InicioMis librosAñadir libros
Descubrir
LibrosAutoresLectoresCríticasCitasListasTestReto lectura
ISBN : B07B7K3VLX
Editorial: Edhasa (05/03/2018)

Calificación promedio : 4.25/5 (sobre 2 calificaciones)
Resumen:
Era huérfano, y bastardo, pero su ilusión estaba clara: que cuando su padre, don Rodrigo Seijas, señor de San Paio, volviera de las Cruzadas, estuviera orgulloso de él. Por eso había escalado el roquedal hasta conseguir un polluelo de halcón, que criaría para regalárselo. Pero las malas noticias llegaron al fin: don Rodrigo no iba a volver. Y ahí empezó todo. Expulsado a golpes por su hermanastro, será acogido por Guy de Tarba, infanzón fiel al señor de la villa y, ... >Voir plus
Comprar este libro en papel, epub, pdf en

Bookshop ORGCasa del libroAmazon ES
Críticas, Reseñas y Opiniones (1) Añadir una crítica
Bookworm
 12 noviembre 2020
Francisco Narla es un autor que sabe que siempre tiene un hueco en mis estanterías para cada una de sus nuevas obras y en esta ocasión toca hablar de “Laín, el bastardo” novela ganadora del Primer Premio de Narrativas Históricas de la Editorial Edhasa.
Ya expliqué en la reseña de "Donde aúllan las colinas" por qué me gusta leer a Francisco Narla, así que no me voy a repetir. Lo que único que diré al respecto es que en esta historia he encontrado de nuevo todos esos motivos por los que me gustan sus libros.
Esta novela la leí en compañía de unas amigas y todas disfrutamos muchísimo el libro. Cuando le dije al autor que haríamos una lectura conjunta de su novela, se ofreció a contestar cualquier pregunta que nos surgiera, pero la verdad es que no le hemos molestado mucho, ya que al final de la novela ha incluido un "Cuaderno de Notas" donde le da un poco de información al lector curioso que quiera saber un poco más sobre lo que ha leído. de todos modos, como suele ocurrir cuando leemos novela histórica, ha sido una lectura conjunta en la que hemos aportado mucha información extra a través de enlaces y fotografías, porque "Laín el bastardo" es ante todo un gran viaje que nos llevará desde Galicia hasta la mismísima ciudad de Qara Qorum, capital del Imperio Mongol durante el siglo XIII, pasando entre otros lugares por Venecia donde nos encontraremos con la familia de un "futuro" Marco Polo, Palestina, o la fortaleza de Alamut donde estaban los famosos hashashin, para volver de nuevo al punto de retorno aunque con otro rey en el trono: Alfonso X "El sabio".
La historia arranca cuando don Rodrigo, señor de San Paio, es convocado por el rey Teobaldo de Navarra y debe partir a las cruzadas con él. En su hogar dejará una esposa, Urraca, y dos hijos, uno legítimo, Fruela y un bastardo, Laín, el único de los dos que siente amor y admiración por su padre, e hijo de la mujer que Rodrigo realmente amaba. Laín se ofrece, aun siendo un mocoso, a ir con él a las cruzadas, un acto que llena de orgullo a don Rodrigo pero de rabia a Urraca y Fruela, y el niño se quedará en San Paio a cargo de Guy de Tarba, un gascón fiel a su señor que se encargará de instruirlo en su ausencia.
“–Creceré durante el viaje –afirmó, estirándose para parecer más alto–. Ya puedo encargarme de enjaezar a los caballos, soy un buen mozo de cuadras. Y sé aceitar las espadas, Guillermo me enseñó –aclaró, señalando a uno de los jinetes, un caballero de origen bretón que tiempo atrás se había establecido en León y había terminado al servicio del señor de San Paio–. Sé repasar las cotas de malla y puedo preparar las lanzas. Además, sé apañarme con cazos y cacerolas, puedo ayudar con las comidas. Y a herrar los caballos...” […] “–Y cuando llegue la batalla –echó el pecho fuera y abrió los brazos–, haré lo que se me ordene.
Pasado el tiempo, el rey Teobaldo regresa de las cruzadas pero no así Rodrigo del que nada se sabe, momento en que Fruela aprovecha para convertirse en el nuevo señor de San Paio tras darle una paliza casi de muerte a Laín. Gracias a Guy y su mujer Egeria, el niño se recupera y acabará uniéndose al gascón y un grupo de templarios que han partido en un largo viaje para averiguar el paradero de su señor, pero a veces las cosas no son lo que parecen...
A partir de este momento comienza una larga epopeya en la que a Laín y Guy de Tarba se unirá un viejo conocido de este, Ciriaco, un estrafalario (y chanchullero) comerciante de reliquias. Juntos pasarán mil y una aventuras no exentas de peligro. Será un viaje en el que Laín aprenderá de ambos hombres todo cuando le van enseñando y veremos cómo va perdiendo esa inocencia infantil para ir convirtiéndose poco a poco en el hombre que finalmente llega a ser.
