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ISBN : 8468025380
592 páginas
Editorial: Santillana (29/11/2014)

Calificación promedio : 4.45/5 (sobre 260 calificaciones)
Resumen:
Hace diez años la Asociación de Academias de la Lengua Española pensó este Quijote para todos. Hoy se reedita -en edición limitada- para conmemorar los 400 años de la muerte de su autor. Los años 2015 y 2016 conforman un bienio de aniversarios cervantinos. A la celebración del IV Centenario de la publicación de la segunda parte de Don Quijote (2015), le sigue, en 2016, la conmemoración del IV Centenario de la muerte de su autor, Miguel de Cervantes. Como ocurrió ... >Voir plus
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Críticas, Reseñas y Opiniones (48) Ver más Añadir una crítica
Juandi4
 09 May 2023
¿Qué decir que no se haya dicho ya? El Quijote es una obra maestra de la literatura española que ha dejado una huella indeleble en la cultura mundial. A pesar de estar escrito en castellano antiguo, su lectura resulta muy satisfactoria gracias a sus capítulos cortos y su humor. La historia de este fascinante soñador tiene un ritmo genial, unos personajes bien construidos y unas aventuras sorprendentes. La relación entre Sancho y su rucio es un gran acierto, mientras que las invenciones de Don Quijote son simplemente geniales.

Una auténtica joya, pero el que te obliguen a leerlo desmerece un poco. Es de esas lecturas que te vienen obligadas por los programas de estudios, y que desafortunadamente en esos momentos no sabemos apreciar ni valorar.

Lo leí por entonces hace ya unos años, cuando aún no apreciaba lo que tenía entre mis manos. Pensé que se me haría bastante pesado por su extensión y el uso del castellano antiguo, sin embargo, me pareció un libro muy divertido que te hace reír a menudo de las ocurrencias disparatadas del ingenioso hidalgo y de la inocencia de su compañero. No imaginé que pudiera ser tan divertido y lo disfruté mucho.

Después de releerlo, comprendí que este libro no es para principiantes. Cuántas enseñanzas nos deja sobre el arte de vivir. Cada pasaje es una lección de vida, en la que queda patente que los tropiezos y los fracasos no deben frenar nuestros sueños y expectativas. Es una historia muy significativa sobre cómo debemos vivir plenamente la vida. La locura de Don Quijote lo convierte en un luchador apasionado que defiende sus ideales en busca de su sueño.

Requiere tiempo y paciencia para leerlo, pero realmente vale la pena, especialmente cuando se es lo suficientemente maduro para disfrutarlo. Hay que leerlo con calma y analizar bien a qué se refiere en cada episodio, porque son muy irónicos y la gracia se encuentra en su análisis detallado.

Honor a quien honor merece, y al menos a mí, el quijote me parece que tiene la fama bien ganada. Un libro que debe ser leído al menos una vez en la vida.
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Guille63
 29 September 2023
Será que hay que tener una edad, o un cierto bagaje como lector, para apreciar debidamente la gran obra de Cervantes. Y no me refiero al valor que pudiera tener al ser la primera novela moderna de la historia, a su importancia como hito literario, no, estoy hablando de la habilidad de su autor para aunar agudeza en el juicio y diversión en la trama. Ahora, tras tanto años de mi primera lectura, me llaman la atención algunas cosas.

En primer lugar, la rapidez con la que se van enlazando los sucesos. de todos son bien conocidas las cómicas, y a veces tristes y a veces ambas cosas al tiempo, aventuras a las que la locura fue conduciendo a don Quijote para regocijo de sus lectores. Pero quizás sea menos conocida la cantidad de páginas que Cervantes dedica a las historias de amor, con un regocijo bastante más moderado por parte de este que les escribe. La primera, por descontado, es la que vive el propio Don Quijote con una Dulcinea inexistente e ideal que su locura hace identificar con la no tan simpar Aldonza Lorenzo, pero hay muchas más: Grisóstomo y Marcela, Cardenio y Luscinda, Fernando y Dorotea o el curioso trío de Lotario, Anselmo y Camila… Lo llamativo de estas historias es la inteligencia y determinación que muestran estas mujeres frente al vergonzoso papel que se les adjudica a los hombres. de hecho es llamativa la reivindicación feminista que nos hace el autor:

“Las doncellas y la honestidad andaban, como tengo dicho, por donde quiera, solas y señeras, sin temor que la ajena desenvoltura y lascivo intento las menoscabasen, y su perdición nacía de su gusto y propia voluntad.”

