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Críticas sobre Los viajes de Tuf (6)
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Homolectus
 27 enero 2022
Haviland Tuf es un mercader espacial que se gana la vida yendo de allá para acá en toda suerte de empresas para las que sea contratado. Su destino cambia luego de encontrarse con el Arca: una sembradora del antiguo Cuerpo de Ingeniería Ecológica, el arma de guerra biológica más temida de sus tiempos. Ahora, en posesión de la nave y junto a sus gatos —que varían en número entre historia e historia— Tuf le da un giro de 180º a su vida y ahora dedica su tiempo a ser ingeniero ecológico ofreciendo sus servicios a mundos con problemas ambientales y, a veces, imponiendo soluciones propias no muy ortodoxas.

Este libro es un fix-ud, es decir, es una colección de relatos interrelacionados entre sí que forman un único libro. Es un procedimiento muy típico dentro de la Ciencia ficción así sea la primera vez que oyen hablar de él, en este mismo formato fueron publicados Fundación de Isaac Asimov, Dune de Frank Herbert y Crónicas Marcianas de Ray Bradbury. En todas ellas, si bien parecen escritas “a plazos”, existe una unidad evidente bien sea por temática, personajes o ideas centrales: formando así estas novelas por episodios, que como ya dije antes, son bastante características en el género.

Esta es la primera vez que termino este libro luego de haber intentado leerlo dos veces en el transcurso de diez años. Siempre que le decía a la gente que no lo había terminado me miraban raro y notaba que debía darle la oportunidad, pero en otro momento de mi vida; así que llegó el momento y creo que valió la pena esperar por él, pues muchos de los temas de fondo del libro hubieran sido completamente mudos para mí hace unos años y hoy son tan dicientes, que solo puedo darme a mí mismo las gracias por haber esperado lo justo para poder disfrutar este libro.

De Tuf, la característica que más salta a la vista a la primera es su humor fino y sagaz. Es capaz de salir de un momento de tensión o desdibujar una amenaza en su contra con apuntes que son sencillamente hilarantes, no hay otra forma de describir algo del tipo por más que quiera encontrarlo. Sencillamente me encanta que Martin haya dedicado tiempo a dejar apuntes tan finos de parte del personaje.

Si bien todas las historias son independientes y tranquilamente pueden ser leídas en cualquier orden, en cualquier momento y sin que leer las demás afecte en mayor medida la narrativa; hay algunas que están interconectadas de manera cronológica y narrativa más estrechamente entre ellas que con las demás. Hablo de Los panes y los peces, Una segunda ración y Maná del cielo. Estos tres cuentos giran en torno a S'uthlam, un planeta que vive una explosión demográfica como resultado de la creencia religiosa de que la reproducción deliberada algún día conducirá a un mundo de dioses. En los viajes que haga Tuf al planeta: primero para reparar su nave y después para saldar la deuda, deberá afrontar este problema, que parece estar lejos de tener una solución viable.

Todos los cuentos tienen una profundidad ecológica maravillosa. En ellos se exponen los problemas de la sobrepoblación, la alimentación, el problema de las especies introducidas y el equilibrio de los ecosistemas. Con ellos se mezclan algunos tintes políticos y religiosos que le dan impulso a la narración y en ocasiones a las decisiones que toma Tuf. Desde este punto de vista, el libro es una meditación sobre el ambientalismo —en todos sus niveles de comprensión y aplicación— y el poder absoluto —encarnado por diferentes seres en las historias del libro, pero con fines muy similares—. Todo esto deja cierto aire de crítica a la sociedad actual y al papel de nuestro comportamiento y accionar en nuestro futuro. A que no esperaban encontrarse con esto en un libro de Ciencia ficción, ¿verdad?

Hay dos de los relatos que me recordaron mucho a Lovecraft. El primero del libro La estrella de la plaga provee una atmosfera que sin duda alguna induce un estado mental que raya con la locura y que no tarda en recordar En las montañas de la locura. El otro relato en el que sentí cierto tinte Lovecraftiano fue Guardianes con todas las apariciones de seres enormes que parecen proceder de un pasado remoto del planeta y que quieren destruir todo lo que se encuentren a su paso. Esta es otra de las referencias que hubiera pasado por alto si hubiera terminado el libro la primera vez que lo leí, pues soy un lector reciente del autor oriundo de Rhode Island.

