InicioMis librosAñadir libros
Descubrir
LibrosAutoresLectoresCríticasCitasListasTestReto lectura
Crea una cuenta en Babelio para descubrir tus próximas lecturas Babelio en Français
ISBN : 8416120439
Editorial: Ediciones Siruela (16/06/2017)

Calificación promedio : 4.45/5 (sobre 20 calificaciones)
Resumen:
El retrato de una ciudad acogedora y esquiva a partes iguales, de una familia unida por los frágiles lazos de la necesidad y del amor y la mirada única de una mujer maravillosa en un momento extraordinario.



Faltan unas horas para la medianoche. Por fin, después de varias tentativas, Amalia ha logrado a sus 65 años ver cumplido su sueño: reunir a toda la familia para cenar en Nochevieja. Una madre cuenta la historia de cómo Amalia entre... >Voir plus
Comprar este libro en papel, epub, pdf en

Amazon ESCasa del libro
Críticas, Reseñas y Opiniones (11) Ver más Añadir una crítica
Beatriz_Villarino
 23 septiembre 2018
He de reconocer que en casa me encontré de pronto con este libro que no recordaba tener, es de esos que compras porque al autor le han dado un premio, forma parte de una trilogía y dices, pues voy a por la primera. Y así es como Una madre descansaba en un estante durante mucho tiempo, hasta que me di cuenta de que no lo había leído. al principio me gustó, la lectura es rápida, ágil y salpicada de humor irónico «—Hay que ver, desde que sabes que solo tienes un sesenta y cuatro por ciento de discapacidad (visual) te has vuelto muy observadora, mamá». Pero de pronto, se descontrola y me desconcierta; no sé si Amalia, la madre de Emma, Silvia y Fernando, con 65 años está enferma, con demencia senil, o tiene un coeficiente intelectual muy bajo. No encontraba normal que todo fueran risitas «ji ji ji», que cada vez que intentase llevar a cabo una acción deshiciese el conjunto de lo que tenía a su alrededor y que no afrontase con seriedad los problemas, graves problemas, por los que estaban pasando sus hijos.
Hasta que en el libro tercero, Alejandro Palomas divide la novela en cuatro libros y estos a su vez en capítulos, me di cuenta de que Amalia no padecía ninguno de dichos contratiempos, al menos no tan serios como yo creí reconocer en un principio (exceptuando su deficiencia visual, claro). Amalia es una mujer que tuvo la mala suerte, como muchas de su edad, de topar con un marido autoritario, egoísta, de los que se querían sólo a sí mismos y que les hizo la vida imposible a ella y a sus tres hijos hasta que los dejó, como cualquier parásito, llenos de deudas y sin dinero. Uno de tantos machos que proliferaban en la España de mediados del XX y a los que su familia no podía replicar; como Amalia no trabajaba fuera de casa, se acostumbró a darle la razón en todo para después, sin apenas ser vista, intentar colmar a sus hijos con el amor que les faltaba de su padre. Paradójicamente cuando él se va de casa, Amalia empieza a vivir, a salir adelante con lo poco que le ha quedado y a intentar seguir protegiendo a sus hijos, quienes, por otro lado, al vivir una infancia y juventud con miedo, se resquebrajan al menor contratiempo.
Amalia estará ahí con ellos y, aunque parezca que son los hijos los padres de Amalia, el día de Noche Vieja consigue reunir a toda la familia que le queda y la ayuda a hablar, arreglando a su manera, peculiar, los obstáculos que a todos les impiden llevar una vida normal. Y digo a su manera, porque es difícil deshacerse de trastornos mentales, de golpes que te va dando la vida
—Sí mamá –dice Silvia con voz triste–. de oírte tantas burradas y tener que estar vigilándote continuamente, siempre detrás de ti para que no hagas alguna de las tuyas, como si nosotros fuéramos la madre y tú la hija […] Agota ¿sabes? Te juro que agota
La familia, de clase media, queda en la ruina al desaparecer el padre con lo que hay en el banco y conseguir que su mujer firme el divorcio con unas condiciones de absoluta indefensión para ella; pero Amalia subsistirá en un piso diminuto. Y no sólo ella, su hijo Fernando aparecerá por allí un día, con su gran danés, Max, para quedarse al no poder soportar la soledad cuando su novio lo abandona
…desde que las cosas —las mías— se torcieron y la música empezó a sonar mal, fuera de tono, fuera de todo. Desde que, en mi deseo de enderezarme, me adentré por un camino que tomé por un atajo y que al poco se reveló un callejón sin salida.