Menos me ha sorprendido que para algunas cosas exponga tanto lo blanco como su contrario lo negro, no por nada hay alguno que lo considera la Biblia española. Un ejemplo es esa reivindicación “comunista” que enarbola el Quijote en su discurso de la primera parte:

“Dichosa edad y siglos dichosos aquellos a quien los antiguos pusieron nombre de dorados, y no porque en ellos el oro, que en esta nuestra edad de hierro tanto se estima, se alcanzase en aquella venturosa sin fatiga alguna, sino porque entonces los que en ella vivían ignoraban estas dos palabras de tuyo y mío!”

Cervantes identifica como uno de los principios del descarrilamiento de la humanidad esa aparición de la propiedad privada, hecho que sitúa justo en el momento en el que el ser humano dejó el nomadismo para asentarse y vivir de la agricultura.

Palabras que no se corresponden muy bien con el clasismo que Cervantes presenta otras muchas veces, que, por otra parte, es lo propio de su época, pues “no hay otra cosa en la tierra más honrada ni de más provecho que servir a Dios, primeramente, y luego a su rey y señor natural” o “después de a los padres, a los amos se ha de respetar como si lo fuesen”.

No quisiera alargarme mucho con este comentario pues ya se sabe “que ninguno hay gustoso si es largo”, pero es difícil atenerse a tal propósito.

Como decía, alguno ha considerado la obra como la Biblia española, y este alguno del que hablo no es otro que Unamuno que consideraba a Don Quijote el Jesucristo hispano y, sin entrar en sus razones, no lo encuentro yo desatinado. Don Quijote es un creyente absoluto, “el caballero de la fe” que decía Unamuno. Igual que Jesucristo se creía Dios, Don Quijote se cree caballero; igual que Jesucristo se creía, como hijo de Dios, llamado a salvar al mundo, Don Quijote se siente obligado por su situación de caballero a “desfacer agravios y enderezar entuertos”, a salvar al menesteroso y al desvalido; ambos tienen una fe inquebrantable en unos principios que rigen un mundo ideal del todo inalcanzable y, pese a la tozudez del mundo en ser lo que es, nada los amedrenta, nada menoscaba su fe en lo que representan y en el tipo de mundo que creen habitar, nada debilita su vocación de sacrificio. Ambos ven en sus derrotas las maquinaciones de magos o diablos cuyo único fin es el de entorpecer sus aventuras para impedir su fama, su gloria y sus fines… hasta se creen hacedores de milagros, como ese bálsamo de Fierabrás que tan milagrosamente curó a Don Quijote de su maltrecho cuerpo, pese a que su escudero Sancho solo consiguiera, al probarlo, “desaguarse por entrambas canales”, lo que no es de extrañar en alguien que no es caballero, esto es, que no profesa la misma fe inquebrantable de su señor.

Por su parte, Sancho encarna perfectamente al otro tipo de creyente, al que más abunda, al que yo denomino ALGUISTA. El ALGUISTA piensa como creyente que bien pudiera ser que no fueran gigantes, sino molinos, que no fueran ejércitos enfrentados, sino rebaños de cabras, que no fuera castillo, sino venta, que no fuera Yelmo de Mambrino, sino bacia de barbero, y es más que probable que sea pura fantasía la existencia de esa “caterva de encantadores que todas nuestras cosas mudan y truecan”… pero ALGO tiene que haber, esta vida no se puede reducir a esta realidad miserable, todos nuestros afanes deben responder a un propósito, ALGO hay, sin duda. Además, que nadie puede asegurar que al final del camino no aparecerá esa Ínsula en la que poder ser, al fin, feliz.
“… todas estas borrascas que nos suceden, son señales de que presto ha de serenar el tiempo, y han de sucedernos bien las cosas, porque no es posible que el mal y el bien sean durables, y de aquí se sigue, que habiendo durado mucho el mal, el bien está ya cerca”

Otra razón de mi extrañamiento es que, dado el éxito que tuvo la primera parte de la obra, el propio Cervantes se hace eco de ello en la segunda, resulta curioso que el autor no repitiera la receta en la continuación de su obra. En su primera entrega, la crónica de las aventuras de Don Quijote y Sancho es frecuentemente interrumpida por pequeños relatos acerca del amor, que, apenas aparecen en la segunda parte, más centrada en esas cosas que “por muchas, grandes y nuevas, merecen ser escritas y leídas”, “mil zarandajas tan impertinentes como necesarias al verdadero entendimiento desta grande historia”, cosa que le agradezco al autor enormemente, pero que no deja de sorprenderme.