Desde el punto de vista narrativo, los relatos muestran un desarrollo bastante disímil. Hay unos que son excesivamente extensos y llevan a que uno desee que se termine ya sin dar más rodeos; mientras que otros te hacen querer más y dejan ese sinsabor en la boca de querer saber más, de querer ver la siguiente escena o la reacción de un personaje en particular.

Esta edición de Nova viene con la ya acostumbrada presentación de Miquel Barceló, editor por muchos años de la editorial y que siempre supo ilustrar muy bien al lector sobre la obra y el autor que tenía entre sus manos. Su trabajo ejemplar lo echaremos de menos siempre.

Martin es un autor maldito por los medios, pues antes de que le llegara la fama fue bastante prolífico y diverso dentro del género fantástico, pues supo cosechar su obra tanto en el Fantasy, la Ciencia ficción y el terror. Lastimosamente hoy prefiere ir a cualquier feria de garaje que escribir lo que tiene pendiente. Esto no le resta importancia, pero sí nos hace mirar a su obra ya acabada, a su obra que data de esos días antiguos en los que seguro nos encontraremos con alguna joya que sea de nuestro entero gusto.
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CGReina
 01 diciembre 2021
Para mi, éste es el mejor libro de Martin y uno de los mejores de la ciencia ficción en general.
Esta dividido en varios relatos o cuentos cortos, aunque siguen una temática común. Y es que Tuf va a llegar a planetas con problemas y los va a ayudar a solucionarlos mediante ingeniería medioambiental, aunque a veces su solución no va a ser la esperada. Como curiosidad, uno de sus últimos relatos se escribió realmente al principio y se nota.
Tuf es un personaje extraño, con problemas para socializar con personas, que no con gatos, y un fuerte sentido de la ética (su ética). Es por ello por lo que he podido conectar tanto con este personaje, tan diferente de los habituales de las novelas.
Sus soluciones me han encantado, en especial la que le pide un traficante de especies para peleas. Aunque el mejor relato (o relatos) es sobre la sobrepoblación de un planeta, debido al culto a la vida y la fertilidad de sus habitantes. Da mucho que pensar.
Muy recomendado
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Aytaragc
 17 septiembre 2021
Este libro es ciencia ficción pura y dura, por lo que me imagino que no le gustará a todo el mundo pero hace unas reflexiones muy importantes sobre como tratamos el planeta y la ecología y las consecuencias que puede tener a largo plazo varios escenarios posibles. Además todo contado al estilo George, que te lo describe todo de forma que te imaginas perfectamente la escena, pero sin ser pesado.
Además es en realidad un conjunto de relatos, con lo cual le da tiempo a presentarte varios planetas y problemas. Lo más gracioso es que uno de los últimos es en realidad el primero que escribió y se nota.
Aunque Tuf es el protagonista, mi personaje favorito es Mama Araña. Es simplemente genial. Además con lo que ocurría en el segundo relato donde aparece me partía de la risa. Y es super inteligente, me encanta como se la juega a Tuf.
Si os gusta la ciencia ficción u os apetece sumergiros en el género, está super recomendado.
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Narf
 04 septiembre 2021
"Los viajes de Uff! ¿queda mucho?" no enganchan, se alejan del lector con un relato soporífero.

La personalidad del protagonista, esculpido en hielo, a veces refleja luces y sombras interesantes, pero la mayor parte del tiempo se comporta apáticamente. Esto va en contra de los relatos, que si bien plantean buenas tramas, se ven ahogados por un personaje principal sin motivación. Con esto, uno puede imaginarse su relación con otros personajes. Algunos de estos están más definidos que el propio Tuff.

