la historia. La viñetas, con un texto muy cercano al original, contribuyen a crear esa atmósfera sureña de la época de la Gran Depresión y además recogen perfectamente el punto de vista de la pequeña narradora, Scout Finch. Sin duda, es una nueva forma de leer, pero con un texto y una historia tan entrañable detrás, supone una experiencia de lectura muy enriquecedora.
Matar a un ruiseñor es una novela de formación, una novela iniciática (Bildungsroman), y este cómic consigue mantener la perspectiva y la fluidez del discurso de Scout, pues todo está enfocado desde la inocencia de la niña. No se trata de una historia donde continuamente ocurran cosas, sino que se cuenta una vida que está despertando, con sus sensaciones y emociones más inocentes. Scout, junto a su hermano Jem y su amigo Dill, son personajes entrañables por su desbordante imaginación (creando verdaderas historias terroríficas en torno a vecinos como Boo Radley), por su pensamiento limpio (no entienden las diferencias entre blancos y negros), por sus desgarradoras experiencias en una escuela rígida, por su inocencia aún no contaminada por la rígida moral de los mayores … Y esas escenas de su día a día, son el grueso de una historia que trata de recrear ese ambiente moral de los estados sureños.
Tan solo, hacia el final, se acelera la trama con la historia de Tom Robinson, que hasta el momento quedaba en un segundo plano en la visión de Scout, pues simplemente era una preocupación que les llega a los niños de mano de su padre. Robinson es un negro acusado falsamente de violación, defendido por el abogado Atticus Finch en un juicio mediático. Cuando llegamos a las escenas finales del proceso judicial, es cuando se despierta el sentimiento de injusticia racial en los niños y se revela abiertamente el mensaje de la novela.

El título, Matar a un ruiseñor, adquiere sentido hacia el final. En un momento, a los niños les regalan unos rifles para disparar pájaros y su padre, la voz de la sensatez, les advierte: “Lo único que hacen los ruiseñores es cantar para alegrarnos. No se comen los huertos ni anidan en los graneros de maíz. Lo único que hacen es cantar para nosotros. Por eso es pecado matar a un ruiseñor.” En otro momento, apunta: «Uno es valiente cuando, sabiendo que la batalla está perdida, lo intenta a pesar de todo y lucha hasta el final, pase lo que pase. Uno gana raras veces, pero alguna vez gana.» Las palabras del padre van calando poco a poco en los niños, a pesar de que la pequeña Scout a veces no las entienda. Junto a ello, la educación recibida por Calpurnia, la criada negra, y el resultado del juicio acaban haciendo a los niños despertar de la inocencia, creando conciencia de la injusticia reinante en una sociedad puritana. Por ello, el mensaje de esta obra siempre permanecerá vigente, pues es un mensaje universal.
Como digo, no es una novela con una trama compleja, de hecho, como toda novela de formación, puede resultar lenta. Lo importante es el ambiente que recrea, tanto a través del enfoque entrañable de la pequeña Scout, como del plus que le da esta versión gráfica. Se dibuja perfectamente el ambiente sureño de la Alabama de los años 30, que recuerda por momentos al Truman Capote de A sangre fría (con el que parece que colaboró la autora), pues comparten ese mismo espacio de la América profunda, donde la violencia está arraigada en las familias. Pero también es la recreación de un tiempo pasado, visto con cierta nostalgia, perfectamente captado en esas viñetas donde está concentrada toda una infancia a punto de romperse.
Sin duda, hay que leer el original de Harper Lee, o volver a ver la muy recomendable versión cinematográfica, protagonizada por Gregory Peck en el inmortal papel de Atticus Finch, pero también hay que atreverse a descubrir esta versión de novela gráfica, porque aporta, complementa y no restringe el sentido del original. Una novela para pensar, pero también para recrearse y saborear visualmente.