Otro tema chocante en la parte segunda es la degradante forma en la que unos marqueses tratan a don Quijote. Hasta ahora, el Quijote había padecido muchas adversidades indudablemente cómicas, pero que eran producto del choque natural entre su locura y la realidad, era él quién corría hacia la aventura. En los que centran esta segunda parte, son los marqueses, y no solo ellos, los que, para su propio placer y jolgorio, propician estos sucesos convirtiendo a don Quijote y a Sancho en bufones de la corte. Si bien Sancho sale bien parado de la burla como gobernador (un gobernador que ejerce su gobierno con poder absoluto y con unas dotes, a mi modo de ver, exageradas para lo que hasta este momento sabíamos de nuestro fiel y codicioso escudero, incluyendo el hecho de decidir abandonar el poder), don Quijote, por el contrario, sale escaldado una y otra vez de forma absolutamente grotesca.

“Que trata de lo que verá el que lo leyere o lo oirá el que lo escuchare leer”

En fin, así es, no todo el mundo saca el mismo provecho de su lectura. Me dirán que eso ocurre con cualquier libro, y es cierto, pero el caso de este es muy especial.

Los muchos años que lleva en el universo literario juegan a su favor, y si durante un buen número de ellos fue considerado simplemente un libro cómico y de aventuras, después ha dado lugar a multitud de interpretaciones a cual más sesuda, con lo que Cervantes acabó saliéndose con la suya, que no es otra que la que explicitó en el prólogo: que leyéndolo, “el melancólico se mueva a risa, el risueño la acreciente, el simple no se enfade, el discreto se admire de la invención, el grave no la desprecie, ni el prudente deje de alabarla Un propósito encomiable y peliagudo que quizá le turbó en demasía si tenemos en cuenta la cantidad de errores, olvidos o contradicciones que contiene, al menos en su primera parte.

En cualquier caso, no deja de sorprender que un Ortega considere al Quijote como “el eterno esfuerzo en el que se debate la cultura toda por dar claridad y seguridad al hombre en el caos existencial en que se halla metido” y un Tom McCarthy piense que se trata de “alguien que quiere ser auténtico… y descubre que para lograrlo ha de sumergirse en ficciones”. Parece que fue Friedrich W. J. Schelling quién estableció la teoría de que la novela confrontaba el idealismo con el realismo, siendo don Quijote el defensor de un ideal inalcanzable en contra de una realidad tozuda y desagradable. Hay quién solo ve en la novela una sátira de las costumbres de la época o, yendo un poco más allá, de la idiosincrasia española. Hasta hay quién ve en la novela una Biblia que tiene a Don Quijote como a un nuevo Cristo.

Me pregunto si Cervantes era consciente de todo esto que ahora se le atribuye, o si no era más que, como algunos argumentan, un genio irreflexivo, vamos, algo así como el burro al que le suena la flauta por casualidad (aunque bien es verdad que, al menos, la tocó dos veces).

Por mi parte creo que tampoco es descartable que la dolencia de don Quijote no fuera más que una fuerte crisis de los cincuenta y, de igual forma que hay quién se compra una moto y se cree el rey del mambo, éste, consciente de pronto de la potencia de su brazo, decidió montárselo a lo grande y ponerse el mundo por bacía de barbero.

“Todo es morir, y acabóse la obra”

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rafaperez
 18 October 2023
A riesgo de que me destierren, Don Quijote de la Mancha no hubiera sobrevivido a nuestros días, de no haberse empeñado círculos políticos y culturales en proteger la obra. El Quijote es el/la niñ@ mimado de la literatura española.

