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ISBN : 8426145604
Editorial: Editorial Juventud (01/05/2019)

Calificación promedio : 4.33/5 (sobre 3 calificaciones)
Resumen:
«La Memoria de las Olas» es una novela de aventuras y misterio en la que diferentes tramas y personajes acaban confluyendo en el invierno de 1924 en la ciudad de Vigo, una urbe moderna, industrial y muy activa que convive en una simbiosis perfecta con el océano Atlántico.

Alrededor de este mar, que gobierna el clima y los ritmos de la ciudad, las historias de Santos y su pasión por Verne; de Cristina y su espíritu artístico; de Beatriz y su malvada pr... >Voir plus
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Críticas, Reseñas y Opiniones (3) Añadir una crítica
Inquilinas_Netherfield
 18 octubre 2019
El año pasado os traje al blog Templados por el sol, mecidos por el viento, un road trip por el oeste americano en el que se conjugaban personajes y hechos ficticios con reales y que disfruté muchísimo (tanto, que aprovecho la coyuntura y os lo vuelvo a recomendar encarecidamente). Su autora, Marta Currás, ha ganado este año el XXII Premio Literario Nostromo de Novela Marítima con su segunda obra, La memoria de las olas, una obra en la que vuelve a conjugar realidad y ficción pero con un grado todavía mayor de complejidad en la estructura narrativa. Os cuento.
La historia arranca en 1923 desde distintos puntos geográficos. Por un lado conocemos en Leiro (Orense) a Santos, un joven criado en un convento con una extraña condición médica que oculta a todo el mundo y que, gracias a su nuevo trabajo como chófer de don Francisco, y a la entrañable relación que se crea entre los dos, entra en contacto con las fascinantes aventuras de Jules Verne, aventuras que a él le gustaría emular algún día. Por otro lado, en Vigo, conocemos a Cristina Entenza, una muchacha hija de madre soltera que pasa sus días en el puesto de pescado de su madre pero cuyas inquietudes son mucho más artísticas y bohemias. Sabe que no quiere tener un trabajo normal, que el cuerpo le pide encontrar el modo en que mejor pueda expresar lo que lleva dentro, pero mientras tanto tiene que meter dinero en casa. También en Vigo conocemos a los Castroval, una familia de clase alta que se acaba de mudar a la ciudad dado que el padre, Manuel, será el ingeniero jefe la Panificadora que abrirá sus puertas en unos meses. Elvira, su mujer, vive por y para las apariencias, y tiene amargada a su hija, Beatriz, a la que no deja respirar si no es para hacer en hacer una buena boda. Por último, conocemos al capitán Homer K. Lochless y para ellos nos trasladamos a Bath (Inglaterra); Lochless lleva años planificando un proyecto que le llevará a Vigo, al noroeste de España, y aunque cuando busca financiación para su proyecto habla de tesoros y barcos hundidos que esperan en el fondo del mar, en realidad él busca otra cosa que viajaba entre esas monedas de oro, una cosa quizás mucho más valiosa que todos los lingotes del mundo.
Al principio la narración salta de un punto a otro según el personaje al que sigamos en cada momento, pero llega un momento, el verano de 1924, en el que todos ellos (Santos, Cristina, Lochless y los Castroval), junto con algunos personajes más que no me detengo a explicar porque no termino xD, acaban coincidiendo de una manera u otra en Vigo. Allí no solo asistiremos a la titánica empresa de Lochless, que necesitará de los medios marítimos más avanzados de la época para acceder al mítico tesoro de Rande, sino que asistiremos al nacimiento de la primera panificadora industrial española, a una terrible epidemia que parece afectar solamente a algunas de las personas relacionadas con esa panificadora y que se cobra varios muertos, y a una misteriosa desaparición que ocurrió años atrás que vinculará, de la manera más insospechada, a algunos de los personajes que ya os he presentado. Y a todo esto no os he contado que, aunque llega un punto que la narración se concentra en Vigo en los años 1924-25, de vez en cuando nos encontramos capítulos que saltan en el tiempo, hacia delante y hacia atrás sin ningún orden cronológico, ya sea 1930, 2011 o 1971, protagonizados por un personaje que pronto intuiremos quién es, pero no lo que está haciendo o qué es exactamente lo que busca.