Enlace: https://www.librosymas.site/..
+ Leer más
Comentar  Me gusta         10
anasoto04
 09 julio 2018
Hace algunos meses leí el libro "El color del dinero" de Mark Gimenez y el personaje principal se llama A. Scott. La A era de "Atticus" en honor a Atticus Finch, de la novela "Matar a un ruiseñor"... Y me hice la pregunta: Yo, siendo abogada, incansable lectora: ¿porqué no he leído este libro?. La respuesta vino hoy, le tocó el turno y he quedado encantada, satisfecha y contenta. Vaya pieza maestra. Lo he leído de un tirón. El libro está estructurado en dos partes: La primera es un poco densa en cuanto a descripción y detalles; y la segunda es más ágil y dinámica.
Y me he dado cuenta que el libro "El color del dinero" tiene un argumento basado en este libro.
Atticus Finch es un honorable y reconocido abogado, de intachable conducta al que le es encomendada la defensa de Tom Robinson, un negro acusado de violar a una mujer blanca. Finch acepta, pues tiene muy arraigado el principio de que la verdad prevalezca, y asume su defensa pese a las consecuencias negativas que para él y su familia pudiera acarrear el caso. Realiza una defensa magistral y a pesar de que, las pruebas de la acusación nunca fueron concluyentes, el jurado dio su particular veredicto. Recalco que, la legislación en ese periodo no otorgaba garantías para las personas de color y no solo eso, hay que destacar el papel inexistente o casi nulo de las mujeres en este ámbito.
La novela es narrada a través de la hija de Finch (Scout), quien nos cuenta la historia desde su percepción inocente.
Estoy encantada porque siendo de la misma profesión del protagonista, sé de propia vivencia, que no siempre gana la verdad. Por otra parte, he disfrutado de las aventuras de Jem, Scout, Dill y Boo Radley en ese aburrido pueblo de Alabama con el telón de fondo de la Depresión del año 29 en Estados Unidos.
El escenario no pudo haber sido el mejor, escogido para este argumento: precisamente Alabama, que ha sido un estado bastión del racismo institucionalizado. (Estado donde nació Harper Lee) Es una novela real, actual, porque hay muchos Atticus Finch por el mundo luchando contra el racismo, el odio, la injusticia y la desigualdad.
Que si me arrepiento de no haberla leído antes, no lo sé, pero si os digo, y coincido con los Bibliotecarios británicos: es un libro de indispensable lectura.
+ Leer más
Comentar  Me gusta         20
Citas y frases (35) Ver más Añadir cita
Merysg3Merysg302 junio 2020
Sabemos que no todos los hombres son creados iguales en el sentido que algunas personas querrían hacernos creer; unos son más listos que otros, unos tienen mayores oportunidades porque les vienen de nacimiento, unos hombres ganan más dinero que otros, unas mujeres guisan mejor que otras, algunas personas nacen mucho mejor dotadas que el término medio de los seres humanos. “Pero hay una cosa en este país ante la cual todos los hombres son creados iguales; hay una institución humana que hace a un pobre el igual de un Rockefeller, a un estúpido el igual de un Einstein, y al hombre ignorante, el igual de un director de colegio. Ésta institución, caballeros, es un tribunal.
+ Lire la suite
Comentar  Me gusta         10
SatrinaSatrina15 diciembre 2017
Los ruiseñores no se dedican a otra cosa que a cantar para alegrarnos. No devoran los frutos de los huertos, no anidan en los arcones del maíz, no hacen nada más que derramar el corazón, cantando para nuestro deleite. Por eso es pecado matar un ruiseñor.
Comentar  Me gusta         40
patriciamiranda782patriciamiranda78210 mayo 2020
No puedes comprender a una persona hasta que no hayas considerado las cosas desde su punto de vista… hasta que te hayas puesto en sus zapatos y hayas caminado con ellos.
Comentar  Me gusta         50
JuandiJuandi16 agosto 2019
-¿Ganaremos el juicio, Atticus?
-No, cariño.
-Entonces, ¿cómo...?
-Simplemente, el que hayamos perdido cien años antes de empezar no es motivo para que no intentemos vencer- respondió Atticus.
Comentar  Me gusta         40
J22elizabethJ22elizabeth05 julio 2019
Uno nunca llega a entender realmente a otra persona hasta que considera las cosas desde su punto de vista.
Comentar  Me gusta         50
Libros más populares de la semana Ver más
Comprar este libro en papel, epub, pdf en

Amazon ESCasa del libro

¿Te gusta este libro? Babelio te sugiere




Autores cercanos a Harper Lee
Test Ver más

¿Cuánto sabes sobre la literatura de Estados Unidos?

La leyenda de Sleepy Hollow es un relato corto de terror y romanticismo, se desarrolla en los alrededores de...

Nueva York
Londres
Chicago

10 preguntas
34 lectores participarón
Thèmes : literatura norteamericanaCrear un test sobre este libro
{* *} .. ..