InicioMis librosAñadir libros
Descubrir
LibrosAutoresLectoresCríticasCitasListasTestReto lectura
Crea una cuenta en Babelio para descubrir tus próximas lecturas Babelio en Français
>

Crítica de pasiondelalectura


pasiondelalectura
11 febrero 2019

Pájaros en la boca (2010) es una recopilación de 18 cuentos dentro de los cuales encontré 6 cuentos ya leídos en El núcleo del disturbio…por ejemplo los cuentos Hacia la alegre civilización, Matar un perro, Mujeres desesperadas, Sueño de revolución, La verdad acerca del futuro y La pesada valija de Benavides.

Entre los 12 cuentos originales está Pájaros en la boca que a mi gusto es el más extraño y escalofriante, por cierto muy logrado en el estilo de la cuentista, con personajes que nada perturba y ambientes de pesadillas. Es un juego con el subconsciente que gusta o no; otra particularidad del mundo de la escritora es la ambientación en la provincia argentina. Los cuentos están enhebrados con un ingrediente común: la tensión.

Los cuentos están raramente en el plano de lo real, porque las historias fluyen entre realismo y fantástico y están construidas con una prosa afilada sostenida por una sólida estructura narrativa. Destaca en la joven escritora la búsqueda permanente de lo insólito, de lo extraño atravesando una realidad, una especie de género « familiar desconocido ». Y lo que le gusta en el cuento a esta autora es la intensidad, la concentración en un punto crítico y la precisión de cada paso. Encuentro que hay una analogía entre el estilo de S. Schweblin y el estilo del escritor uruguayo Onetti que vivió en Buenos Aires, un novelista precursor que salió del sendero criollista de los latinoamericanos incurriendo en un proceso de transformación, debido al aluvión de inmigrantes que no podían acomodarse a las estructuras antiguas. Allí estaba el germen de las futuras novelas de Cortázar, Fuentes o Vargas Llosa, novelas con personajes ciudadanos porque los esquemas intelectuales habían cambiado. Onetti comenzó publicando dentro de una corriente existencialista. En sus cuentos se advierte un clima onírico-real, con una prosa lenta, de detalle minucioso (exactamente como la prosa de Schweblin), no desprovista de lirismo, con personajes que se mueven entre experiencia/inocencia, ilusión/desesperanza o juventud/vejez. Este análisis pertinente es de John Deredita, citado por Ana María Navales en Los senderos que se bifurcan.


Enlace: https://pasiondelalectura.wo..
Comentar  Me gusta         00



Comprar este libro en papel, epub, pdf en

Amazon ESCasa del libro




{* *}