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ISBN : 8498384265
288 páginas
Editorial: Salamandra (02/02/2012)

Calificación promedio : 3.82/5 (sobre 25 calificaciones)
Resumen:
¿Hasta dónde es capaz de llegar un padre para encubrir a un hijo que comete un delito injustificable? ¿Debe prevalecer el instinto de protección paterna, o la lealtad a unas normas sociales que garantizan la coherencia y la fortaleza del grupo? Estas y otras preguntas de igual calibre surgen como dardos durante la lectura de La cena, una novela ácida y provocadora que apunta sin miramientos a toda una clase social acomodada de los Países Bajos y, por extensión, de t... >Voir plus
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Críticas, Reseñas y Opiniones (14) Ver más Añadir una crítica
Beatriz_Villarino
 20 October 2018
Estaba deseando terminar La cena, creo que no he entendido bien el objetivo de Herman Koch al escribirla. La estructura está bien pensada. Todo se desarrolla durante una cena en un restaurante de lujo de Holanda. Así pues se divide en cinco partes: Aperitivo, Entrantes, Segundo, Postres y Digestivo, más la Propina (esto no es ironía, o sí), en las que los lectores nos vamos enterando de la vida de dos familias de clase media-alta, o al menos de los sucesos más relevantes de su vida. El protagonista, narrador en primera persona, acude a una cita familiar; dispone de tres horas aproximadamente para describir las raciones que tan explícitamente les va detallando el maître y que a nosotros, más que aclararnos datos gastronómicos, nos aporta una información relevante sobre su personalidad pues, lo de menos es la comida, importa lo insoportable que se le llega a hacer el camarero, de ahí que su máxima fijación la constituya el dedo meñique con el que va señalando minuciosamente los componentes de cada plato que va llegando a la mesa, para destacar la procedencia o la manera en la que están cocinados. Asimismo, mediante analepsis, vamos conociendo a otros personajes que se cruzaron en su camino y le resultaron igualmente insoportables «Nuestras posturas eran irreconciliables» «En un grupo de 100 personas, ¿cuántos cabrones hay? ¿A cuántos capullos les apesta el aliento, pero no hacen nada por remediarlo?...». Y si ya desde el Aperitivo adivinamos en Paul una personalidad obsesiva, en los Entrantes, Segundo y Postres, confirmamos nuestra sospecha: Paul Lohman es un acomplejado; desde su infancia, probablemente, ha ido a la sombra de su hermano Serge, el vencedor, el que ha triunfado de manera absoluta en la política, el que se ha granjeado fama de honrado y buena persona al adoptar a otro niño, tras haber tenido dos biológicos, el que consiguió una mujer guapísima que lo admira y es admirada por todos, de ahí que constantemente tenga la necesidad de mostrarse a sí mismo lo anodino que es Serge, la admiración, incluso deseo, que su cuñada Babette siente hacia él, y la felicidad evidente y real que él experimenta con su mujer Claire y su hijo, Michel; una mujer inteligente, cuya personalidad se le amolda a la perfección y un hijo cuyo físico es un calco absoluto de él desde que nació. Paul siente una profunda envidia hacia su hermano; las causas no son relevantes, sin embargo el lector no entiende las consecuencias de esos celos pues, conforme va avanzando el menú, nos enteramos de que Paul, un fracasado, imposibilitado para el trabajo a causa de una enfermedad (que aunque no se especifica sabemos que es genética y que se manifiesta mediante la violencia si el paciente deja la medicación), ha agredido de manera extrema a Serge en más de una ocasión. ¿Por qué Serge no lo denuncia? En la Propina a la que antes aludíamos asistimos, estupefactos, al daño irreversible que Paul le ha provocado a su hermano, no sólo físico sino también laboral y por supuesto emocional. ¿Es que en Holanda no se investiga nada?

Michel, digno hijo de su padre, heredero de ese gen maligno, continúa asimismo su trayectoria aunque, como es obvio, profundiza más; no hay nada como tener un buen maestro. Así pues, este adolescente llega a la tortura y asesinato… ¿Tampoco se investiga nada?

¿Qué pretende Herman Koch? ¿Hacernos creer que es fácil salir indemne de situaciones violentas en las que es posible atentar contra el vecino (una y otra vez) y seguir con la vida como si tal cosa? No hay que ser demasiado inteligente para darnos cuenta de que no, no es posible. Podríamos pensar que se trata de una novela, de algo ficticio, pero es que el autor se ha basado totalmente en la realidad; por un lado, en España fue noticia la tortura y muerte causada a una indigente en un cajero automático, igualmente, las palizas a mendigos grabadas con cámaras y subidas a internet ocuparon las pantallas de televisión durante un tiempo; por otro, en 1993 algunos científicos estudiaron a una familia holandesa en la que el comportamiento agresivo de los hombres era notable y se heredaba según las leyes de Mendel; descubrieron entonces una mutación en el gen que modifica la enzima Monoamino-oxidasa A (MAO-A). La ciencia creyó haber encontrado la respuesta a la violencia; de hecho, estudios posteriores explican por qué los hombres portadores del gen MAO-A no pueden controlar su comportamiento. Sin embargo, el responsable de la agresividad no sólo es este gen, sino que también la determinan los factores sociales y familiares.

