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Crítica de Inquilinas_Netherfield


Inquilinas_Netherfield
10 mayo 2019
Soy tan ansiosa que, sin haber leído nada de Julian Fellowes hasta ahora, tengo sus tres novelas publicadas en España en la estantería. ¿Y quién es él? (seguro que no soy la única que lee esto con soniquete a lo José Luis Perales xD). Pues por estos lares suele ser conocido por ser el guionista y creador de Downton Abbey, pero para una frikaza como yo de las producciones de época, también es el guionista de películas como Gosford Park, La reina Victoria y La feria de las vanidades, o de series como Doctor Thorne y Titanic.... Andrew Davies me parece mucho mejor guionista de producciones de época que Fellowes (MUCHO, MUCHO mejor), pero Fellowes también tiene buenas cosas en su currículum y al César lo que es del César xD. El caso es que me daba bastante igual por cuál empezar de sus tres libros, y como durante dos años consecutivos lo habéis incluido en el reto de libros a reseñar en Netherfield, aquí vengo con mi opinión sobre Belgravia.

La historia comienza en junio de 1815. Justo antes de la campaña de Waterloo (en la que tuvo lugar no solo la famosa batalla con el mismo nombre, sino las de Ligny, Quatre Bras y Wavre), la ciudad de Bruselas respira el aroma de la guerra pero no permite que eso influya en su agitada vida social, que nada tiene que envidiar a la londinense. En este contexto conocemos a la familia Trenchard, compuesta por el cabeza de familia, James (inteligente comerciante con aspiraciones un tanto obsesivas de ser aceptado en la elitista alta sociedad), su mujer Anne (mucho más sensata y con muchas menos aspiraciones de figurar), su hija Sophia (hermosa jovencita un tanto caprichosa) y su hijo, pequeño, John, que en este punto de la historia no pinta mucho. Lo más importante de esta fase de la historia es que nos enteramos de que Sophia está enamorada de lord Bellasis, que aparentemente él lo está también de ella, y que evidentemente un lord no puede casarse con la hija de un comerciante por muy rico que sea. Así pues, cuando lord Bellasis parte hacia la guerra y muere en ella, en apariencia se pone punto y final a este inconveniente romance.

Huelga decir que si en apariencia esto fuese todo, no habría historia y no estaría aquí hablando de ella. Saltamos 25 años en el tiempo, la familia Trenchard ha regresado a Londres y descubrimos que aquella época en Bruselas tuvo consecuencias trágicas para ellos y por circunstancias de la vida será, más de dos décadas después, cuando esas consecuencias empiecen a asomar la cabeza fuera de la propia familia y a involucrar a otras personas que van a alterar los cimientos que hasta ahora mantenían un secreto muy secretoso a buen recaudo... La sinopsis elude muy acertadamente cuál es el susodicho secreto que esconde todo este misterio, así que yo también lo voy a eludir. Es algo que se pone sobre la mesa sin más rodeos a las treinta páginas, así que en cuanto se empieza a leer el libro se sabe, pero mejor acercarse a él sin saberlo y descubrirlo cuando toca, no antes.

A ver... Belgravia, en pocas palabras, es un culebrón victoriano, y tampoco puede sorprender a nadie porque Downton Abbey, la gallina de los huevos de oro de este autor, se convirtió en otro culebrón tras facturar dos fantásticas primeras temporadas y decidir estirar el éxito a toda costa con tal de seguir ingresando libras... Y si la fórmula fue un éxito mundial, ¿por qué no repetirlo en novela? Dicho y hecho.

A Fellowes lo que mejor se le da (y se nota que se documenta muy a fondo) es la ambientación de sus historias, la recreación de otras épocas con unas costumbres que hoy en día nos son muy ajenas y que, a mediados del siglo XIX, obligaron a la sociedad imperante a enfrentarse a muchos cambios no solo a nivel estructural, sino también a nivel jerárquico y estamental. En plena Revolución Industrial seguía imperando la alta sociedad, la aristocrática, la que siempre había estado arriba mirando por encima del hombro a todos los demás, pero también empezaban a demandar su espacio los nuevos ricos, los comerciantes, los empresarios, luchando por adentrarse en ese mundo, por ser aceptados en esos salones, por obtener membresías en clubes que hasta ese momento les habían sido vetadas... Los aristócratas miraban por encima del hombro a los que ellos consideraban arribistas, y esos arribistas se tragaban su orgullo y ponían su mejor sonrisa con tal de ser invitados a esas casas y de ascender en estatus social.

Pues todo eso lo vemos representado en el libro con los Trenchard en el lado de los comerciantes ricos, y con los condes de Brockenhurst por el lado aristocrático. Y mientras Fellowes construye sus secretos y misterios alrededor de estas dos familias, aprovecha para meternos en vena todas las peculiaridades, costumbres, etiquetas y eventos sociales de la época. Incluso asistimos al nacimiento de la tan archifamosa hora del té, que aunque parezca mentira no es una costumbre tan antigua como pueda parecernos y data de la época en que está ambientado el libro (1841), e introduce algún personaje real, como Thomas Cubitt, arquitecto y constructor de, entre otros, el barrio londinense de Belgravia, donde viven buena parte de los protagonistas y del que toma su nombre el libro.

Belgravia me ha gustado en su conjunto final sin maravillarme. Siempre acabo disfrutando de este tipo de historias porque la época que recrean me apasiona, pero en el caso de este libro tengo que reconocer que a ratos se me ha hecho un poco pesado. El envoltorio es muy bonito, muy elegante, muy detallado... pero la trama es muy simple y tiene tendencia a dar vueltas sobre sí misma, así que algunos pasajes se resienten un poco. Y los personajes pues son correctos, pero sin llegar a entusiasmar; cumplen su función, pero he echado de menos más chispa en sus diálogos y, de más, menos clichés. No sé cómo hubiese tolerado esta misma historia sin esa ambientación victoriana tan bien recreada. Así que sí, es una lectura agradable para quienes nos gusta este género, pero la trama en sí misma no da para gran cosa. A ver qué me parecen Esnobs y Pasado imperfecto, porque tanto uno como otro tienen también opiniones bastante encontradas.

Por ir terminando, fijaos si Fellowes tenía claro lo que buscaba con este libro que ya se está rodando la adaptación televisiva con guión a su cargo (además de la peli de Downton Abbey). Sabe lo que funciona, sabe lo que le da de comer y se sabe su librillo a la perfección. No me pega nada el casting con lo que yo tenía en la cabeza en cuanto a los personajes, pero con un poco de suerte sacarán lo mejor del libro y eliminarán lo peor. A ver qué sale.
Enlace: https://inquilinasnetherfiel..
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