InicioMis librosAñadir libros
Descubrir
LibrosAutoresLectoresCríticasCitasListasTestReto lectura
Crea una cuenta en Babelio para descubrir tus próximas lecturas Babelio en Français
ISBN : 8435016803
Editorial: Edhasa (01/06/2002)

Calificación promedio : 5/5 (sobre 1 calificaciones)
Resumen:
Qué verde era mi valle concentra la atención del lector en la historia familiar y personal de Huw Morgan , y a través de sus ojos traza una panorámica de las condiciones sociales y laborales de la minería en un valle del sur de Gales. La perfecta exposición del paisaje tanto físico como humano de una zona empobrecida y some tida a los intereses cambiantes de la gran ciudad es uno de los valores más perdurables de esta novela, que ha sido también interpretada como un... >Voir plus
Comprar este libro en papel, epub, pdf en

Amazon ESCasa del libro
Críticas, Reseñas y Opiniones (1) Añadir una crítica
Inquilinas_Netherfield
 17 diciembre 2018
Este 2018 ha sido un año muy bueno de lecturas tanto en cantidad como en calidad. Unos cien libros leídos, dado el escaso tiempo que tengo para leer (muy escaso, aunque no lo parezca visto el número final de lecturas), son muchos libros. Y muchos muy buenos. Pero he tenido que llegar casi a finales de año para leer EL libro, el que conforme lo estaba leyendo me hizo estar segura de que tenía entre manos mi mejor lectura del año, el que conforme lo estaba leyendo me hacía pensar que no iba a poder ni a saber reseñarlo... el que conforme lo estaba leyendo me hacía pensar lo maravillosa y emocionantes que pueden llegar a ser la literatura y una buena historia.
La historia está narrada en primera persona por Huw Morgan, un galés que ronda los 65 años. Está solo, todos sus familiares y amigos han dejado el Valle o han muerto, la escoria de las minas ha reducido el Valle a una negrura que oculta el verdor que antes lo impregnaba todo... y decide marcharse, dejar atrás su tierra amada. Antes de hacerlo, nos cuenta su historia y la de su familia, trasladándose en el tiempo casi 60 años atrás a su pequeño pueblecito en la cuenca minera de Gales durante la segunda mitad del siglo XIX (nunca se dice la fecha exacta, pero por numerosas alusiones sabemos que transcurre en la época victoriana y en plena Revolución Industrial). Así, a través de los ojos de Huw, conocemos la historia de los Morgan, familia de mineros muy respetada en el Valle que vive un periodo de la historia lleno de cambios, una época tumultuosa en la que todo lo que daban por hecho, todo lo que conocían, se puso en tela de juicio cambiando el orden establecido hasta entonces.
De la mano de este Huw de 6 años, Llewellyn nos sienta en un rinconcito de la casa de esta muy numerosa familia y nos da asiento de primera fila para vivir entre ellos durante muchos, muchos años, tantos como abarca la historia. Y esa cercanía la consigue narrándolo todo de una manera que resulta tan real, tan auténtica y natural, que realmente te ves tomando asiento junto a ellos y siendo partícipe de sus gestos de cariño, de sus discusiones, de la camaradería entre hermanos, de la complicidad y amor entre el matrimonio, de las charlas triviales, de las conversaciones trascendentales... de cómo los hijos se enfrentan a los padres y los padres intentan hacer comprender a los hijos, y cómo todos siguen unidos a pesar de todo y salvando distancias porque todos, padres e hijos, saben que forman parte de generaciones distintas y cada cual cumple el papel que les ha tocado en suerte. La familia está por encima de todo eso. La familia es mucho más que eso. Y la familia no se toca.