Sí, he necesitado dos parrafadas para ubicaros un poco en la historia, pero es que son muchos los personajes principales de esta novela y varias las subtramas que maneja la autora para dar forma al todo que compone La memoria de las olas. Pero creedme, la narración es muy ágil y todo empieza pronto a ir encajando y ensamblándose dentro de la historia y no hay complicación alguna a la hora de leer. Marta no te deja en ningún momento que te pierdas ni que te aburras. Vuelve a hacer uso de una de las señas de identidad que más me gustaron de su anterior novela, y es la combinación de hechos y personajes históricos reales, que encaja a la perfección con la ficcionalidad de la historia y los personajes que ella misma ha creado. Esto supone toda una aventura para una lectora como yo, que leo este tipo de libros con un ojo en google: me fascina ir buscando, encontrando y descubriendo figuras históricas que fueron famosas en su momento y de las que ya nadie nos acordamos, o hechos y sucesos reales que se han convertido en fuente de mitos y leyendas.
Así, y hablando de los acontecimientos y personajes reales que aparecen en la historia, nos sumergimos de cabeza en la batalla de Rande (ocurrida en 1702 durante la guerra de secesión española) y el supuesto tesoro que acabó en el fondo de la ría de Vigo y que, que no hace tanto tiempo, todavía despertaba furor entre los buscadores de tesoros, que pagaban millonadas para poder explorar la zona (hoy en día parece que ha quedado demostrado que es un mito, pero nunca se sabe... xD); también aparece Ruth Mathilda Anderson, fotógrafa norteamericana que desembarcó varias veces en España (al menos dos de ellas en Galicia) y que supone, gracias a las miles de fotos que tomó tanto de la gente de a pie como de sus costumbres, un testimonio único de cómo era Vigo en la época en la que tiene lugar la historia; y gracias a la novela he conocido a Antonio Sanjurjo Badía, un inventor gallego que creó, entre otras muchas cosas, un submarino que llegó a probar ante las autoridades en 1898 y que llegó a estar sumergido hora y media sin ningún problema... jamás se pudo usar el submarino en acción de guerra porque, lo que son las cosas, poco después se firmó el Tratado de París que puso fin a la guerra hispano-estadounidense (para la que se pretendía su uso). En cualquier caso, Marta Currás le da al submarino su minuto de gloria en esta novela y sin él no tendríamos La memoria de las olas :).
Por cierto, esta lectura es casi obligada para los vigueses o residentes y conocedores en general de Vigo, porque te sumerge por completo en la vida social de los años 20, los locales que estaban de moda en la época (unos siguen existiendo, otros no), sus calles (muchas de elas imagino que hoy en día se llaman diferente), los edificios emblemáticos, la vida en general de la gente según la clase social a la que pertenecían, lo importante que era el puerto de Vigo para el funcionamiento y la vida de la ciudad, como convivía el Vigo de principios de siglo con el Vigo que se estaba abriendo al progreso... y la Panificadora, emblema del avance industrial de la ciudad y a la vanguardia de España, que abrió sus puertas en 1924 para abastecer a toda la ciudad y en 1930 ya exportaba a toda España. Hoy en día es un edificio en ruinas, y si no estoy equivocada de estas ruinas, situadas en una ladera de la ciudad, surgió la idea de esta novela. Lo dicho, si yo he disfrutado del paseo cien años atrás, quienes aun encima sepan en todo momento por donde se mueven los personajes, viajarán en el tiempo un siglo atrás y serán conscientes de los cambios que ha sufrido la ciudad.
Marta Currás es una autora muy ambiciosa a la hora de abordar sus novelas, y eso es algo que ya me quedó muy claro con Templados por el sol, mecidos por el viento, una primera obra valiente en la que manejaba muchos elementos que en manos dubitativas hubiesen flaqueado y que ella redondeó en una historia fascinante. En La memoria de las olas no se amedrenta y sube varios grados el nivel de complejidad: vuelve a hacer una labor de investigación y documentación encomiable, pero además introduce más personajes y con ellos más subtramas que hilar en el resultado final. No se conforma con escribir una historia y hacerlo bien, le gusta manejar muchos elementos, cuadrarlos, combinarlos y llevarlos hasta el final de tal modo que todo ocupe su sitio y no haya resquicios ni grietas por los que puedan escapar hilos sueltos. Y me repito con algo que ya dije sobre su anterior novela: Marta escribe muy bien, cuenta lo que quiere contar sin florituras ni pretenciosidades, lo hace de una manera sencilla pero muy cuidada y se maneja igual de bien con la narración pura y dura que con los diálogos. La lectura fluye porque la autora lo pone fácil sin por ello sacrificar la calidad narrativa, aprendes un montón de cosas por el camino y encima resulta muy entretenido.
