InicioMis librosAñadir libros
Descubrir
LibrosAutoresLectoresCríticasCitasListasTestReto lectura
Crea una cuenta en Babelio para descubrir tus próximas lecturas Babelio en Français
>

Crítica de santialonsoyuso


santialonsoyuso
20 junio 2018
Hay lecturas que te maravillan sin haberlo intuido antes. Las hay que simplemente cumplen con tus expectativas y, por último, las hay que no llegan a satisfacer esa necesidad que habías creado antes de sumergirte en la primera página.

Puede, o puede que no, la verdad es que todavía no estoy seguro de ello, que este último sea el caso que me concierne con Bukowski y una de sus novelas más ensalzadas.

Mujeres se construye sobre una estructura que parece compartir un elemento principal con la biografía de Henry Chinaski; es inestable y caótica. A través de capítulos numerados, Bukowski nos expone en primer plano, y a sangre fría, ante las vivencias descarnadas de su homólogo. Pese a que la narración se sucede de manera lineal hacia un futuro indescifrable, los saltos temporales hacia adelante sumen al lector en una galopada frenética de alcohol, sexo, diálogos chispeantes y monólogos internos.

En cuanto al estilo, no cabe duda de que el alemán presenta una estética refinadamente sucia. Palabrotas, insultos y vulgarismos convergen para exponernos la cruda cotidianidad de un escritor que ha nacido para buscar su condición de maldito. Desde una perspectiva cien por cien transparente, si ha habido algo que me ha impedido dejar la lectura a la mitad ha sido ese aspecto cabalístico que me obligaba a seguir leyendo un capítulo más.

A quien se haya documentado ligeramente sobre la vida del escritor germano no le será difícil encontrar similitudes entre Henry Chinaski y el propio Bukowski. En un trabajo en el que parece fingir su propia realidad, el autor construye la trama a través de la visión misántropa del viejo indecente. Su personalidad está marcada por una tranquilidad y naturalidad casi impensables en una persona que mantiene semejante tren de vida. Pese a que repudia y enferma con las aglomeraciones y multitudes, necesita verse rodeado de mujeres y/o “amigos”.

El miedo a la soledad, al compromiso y a los sentimientos nos llevan a la cobardía inhumana de Chinaski, quien se ve incapaz de asentar su vida y pensar en alguien más que no sea él. Bukowski nos sitúa ante un panorama de lujuria y derroche donde sensaciones como el amor y la amistad quedan obsoletas. Incluso el machismo traspasa el umbral que lo diferencia de la hosquedad al reflejar a las mujeres como herramientas de disfrute y goce sexual de las que desprenderse cuando la certeza y sobriedad noquean de nuevo al protagonista. También el humor, la ironía y el sarcasmo se cuelan para sacar al lector una risotada en medio de tanta tensión.

Otro de los aspectos más diferenciadores del personaje es su sinceridad, la cual se hace patente cuando, ante un escritor, cantante o poeta, Chinaski no duda en expresar lo que producen su esfuerzo y dedicación en él.

No obstante, pese a lo gris de su rutina, parece que siempre queda un mínimo atisbo de esperanza en esa decadencia inmoral que le profiere a la obra una pincelada humana a la que aferrarse.

Por ello, mi valoración final sobre esta obra es que la protagoniza alguien que cumple un papel con el que construye una coraza para protegerse de la sociedad con la que está enemistado. Lejos de su fanfarronería, de su alcoholismo y adicción al sexo, Henry Chinaski no es más que un viejo inerme que necesita un alma gemela con la que enterrar su ego.

Es indudable que no se debe juzgar a un autor solo por haber leído una novela suya. Por ello, sé que este no es más que el comienzo de mi relación literaria con uno de los mayores nombres que forman parte de la Literatura Universal.
Enlace: https://lacasadelnomada.com/..
Comentar  Me gusta         00



Comprar este libro en papel, epub, pdf en

Amazon ESCasa del libro




{* *}