InicioMis librosAñadir libros
Descubrir
LibrosAutoresLectoresCríticasCitasListasTestReto lectura
>

Crítica de AGamarra


AGamarra
30 marzo 2021
"Los lugares que hemos conocido sólo pertenecen al mundo del espacio donde, para mayor facilidad, los situamos. No eran más que una delgada franja en medio de impresiones contiguas que formaban nuestra vida de entonces; el recuerdo de una cierta imagen no es más que la nostalgia de un cierto instante; y las casas, los caminos, los paseos, son fugaces, ¡ay!, como los años"

Leí esta obra lamentablemente pensando que sería difícil pero muy ordenada al estilo del siglo XIX y cuando empecé a pasar las páginas me di cuenta que el estilo es muuuuuy diferente al de los escritores del XIX. Estamos, desde luego, ante algo totalmente diferente, ante una manera diferente de contar cosas, quizás muy propio del siglo XX. Pero yo apenas he leído algunos libros literarios de ese siglo y por eso me chocó bastante (vaya ni siquiera he leído más de 1 libro de Vargas Llosa que sé que encanta muchas veces saltar en los tiempos algo que no me gusta).
Es así mismo uno de los libros más difíciles que he leído, por lo menos en su primera parte, el único que lo iguala es "Guerra y Paz" de Tolstoi pero creo que me aburrí un poco más con este de Proust.
El libro se divide en tres partes bastante irregulares incluso en estilo y tamaño: la primera parte es "Combray", la segunda "Un amor de Swann" y la tercera "Nombres de países".
Ahora por fin entiendo por qué "Un amor de Swann" es publicado por algunas editoriales francesas como un libro aparte. La primera parte es súper súper lírica e introspectiva. Demasiado para mí, no es una historia la que se cuenta sino las sensaciones que experimentó Marcel mayormente en su propia infancia. Me gustó mucho algunas escenas tan íntimas y tan peculiares de la vida del niño, que lamentablemente era muy enfermizo, de cómo sentía mucha pena cuando su mamá no se quedaba con él y sufría cuando venía el Sr. Swann (gran personaje de toda la novela) a visitar a sus padres pues sabía que su madre no pasaría el tiempo con él. A pesar de todo aquí se cuenta mucho, las desventuras de un niño, la incomprensión de los adultos de las motivaciones de los hijos, la sorpresa y la curiosidad por conocer una mujer adulta.
Lo otro en cambio está lleno de los pensamientos del niño sobre todo, sobre absolutamente todo lo que transcurre en pequeños episodios. Si está pasando algo con su mamá no se detiene en la acción ni ya sea lo que le ocasiona sino en los recuerdos que le puede traer, la sensación de angustia comparada a otro evento anterior de su vida y al estado de la naturaleza, ángulo del sol, sombras, Etc, etc. No se cuentan acciones ni motivaciones sino las sensaciones que emergen en el que cuenta o en el que vive las acciones que están pasando. Y eso para mí lo hizo bastante pesado.
Las descripciones que acompañan las sensaciones son muy primitivas, en el sentido que son descritas tal cual pueden pasar por el cerebro sin necesidad de ordenarlas o explicarlas mejor. Por ello al leer lo que Proust pone uno se puede imaginar desde el estado más natural de la consciencia lo que él experimenta, para ello usa las formas, los colores, pero no sólo ojetivamente sino en la mezcla con la percepción del yo. Tiene algunos cuadros interesantes aunque poco carentes de importancia para la trama, como éste:

"Y por la tarde, al volver de paseo, cuando ya pensaba yo en que pronto tendría que despedirme de mamá y no volver a verla, mostrábase el campanario tan suave en el acabar del día, que parecía colocado y hundido como un almohadón de terciopelo pardo, en el cielo pálido, que había cedido a su presión, ahondándose ligeramente para hacerle hueco, y refluyendo en los bordes; y los chillidos de los pájaros que revoloteaban por alrededor acrecían su silencio, daban más impulso a su aguja y lo revestían de inefable carácter"

Pero también aquellas descripciones por momentos me parecieron artificiales e incomprensibles como este par:

"A veces por el cielo de la tarde pasaba la luna blanca como una nube, furtiva, sin esplendor, semejante a una actriz que no tiene que actuar a esa hora y que, desde la sala, vestida de calle, mira un momento a sus compañeros, difuminándose, deseando que no se fijen en ella"

"(Las botellas) evocaban la imagen del frescor de un modo más delicioso e irritante que si estuvieran sobre una mesa puesta, dejándola aparecer únicamente en fuga en la perpetua aliteración entre el agua sin consistencia donde las manos no podían cogerla, y el cristal sin fluidez donde el paladar no podría disfrutarla"

Como mencioné, es un estilo diferente desde luego que asombra pero no me terminó ni por gustar ni por poder asimilarlo del todo sabiendo que enlentece y pierde bastante de la trama, pero claro, uno puede coleccionar y juntar todas esas sensaciones y pudieron haber sido descritas de otra manera mucho más sencilla. Ahí, el autor nos recuerda sus tiempos de infancia con su tía, con la criada y sobre todo con la relación de la familia con Swan. Me divirtió mucho como su familia aunque acomodada de nivel inferior al de Swann hablaban mal constantemente de Swann hasta tratar de humillarlo por momentos pero en el fondo la tía sentía admiración por él.

