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Crítica de carlotenia


carlotenia
04 noviembre 2020
Esta es la segunda parte de la trilogía La Villa de las Telas, os lo indico porque se pueden leer individualmente, ya que en esta novela se aluden, a modo de aclaración, a cosas que ya conocemos de la primera novela, para que no nos despistemos, pero como toda trilogía lo aconsejable es leerlas en orden para tener toda la información completa y así disfrutar de la historia en toda su magnitud. Os dejo por aquí mi reseña de la primera novela, así podéis leer las dos reseñas en orden y valorar si os interesa adentraros en esta villa con personajes tan especiales: https://losauguriosdelaluna.blogspot.com/2018/04/resena-novela-la-villa-de-las-telas-de.html

No os lo dije en la primera novela, pero esta trilogía está inspirada o es un homenaje al abuelo de la autora, que tenía una fábrica, aunque no es de telas como en el caso de esta historia, y también tenía una villa muy similar a la que se nos describen en estos libros. Me parece muy curioso y le da otro valor a la historia.

En esta segunda parte nos vamos a situar en el año 1916, en plena Primera Guerra Mundial, en Augusburgo. Los alemanes son optimistas, creen que esta guerra va a durar unos meses y además se alzarán vencedores, por eso los muchachos marchan a la guerra orgullosos de ser parte de este triunfo, sin saber todo lo que les espera y van a vivir. En la Villa de las Telas, las mujeres se quedan sin sus maridos y tienen que salir adelante con la incertidumbre de la espera de las cartas de sus hombres, y viéndose desamparadas en un momento incierto, además con prole que apenas conoce a sus padres porque han tenido que marchar. Así es como da inicio la autora a la historia. Ya sabemos como son las hijas del matrimonio Melzer: Kitty soñadora y en las nubes, Elisabeth, más centrada, menos alocada y por eso más aburrida y sumisa, y Marie, que será una nueva hija para el matrimonio ya que vivirá en la villa con ellos, esa Marie que fue nuestra protagonista en la primera novela y que aquí tendrá también un papel determinante tanto en la casa como en la fábrica de telas.

Vamos a encontrar 47 capítulos en total, que serán relativamente cortos, y se van alternando capítulos de algunos protagonistas masculinos en el frente, luchando en las trincheras, viendo morir a compañeros, con todo lo que acontece en la villa, donde las mujeres, en contra al principio del señor Melzer, que finalmente cede, han decidido montar un hospital como están haciendo en otros lugares por el volumen de heridos. Así veremos a las muchachas de la villa como enfermeras, y el cuerpo de servicio verá aumentada la cantidad de labores que tienen que realizar.

En la primera parte de la trilogía es algo que me gustó mucho, el cuerpo de servicio, en la Villa trabajan bastantes mujeres y algún hombre, y me gustó leer como preparaban los convites que daban sus señores, como se tomaban sus momentos para el café y sacaban unas pastas que apartaban para ellos cuando preparaban los postres, los momentos de "cháchara" donde alcahueteaban de las cosas que pasaban en la casa, en otras casas, de lo que se enteraban en sus visitas a la ciudad. Como muy de pueblo todo pero concentrado en la cocina de la villa de los Melzer. Algunos de estos personajes serán muy peculiares, te caerán mal, otros te caerán en gracia, y algunos de sus pasajes son de los que más he disfrutado. Se trata de un relato costumbrista de la época super bien trazado e incluso parece como si la autora lo hubiera vivido. de estos personajes me gustaría destacar a Humbert y sus secuelas de la guerra que lo acompañarán incluso cuando está totalmente a salvo, o Hanna, la protegida de Marie porque de alguna manera le recuerda a ella, una chiquilla que se encapricha con un prisionero de guerra ruso, algo que le traerá problemas graves, incluso para su propia vida.

En cuanto a la fábrica de telas, como muchos otros negocios, vive tiempos inciertos. La falta de materia prima hace que Marie, que se pone la meta de no dejar fracasar el negocio familiar, comience con la confección de tela de papel, aunque su suegro no esté nada de acuerdo en principio y tengan algún desencuentro. Pero al final se impone la lógica y puede seguir la producción. Estas telas de papel, a veces con trocados para que parezcan más elegantes, serán las predecesoras de los pañuelos de papel o toallitas higiénicas que conocemos en la actualidad. Me ha resultado muy curioso todo esto. Sobre todo ver como la fábrica se tuvo que adaptar a las circunstancias y a los tiempos convulsos, igual que ahora que las fábricas se han adaptado a fabricar mascarillas o gel hidroalcohólico cuando su producción era otra totalmente distinta. Esto no evita que se produzcan altercardos porque las trabajadoras no cobran sus sueldos, al no haber tanto trabajo, las cartillas de razonamiento no sirven porque apenas queda comida... Y eso que la fábrica da a sus trabajadoras una comida diaria, que muchas de ellas no tomaban para llevársela a sus casa y dárselas a sus hijos... Así de tristes son algunos pasajes de la novela y nos sirven para darnos cuenta de que el pueblo alemán fue el primero que sufrió lo que se supone que iba a ser una guerra que duraría unos cuentos meses y que iba a suponerles su gran gloria, y no sólo eso, que volvieron a tropezar en la misma piedra con Hitler unos años después. Y volviendo a la fábrica uno de los más grandes enfrentamientos, por causas ajenas a sus trabajador@s, trae uno de los momentos más trágicos de la novela.

Pero la novela abarca muchos más temas que la guerra y sus secuelas, la fábrica o los chismorreos de los criados. También vamos a encontrarnos amor y romanticismo. Porque las hijas de la Villa de las Telas han sido despojadas de sus maridos, incluso uno ha caído en el frente, los otros no se sabe si volverán, y si vuelven, no serán los mismos que las enamoraron, es por eso que surgen nuevos pretendientes, situaciones románticas y delicadas, acercamientos, tentaciones prohibidas, decisiciones duras que tomar... No es que el género romántico sea mi favorito, ya lo sabéis, pero es cierto que dentro de la parte de novela histórica que ocupa bastante también se agradecen estos momentos, y además aportan tensión a la historia porque no sabemos lo qué va a pasar, a qué cosas se atreverán estas mujeres que ahora están desamparadas... Recuerdo por ejemplo que se cortan el pelo y esto supone un problema en la Villa porque la madre no está conforme con esos peinados tan "modernos". ¿No es algo sorprendente?.

El final es algo previsible pero me parece el acertado para que la saga continúe con nuevas tramas, con una mujer que se debate entre cual será la elección acertada y para acabar la segunda parte con todo más o menos cerrado, aunque algunas cosas siguen quedando en el aire, es por eso que yo ahora iré a por la tercera parte para seguir viendo los avances de esta saga. Aunque si bien es cierto que en esta parte ya hay una gran evolución de algunos personajes como por ejemplo Elisabeth, que me ha sorprendido para bien, incluso poniéndose por delante de su hermana muchas veces, cuando en la primera parte preferí a Kitty de las dos hermanas.

En definitiva, si os gustan las sagas familiares Anne Jacobs es una de las reinas. Y la Villa de las Telas así lo confirma. Si buscáis una novela en la que las mujeres se hagan fuertes ante la adversidad de una guerra, donde ellas destaquen y sean las que lleven los negocios familiares mientras los hombres no están, con amoríos, relatos del frente, las miserias del pueblo alemán, un hospital que inesperádamente salvó muchas vidas y vio mucha pena, no os perdáis esta segunda parte de la Villa de las Telas.
Enlace: https://losauguriosdelaluna...
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