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Nørdicalibros nace en 2006 con la intención de ser la editorial de referencia en España de las diferentes literaturas de los países nórdicos.

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leyendoenillea
 05 agosto 2020
De natura florum de Clarice Lispector
Para empezar, cabe decir que "De natura florum" me parece una obra formidable y a pesar de ser lo primero que leo de esta peculiar autora, espero que no sea lo último. Clarice Lispector afirmaba que su estilo era el “no estilo” y creedme, no se equivocaba en absoluto. Este libro es muy complicado de clasificar en un género o estilo propiamente dicho pues, personalmente, creo que es una mezcla bastante grande entre la poesía, prosa, prosa poética, herbario, diccionario, haikus… pero teniendo en cuenta la famosa trayectoria de la autora en el mundo literario, sus ideas y su vida personal, creo que este libro le hace muchísima justicia y refleja a la perfección la personalidad de Lispector. Entre las páginas de esta obra tan singular encontramos descripciones poéticas, sin ningún tipo de rima ni medida, sobre las partes de las plantas y de diversas plantas y flores, concretamente de las siguientes: néctar, pistilo, polen, estambre, fecundación, rosa, clavel, girasol, violeta, siempreviva, margarita, palma, orquídea, tulipán, flor de los trigales, angélica, jazmín, estrelicia, azalea, dama de noche, flor de cactus, edelweiss, geranio, victoria regia y crisantemo.



En esta obra literaria no hay personajes propiamente dichos pero, desde luego, creo que las flores y plantas que Lispector nos ofrece en estas 54 páginas de “De natura florum”, merecen ser tratadas con la importancia que merecen pues, no únicamente se nos describen las flores como tales, sino que también están humanizadas, es decir, la autora les ha cedido emociones, sentimientos y un sinfín de adjetivos, como si de personas se tratasen y, por qué no decirlo, incluso da la sensación de que cada flor es una persona que podríamos conocer nosotros mismos, un amigo, una amiga, un familiar… Sinceramente, creo que si te gustan las flores y las plantas tanto como a mí, disfrutarás de todas ellas, dándoles una personalidad a estos seres vivos que muchas veces olvidamos. Todo esto, se puede apreciar también gracias al grandísimo trabajo que ha realizado tanto Alejandro G. Schnetzer en la traducción, aunque me gustaría leer dichas “descripciones poéticas” en su idioma original, como Elena Odriozola en todas las ilustraciones, pues creo que ha sabido plasmar y humanizar a la perfección la esencia de cada flor y planta descrita con sus dibujos tan originales formando, a su vez, un jardín.



Decidí investigar sobre la vida y la época en la que la autora escribió este libro para poder entender mejor todos los textos y, sinceramente, no me arrepiento en absoluto. Clarice Lispector tuvo una vida bastante complicada, sobre todo en el periodo de la Segunda Guerra Mundial y durante sus últimos años pero, desde luego, todo aquel que la conoció o ha investigado la describe como una mujer misteriosa, llamativa y con clase, por lo que no es de extrañar que todos los textos que se encuentran en este libro, reflejen todo ello y tengan un aire erótico, sensual y delicado. Creo que Clarice queda reflejada en esta obra. Tras leer todo este libro, este peculiar herbario, he podido apreciar como nuestra querida Chaya ha conseguido, de nuevo, plasmar todo su amor, pasión y deseo hacia la naturaleza sin dejar de lado su estilo tan característico. Eso es precisamente, lo que más me ha cautivado del libro, que es completamente distinto a todo lo demás que he podido leer hasta la fecha.



En conclusión, “De natura florum” es una grandísima y preciosísima obra literaria a pesar de ser tan corta. Si eres fan de la naturaleza, las plantas, las flores, tienes que leer este libro con toques poéticos que, sin ser un poemario, es necesario leerlo despacio… viviendo todas y cada una de las descripciones que nos ha regalado la autora y disfrutando, a su vez, de los bonitos y coloridos dibujos. Con este libro vas a pensar, sentir e imaginar.
Enlace: http://leyendoenillea.blogsp..
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Merysg3
 04 agosto 2020
El gran Gatsby Ilustrado de Francis Scott Fitgerald
El Gran Gatsby, la famosa historia de un misterioso hombre que sueña con un futuro y amor inalcanzables en el Nueva York de los años 20.



Son muchos los análisis y críticas sobre este libro considerado ya un clásico de la literatura norteamericana, pero es que esta edición ilustrada merece unas breves palabras. Esta edición de tapa dura está súper cuidada, ¡con deciros que me ha gustado hasta el grosor de las páginas y la fuente en la que se ha impreso! (cosas a las que nunca presto atención). Las ilustraciones realizadas por Ignasi Blanch son preciosas, dibujadas en una escala de grises que queda iluminada por el predominante color azul y, en dos casos excepcionales, el amarillo. Esto es curioso porque (no sé si es el estilo del ilustrador o lo ha hecho a propósito) los colores azules y amarillos en la novela son muy representativos. El Señor Gatsby siempre está rodeado de azul y se dice que este color representa esas ilusiones románticas y sueños inalcanzables y, por otro lado, el amarillo y dorado, símbolos del dinero y la alta sociedad que bañan todo el libro. Sólo ha faltado el verde, como símbolo de esa luz verde en el embarcadero de Daisy que representa ese futuro impreciso e inalcanzable. Además, la primera palabra de cada capítulo está igualmente impresa en azul. En resumen, pequeños detalles que enamoran.