Por otro lado, Emma, a pesar de mantener una relación fantástica con Olga, su pareja, no consigue olvidar a Sara, «La herida de Emma se llama Sara», aquella que la dejó el día en que iban a comprar un piso para empezar una nueva vida; y Silvia, la mayor, aparentemente una mujer casada y con éxito laboral, se queda sin trabajo, pues la echan —la crisis, ya se sabe—, y sin marido, pues se va a su país de origen.
Por si no constituyeran ya la familia más infortunada del mundo aparece el tío Eduardo, otro acomplejado por la soledad que arrastra toda su vida y que intenta subsanar con jovencitas, cual típico donjuán español desde tiempos inmemoriales, un donjuán de bastante edad, penoso, que sólo consigue chicas de lo más extraño socialmente, chicas de bajos fondos cuya única intención es divertirse con él hasta cansarse, cuando se presente otro en mejores condiciones.
Pues sí, no encuentro una familia en peores circunstancias. Por primera vez, desde que Amalia se divorció, dos años antes, todos se reúnen en la minicasa, los cinco, más otra silla reservada para aquellos fantasmas que ya no están presentes pero inciden en sus vidas y los dos perros, el de Fernando, enorme y el de Amalia, pequeñito. ¿Cómo caben? pues apretados. Lo que está claro es que ya el espacio deja poco lugar a la acción, por lo que la novela es un diálogo entre ellos, la mayoría de veces para “enfadarse” con la madre que dice un sinsentido tras otro, en ocasiones con expresiones realmente humorísticas «llevo días con la sensación de que esta noche vamos a tener más de una sorpresa […] Es como una vibración…mmm… holística, hijo ¿Tú no la notas? “Ho…lística” He podido contener una carcajada pero no he conseguido morderme a tiempo la lengua.».
Y en otras ocasiones para echarse en cara aquello que llevan dentro durante tiempo sin dejarlo salir «—Y de tus locuras –vuelve a la carga Silvia– de que nunca hagas caso de nada y de tener que correr luego a solucionarte las papeletas…»
Estos diálogos van salpicados con analepsis, mediante las que nos enteramos, por un narrador en primera persona, normalmente Fernando, de todo aquello que las conversaciones dejan a medias, porque todas están expresadas en lenguaje oral-coloquial, en el que tienen cabida frases inacabadas que se dan por sabidas entre ellos, o palabras que aluden a hechos pretéritos, por lo mismo.
Así pues las analepsis se agradecen a pesar de que en la mayoría de casos no son imprescindibles; el lector es capaz de entenderlo por el contexto. Este es el mayor problema, si se le puede llamar así, que le veo a la novela; no hay sorpresas. A pesar de los saltos en el tiempo el argumento es bastante lineal, sencillo… Los personajes son algo tópicos, la trabajadora incansable, responsable, dura, que todo se lo echa a la espalda hasta que no puede más, y los traumatizados por diferentes ausencias de sus parejas. Y como tópico mayor, una madre que, simplemente hablando –en una o dos ocasiones con sentido– es capaz de hacerles ver a todos que en la vida hay que tener esperanza y alegría.
No sé, algo rechina en todo esto que no me resulta creíble, quedan asuntos por resolver. ¿Por qué Emma es quien deja su trabajo para dedicarse a la granja? ¿No le gustaba la enseñanza? ¿Decide escapar del mundo?