A todo esto, hay un componente metaliterario genial. ¿Os lo había dicho? ¿No? xD. Qué despistada soy... pues eso, que además de Verne y de sus Veinte mil leguas de viaje submarino (novela que se respira por los cuatro costados durante toda la narración porque es un claro homenaje a las novelas de aventuras con la que Verne ha fascinado a generaciones), hay por ahí algo más que no se desvela casi hasta el final... admito que yo se lo he pillado enseguida porque creo que coincidimos en admiración y me lo tengo ya muy masticado, pero no sé hasta qué punto será evidente para otros lectores. Soy muy críptica, ya lo sé, pero es que cuanto menos sepáis de lo que hablo mejor.
En definitiva, ¿qué es lo que ofrece La memoria de las olas? Pues os diría que es una novela que bebe de muchos géneros, pero en ella sobresalen el histórico por un lado, el costumbrista por otro y todo barnizado con muchas pinceladas del género de aventuras. Además tiene su toque de misterio, varios homenajes a la literatura clásica, personajes buenos, personajes muy (muy) malos, personajes que se mueven en el gris y cojean de los dos pies según las circunstancias... Hay varias subtramas, pero todo está perfectamente ensamblado y las piezas encajan todas unas con otras a la perfección. Tiene sabor a mar, a Galicia, a clásico, a literatura de toda la vida, a sueños que se cumplen y a aventuras que se sueñan y que tal vez (tal vez) puedan llegar a hacerse realidad... y sí, os admito que he adorado toda la historia relacionada con Lochless, todas y cada una de sus aristas, porque en esa parte es donde la autora desborda su amor por ciertos clásicos literarios sin perder en ningún momento su propia voz.

Un placer volver a leer a Marta, de veras. No soy de premios, bien lo sabéis, pero no me extraña que cada cosa que escribe reciba reconocimiento de un tipo u otro. Que por cierto, y me callo ya... la portada, preciosa, es también obra suya :)
Enlace: http://inquilinasnetherfield..
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Bookworm
 12 febrero 2020
A finales del año pasado os hablaba en el blog de mis impresiones de la novela anterior de esta autora: "Templados por el sol, mecidos por el viento" que había quedado finalista en el Premio Círculo de Lectores 2017 y hoy os cuento qué me ha parecido su nueva obra, ganadora de la XXII edición del Premio Nostromo. No voy a entrar en comparación con la otra novela de Marta porque no tienen nada que ver y ambas me han gustado mucho, así que desde ya, os recomiendo las dos.
El Premio Nostromo tiene una característica muy peculiar, y es que las obras que se presentan al concurso deben tratar, en un sentido amplio, de la mar y sus gentes y esta era una historia que encajaba perfectamente con esos requisitos, tanto que se llevó el gato premio al agua.
"La memoria de las olas" es una novela que tiene de todo, un poquito de historia, intriga, aventura, secretos que no deben ver la luz... Es una novela en la que los personajes ficticios comparten espacio con personajes reales mientras deambulan por la ciudad de Vigo en los años veinte, una ciudad industrial, con una panificadora recién estrenada que era la más moderna de España en aquel entonces y que tendrá mucha presencia en esta entretenida historia. Aunque quebró en el año 1980 todavía hoy, su enorme edificación sigue ocupando su lugar en Vigo. Ese lugar hoy abandonado inspiró a Marta para escribir su novela. Pensar en lo que supuso para la ciudad esa enorme fábrica dio pie a crear esta historia que comienza presentándonos a una serie de personajes que nada parecen tener en común y que por una u otra razón acabarán coincidiendo en la ciudad de Vigo.
* (1923-Orense) Santos es abandonado al nacer a las puertas del Priorato de San Clodio y es criado por Senén, uno de los frailes, que desde luego no desea que acabe siendo un fraile como él, así que Santos se acaba convirtiendo en el chófer de un indiano terrateniente que pone a disposición del joven su biblioteca y allí descubrirá a Julio Verne (Jim Hawking, Arthur Gordon Pym, a Phileas Fogg...). La lectura abre su mente a un mundo completamente nuevo que le anima a querer protagonizar sus propias aventuras, pero sobre todo soñará con el mar y un supuesto tesoro escondido bajo el agua en Vigo. Santos además tiene una particularidad y es que sufre insensibilidad congénita al dolor, algo muy peligroso.
* (1923-Vigo) Cristina es una joven que vende pescado con su madre y que está deseando dejarlo para dedicarse a otra cosa, pero el dinero les hace falta, así que su tío le ha dicho que cuando abran la panificadora en Vigo es probable que pueda encontrar trabajo allí, aunque tampoco es lo que ella sueña.