No pretendo con esto menospreciar la obra de Cervantes, pero sin el tesón de algunos en convertirla en marca España, El Quijote no sería lo que es.

¿Merecido? Sí y no, pues otras de igual calidad han tenido menor trascendencia o simplemente se han perdido.
No me parece mal preservar la cultura de algo tan nuestro a través de los siglos, el problema está cuando se apuesta todo a que una sola obra lo merezca (que lo merece) o no.

El quijote es una sátira de la sociedad del momento y de las novelas caballerescas de la época.

Alonso, afectado por tanta lectura, toma a Rocinante y acompañado por su fiel Sancho recorre los campos de Castilla para arreglar el mundo.(su mundo)

Las andanzas, locuras y corduras nos acompañaran de la mano de un antihéroe, melancólico, loco y justiciero (su justicia) aderezada siempre con esa fina ironía clave de la grandeza de una obra que reconozco.

Sí, es literatura pura, una obra inmensa, magistral y mimada.

No culpo a la obra de tal cosa, pues lo merece, pero me pregunto que habría pasado si defendieramos con el mismo ahínco toda la literatura clásica española en lugar de poner todos los huevos en el mismo cesto.

Animo a invitar a acercarse a la obra a las nuevas generaciones, pero por favor, no se olviden de Quevedo, Hernández, calderton, Valle-Inclán, Galdós, Baroja, Delibes y la lista se me hace eterna.

La literatura española no se reduce a la magistral obra de Cervantes.



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marta_lo
 20 August 2022
No sabía si escribir una reseña de esta obra, sobre todo por pudor, por ser un clásico importantísimo de la literatura española y mundial, pero realmente lo que me ha terminado de ayudar a decidirme ha sido el compartir mis impresiones durante la lectura de este libro sin par.

Puede que cueste acercarse a Don Quijote de la Mancha por la extensión del libro o por su dificultad a la hora de entender este castellano antiguo, pero realmente la experiencia merece la pena. Aunque pueda parecer un libro largo, está dividido en dos partes, por lo que una puede ponerse como meta leer la primera y luego quizá animarse con la segunda más adelante. Además, cada parte está dividida por capítulos no demasiado extensos, que dan algo de agilidad a la lectura en general.

En mi opinión, la primera parte puede costar más leerla ya que está cuajada de historias paralelas las cuales a veces son un tanto espesas, con moralejas innecesarias en nuestros tiempos, pero algunas de ellas me han parecido más entretenidas que otras. La segunda parte de El Quijote no tiene tantas de estas historias y se centra más en las aventuras del ingenioso hidalgo y su fiel escudero.

Un punto atrayente de la lectura es la inteligencia e ironía que emanan de Cervantes en este libro. En él da rienda suelta a sus opiniones y pensamientos, en boca de sus personajes o en la del narrador. Además, critica en varias ocasiones al aragonés al que se le ocurrió escribir una segunda parte de Don Quijote, y con estas críticas he de decir que he disfrutado mucho. Se nota un ingenio y una inteligencia superior en el gran autor.

Aunque he tardado más de un mes en leer ambas partes, no he tenido en ningún momento la sensación de que la historia se alargaba demasiado, de hecho he alargado yo misma el final para no separarme de Don Quijote y Sancho Panza, lo cual me ha dolido en el alma.

Me veo en la obligación de recomendar esta novela de aventuras y caballeros a todo el mundo, a internarse sin miedo en sus páginas, sin necesidad de terminarlo rápido, sino disfrutando de cada página y cada experiencia del famoso Caballero de la triste figura.
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Paco_Garrido
 23 December 2022
"Quién va a ser sino el famoso Don Quijote de la Mancha, desfacedor de agravios, enderezador de entuertos, el amparo de las doncellas, el espanto de los gigantes y el vencedor de las batallas."

Qué puede decirse del Quijote que no se haya dicho ya. Una obra maestra de la literatura universal que no se ha leído, se ha estudiado, como ninguna otra, posiblemente. Cervantes ideó la historia de un hidalgo aldeano que enloquece de leer novelas de caballería y nos hace partícipes de una serie de delirantes aventuras dentro de una dicotomía divertida pero también dramática.