Toda la historia de Laín, nos la cuenta Martín Códax, un simpático y sinvergüenza trovador, aficionado al vino y a las mujeres de otros, que Laín, ya de vuelta de su viaje, salva cuando están a punto de molerlo a palos. A partir de ese momento Martín se pega como una lapa a Laín, intuyendo que la historia de este extraño hombre puede ser la mejor que sus orejas han escuchado y efectivamente así es. Se queda pasmado con todo lo que Laín le cuenta, asombrado de los lugares que ha visitado, atónito con los peligros que ha corrido y admirado con los personajes que ha topado en su camino, desde templarios, un eunuco o los famosos hasahashin, pero también con todo lo que va dejando atrás mientras avanza en su viaje.
La verdad es que la primera página de la novela ya anticipaba que Laín iba a perderlo todo, pero yo no imaginaba cuánto. Quizás por eso es un personaje con el que empatizas desde el primer momento, sobre todo porque el lector lo conoce cuando es un niño y a pesar de que después se va convirtiendo en un hombre más taciturno y solitario, es imposible no encariñarse con el niño valiente y sensible del inicio y con toda su "bichería", porque Laín tiene una sensibilidad especial para conectar con los animales y siempre va acompañado por ellos, da igual que sea un gato, un perro, un turón o un halcón.
Es el personaje perfecto, evoluciona a cada página que el lector va pasando y gracias a él puedo decir que es la novela de Narla que más sentimientos ha provocado en mí. He reído, llorado, me he enfadado, he sentido las traiciones como si fuera yo la perjudicada, pero sobre todo en muchas ocasiones me he sentido sus ojos y eso es gracias al buen hacer narrativo del autor.
Francisco Narla describe como nadie cada lugar por el que pasan. Para Laín todo es nuevo y para el lector un placer imaginarlo y verlo con sus ojos. La forma de Narla de describir, por ejemplo, la entrada de Laín por primera vez en Santiago es espléndida, su visión de Alamut, de Qara Quorum... por no hablar de algunas descripciones culinarias que hacen literalmente la boca agua. Mención aparte esta "receta" que hemos decidido no llevar a la práctica, más que nada por lo laborioso que nos iba a resultar encontrar algunos de los ingredientes (huevo aparte) ¡ja,ja!
La leyenda decía que los soberanos persas hacían gala de aquella pantagruélica exquisitez cuando organizaban las grandes bacanales que los habían condenado a ojos de los mullahs islámicos. Un huevo se introducía en un pajarillo, éste en un pollo, el pollo dentro de un faisán, el faisán en un cordero, el cordero en una cabra, la cabra en un venado, el venado en un ternero y el ternero dentro de un camello. Toda la mezcla se untaba con manteca, se albardaba, se especiaba y se asaba a fuego lento durante varios días en un enorme pozo excavado en el suelo. El auténtico acierto de los cocineros del sha del Imperio persa se lograba cuando el huevo en el interior de todas las carnes quedaba justo en su punto, con la yema aún líquida y untuosa, al capricho del monarca. En la excentricidad de aquellos tiempos pasados, se suponía que el soberano tan sólo comía el huevo y que el resto de carnes se utilizaban únicamente para darle un sabor incomparable.
"Laín el bastardo" en definitiva es un placer para los sentidos, por la forma en que está escrito, con esa elegancia, cuidado y detalle que imprime Narla en sus obras, por su personaje principal, por todos los secundarios maravillosos (buenos o no tan buenos) que se va encontrando por el camino (mención especial para mí, la estrofa del Eunuco) y por hacer que sus descripciones cobren vida mientras leemos, da igual que describa una ciudad, una persona, un oficio, un ropaje, un animal o las hojas de un árbol, siempre es un placer leerlo.
"Laín el bastardo" es literalmente un novelón, un viaje de dos décadas a través de exóticos paisajes. Una novela que rebosa pasión, escrita con el máximo rigor histórico, aunque como explica al final, tomándose en determinado momento algunas "licencias". Un libro que disfrutarán los amantes de la novela histórica y aquellos enamorados de una buena aventura plagada de sorpresas.
Y bueno... le voy a poner un "pero" porque es algo en lo que hemos coincidido todas. Aunque hay un par de personajes femeninos importantes en la novela, su presencia es escasa y eso es lo que nos ha faltado, una mujer con más peso que apareciera a lo largo de la historia, pero se lo perdonamos porque nos ha encantado y emocionado su final. Su justo y merecido final.
"Un hombre vale tanto como su palabra" le decía don Rodrigo y es cierto, pero a veces... la palabra sale cara.
+ Leer más
Comentar  Me gusta         40
Libros más populares de la semana Ver más
Comprar este libro en papel, epub, pdf en

Bookshop ORGCasa del libroAmazon ES





Test Ver más

Criaturas de la mitología griega

Soy una criatura híbrida, mitad hombre mitad caballo.

El Minotauro
El Centauro
La mantícora
Los caballos de Diomedes

12 preguntas
209 lectores participarón
Thèmes : mitología griegaCrear un test sobre este libro