* (1923-Sur de Inglaterra Bath) El capitán Lochless tiene algo en mente (la búsqueda de un galeón hundido) y para ello necesita la ayuda de un naviero que financie su proyecto, en cuanto lo encuentra parte rumbo a Vigo.
* (1923-Vigo) Procedente de Lugo llega a Vigo la familia Castroval. Manuel, el cabeza de familia es el nuevo ingeniero de la panificadora, y tiene la esperanza de encontrar en ese nuevo destino alguna pista que le indique qué fue de su hermano, cuyo rastro se perdió hace muchos años en esa ciudad. Manuel está casado con Elvira, un personaje absolutamente odioso y tienen una hija en común Beatriz, a la que su madre dirige sin darle la menor opción a expresar lo que ella quiere. Elvira desea a toda costa destacar entre la sociedad viguesa de la época y no le importa sacrificar la felicidad de su hija (y la de quien haga falta) para conseguirlo.
Evidentemente hay muchos más personajes, pero dejaré que los descubráis vosotros si os animáis a leer esta novela.
El libro está dividido en cuatro partes (Harina, Agua, Levadura y Sal) y como si de hacer pan se tratara, su trama se irá cocinando poco a poco, irá creciendo en intensidad hasta conseguir el producto perfecto, un libro donde todo queda resuelto tras habernos hecho pasar unas horas de lo más agradables.
Yo creo que os gustará mucho porque está muy bien escrito, toda la trama está muy bien hilada y poco a poco la autora va haciendo encajar las vidas de todos esos personajes que no parecían tener nada en común, además consigue, como ya hiciera con su novela anterior, con sus bonitas y detalladas descripciones y la cuidada ambientación de la novela, trasladar al lector las calles del moderno Vigo de los años veinte, sentir el frío y la humedad del invierno o incluso visualizar el fondo marino por el que algunos de nuestros personajes se darán un paseo a bordo de un "submarino" construido por el inventor Antonio Sanjurjo badía que pretendía servir para defender la ría en caso de un ataque americano tras la guerra de Cuba y que hoy día se puede ver en el Museo del Mar de Vigo (y que por más que miro, no sé cómo iba a servir para frenar un ataque).
La verdad es que yo he disfrutado mucho leyendo esta novela. Los personajes que ha creado Marta están muy bien definidos y llenos de sentimientos (mejores o peores), sueños e ilusiones, haciendo que conectemos enseguida con algunos y a otros los odiemos sin piedad. Personalmente confieso que aunque he odiado a Elvira desde el momento en el que aparece en esta historia, son los personajes como ella los que me gustan, los que me provocan sentimientos y los que dan "vidilla" a los libros.

Sé que cuando una historia transcurre en una ciudad que conoces todavía se disfruta más, pero es que aparte de eso, es un libro, como ya he comentado, que bebe de todos los géneros un poquito. Tiene esa parte histórica que nos traslada al pasado por la descripción de esos edificios históricos y esos personajes reales que pasaron por la ciudad (Sanjurjo Badía, la fotógrafa Ruth M. Anderson...), tiene una parte de intriga por saber qué ocurrió con el hermano de Manuel Castroval, qué secretos esconde Elvira con tanto celo que no le importa pasar por encima de quién haga falta, qué explicación hay detrás de una serie de muertes que están ocurriendo en Vigo donde todas la víctimas presentan los mismos síntomas aunque no haya relación entre ellas y su estatus social sea muy diferente, también tiene esa parte de aventura protagonizada por Lochless y Santos en busca de un tesoro y quizás de algo más, donde Julio Verne tiene mucho que ver e incluso una parte romántica que hace que la novela pueda gustar a todo tipo de lectores.
Como digo, Marta escribe de una forma sencilla y muy agradable de leer y sabe dosificar muy bien la información que nos va dando, los saltos que va haciendo en el tiempo y la alternancia de las diferentes tramas junto con unas cartas que el capitán Loschless le escribe a un tal Arthur, hasta llegar a un punto en el que ya no quieres dejar de leer porque estás deseando que finalmente todas las piezas del puzzle encajen en su lugar y aunque algunas cosillas las vi venir, así como la identidad de algún personaje, eso no hizo que disminuyeran mis ganas de seguir leyendo.

Enlace: https://bitacorademislectura..