La segunda parte en cambio "Un amor de Swann" nos empieza a explicar (sin acabar, pues eso se ve en el segundo libro) lo que se había insinuado (hay muchas insinuaciones en la obra que te das cuenta recién al final, al medio, en cualquier parte) al inicio y retrocede al tiempo en el cual Swann siendo joven y luego de haber recorrido mucho mundo, teniendo relaciones con personajes de talla mundial y de la política francesa cae en las manos de una "Cocotte" (se llamaba así a las mujeres galantes y que tenían muchos amantes que las mantenían, sobre todo estuvieron en el tiempo del segundo imperio).

"No le había parecido carente de belleza, desde luego, pero sí de un tipo de belleza que lo dejaba indiferente, que no le inspiraba deseo alguno y que incluso llegaba a causarle una especie de repulsión física, una de esas mujeres como las que todo el mundo tiene"

Me empezó gustando mucho pues el relato aquí está muy lejos de las descripciones milimétricas pictóricas pero por momentos aburre por la trama que se da entre Swann y Odette de Crécy. Así que mientras "Combray" no me gustó porque no tenía trama "Una amor de Swann" tenía trama pero al final se me cayó un poco. Tenemos aquí la clásica historia muchas veces contada de un hombre que enamorado va cayendo en la "miseria" pero esto aderezado con una buena descripción de los salones de aquella época, de las alcahuetas, de la ruindez de algunas personas (la familia Verdurin) que se alegran de tener a alguien importante y luego de arruiarlo completamente. Interesados en el dienro, la chismosería y la importancia. Pero también está la parte "buena" en este caso representada a tarvés del gran conocimiento de Swann, sus modales finos y sus dotes de crítico literario y artístico. Swann es un hombre de mundo no sólo aristócrata sino también muy cultivado, conoce tanto arte que cada vez que ve a una personal la compara con algún cuadro.
Pero todos estos talentos parecen hundirse cuando Swann se va progresivamente enfermando si se le quiere decir y el desarrollo de los celos es algo muy bien pintado a mi parecer por Proust, vaya que he visto muchos libros hablando del mismo tema. Y tanto para explicar el amo como los celos el autor recurre una y otra vez a su teoría a lo largo de todo el libro "la influencia de las sensaciones en nuestros pensamientos más razonables.

"Y todos los recuerdos voluptuosos que llevaba consigo salir de casa de ella eran otros tantos esbozos, otros tantos "proyectos" semejantes a los que nos muestra un decorador, que permitían a Swann hacerse una idea de las actitudes ardientes o extasiadas que ella podía tener con otros. de modo que llegaba a lamentar cada placer que gozaba a su lado, cada caricia inventada cuya dulzura había cometido la imprudencia de señalarle"

Como comentaron en el grupo al cual me uní la composición de la historia muchas veces es circular. Empieza Proust por el inicio va al pasado o al futuro y luego vuelve al mismo punto, esto desordena desde luego la historia pero también a veces la enlentece, por ejemplo a veces una afirmación del carácter o la costumbre de un personaje la afirma casi en las 3/4 partes de todo el libro cuando ha estado insinuándolo desde el inicio pero no teníamos la certeza de que así fuera, esto puede gustar a muchos particularmente a mí no.
Estoy seguro que este defecto se corregiría muy bien en una película que podría afirmar que me gustaría más que el libro.
Pero no se le puede negar a Proust un poder de observación y comprensión de las sensaciones y pensamientos muy fino y depurado como gran ejemplo pongo esto que lee bastante en mí jaja: "Incluso desde un punto de vista simplemente realista, los países que deseamos ocupan en cada momento mucho más espacio en nuestra verdadera vida que el país en que realmente estamos"

"Suelen sernos tan indiferentes las personas que, cuando hemos depositado en una de ellas tales posibilidades de dolor y alegría para nosotros, nos parece que esa persona pertenece a otro universo, se rodea de poesía, transforma nuestra vida en una especie de extensión emotiva donde estará más o menos cerca de nosotros"
Comentar  Me gusta         40



Comprar este libro en papel, epub, pdf en

Bookshop ORGCasa del libroAmazon ES
Apreciaron esta crítica ()(4)ver más