InicioMis librosAñadir libros
Descubrir
LibrosAutoresLectoresCríticasCitasListasTest
ISBN : 8433916483
96 páginas
Editorial: Editorial Anagrama (07/04/2021)

Calificación promedio : 4.38/5 (sobre 4 calificaciones)
Resumen:
En 1982, tras la guerra entre Argentina y Gran Bretaña por las islas Malvinas, el ejército inglés ordenó al oficial Cardozo que identificara a los soldados argentinos fallecidos en ese territorio y diseñara un cementerio para albergarlos.

Los resultados de su trabajo llegaron al gobierno argentino, que no los hizo públicos ni los dio a conocer a los familiares de los caídos, de modo que estos permanecieron sin identificar.

Este libro na... >Voir plus
Comprar este libro en papel, epub, pdf en

Amazon ESAgapeaCasa del libro
Críticas, Reseñas y Opiniones (3) Añadir una crítica
lauli
 04 April 2022
“Causa justa en manos injustas”, como la denominó Galeano, la guerra de Malvinas fue el manotazo de ahogado de un gobierno criminal en decadencia para aferrarse al poder y renovar el apoyo popular. En nombre de una reivindicación histórica, 649 combatientes dejaron la vida en ese suelo austral. “La nieve y la corrupción los conocen”, dijo Borges en su memorable poema. “La otra guerra”, de Leila Guerriero, reconstruye la historia del cementerio de Darwin donde se dio sepultura a los caídos, y la tarea de identificación de los restos llevada a cabo por el impresionante Equipo de Antropología Forense, no exenta de obstáculos y polémicas.

La Guerra de Malvinas es un episodio difícil de categorizar, y Guerriero capta esa complejidad a la perfección: entre los caídos había conscriptos, voluntarios y torturadores. Entre los sobrevivientes también. Esa coexistencia de hombres que pueden ser considerados víctimas, héroes o criminales tiñó la lucha de los años posteriores, que enfrentó a las mismas familias de los caídos entre los grupos afines al ejército y al discurso heroicista del gobierno militar, con posturas contrarias que buscaron sumar a los caídos en Malvinas a la lista de víctimas de la represión, y a los no identificados como desaparecidos. Para complicar aún más la cuestión, la presencia del cementerio en Darwin es considerada por algunos como la única presencia argentina en las islas, y existía el temor de que se buscara repatriar los cuerpos y levantar el cementerio, lo cual era visto como una pérdida de soberanía de algún tipo.

Entre las pujas que relata Guerriero emergen ciertas certezas: la criminalidad del gobierno militar, que se retiró sin siquiera enterrar a sus muertos y que desoyó los pedidos del gobierno inglés y de las familias de los caídos; la negligencia de los gobiernos democráticos con respecto al mismo tema (tanto la remodelación del cementerio como los viajes de los familiares fueron costeados por empresarios privados); la impecable tarea realizada por Geoffrey Cardozo, que se encargó de levantar los cuerpos y elaborar un minucioso informe identificando a quienes tenían documentación y registrando ubicación y características de quienes no la tenían, y que los militares recibieron y ocultaron; la titánica tarea de los antropólogos forenses, no sólo de identificación de los restos en medio del invierno despiadado de las islas, sino también de búsqueda de las familias para realizar la toma de muestras de ADN; y por último, la necesidad atávica del hombre por enterrar a sus muertos. Los relatos de los familiares que entrevistó Guerriero, muchos de los cuales pasaron de una postura contraria a la identificación de los restos a finalmente prestar su colaboración, tienen como común denominador lo liberador que resulta conocer cómo murió el ser querido y dónde descansan sus restos. Recomiendo muchísimo esta lectura para seguir dimensionando lo que significó Malvinas en la historia de nuestro país y para seguir honrando la memoria de nuestros muertos.
+ Leer más
Comentar  Me gusta         10
papapepe47
 21 September 2021
✒️ Visitaba este verano el "Cementerio de los ingleses" en Camariñas (A Coruña), en la Punta Boi del Cabo Tosto, donde se hallan enterrados los tripulantes de tres hundimientos navales: del Iris Hull (1883), Serpent (1890) y Trinacria (1893)
✒️ En esos días, @icarobooks me daba a conocer esta colección de @anagramaeditor denominada "nuevos cuadernos Anagrama"
✒️ Leí el de David Trueba y éste de Leila Guerriero. Mientras el primero se centraba en su mundo familiar, la segunda narra la historia del cementerio argentino en las Islas Malvinas (Falkland, para los ingleses)
✒️ (En la dramática e interesante narración de L. G. hallé unas galimatías de asociaciones - cada una con su índole política- de familiares de los fallecidos en la contienda argentinabritánica que me hizo recordar las formadas en España con motivo de los atentados del 11M)
✒️ Hay en el relato tres ideas que imperan y que denotan, a mi parecer, un orgullo y la defensa de unas evidencias:
* Los argentinos enterrados - por los británicos- en las Malvinas, identificados o no, con sus restos completos o incompletos,... no eran desaparecidos. Eran fallecidos en dicha guerra
* Si lo hicieron por retornar a su país esas islas, tenían que estar sepultados en las mismas y no repatriados sus restos al continente
* Y el ocultamiento de estos enterramientos e identificaciones por el gobierno argentino a los familiares
✒️ Muy buen relato, de menos de cien páginas, que ha despertado mi interés por el tema y la autora
+ Leer más
Comentar  Me gusta         00
Lavidamurmura
 19 February 2022
Hace 39 años se inauguró en las Islas Malvinas el cementerio de Darwin, un campo santo improvisado para dar un digno consuelo y reposo a los combatientes argentinos de la Guerra de las Malvinas, que enfrentó a Reino Unido y Argentina en 1982.