Tal y como comento arriba, estamos en pleno siglo XIX en una cuenca donde casi todo el pueblo vivía del trabajo en las minas y todo gira alrededor de ellas, pero en este libro se habla de muchas cosas, algunas asociadas a la época en que está ambientada y otras mucho más universales: la explotación en las minas (mucho trabajo por poco dinero), la llegada de mano de obra de otros lugares dispuesta a hacer el mismo trabajo por menos dinero, los nacientes sindicatos y las primeras huelgas, los encuentros clandestinos de los trabajadores intentando fortalecerse para presionar a los empresarios, los enfrentamientos generacionales en el seno de las familias (los jóvenes que quieren pelear por un sueldo digno y los mayores que quieren lo mismo pero consideran inadecuado y perjudicial el modo en que quieren hacerlo), los hijos que se ven obligados a emigrar para ganarse la vida, la escoria y la polución que la Revolución Industrial esparció sobre las verdes campiñas británicas pintando de negro la vida y el verdor que refulgían en ellas, los rumores y maledicencias en comunidades pequeñas que acababan con la reputación y la vida de muchas personas, la religión como nexo de unión entre todas las gentes de esa comunidad, la diferente educación que recibían niños y niñas y las diferentes cosas que se esperaban de ellos al llegar a su vida adulta... Os podría enumerar cien cosas más, porque la vida de un pueblo y una familia vista a través de los ojos de un niño conforme se va haciendo adulto a lo largo de más de 650 páginas da para mucho, mucho más que lo que yo os cuento aquí.
Varios de los personajes que pululan por estas páginas se han quedado conmigo para siempre, pero de entre todos ellos destacan dos sobre los demás. Beth Morgan, la matriarca de esta familia, es de esos personajes de llevártelos a casa. Simplemente maravillosa. La admiras en toda su humanidad, en toda su fortaleza e inteligencia, y sufres con ella cuando la ves sufrir por sus hijos, por su marido, o por tener que agachar la cabeza ante las restricciones sobre todo educativas que tenían las mujeres en aquella época y que hacían que se le saltasen las lágrimas (tenían que ser ingenieras matemáticas para llevar la economía del hogar pero se reían de ellas si querían aprender aritmética... eso ya era otro nivel, cosa de hombres). Es la mamá gallina que cuida de todos y que todo lo sabe, el núcleo que lo cohesiona todo con su fuerza y su estabilidad. Beth Morgan es sagrada para cada miembro de esta familia, y acaba siéndolo también para el lector.
El otro personaje inolvidable es su protagonista, Huw, porque sin él este libro no tendría sentido. Sus ojos en esta historia, su forma de ver la vida y transmitirsela al lector lo son todo, nuestra puerta al Valle y sus gentes. Huw es un crío honesto, visceral ante las injusticias, apasionado por su familia y por el Valle que le ha visto crecer y que lleva tatuado en las entrañas, enamorado en silencio y desde que tiene conciencia de su cuñada, observador agudo y nato de todo lo que le rodea y narrador prodigioso de todo eso que observa... Huw se queda contigo al cerrar el libro de una manera que no imaginas cuando comienza la historia.
Aun así me siento hasta culpable al nombrarles solo a ellos dos, porque Gwilym Morgan, el cabeza de familia, también es un personaje memorable, un hombre de su tiempo que tiene muchos defectos y no siempre tiene la razón, pero que es un hombre justo y honrado enamorado hasta las trancas de su mujer y que lucha por ponerse en el lugar de sus hijos, aunque no comparta su forma de hacer las cosas; también destaca el padre Gruffydd, muy alejado de perfecciones clericales y con todas las contradicciones y defectos inherentes al ser humano, sea perteneciente a la iglesia o no. Bron, Davy, Ianto, Owen, Angharad, Ivor, Gwilym hijo... todos los personajes tienen su subtrama, todos son importantes, todos le piden al lector un hueco en sus pensamientos cuando cierra el libro.
La frase que da título a la novela aparece, palabra arriba palabra abajo, al menos dos veces durante la narración, las dos veces en reflexiones del protagonista, Huw. Y realmente le pone nombre a la historia, la resume tan bien que hasta que no se ha leído el libro no se comprende en su totalidad ni se percibe su magnitud ni profundidad. Probablemente sea de los títulos mejor escogidos que me he encontrado en una novela. Sé que el autor escribió varias secuelas con Huw emigrando a Argentina y demás, pero no me atrevo a leerlas. No quiero saber nada de ellas. Quiero conservar esta lectura intacta en mi cabeza.