—Alquilaremos habitaciones y yo me encargaré del mantenimiento de la casa –dijo.
Mamá parpadeó y frunció el ceño.
—¿Y qué pasa con el instituto, hija? –preguntó– ¿Vas a pedir traslado o […]
—No –la interrumpió, sin dejar de sonreír. Y luego–: He pedido una excedencia…
¿Por qué Amalia necesita tener a su madre a su lado para que solucione sus angustias, y sus hijos aceptan este remedio para ellos mismos como algo posible? ¿Por qué esos hijos no están pendientes de su madre, casi ciega y con la mentalidad de una niña, y la dejan vivir sola?
“—Hay una rumana con tres dientes de oro y una BlackBerry con cristales de Swarovsky limpiando en casa de mamá. No sé si llamar a la policía o a un psiquiatra de urgencias para que venga y la electrocute de una vez” […] nos dio mucho que pensar, más que temer […]
—Ah, pues qué raro –dijo Eugenia–. Es que como hay un camión delante del portal y están sacando todos tus muebles por la ventana…
Es cierto que todos los personajes sufren y se guardan ese sufrimiento para ellos, es cierto que deberían haberlo hablado en su momento, pero precisamente por estar tan enquistado el dolor, veo un desenlace demasiado simple e irreal… claro que es ficción y, sin embargo, el autor pretende exponer una situación real. Puede que lo sea, que yo esté equivocada, pero normalmente en la realidad las cosas acabarían de otra forma.
…en silencio, con mamá abrazada a Silvia por detrás mientras al otro lado de la mesa, junto a la Silla de los Ausentes, Emma acaricia distraídamente el brazo de Olga […] Max deja escapar un suspiro de sueño que se expande por el salón como una ola pequeña.
La estructura es de novela psicológica, aunque profundice poco en la mente de los personajes; podría ser llevada al teatro con absoluta precisión cambiando algún diálogo en el que se expusiera la analepsis correspondiente con algo más de claridad en las réplicas. Sin dificultad. Porque hemos de reconocer que los detalles abundan, son exhaustivos, no dejamos de enterarnos de nada de las causas por las que llegan a ese estado; las consecuencias son algo más irreales, a no ser que la intención de Alejandro Palomas no fuera ésta, exponer las consecuencias de una vida traumática, sino conseguir emociones en el lector, risas, llantos, alegrías y esperanza, aunque sea a costa de que queden instaladas en la superficie. Creo que la novela, algo moralista, es más adecuada para un público joven, más dado a soñar con imposibles y a empaparse de buenos valores. Por mi parte, mi subconsciente se rebela ante determinadas circunstancias porque me doy cuenta de que si algo se enquista en una persona no desaparecerá sólo con una conversación, puede servir de bálsamo momentáneo pero la solución, si llega, es con otros medios; tanta ternura, tanto histrionismo no sirven como único remedio para unos personajes apaleados por la vida hasta dejarlos casi en la insolvencia.

Enlace: http://elblogaurisecular.blo..
+ Leer más
Comentar  Me gusta         00
Janire
 22 enero 2018
Alejandro Palomas tiene mucha sensibilidad a la hora de redactar las historias, y cuenta con una maestría increíble a la hora de describir personajes, tanto masculinos como femeninos, y les dota de una personalidad y un carácter que cautivan desde el mismo momento en que aparecen.
En esta ocasión, asistimos a los acontecimientos que rodean a una familia formada por Amalia (la madre), Silvia, Emma y Fer (los hijos), Olga (la mujer de Emma), Tío Edu (el hermano de Amalia) y por supuesto, Shirley y Max (los perros y compañeros fieles de Amalia y Fer).
Nos encontramos en la última noche del año, y Amalia está feliz porque por fin vuelve a reunir a toda la familia alrededor de la mesa. El narrador de la historia es Fer, el hijo de Amalia, que con sus palabras nos va desgranando lo que ocurre en el presente, entremezclándolo con recuerdos del pasado, haciéndonos participes a los lectores de todas las situaciones que han llevado a los protagonistas a ser lo que son hoy en día.