Así entendemos mucho mejor la conducta de Michel pues tuvo en su padre, Paul, un modelo provocador y de extrema violencia en ocasiones, capaz de enviar al hospital a determinadas personas a las que propina brutales palizas o amenazas, a la luz del día, delante de testigos, con la única consecuencia de recibir una baja laboral que se extendía ya más de 9 años. Comprensible, entonces, que el angelito Michel haya ido adoptando la actitud fría, calculadora y sin emociones de un padre que ha ido marcando su niñez con experiencias traumáticas.

Si Koch pretendía describir los estragos que un gen violento puede ocasionar en una persona, en los que la rodean y en toda una sociedad, no lo ha conseguido. Paul descubre lo que hace su hijo, y decide sin ningún tipo de «presión enzimática» dejar de tomar la medicación, empeorar su estado mental, por decirlo de alguna manera, para no encontrarse con ningún tipo de trabas a la hora de ayudar a Michel a salir del atolladero. Resuelve «hacerse violento».

Además, está Claire, su mujer quien, como el mismo protagonista recuerda una y otra vez, es inteligente, mucho más que él. Por eso deducimos que ella sabía perfectamente a quién se unía antes de casarse; de hecho, ella, que no es portadora de ninguna enfermedad rara, es la más violenta de todos los personajes de la cena. Esto fue lo que atrajo a Paul «tenía una mirada que intimidaba a los hombres». Claire encontró en su marido la fuerza que ella no tenía, ella sabía que había dejado la medicación y en ningún caso le dice que se la tome, incluso es así como le gusta, violento… Está encantada, como también lo está de que su hijo Michel haya heredado de su padre el comportamiento, y lo alienta. Es una mujer sin escrúpulos que justifica lo que hace su hijo, no por amor sino porque el daño lo causa a seres que ellos consideran inferiores.

Tampoco hay ningún valor de protección paterna en la novela. Ambos hermanos, Paul y Serge, están preocupados por sus propios intereses. El problema de los hijos no es más que eso, algo que de alguna manera les impedirá seguir con la vida que llevan. Babette, la mujer de Serge, llora no por lo que su hijo haya perpetrado sino por las consecuencias, molestas, que traerá en su vida de cuento de hadas. Por último tampoco creo que el objetivo del autor haya sido reflexionar sobre el comportamiento racista de la alta sociedad puesto que no profundiza en ello, de hecho el estatus social es un mero añadido. Así pues llego a la conclusión de estar ante una novela que plantea la situación de que hay personas malas, sin corazón, que se acercan a la animalización, y que viven entre nosotros sin consecuencias aparentes.
Debo añadir, con pesar, que bien el trabajo de la traductora, bien las erratas tipográficas, consiguen que esta novela descienda aún más en su nivel. Hay acentos que sobran, por ejemplo en los pronombres átonos —por eso se llaman así—, «Después me dirigió una mirada especial, no sé me ocurre otro modo de describirla».

Hay sílabas que faltan: «detrás de los arbustos, en la cera de enfrente».

Y hay construcciones que rayan en lo vulgar «A bote pronto».

Enlace: http://elblogaurisecular.blo..
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lectoraaburrida
 20 February 2019
Brutal, simplemente brutal. Es imposible escribir algo muy concreto de la trama sin destripar nada. Me gustaría que los lectores se enfrenten a él como yo lo he hecho, a ciegas. He ido pasando por todas las opiniones posibles con respecto a los personajes. Increíble como el autor ha ido manipulandome.
El único narrador es Paul y mediante su perspectiva lo vemos a él y al resto de participantes en la trama. Obviamente, en un principio los conoceremos según la opinión de él... Pero claro, hay cosas que Paul no sabe y que hace que... Ahí lo dejo.
El libro toca temas muy muy duros y controvertidos y los toca de manera muy cruda, sin buenísmos ni medias tintas.
Pero lo que más tocada me ha dejado es no saber qué haría yo en una situación así y darme cuenta de que mi comportamiento puede incidir tanto en las decisiones de personas que dependen de mi.
Me muerdo los puños queriendo contaros, pero no, no puedo; Solo decir que la historia está escrita a partir de un hecho real y pone en la mesa el debate sobre las consecuencias de ese hecho.
No os exagero si os digo que este libro da miedo, mucho miedo y no es de terror . Y asco, causa gran repugnancia al ver la falta de valores y empatía que puede llegar a haber en la sociedad.
¿Recomendaría este libro? Sí, sin embargo. Un libro que hace que miremos dentro de nosotros mismos y pensemos cómo estamos haciendo las cosas y cómo las podríamos arreglar en caso necesario. Un libro que da para debatir mucho y en el que piensas ¿realmente todo vale? ¿Qué es ético y qué no según en qué casos?
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HumildeLector
 10 February 2023
El planteamiento inicial de la novela es muy simple: dos parejas se reúnen en un restaurante caro, refinado y algo pretencioso para hablar de un problema común que atañe a sus respectivos hijos. Por una parte están Paul y Claire, y por otra Serge (hermano de Paul y nada menos que candidato a Primer Ministro de los Países Bajos) y su esposa Babette.