Pero este lugar fue testigo de otra guerra, una guerra de Estado, de enfrentamiento entre conceptos como identidad y desaparición. Una guerra que enfrentó a quienes consideraban que esos cuerpos merecían ser nombrados, que las familias debían tener la oportunidad de saber dónde estaban los restos de sus hijos, hermanos, maridos, y a quienes pensaron que se trataba de una estrategia política para borrar toda la argentinidad que podía quedar en un territorio que debía ser silenciado y olvidado a excepción de los ocasionales rescates e incorporaciones a la causa nacional.

Lo irónico de este lugar es que fue creado por un oficial inglés, Geoffrey Cardozo, lo que nos hace recoger el eco de quienes se preguntaron en su momento, ¿no debía ser responsabilidad del gobierno argentino hacerse cargo de esa labor, de la identificación de los cuerpos, de proporcionar consuelo y apoyo a los familiares, de sufragar los gastos que permitieran cerrar una herida causada también por ellos mismos?

¿A quién pertenece la tierra: a una bandera?
¿A quién pertenece un cuerpo: a su familia o al lugar donde exhaló por última vez?

Leila Guerriero nos expondrá tanto el contexto histórico como el contexto personal en el que, a lo largo de los testimonios de las diferentes partes implicadas (militares, antropólogos, familiares) conoceremos como un cuerpo nunca es solo una estructura ósea, sino que también puede ser un asunto de Estado.

Este pequeño gran libro, en apenas cien páginas, nos enseñará que a veces el testimonio es el mayor de los tesoros de la humanidad y que un cuerpo también puede ser un testimonio; y como tal, se merece ser escuchado y honrado.

Intuía que leer a Leila Guerriero iba a ser una buena elección y este texto es una buena manera de comenzar.