Os quiero confesar el problema que tengo con la reseña de este libro. Me emocionó mucho en algunas escenas, me hizo reír mucho en otras, me hizo llorar incluso al final del libro; y cuando me emocionaba ni siquiera era por cosas tristes (que las hay y además unas cuantas), sino por escenas que de tan bonitas, tan tiernas, tan cautivadoras, me trapasaban la piel y me conmovían, me enternecían... transmitían tanto amor ya fuese por la familia, por la naturaleza, por la vida en sí y por sus costumbres y raíces, que se me ponían los pelos de punta, me daban escalofríos y se me hacía un nudo en la garganta (sí, tan cursi como eso)... me ha llegado muy dentro, pero estoy en un momento personal ahora mismo que no me hace estar especialmente elocuente ni ocurrente para transmitir todo eso en palabras, más bien al contrario, y mirad que lo siento, porque el libro se merece mucho más que esta pobretona opinión.
Así que tendrá que bastar esto: Qué verde era mi valle no solo es mi mejor lectura de 2018, sino que se ha convertido en uno de mis libros favoritos de todos los tiempos. Y creedme, yo no dejo entrar cualquier libro en esa categoría por mucho que me haya gustado; para entrar ahí me tiene que remover mucho por dentro. Recomendaré esta lectura hasta que me muera, aun sabiendo que probablemente mi conexión con el libro sea solo eso, mi conexión personal. Es un libro maravilloso objetivamente hablando, pero creo que yo lo he pillado en un momento de mi vida, por la causa que sea, que lo ha hecho todavía más especial. Hay lecturas que para algunas personas solo son lecturas y que sin embargo para algunos lectores pasan a formar parte de ellos mismos y ya no le abandonan nunca... pues Qué verde era mi valle se queda conmigo para siempre, bien resguardado en mi corazón lector.
Enlace: http://inquilinasnetherfield..
+ Leer más
Comentar  Me gusta         10
Citas y frases (3) Añadir cita
Inquilinas_NetherfieldInquilinas_Netherfield21 noviembre 2018
Te voy a decir otra cosa. Ningún hombre debe albergar el orgullo. Ni la falta de benevolencia. Ni el ingenio a expensas de otros. Todos los hombres nacen iguales. Los Capitanes y los Reyes y los Caldereros y los Sastres vienen tal como has visto hoy. Que el recuerdo te guíe en tu trato con los hombres y con las mujeres. Y cuida bien a mamá. ¿Estamos?
Comentar  Me gusta         20
Inquilinas_NetherfieldInquilinas_Netherfield20 octubre 2018
Aunque, al fin y al cabo, ni la felicidad ni el respeto valen nada, pues, si no son efecto de las causas más puras, son simples falacias. El hombre que triunfa goza del respeto del mundo sea cual fuere el estado de su alma o la manera de conseguirlo. ¿Para qué sirve, pues, ese respeto, y hasta qué punto se considera feliz el triunfante cuando se contempla a sí mismo? Y si es lo que se entiende por feliz, ese estado de felicidad es de categoría inferior a la satisfacción del más vil animal.
+ Lire la suite
Comentar  Me gusta         00
Inquilinas_NetherfieldInquilinas_Netherfield30 octubre 2018
Como sé que estáis hablando en contra de mi marido, vengo a deciros lo que pienso de todos vosotros. Dos cosas detesto con toda mi alma: hablar a espaldas de alguien y los piojos. De modo que ya sabéis lo que pienso de vosotros.
Comentar  Me gusta         10
Libros más populares de la semana Ver más
Comprar este libro en papel, epub, pdf en

Amazon ESCasa del libro

Lectores (1) Ver más




Test Ver más

¿Jane Austen o Brontë Sisters?

¿Quién escribió «Agnes Grey»?

Jane Austen
Anne Brontë
Charlotte Brontë
Emily Brontë

15 preguntas
35 lectores participarón
Thèmes : jane austen , literatura inglesa , históricaCrear un test sobre este libro
{* *}