Aunque está concebida como una sátira de dichas novelas caballerescas, el Quijote es mucho más, constituye una lección magistral sobre la grandeza y la miseria se la condición humana. Como buenos caballeros andantes, sentimos en las palabras de don Miguel el noble afán de ayudar a los necesitados -o menesterosos- que produce un agridulce sentimiento de hilaridad y tristeza por esas mentes enloquecidas, a la vez sana y optimista, a pesar de las situaciones existenciales vividas en esta monumental obra.

Nos apegamos a una piel tan fina que su etiqueta de universal o atemporal está más que justificada, siempre existieron, existen y existirán Quijotes y Sanchos Panzas. Es difícil llegar "virgen" a esta historia, siempre hemos oído o leído alguna referencia a episodios conocidos como el de los molinos, los galeotes o los cueros de vino, todos expuestos en la primera parte. La segunda, escrita con diez años de diferencia, es donde encuentro las novedades literarias. Cervantes plantea una historia como si don Quijote hubiera existido y los protagonistas fueran conscientes de popularidad plasmada en un libro. Me parece muy interesante la perspectiva del propio autor como un investigador más.

Recuerdo unas palabras de Juan Ramón Jiménez: "Cervantes es nuestro Homero, y al mismo tiempo, nuestro mar de lenguas, olas y ondas que hablan, como sirenas, en español, y para siempre, como habla el mar, para él mismo, siempre del mar, que también cambia de lengua". Puede leerse en español del siglo XVII o una adaptación al lenguaje moderno, traducido o abreviado, pero la esencia del Quijote ha convencido al juez más importante del arte: el tiempo. Por eso siempre será inmortal.
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Las críticas de la prensa (1)
confabulario23 April 2021
A cuatro siglos de su publicación, Don Quijote de la Mancha sigue capturando lectores por la capacidad fabuladora con que Miguel de Cervantes contó cada una de estas historias protagonizadas por un hidalgo obsesionado con aventuras de caballerías.
Leer la crítica en el sitio web: confabulario
Citas y frases (76) Ver más Añadir cita
lecturas_60lecturas_6018 November 2018
-[…] ruego a todos los que aquí estáis me estéis atentos, que no será menester mucho tiempo ni gastar muchas palabras para persuadir una verdad a los discretos. Hízome el cielo, según vosotros decís, hermosa, y de tal manera, […] a que me améis os mueve mi hermosura, y por el amor que me mostráis, decís, y aun queréis, que esté yo obligada a amaros. […] Y, según yo he oído decir, el verdadero amor no se divide, y ha de ser voluntario, y no forzoso. Siendo esto así, como yo creo que lo es, ¿por qué queréis que rinda mi voluntad por fuerza, obligada no más de que decís que me queréis bien? […] Yo nací libre, y para poder vivir libre escogí la soledad de los campos: los árboles destas montañas son mi compañía; las claras aguas destos arroyos mis espejos; con los árboles y con las aguas comunico mis pensamientos y hermosura. Fuego soy apartado y espada puesta lejos. A los que he enamorado con la vista he desengañado con las palabras; y si los deseos se sustentan con esperanzas, no habiendo yo dado alguna a Grisóstomo, ni a otro alguno, en fin, de ninguno dellos, bien se puede decir que antes le mató su porfía que mi crueldad. Y si se me hace cargo que eran honestos sus pensamientos, y que por esto estaba obligada a corresponder a ellos, digo que cuando en ese mismo lugar donde ahora se cava su sepultura me descubrió la bondad de su intención, le dije yo que la mía era vivir en perpetua soledad, y de que sola la tierra gozase el fruto de mi recogimiento y los despojos de mi hermosura; […] Porfió desengañado, desesperó sin ser aborrecido: ¡mirad ahora si será razón que de su pena se me dé a mí la culpa! […] Que si a Grisóstomo mató su impaciencia y arrojado deseo, ¿por qué se ha de culpar mi honesto proceder y recato? Si yo conservo mi limpieza con la compañía de los árboles, ¿por qué ha de querer que la pierda el que quiere que la tenga con los hombres? Yo, como sabéis, tengo riquezas propias, y no codicio las ajenas; tengo libre condición y no gusto de sujetarme; ni quiero ni aborrezco a nadie; no engaño a éste, ni solicito a aquél; ni burlo con uno, ni me entretengo con el otro. La conversación honesta de las zagalas destas aldeas y el cuidado de mis cabras me entretiene. Tienen mis deseos por término estas montañas, y si de aquí salen, es a contemplar la hermosura del cielo, pasos con que camina el alma a su morada primera.