Enlace: https://www.instagram.com/p/..
+ Leer más
Comentar  Me gusta         10

Las críticas de la prensa (2)
confabulario15 November 2022
Leila Guerriero relata en La otra guerra el destino de los combatientes caídos en las islas Malvinas durante el conflicto contra las fuerzas británicas, en 1982.
Leer la crítica en el sitio web: confabulario
revistan18 September 2021
“La otra guerra” narra los esfuerzos por restituir una memoria opacada por la inacción institucional, el orgullo nacionalista y la sombra de la dictadura. Un libro que se lee con la garganta cerrada.
Leer la crítica en el sitio web: revistan
Citas y frases (8) Ver más Añadir cita
LavidamurmuraLavidamurmura06 February 2022
Se había instalado la idea de que el interés de este proyecto era sacar la presencia argentina de las islas. Costó mucho que se entendiera que identificación y traslado no eran sinónimos. Pero ahora hay familias que quieren trasladas a sus caídos y el Estado no las está ayudando. Por miedo a que se les echen encima los excombatientes. Si empiezan a trasladar cuerpos es un escándalo político.
Comentar  Me gusta         00
LavidamurmuraLavidamurmura06 February 2022
Lo que te quiero explicar es que la iniciativa nace con un concepto erróneo: la identidad. En los caídos argentinos no hay problemas de identidad. Nosotros hablamos de localización. Los muertos de Malvinas no pueden ser homologados con la situación de terrorismo de Estado y los desaparecidos. El concepto de víctima congela ontológicamente a la persona.
Comentar  Me gusta         00
LavidamurmuraLavidamurmura06 February 2022
Decían que iban a desenterrar todos los cuerpos y los iban a traer al continente.
Decían que era un plan de los británicos para vaciar el cementerio y sacar la presencia argentina de las islas.
Decían que iba a ser un carnaval de huesos. Para nosotros eran todos héroes y no necesitábamos saber dónde estaba cada uno.
Comentar  Me gusta         00
LavidamurmuraLavidamurmura06 February 2022
Las madres de Malvinas viven en la Patagonia, en Corrientes, en circunstancias de pobreza extrema, algunas no saben ni leer ni escribir. Perdieron un hijo en la guerra, ¿y además se tienen que organizar para que el Estado las mire?
Comentar  Me gusta         00
LavidamurmuraLavidamurmura06 February 2022
La palabra "desaparecido" en la Argentina tiene connotaciones que remiten a la dictadura, y varios de los héroes de Malvinas fueron represores. Es difícil de procesar: un héroe de la patria que antes torturaba y mataba.
Comentar  Me gusta         00
Videos de Leila Guerriero (17) Ver másAñadir vídeo
Vidéo de Leila Guerriero
21/3/2024. Presentación del libro Un lugar soleado para gente sombría de la escritora argentina Mariana Enriquez.
Sinopsis de Anagrama: Quien ose adentrarse en las páginas de este libro sentirá un escalofrío recorriéndole la espina dorsal, y algunas cosas más. Son doce cuentos de horror, doce relatos sobre el horror: sobre el mal que acecha y los monstruos que surgen de pronto en la realidad más cotidiana, en grandes urbes o pequeños pueblos recónditos.
El terror, en los cuentos de Mariana Enríquez, se desliza como un jadeo de agua negra sobre baldosas al sol. Como algo imposible que, sin embargo, podría suceder. Leila Guerriero
Mariana Enríquez es una escritora fascinante que exige ser leída. Su ficción nos impacta con la fuerza de un tren de mercancías. Dave Eggers
Mariana Enriquez (Buenos Aires, 1973) es periodista, subeditora del suplemento Radar del diario Página/12 y docente. Desde su incorporación al catálogo en el año 2016, Anagrama ha publicado las novelas Bajar es lo peor y Nuestra parte de noche (Premio Herralde de Novela y Premio de la Crítica 2019); las colecciones de cuentos Los peligros de fumar en la cama y Las cosas que perdimos en el fuego, publicada en veinte países y galardonada en 2017 con el Premi Ciutat de Barcelona en la categoría «Literatura en lengua castellana»; el perfil La hermana menor, acerca de la escritora Silvina Ocampo; las crónicas de Alguien camina sobre tu tumba y sus crónicas periodísticas reunidas en El otro lado. Retratos, fetichismos, confesiones (en edición de Leila Guerriero).
Bienvenida: - Luis Prados, director de Programación de la Casa de América.
Participantes: - Christina Rosenvinge, cantautora. - Mariana Enriquez, autora del libro.
Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 España (CC BY-NC-ND 3.0 ES)
+ Leer más
Libros más populares de la semana Ver más
Comprar este libro en papel, epub, pdf en

Amazon ESAgapeaCasa del libro





Test Ver más

¿Cuánto sabes de los juegos del hambre?

El nombre de la nación desde donde se organizan los juegos cada año es...

La cornucopia
Panem
Distrito 12

10 preguntas
73 lectores participarón
Crear un test sobre este libro