Lo leí hace unos años y probablemente me deje cosas importantes pero la sensación que me quedó ésta.
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laurass89
 09 febrero 2019
A veces nos creemos con tal comprensión moral que nos sentimos capaces de reorganizar todo el caos que nos rodea… Es «tan de cajón», «tan de sentido común», que nos resulta inconcebible que alguien no lo vea como nosotros. Sin embargo, otras veces somos aquellos que no lo ven y sufrimos la supuesta obviedad que otro nos impone. Además, a este afán de resolver los problemas se opone una circunstancia muy curiosa, tú puedes saber la solución e incluso esta puede ser la mejor a largo plazo, pero ¿quién narices te crees que eres para aplicarla? Y así nos quedamos parados, viendo como se sucede el desastre.

La novela que me trae hoy aquí reflexiona y da vueltas a esta idea, a esa pregunta. El libro es Los viajes de Tuf de G.R.R. Martin, al cual he llamado periferia, sí señor. ¿Por qué periferia? Porque todos conocemos a Martin por otra obra, Juego de Tronos, y aunque no sea ni la más seria ni la mejor ni la más correcta, desde el punto de vista sociocrítico ha sido un puntazo. Eso situaría la obra que hoy desarrollaremos al margen, pero, bajo mi punto de vista, qué pedazo de periferia. Quizá, hasta la fecha sea la mejor obra que leído del autor americano

El tablero de ajedrez

El punto de partida de la novela será el juego de guerra que plantearán los personajes para conseguir el Arca, una nave que es el mayor arma para someter y controlar el universo. Las piezas de esta partida serán los habitantes de la Cornucopia de Mercancías Excelentes a Bajos Precios que arriba en el Arca. Pilotada por Haviland Tuf, este estará acompañado por Kaj Nevis, Anittas, Celise Wan, Rica Dawstar y Jefri Lion. Muchos nombres, ¿verdad? Pues olvidaos de ellos, como en el ajedrez gran parte de las piezas mueren, y en una obra de Martin más. Por cierto, olvidé a Champiñón y Desorden (los gatos), estos sí que son importantes.

Así, los personajes comienzan a desplegarse por Arca, para poder tomar el control de la nave, dividiéndose secuencialmente en diferentes grupos, lo que servirá al autor para describir lo descomunal de la nave, su potencial y sus peligros. Sin embargo, estos peligros no serán el verdadero problema de los personajes sino el pensamiento del resto de miembros de la tripulación. Los personajes comenzarán a desconfiar y a malmeter entre ellos. Nos preparamos para la intriga y la estrategia, ya que Martin desarrolla aquí uno de sus puntos fuertes, la incertidumbre que genera la propia naturaleza humana.

Después de las divisiones en grupos, Martin mantiene perfectamente el equilibrio entre el terror, la estrategia y la intriga. La nave se convierte en un campo de batalla a tres bandas: por un lado, los dos equipos, por otro el aire contaminado de gérmenes y, por último Tuf. Frente a la alta probabilidad de que el aire esté contaminado Celise Wan (antropóloga) decide utilizar a Champiñón como cobaya, el gato muere y esto provoca no sólo la separación de Tuf del grupo, sino el motivo del resto de sus aventuras.

Todo este suspense se condensa en la obra en un solo capítulo, por lo que se elimina en parte el gran problema que le veo a la escritura de Martin, la eternización del suspense (como en Juego de Tronos). Sin querer hablar más de este primer capítulo para no hacer spoilers, Tuf entrará en la pelea por la nave, clonará a su gato, que pasará a llamarse Caos, y decidirá reconvertir su profesión de mercante a ingeniero ecológico. El Arca es suya y piensa emplearla. Comienzan los viajes, los viajes de Tuf.

Pasamos a otra novela

Este es el problema fundamental de Los viajes de Tuf como novela unitaria. En origen los diferentes viajes eran relatos independientes que se publicaron en la revista Analog Science Fiction and Fact en 1976 y no fue hasta 1986 cuando se reagruparon y se les dio forma de novela única. Sin embargo, en mi opinión, no se consiguió dar tal unidad.