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YoleoNovela
 07 enero 2020
La expectación ante la apertura de una moderna e importante industria panadera en Vigo y la expedición en busca de los tesoros hundidos en la batalla de Rande, formarán el marco escénico de esta novela. Por un lado, La Compañia Viguesa de Panificación fue la primera y única fábrica de pan automática instalada en España en el año 1930. Hoy, es una silueta en ruinas pero constituye la imagen del fuerte proceso de industrialización sucedido en Europa a principios del siglo XIX. Vigo, acogió una floreciente industria en aquellos años, que poco a poco, comenzaría a cuajar en forma de fábricas modernas. Por otro lado, Vigo es el emplazamiento de una antigua batalla en la que los galeones llegados de las Indias cargados de oro y plata habían acabado en el fondo del mar. La ciudad de Vigo ha servido de escenario para esta gran aventura marítima de ficción histórica.
Es una obra completa. No falta nada; aventuras, misterio e historia. Con varias líneas temporales, con un rosario de personajes que navegan a sus anchas por esta novela y con un título precioso para una cubierta hermosa diseñada por la propia autora que ha conseguido recrear la sociedad del siglo XIX en Vigo.
Sería una osadía ponerme a enumerar los distintos personajes de esta novela no solo por el número elevado de ellos sino por la cantidad de matices y desarrollo personal que han mantenido a lo largo de la novela. La simbiosis existente entre la trama y los personajes es espectacular. Cada personaje tiene un cometido diferente y van creciendo y decreciendo a su ritmo como las mismas olas del mar. Entre los más destacados encontraremos a Santos, un muchacho despierto y curioso que viajará a Vigo para trabajar como chófer en la panadería, a Beatriz y sus padres Elvira y Manuel Castroval de posición social alta. Elvira de carácter impredecible y furioso será el personaje más pétreo de la novela. Cristina una joven que quiere ser artista pero por el momento comienza a trabajar como una jornalera más vendiendo barras de pan en la Panificadora. Y Homer K. Lochless, capitán médico retirado que arribará en el puerto de Vigo para realizar una nueva expedición en busca de los tesoros hundidos en la batalla de Rande. Y la famosa fotógrafa Ruth M. Anderson, un personaje real que hizo cinco viajes a España, entre ellos Galicia. Todo este elenco de personajes se moverán en distintas épocas y se confundirán entre ficticios y reales enriqueciendo la trama, pero habrá muchos más. Y a paso lento pero constante las distintas historias van avanzando y se irán juntando. Todas las piezas encajarán a la perfección como en un viejo rompecabezas. Pero, como apunté anteriormente, también se resolverá un misterio y es aquí donde la destreza de la autora aparece para devolver un guiño a los misterios de las novelas del siglo XIX.
La estructura formal de esta novela es sencilla pero efectiva. Dividida en cuarto partes: Harina, Agua, Levadura y Sal. Con estos cuatro ingredientes para amasar pan, se han ido mezclando las historias, las épocas y los protagonistas en capítulos cortos narrados con una prosa muy cuidada y una cadencia relajada con toques de novela clásica. Porque por momentos he pensado que estaba leyendo una novela de Jane Austen o Louisa May Alcott.
Aquí, reconozco el pequeño comezón de curiosidad que he sentido por saber cómo continuaba las distintas historias. No tenía ni idea, no me había percatado, ni tampoco hubiera imaginado, que era posible disfrutar tanto con cada minuto de lectura de esta novela.
He tenido la fortuna de leer este libro gracias a su autora. Desde luego, fue una suerte que Marta Currás pensara en este blog para que realizara la reseña de su segunda novela. La primera novela de esta escritora, Templados por el sol, mecidos por el viento, quedó finalista en los premios Círculo de Lectores 2017 y tuve la oportunidad de leer en el año 2018. Es un road trip por el oeste americano con personajes ficticios y reales, el cual recomiendo mucho. Podéis leer la reseña pinchando en el título. Esta segunda novela, La memoria de las olas, ha sido ganadora del XXII premio literario Nostromo: La aventura marítima. Y no es para menos.
En definitiva, Marta Currás sabe narrar de una manera diferente, especial, como si se metiera en la piel de cada uno de los personajes; como si esos personajes le hubieran enviado su historia personal. Hace todo tan fácil y hermoso que es imposible no dejarse llevar por su elegante prosa.
Espero, pronto, poder volver a bucear entre las letras de esta autora.
Enlace: https://www.yoleonovela.com/..
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Citas y frases (3) Añadir cita
YoleoNovelaYoleoNovela30 diciembre 2019
La mar y los peces, para los ingleses.
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YoleoNovelaYoleoNovela30 diciembre 2019
Ni en agosto caminar, ni en diciembre navegar...
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YoleoNovelaYoleoNovela30 diciembre 2019
Tesoros y pecados, nunca están bien enterrados.
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