La narración mantiene en vilo al lector en todo momento sin poder dejar de elucubrar sobre qué ocurrió o qué va a ocurrir a continuación. Si bien es cierto que hay partes que son un tanto previsibles, se compensa perfectamente con lo maravilloso de la escritura, las frases llenas de sensibilidad, y con lo perfectamente que está narrada.
En cuanto a los personajes, absolutamente todos están muy bien definidos y descritos, y eso ayuda a que el lector entienda perfectamente a cada uno de ellos. Sin duda alguna, el peso de la historia lo tiene Amalia, una mujer feliz que ha logrado serlo tras muchos años luchando, que, a lo largo de la obra, da la sensación de que son sus hijos quienes la cuidan a ella, en vez de ser a la contra. Es dicharachera y no para de hablar, tiene un carácter muy desquiciante en la mayoría de ocasiones, pero también posee una sensibilidad que atrapa, que encoge el corazón en cada verdad que dice y que, en definitiva, tiene una sensibilidad que solo una madre puede poseer.
La lectura no pierde ritmo en ningún momento. Por mi parte, no quería que se acabara la novela, ya que quería seguir conociendo más aventuras de esta familia.
Con esta novela me he emocionado, he reído, me he desquiciado y he disfrutado mucho de su historia. Absolutamente, Amalia es un personaje de los que es difícil desprenderse, y esta novela ha calado bastante hondo en mí, así que, sí, la recomiendo mucho.
+ Leer más
Comentar  Me gusta         00
mariacriado
 05 junio 2019
31 de diciembre. La última noche del año. Amalia, de 65 años por fin reúne a la mesa a sus hijos. Esta noche sabe que van a salir secretos a la luz, sentimientos nunca contados, porque las pocas veces que la familia se reúne afloran sentimientos y verdades que sólo una madre es capaz de ver.
A la mesa se reúnen Amalia la madre, Fer el hijo, Silvia y Emma, la pareja de Emma y el tío Eduardo el hermano de Amalia. Una familia muy peculiar.
El libro transcurre durante esa noche de Nochevieja, las conversaciones en la mesa, las emociones, las palabras nunca dichas pero sí sentidas. El narrador es Fer, el hijo de Amalia, mientras nos va relatando los detalles de esa noche, nos va contando episodios familiares y así vamos conociendo la vida de todos los que componen la familia.
Decir que Amalia es un AMOR de mujer es quedarse corto. Amalia es esa madre que pasó su vida junto a un hombre al que dejó de amar y que ya en su madurez se vio sola. Libre. Sin ataduras. Y empezó a vivir una vida en la que ella decide lo que hacer. Y sí, con esa libertad se ha vuelto un tanto excéntrica. Ese punto unido a su ingenuidad y el ver que todo el mundo es bueno es lo que la hace una mujer ESPECIAL.
Una madre” es un libro emotivo. Es una bomba directa al corazón. Pero no por ser emotivo ha de ser triste. Está narrado con una delicadeza y un sentido del humor que hace de él una narración extraordinaria.
Me he reído mucho, sobre todo con las salidas de contexto de Amalia, que cuando se ve atrapada en alguna circunstancia suele salirse por la tangente y por su boca empiezan a salir toda clase de disparates y sin sentidos. Algunos rayan lo absurdo, de ahí que sea un libro tan divertido y a la vez tan emotivo.
