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Un océano entre nosotros de Gill Thompson
Tenía que tener éxito en su carrera por Sam. Cuanta más influencia tuviera, más probabilidades tendría de descubrir lo que había pasado. El fin justificaba los medios, ¿no?
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Un océano entre nosotros de Gill Thompson
Tenía que tener éxito en su carrera por Sam. Cuanta más influencia tuviera, más probabilidades tendría de descubrir lo que había pasado. El fin justificaba los medios, ¿no?
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La niña del andén de Gill Thompson
Eva tragó saliva. llevaba tanto tiempo considerando enemigos a todos los alemanes que le costaba recordar que también eran seres humanos.
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La niña del andén de Gill Thompson
Ha sido divertido. Gracias. Entonces, la vanidad no te ha impedido volver a ser niña. Tampoco a ti. Las cosas eran mucho más sencillas cuando éramos pequeños. Puede que necesitemos volver a serlo. |
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La niña del andén de Gill Thompson
–Sigo siendo cuáquero. Sigo creyendo en la paz. Más que nunca, después de esta horrible guerra. Pero el pacifismo no es la solución. Monstruos como Hitler lo consideran una debilidad.
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La niña del andén de Gill Thompson
Le encantaba tocar; la música era una forma de canalizar sus emociones, un medio para expresarse. La llevaba en el alma. La recompensa que obtenía era inenarrable.
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La niña del andén de Gill Thompson
¿Qué era la música para ella ahora? Ya no le quedaba ni rastro de vanidad. Ya no tocaba para que los demás admiraran su habilidad. Tocaba para que olvidaran sus angustias, para transportarlos a un mundo de paz y belleza, para conducirlos a un lugar donde todo era posible, aunque solo fuese durante una hora, por muy abatidos y agotados que estuvieran a causa del trabajo cotidiano.
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La niña del andén de Gill Thompson
—Muchos tenemos familia en el continente. Ese Hitler está loco. No hace más que dictar leyes contra los judíos. Los míos ya no se sienten seguros en ninguna parte. Praga es una ciudad preciosa. —La modista sorbió por la nariz—. Mucho más elegante que Londres. Pero me alegro de haber venido. Los judíos se están marchando en masa de Checoslovaquia y Alemania.
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Un océano entre nosotros de Gill Thompson
-Casi todos los progenitores son delincuentes o drogadictos. Llevarse a los hijos es una oportunidad para ellos. Finalmente esa raza desaparecerá y eso será bueno para Australia. -¿Y no sería mejor borrarles el color casando a los mestizos con basura blanca y no con los de su misma raza? -preguntó Kathleen, enarcando una ceja. |
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Un océano entre nosotros de Gill Thompson
-¡Pues lo vamos a hacer! ¡Poblar o perecer! -El ministro señaló la ventana-. Hay ocho millones de kilómetros cuadrados de terrenos ahí fuera. Para que el corazón de nuestro país siga latiendo con fuerza, necesitamos sangre nueva que lo bombee. - Era como si ya estuviera pronunciando el discurso.
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Un océano entre nosotros de Gill Thompson
Mientras se adentraban en la ciudad, Molly se fijó otra vez en que muchos edificios parecían reparados de un modo improvisado. Como si hubieran sufrido una herida y se estuvieran curando; piel nueva que crecía sobre viejas cicatrices. Como yo, pensó.
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¿En qué país se desarrolla la obra?