En cuanto a la historia, poco nuevo se puede decir a estas alturas. El Gran Gatsby es un clásico que, a pesar de la historia de amor entre Gatsby y Daisy, viene a representar el fracaso y desintegración del famoso Sueño Americano. Fitzgerald nos regala unos personajes superficiales, cínicos, ambiciosos y egoístas que solo miran su ombligo y se mueven por Nueva York y Long Island buscando la buena vida y el placer. Gente de clase alta que personifican una sociedad vacía, con unos valores y moralidad corrompidos por el dinero y las fiestas. Fitzgerald ambienta su novela en tres sitios diferentes: por un lado tenemos el East Egg (gente adinerada de la aristocracia), el West Egg (nuevos empresarios y hombres de negocios que han hecho una fortuna) y el valle de cenizas, donde vive la clase obrera y la gente más pobre. Estas diferencias de clase pueden observarse a lo largo de todo el libro. Todos los personajes centran sus vidas en intentar rodearse de gente adinerada, pero todos los esfuerzos por subir el escalón se ven arrollados, especialmente cuando el amor entra en juego. Los intentos de la señora Wilson con el señor Buchanan, y por supuesto, el señor Gatsby con Daisy, parecen inútiles debido a las diferencias de clase entre ellos. Concretamente, los esfuerzos del señor Gatsby para hacer una fortuna y estar a la altura de su amada desembocan en un final desastroso.



Jay Gatsby, nuestro protagonista, es un personaje que transmite tristeza, anhelo y soledad. A pesar de su riqueza desmesurada que ha conseguido a través de unos negocios desconocidos (probablemente ilegales), todo lo ha hecho persiguiendo el sueño de poder vivir acomodadamente con su enamorada Daisy. Al final de la novela, la sensación que deja en el lector es de un personaje solitario en la inmensidad de su casa, en las que daba unas fiestas grandiosas para hacerse notar pero que nadie se preocupaba por conocerlo y, el hecho de que realmente solo podía contar con un amigo o “compañero”, nuestro narrador Nick Carraway. La única persona que ha logrado entender a este personaje tan olvidado en el libro y, a su vez, tan reconocido en la literatura norteamericana del siglo XX. En definitiva, un libro que muestra el vivo reflejo de la sociedad estadounidense llena de fiestas y lujos previos al crack del 29 y la subsiguiente Gran Depresión.

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Zairamec
 04 agosto 2020
El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde de Robert Louis Stevenson
Conozco su historia porque ha sido usada como inspiración y como referencia, en libros, películas e inclusive, hasta en cómic, asi que no creo que exista en el mundo una persona (con temor a equivocarme) que no conozca al Dr Jekyll y al Sr Hyde, sí, ese individuo que tras tomar una pócima desarrollada en su laboratorio secreto, era capaz de transformarse en otro ser, con diferente estructura corporal, pensamientos moralidad y deseo.

Al principio no tenía claro a qué trastorno podría hacer referencia, pero después de leerlo y analizarlo, (y tal vez, ya como muchos saben) R.L. Stevenson uso como inspiración el trastorno disociativo de la personalidad o trastorno por personalidad múltiple, si bien puede que en aquella época no se llamará así y probablemente no se habían identificado muchos casos y hasta puede que él no hubiera escuchado de él, aunque esto último me cuesta creerlo, porque si analizas el personaje, al Dr Jekyll en especial, puedes identificar todos los síntomas y signos asociados a el: la ansiedad por la transformación, el cambio corporal, la pérdida de memoria de la otra identidad, con ocasionales remembranzas, que ha medida que pasaba el tiempo, al aumentar la frecuencia de la transformación, se convertían en recuerdos compartidos, el deseo de una personalidad de destruir la otra, o por lo menos hacerle daño, y sí, la mayoría ven como única solución el suicidio para dar fin a su vida, que sería el homicidio de la otra personalidad. Solo hay un detalle que haría que nuestro querido Dr Jekyll no tuviera un trastorno psiquiátrico, y es que acordé a la

Clasificación actual de enfermedades mentales (DSM-V), estos cambios no puedes asociarse a ningún medicamento o sustancia, y en este caso, todo venía de unas sales que lograron el cometido del Doctor, separar la naturaleza humana del bien y el mal, el otro tema que adora R.L. Stevenson y que es recurrente en sus personajes.

Para el escritor, según he podido ver, todos tenemos una naturaleza dual, una que busca el bien supremo, cumplir normas éticas y morales, y otra, la parte mala, cuyo fin es sucumbir a sus pasiones, a sus deseos primitivos de satisfacción. Todos somos así y somos humanos en la medida que estas dos partes mantienen un equilibrio, el conflicto entra cuando una prevalece sobre la otra y esa era la intención de Dr Jekyll, dejar de vivir en la incertidumbre de no saber cual dominaría en algún momento de su vida, así que ve como única solución dividir su ser, el problema, es que al parecer, lo que más dominaba en el era su aparente parte mala y al quitar el freno que mantenía el equilibrio, sus instintos prevalecieron y no puedo evitar transformarse en su mayor temor, en fin, el Dr Jekyll descubre que siempre fue el Edward Hyde, "el feo rostro de mi iniquidad miraba al interior de su alma".
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