En resumen “Una madre” es un libro que me ha emocionado, me ha hecho sentir y me ha hecho reir. Un libro para reflexionar. Recomendado 100%
+ Leer más
Comentar  Me gusta         20
SandraCP
 24 septiembre 2018
Cuando empiezas un libro del que tanto te han hablado y que tanto te han recomendado, lo empiezas con unas expectativas muy altas y mucho miedo a que no se cumplan. Sin embargo, desde la primera página es imposible no adorar a Amalia. Tierna, sincera, cegada y preocupada por su familia. Amalia es una madre muy vinculada a sus hijos aunque, por diferentes motivos, no ha podido reunirlos a todos a la mesa en Navidad. Sin embargo, por fin lo ha conseguido esta Nochevieja y la noche se presenta intensa. Llena de silencios, secretos, sorpresas y recuerdos que se concentran en torno a una mesa con siete sillas.
Aunque Amalia es la absoluta protagonista de la novela y el centro de atención de su familia, Una madre es una novela que se construye a través de sus personajes principales entre los que tienen una vital importancia sus hijos: Silvia, Emma y Fer, el narrador de la historia. Vidas y personalidades tan diferentes, pero tan unidos por el hilo invisible que significa la familia. Como se dice el propio Fer en alguna ocasión ¿cómo es posible que seamos tantos mundos funcionando tan en paralelo y que aun así sigamos entendiéndonos? En el fondo, eso demuestra Una madre, que no existen las familias normales y perfectas y que, pese a lo distintos que somos en ocasiones, siempre hay algo que nos une, más allá de las rencillas cotidianas y los recuerdos dolorosos.
Con la voz de Fer, el pequeño de la familia, comenzaremos un viaje entre el presente y pasado con momentos que han marcado los hilos que se entrelazan para unir a unos personajes con otros. Como si estuviéramos en su mente, descubriremos las manías e inseguridades de cada uno que vienen propiciadas por las circunstancias que les han tocado vivir. Aquí no conoceremos a los personajes con grandes descripciones, aquí vamos descubriéndolos poco a poco a través de sus vivencias que nos harán entenderlos mejor y comprenderlos como si fuéramos nosotros mismos. Aunque confieso que entre tanto ir y venir en diferentes tiempos me ha tenido tan perdida que, en ocasiones, no sabía si estaba en el presente o en los recuerdos de Fer, entiendo perfectamente el recurso narrativo y, simplemente, dejándome llevar por la historia, he disfrutado de lo lindo. Además, debo añadir que la trama no se limita a las historias de los protagonistas de esta historia coral sino que hay que destacar a otros omnipresentes en las conversaciones y el recuerdo como la abuela Ester o Ingrid, la amiga de Amalia.
Lleno de situaciones surrealistas producidas principalmente por la particular visión que tiene Amalia de la realidad, hay momentos en los que no puedes evitar soltar una carcajada, aunque la gente te mire raro en el metro (sí, me ha pasado). O soltar sonrisas de ternura. O sentir la necesidad de abrazarles en momentos entrañables. Y esto, no ocurre con todos los libros, sólo con los que te enamoran con sus personajes y sus historias. Con sus hijos que quieren vivir su propias vidas y se desesperan con las locuras de su madre pero que, ante el más mínimo problema, darían la vida por ella. Si a eso le añadimos los secretos y las sorpresas que los miembros de esta peculiar familia tratan de ocultar pero que acabarán saliendo a lo largo de la noche, convierten la novela en un reflejo de más de una cena familiar navideña, con sus alegrías, tristezas, discusiones, malos entendidos y reconciliaciones. Una familia que lucha unida contra los problemas y celebra unida las buenas noticias. Una familia normal, como la de Amalia, la de Alejandro Palomas, la mía o la tuya. No os quedéis sin conocer a Amalia, un personaje particular que os conquistará por su ingenuidad y sus ganas de disfrutar de la vida mientras le dejen.
Enlace: http://miviajeliterario.blog..
+ Leer más
Comentar  Me gusta         00
Lorena_pf
 29 agosto 2018
Tengo que decir que este libro no ha sido para mí...o al menos este no ha sido el momento de leerlo. Sé que quizá me caen muchas críticas porque según Goodreads y otras páginas de libros, esta novela se puntúa muy bien, con notazas. Sin embargo, a mí no me ha convencido, no me ha atrapado.
