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Crítica de Inquilinas_Netherfield


Inquilinas_Netherfield
22 marzo 2018
Ya comenté cuando reseñé la primera novela de Mónica, Cuéntame una noctalia, que había quedado tan enamorada de Mic-Napoca (creo que fue muy evidente, además... por suerte o por desgracia se me nota mucho cuando algo me gusta o me disgusta), que ya había comenzado a leer su segunda novela, Un hotel en ninguna parte. Quería ver si se confirmaba ese estilo sosegado, tranquilo, cálido, lleno de tazas de chocolate, lugares bellos y positivismo. Y sí, se confirma plenamente; hay muchas coincidencias en las bases que asientan ambas novelas, en el fondo que subyace en las dos historias, pero la forma cambia radicalmente. Lejos de acomodarse, la primera diferencia la vemos nada más comenzar. Estamos ante una novela epistolar, si es que así podemos seguir llamando a este genero clásico adaptado a los correos electrónicos (y que además sin haberlo previsto en absoluto me ha coincidido con la lectura simultánea de otra maravilla epistolar, 84, Charing Cross Road... coincidencias de estas raras).

Dejamos Rumanía y nos trasladamos a Girona, a un ficticio monasterio benedictino del siglo X reconvertido en un hotel rodeado de un bosque, en medio de la nada, apenas señalizado, difícilmente accesible, oculto e invisible para aquellos que no lo anden buscando, y magnífico ante la vista de aquellos que se adentran en sus desastradas carreteras en pos de sus maravillas. Un oasis del que cuesta marchar para volver al desierto que es la vida cotidiana y el ajetreo de la gran ciudad. Un refugio para aquellas almas que andan perdidas y necesitan cobijarse y resguardarse mientras su corazon se recompone, sana, y se reencuentra con todo aquello que formaba parte de su esencia misma antes de que esta se quebrase bajo el peso de los muchos topetazos que nos da la vida.

En esta situación se encuentra la protagonista, Emma, así como uno de los secundarios de la novela, William Lexington. Cada uno ha sufrido su propio golpe emocional, cada uno se enfrenta a ello a su manera, pero ambos se reencontrarán con aquello que les hace levantar la cabeza y mirar hacia delante con confianza en El bosc de les fades. Y vemos este proceso gracias a los correos electrónicos que tienen 3 escritores únicos, y 2 destinatarias únicas. Los autores de los emails son la propia Emma, y los dos hermanos que regentan el hotel, Samuel y Tristan (bueno, Samuel regenta y Tristan revienta, se podría decir... por lo menos al principio de la historia). Las dos receptoras son Anna, amiga de Emma, y Martha, madre de los dos hermanos. Nunca leemos los emails de respuesta, pero ya se encarga la autora de hilar de tal manera las conversaciones para que siempre tengas la sensación de saber lo que había escrito en ellas.

Si algo destacaba en Cuéntame una noctalia era la importancia secundaria del romance de Grace, su protagonista. En esta obra la historia de amor es mucho más notoria, tiene más peso en el recorrido de la curación de Emma, y aunque la autora no lo oculta, también se esfuerza en darle a ella sus propios momentos alejada de los típicos clichés que pululan en este tipo de novelas. Emma es Emma, tiene sus demonios que exorcizar, y en ese duro trayecto surge el amor, pero ella comienza a ver la luz mucho antes de eso. No es una cosa consecuencia de la otra, sino que se complementan y se van definiendo por sí mismas mientras avanzan las páginas.

Si tengo que destacar detalles aquí y allá, me quedo con esos conciertos de violín (con eso ya me tenía ganada la historia, es mi instrumento favorito); con esos chocolates calientes a la luz de la luna; con esos bosques que ocultan pequeños instantes fugaces; con unos personajes entrañables y una vendedora de tés con dotes de bruja; con esos desayunos en compañía de un premio Nobel; con esos "asuntos" en los emails de Emma a Anna denotando el estado de ánimo de la protagonista gracias a lo que mejor conoce, la música clásica; con ese Samuel de ensueño y ese Tristan de suelo...

No quiero ir mucho más allá para quien no lo haya leído. Mónica tiene un estilo propio, muy definido, que te hace querer perderte en los lugares mágicos en los que ambienta sus historias, y que tiene una facilidad pasmosa para hacerlos reales y tangibles. Sus protagonistas son auténticos, sus miedos y dudas también. Y que quedo a la espera de una tercera novela que espero que no se haga mucho de rogar. A saber a qué nuevo y mágico lugar nos transportará.
Enlace: http://inquilinasnetherfield..
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