Y en diciendo esto, sin querer oír respuesta alguna, volvió las espaldas y se entró por lo más cerrado de un monte que allí cerca estaba, dejando admirados, tanto de su discreción como de su hermosura, a todos los que allí estaban. Y algunos dieron muestras (de aquellos que de la poderosa flecha de los rayos de sus bellos ojos estaban heridos) de quererla seguir, sin aprovecharse del manifiesto desengaño que habían oído. Lo cual visto por don Quijote, pareciéndole que allí venía bien usar de su caballería, socorriendo a las doncellas menesterosas, puesta la mano en el puño de su espada, en altas e inteligibles voces, dijo:

-Ninguna persona, de cualquier estado y condición que sea, se atreva a seguir a la hermosa Marcela, so pena de caer en la furiosa indignación mía. Ella ha mostrado con claras y suficientes razones la poca o ninguna culpa que ha tenido en la muerte de Grisóstomo, y cuán ajena vive de condescender con los deseos de ninguno de sus amantes; a cuya causa es justo que, en lugar de ser seguida y perseguida, sea honrada y estimada de todos los buenos del mundo, pues muestra que en él ella es sola la que con tan honesta intención vive…
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rafaperezrafaperez24 July 2022
Señor, las tristezas no se hicieron para las bestias, sino para los hombres; pero si los hombres las sienten demasiado, se vuelven bestias.
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LuisMinskiLuisMinski27 October 2017
Hoy es el día más hermoso de nuestra vida, querido Sancho; los obstáculos más grandes, nuestras propias indecisiones; nuestro enemigo más fuerte, el miedo al poderoso y a nosotros mismos; la cosa más fácil, equivocarnos; la más destructiva, la mentira y el egoísmo; la peor derrota, el desaliento; los defectos más peligrosos, la soberbia y el rencor; las sensaciones más gratas, la buena conciencia, el esfuerzo para ser mejores sin ser perfectos, y sobre todo, la disposición para hacer el bien y combatir la injusticia donde quiera que estén
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umateoumateo12 January 2023
-Como si fueran de vino tinto, pudiera vuestra merced decir mejor -respondió Sancho-, porque quiero que sepa vuestra merced, si es que no lo sabe, que el gigante muerto es un cuero horadado, y la sangre, seis arrobas de vino tinto que encerraba en su vientre, y la cabeza cortada es la puta que me parió, y llévelo todo Satanás.
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lecturas_60lecturas_6010 February 2019
…aquella tarde la pasó Sancho en hacer algunas ordenanzas tocantes al buen gobierno de la que él imaginaba ser ínsula, y ordenó que no hubiese regatones [minoristas corruptos] de los bastimentos en la república, y que pudiesen meter en ella vino de las partes que quisiesen, con aditamento que declarasen el lugar de donde era, para ponerle el precio según su estimación, bondad y fama, y el que lo aguase o le mudase el nombre, perdiese la vida por ello; moderó el precio de todo calzado, principalmente el de los zapatos, por parecerle que corría con exorbitancia; puso tasa en los salarios de los criados, que caminaban a rienda suelta por el camino del interese; puso gravísimas penas a los que cantasen cantares lascivos y descompuestos, ni de noche ni de día; ordenó que ningún ciego cantase milagro en coplas si no trujese testimonio auténtico de ser verdadero, por parecerle que los más que los ciegos cantan son fingidos, en perjuicio de los verdaderos; hizo y creó un alguacil de pobres, no para que los persiguiese, sino para que los examinase si lo eran; porque a la sombra de la manquedad fingida y de la llaga falsa andan los brazos ladrones y la salud borracha. En resolución, él ordenó cosas tan buenas, que hasta hoy se guardan en aquel lugar, y se nombran «Las constituciones del gran gobernador Sancho Panza
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Juan Gabriel Vásquez refiere una circunstancia que pudo haber impedido que Miguel de Cervantes escriba el Quijote. #libros #lecturas #literatura #donquijote
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