Empezando directamente por el prólogo. Este nos cuenta que Arca fue en origen una máquina de guerra, pero esta información, tal como la cuenta, es tan explotable y está tan bien descrita, (a modo lírico, que casi recuerda al infierno de Dante) que dejar ese prólogo ahí me parece desaprovechar un material estupendo. Es decir, crea una expectación que dista mucho de ser cumplida. El siguiente descosido es la diferencia entre este primer capítulo del que hemos hablado antes y el resto. Efectivamente, el resto serán los viajes a bordo del Arca, pero la caracterización y la potencia de todo el conjunto del capítulo uno hace que se margine del resto de la obra. No digo que no tenga justificación, es el medio por el que Tuf consigue su nave, pero después tiene tan poco que ver con lo demás que se entiende que es una narración aparte.

No obstante, al resto de los viajes si se les ve la relación. 2-4-7 son andanzas de S'uthlam, donde se desarrollaran más claramente las cuestiones morales, políticas y filosóficas; y el resto de capítulos, los puentes para llegar a S'uthlam y proveedores de las herramientas de la trama, los gatos, por ejemplo como veremos más adelante. Ahora bien, dentro de esta «segunda parte», también vemos problemas en las secuencias. Si pensamos que en origen los viajes estaban divorciados y que se publicaban en una revista es normal que haya secuencias de ambientación repetidas entre relatos, sin embargo, cuando los unes no puedes mantenerlas. Por poner un ejemplo concreto, Tuf acude a diferentes planetas a ofrecer su ayuda como ingeniero, a su nave acuden diferentes personajes para que les provea de una especie nueva que solucione ‘x' problema; en todas estas visitas se nos describe el pasillo que hay desde la cubierta de aterrizaje a la sala de operaciones de Tuf y se nos relata también las sensaciones de los visitantes. Todas, todas, todas, hacen referencia a la longitud, oscuridad y profundidad que posee ese recorrido y qué sienten los visitantes. Todas son iguales.

La contundencia hecha personaje

Son embargo, sobre el tema de los personajes me quito el sombrero ante Martin. No recuerdo que ningún otro autor me haya convencido tanto a propósito de la veracidad psicológica de los personajes. Empezando por el propio Tuf, no podemos olvidar el personaje de Tolly Mune y tampoco a los múltiples gatos del protagonista.
Haviland Tuf, como ya he descrito antes, es un humano inmenso para la media galáctica, con una barriga fruto de su afición a la cerveza y calvo, sin un condenado pelo en todo el cuerpo. Pero, obviamente, es mucho más que esto. Es un hombre que por principios sigue las reglas, no gusta de atajos, no gusta de mentiras. Además, como sus compañeros, es un hombre profundamente curioso, ansioso de información y conocimientos con fines prácticos y que nos deja muy claro que toda información es susceptible de ser útil. También, es aparentemente simple pero no por ello idiota, es muy culto (hay miles referencias sobre cultura popular, literatura e historia en las manos de Tuf).
Con todo esto aún Tuf no es excepcional, hay otros personajes así, pero lo que le hace destacar es su valor ético que consigue establecer por encima de las circunstancias, mostrando una grandísima inteligencia, a veces falta de humanidad y sobre todo mucha, mucha retórica. Todas las características que hemos mencionado se deducen a través de su discurso. Perfectamente estructurado y enclavado en la retórica clásica el autor estadounidense le da una vuelta de tuerca más. Tuf no sabe emplear el lenguaje figurado sin explicarlo. Bien, Martin ha conseguido un discurso convincente, contundente y persuasivo «pasándose por el forro» la base de dichos discursos.

No obstante, no es todo valores y practicidad, también hay humanidad, aunque no en el protagonista sino en el personaje femenino de Tolly Mune, «Mamá», la Araña de S'uthlam. de piel azul debido a la medicación que evita que muera por las radiaciones solares y bastante tocada por pasar la vida sin gravedad, Tolly, la maestre del puerto, encarna todas aquellas cosas que como seres humanos consideramos intocables: la vida, nuestra gente, nuestro mundo. Así frente a Tuf, que no vive más que en el Arca sin más compañía que sus gatos, Mamá es el personaje con el que el lector medio puede identificarse, humano sí, pero cuidado, no por ello irracional. Es muy difícil no querer a Tolly, es muy difícil no entenderla.