Es una novela de personajes, es decir la trama es la vida de cada uno de ellos, los secretos que guardan y como la familia ayuda a vivir ciertas situaciones complicadas. No he conectado con ninguno de los personajes.
La historia se me ha hecho muy lenta, muy descriptiva. Los capítulos se me hacían muy largos y pesados, aunque reconozco que la pluma del autor es de calidad y muy comprensible. Las situaciones que se describen son circunstancia que seguro, más de uno o una ha vivido en su día a día, sin embargo no me hacían sentir ninguna empatía. Ha sido una lectura extraña.
Yo iba con expectativas muy altas porque, además de que había leído muy buenas críticas, me pensaba que esta lectura me iba a emocionar, me iba a recordar a mi madre (todos sabemos lo especiales que son las madres). No ha sido así. Amalia, la madre de Fer, Silvia y Emma no me ha recordado nada a mi madre, por ello creo que no me ha convencido la novela. Esperaba encontrar más parecidos.
Las desvariaciones de Amalia me hacían perderme...no entendía sus idas. Aunque supongo que lo hacía para quitarle hierro a los problemas, a mí a veces me daba la sensación de que los desviaba para no afrontarlos...cosa que mi madre nunca ha hecho. Si debía decirnos algo, lo hacía y lo sigue haciendo de forma muy clara y directa. Quizá no he sabido interpretar al autor...que puede ser totalmente posible.
En resumen, no ha sido un libro que me haya atrapado, ni su historia ni sus personajes y por ello no creo que siga con las demás historias que siguen. ¡Por supuesto, esto es mi humilde opinión y no por ello debes dejar de leerla si te apetece!
Enlace: https://labateriadelibros.bl..
+ Leer más
Comentar  Me gusta         11
Citas y frases (16) Ver más Añadir cita
SandraCPSandraCP24 septiembre 2018
Mamá, ¿quieres que te grabe con el móvil y luego, antes de irte a dormir, te escuchas un rato para que entiendas por qué a veces es tan difícil ser tu hija y no puedas dormir en dos semanas?
Comentar  Me gusta         10
SandraCPSandraCP24 septiembre 2018
Habrá que recomponer, que zurcir y recoger cristales, porcelana y piel del suelo. Pero es que eso, en esta familia que somos ahora, es lo que nos une. Ser. Estar. Reconquistar espacios. Convencernos de que los hilos que nos vinculan no son frágiles. Que no es o todo o nada, conmigo o contra mí. Y que somos mucho más que eso, más complejos.
Comentar  Me gusta         00
SandraCPSandraCP24 septiembre 2018
«¿Por qué nos costará tanto decir las cosas en esta familia?», quiero decirle. «¿Por qué se nos da tan mal compartir lo que sale mal? ¿Es vergüenza? ¿Es miedo? ¿Qué es?»
Comentar  Me gusta         10
SandraCPSandraCP24 septiembre 2018
Fue la casualidad. O quizá no, quizá fue más sencillo que eso. Quizá fue simplemente que a veces la vida nos quita cosas y otras, cuando menos creemos necesitarlo, decide cuidarnos, fiel a una ley de la compensación que no responde a la física ni a la química, sino a un orden que nadie ha sabido explicar todavía.
Comentar  Me gusta         00
SandraCPSandraCP24 septiembre 2018
No hay amaneceres violetas sin ojos que los reflejen, ni largos caminos sin pies que los recorran
Comentar  Me gusta         10
otros libros clasificados: Tercera edadVer más
Comprar este libro en papel, epub, pdf en

Amazon ESCasa del libro





Test Ver más

Literatura española

¿Quién es el autor/la autora de Episodios Nacionales?

Emilia Pardo Bazán
Benito Perez Galdós
Rosalía De Castro
Gustavo Adolfo Bécquer

5 preguntas
73 lectores participarón
Thèmes : literatura españolaCrear un test sobre este libro
{* *} .. ..