Las primeras páginas se nos pasan volando con los comentarios mordaces de Paul, que es el que cuenta la historia en primera persona. La narración es fresca y divertida, pero se trata solo de un espejismo. Todo se va oscureciendo poco a poco hasta sumir al lector en la negrura total y llevarlo a un incómodo encuentro con la hipocresía, el egoísmo y (¿por qué no decirlo?) la maldad.

La novela está estructurada en diferentes partes, cada una de las cuales se corresponde con una parte del menú: aperitivo, entrantes, segundo plato, postre… El lector conoce al detalle todas las delicatessen que pasan por la mesa. Puede que incluso se nos abra el apetito mientras pasamos las páginas.

Al principio es divertido ver cómo Paul se burla de la propuesta snob del restaurante, de los hábitos de sus compatriotas y de las actitudes presuntuosas de su hermano. Sin embargo, cuando llegamos a comprender cuál es el motivo que ha dado lugar a la convocatoria de esta cena y todo lo que está en juego para ambas familias, es imposible seguir del lado de nuestro narrador. Sobre todo después de que se nos revelen algunos detalles inquietantes de su pasado.

Y así, a medida que emerge la verdad, la opinión del lector acerca de cada uno de los personajes dará inevitablemente un vuelco. Sin destripar nada más, diré solamente que el final de la cena será accidentado y ciertamente inesperado.

La cena es, en resumen, una novela interesante y atractiva que despierta sentimientos muy diversos. Nos arranca algunas sonrisas, pero también provoca desasosiego. En todo caso, no es de esas lecturas que se leen y se olvidan.
Enlace: https://humildelector.com/20..
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totecabana
 06 March 2019
Normalmente me cuesta valorar un libro, pero se entiende que uno valora según el gusto o lo que te pido transmitir la lectura. En este caso puedo reconocer que es tremendo libro, que plantea una situación, a lo mejor algo exagerada para que cale más en la problemática que se plantea y es un libro que realmente mueve sentimientos, para mi desagradables pero mueve y eso tiene mucho mérito. Tuve que leer este libro con muchas pausas e intercalar lecturas para poder distraerme y seguro porque realmente me revolvía. Todo el tiempo sentí desagrado por TODOS los personajes. Justificando lo injustificable, sin valores, con egos muy elevados, en fin, digo que es un buen libro porque transmite pero yo lo odié.
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jero_02
 05 February 2024
Me costó engancharme al comienzo. El primer cuarto/tercio de la novela, hasta llegar a la historia de Michel, Rick y la indigente, se me hizo poco agradable para leer. Creo que tiene que ver, fundamentalmente, con la falla en generar empatía con el protagonista y narrador. El personaje está caracterizado como una de esas personas con las que uno no querría estar. A lo largo de la novela, uno entiende por qué, lo conoce más, comprende sus razones, pero todo esto adquiriría mucha más fuerza si desde un comienzo nos dieran un acercamiento emocional que permita involucrarnos con él, aceptar ciertas cosas, interesarnos por la historia. En toda esta primera parte la sensación era la de "¿por qué te estoy escuchando?".
Con la llegada del núcleo de la novela, el libro se torna mucho más interesante, despierta interés e intriga, y pone al centro un conflicto moral que sostiene al resto de la novela. En ese aspecto me gustó mucho, y la relaciono con otras obras como El señor de las moscas o El guardián entre el centeno. Deja la puerta abierta para discutir, adquirir diferentes posiciones respecto a los actos de los personajes, no se queda en lo políticamente correcto. Me pareció súper interesante.
Vuelve a desviarse con ciertos capítulos que parecen no tener que ver con el conflicto principal, y quitan un poco el centro de atención. Hacia el final, adquieren un sentido y constituyen una unidad piola, pero creo que falla en general en el modo en que se ordenan estructuralmente muchos elementos.
Creo que se podría potenciar con un manejo más fino del interés, la intriga y la empatía con el protagonista.
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Citas y frases (2) Añadir cita
HumildeLectorHumildeLector18 May 2023
Así era como veía la vida a veces, como una comida caliente que se enfriaba. Sabía que tenía que comer, o moriría, pero había perdido el apetito.
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NuriaGLoizagaNuriaGLoizaga04 October 2021
La felicidad se basta a sí misma, no necesita testigos.
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