Así el binomio, que en cierto momento promociona la propia Mune, queda establecido desde el minuto uno. Tuf la lógica, la razón, la coherencia, esa persona que nos dice aquello que sabemos pero no queremos que nos digan. Mune aquella que porta en sí la verdad que no puede ser declarada porque duele, la que finalmente la acepta y, en cierto modo, se sacrifica a sí misma por el bien mayor.

Herramienta literaria o el amor por los gatos

Sin querer menospreciar al resto de personajes, pero con la idea de ser breve y decir lo esencial, debo pasar de ellos y centrarme en un recurso maravilloso: los gatos.

En el principio de la obra la aparición de estas «alimañas», término usado por el resto de personajes, parece algo circunstancial, un fetiche del protagonista sin más relevancia. Sin embargo, estos animales serán clave para la percepción del lector sobre los juicios que el protagonista emite sobre la humanidad. Los nombres de los gatos serán, como si un chiste de Tuf se tratara, los vicios que se ejecutan en los planetas que él visita. Así de la batalla por el Arca surgirá Caos, la camada que nace durante su viaje al mundo del agua (viaje tres) serán Estupidez, Desconfianza, Envidia, etc., ya que no se ven capaces de aceptar la ayuda de Tuf sin desconfianza. No es que el lector no pueda percibir estas ideas de las acciones que se suceden, sino que estos vicios se hacen más reales si son corpóreos.

Por otro lado, no serán sólo elemento de representación, por el que podemos optar o no, sino que, además, el gato terminará siendo herramienta imprescindible para Tuf. Dax, un gato modificado genéticamente para tener telepatía, ayudará a Tuf a enfrentarse a los diferentes problemas planetarios. En este sentido Tuf muestra una vez más su inteligencia, incapaz de detener su vicio por la curiosidad y sabiéndose incapaz de interpretar al ser humano, como refleja su discurso, crea un ayudante acorde a él, un gato.

Finalmente, esta figura será también, aunque parezca mentira, lo que aproxime a la humanidad a muchos personajes que, de hecho, consideramos humanos. Para muchos de ellos, entrar en contacto con este tipo de animal les hace preocuparse de algo más que los problemas, de ver que la vida es otra cosa, tanto es así, que al igual que al gato, hay que respetarla, si no, saca las uñas.

Ya lo sabíamos… ¿Espera?

Es verdad, que después de todo lo dicho al principio puede parecer que la novela no ha sido de mi agrado, pero no es así. En efecto, las dos partes diferenciadas de la obra dan cada una de ellas, en su máximo exponente, los puntos positivos de la escritura de Martin, el uso de la intriga y la rotundidad de los personajes, pero ambos puntos no están ligados más que por la figura de Tuf. Cierto es que, en cierta medida, el autor estadounidense esto lo consigue en Juego de tronos y siguientes.

No obstante, una novela no es todo técnica y el final lo demuestra. En ella se desarrollan las ideas éticas, políticas y filosóficas, y (sin hacer spoiler) nos es hasta el último párrafo, con las lágrimas de uno de los personajes, cuando conocemos la respuesta que nos ofrece Martin. Magistralmente dicha respuesta aparece ya en el segundo viaje en boca de Tolly Mune, sin embargo, es tal la dejadez frente a estas cuestiones la que muestra Martin, que se convierten en algo totalmente secundario y el lector queda capturado por la pirotecnia de la ingeniería ecológica. Nos deja a nosotros la misión de ser los serios, los Tuf del asunto y lo hace muy bien.

Concluyendo ya, Los viajes de Tuf nos hace pasar un buen rato, nos descubre mundos, nos plantea cuestiones que no nos hacemos a lo largo del día. Los fallos estructurales que he señalado pueden ocasionar una estructura incómoda, un proceso más lento y este tipo de cosas es lo que suele hacer que un lector abandone la novela. Sin embargo cuando terminé la novela pensé «qué rufián» y quise abrazar a ese personaje que lloraba porque Tuf le había dejado sin más que la puñetera salida lógica al problema.
Enlace: http://ellibroenelbolsillo.b..
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Inyama
 16 octubre 2018
Este libro se ha convertido en uno de mis libros favoritos, tiene todo lo que me gusta, aventura, ciencia ficción, un personaje entrañable y gatos.
Enlace: http://castillo-de-libros.bl..
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