InicioMis librosAñadir libros
Descubrir
LibrosAutoresLectoresCríticasCitasListasTestReto lectura
>

Crítica de margazquez


margazquez
04 febrero 2020
Tenía unos diez años cuando escuché por primera vez el nombre de "La dama de las camelias". La que era entonces mi profesora de religión, monja para más señas, nos contaba entre risitas que en su juventud leía a escondidas la obra de Alexandre Dumas (hijo). Cómo me he acordado de aquellas palabras mientras leía el libro preguntándome qué pensaría mi inocente profesora si viera las novelas que copan hoy los primeros puestos de venta.

La obra que le dio el reconocimiento a Alexandre Dumas (hijo) en su momento estuvo censurada (al menos la versión teatral) y pese a que más adelante se levantó la prohibición, seguía siendo para según qué determinado tipo de mentes una novela prohibida. Hoy día, sin embargo, resulta blanca blanquísima de pura inocente.

Mucho ha llovido ya desde entonces y como de vez en cuando siento la necesidad de intercalar entre mis lecturas algún clásico, esta vez le tocó el turno al libro por el que se recordaría al hijo del creador de las inmortales "El conde de Montecristo" o "Los tres mosqueteros".

Todo el mundo conoce la historia de "La dama de las camelias" y yo no soy una excepción, así que me enfrenté al libro a sabiendas de que probablemente no descubriría nada nuevo. Óperas como "La Traviata" de Verdi y películas como "Moulin Rouge" o la clásica de George Cukor nos han acercado, si bien no todas de forma literal, a la trágica historia de amor de Marguerite Gautier.

"La dama de las camelias" fue publicada en 1848 y se encuentra a caballo entre el Romanticismo y el Realismo. Ambientada en París y alrededores comienza directamente con los funerales de la protagonista Marguerite Gautier, de manera que el lector ya sabe a lo que se enfrenta: nada de happy end.

A lo largo de sus veintisiete capítulos y de la mano de dos narradores, el propio enamorado Armand Duval y un narrador que se convertirá en el escritor de su historia, conoceremos el breve pero intenso amor entre Armand y Marguerite, el lujo y las penurias económicas, los convencionalismos, las amistades interesadas, el desenfreno y la enfermedad.

Pese a las reflexiones y disertaciones tan propias de los clásicos acerca del amor o la hipocresía de la época, está escrita con un lenguaje sencillo, directo y asequible a todo tipo de lector, por lo que más de uno descubrirá que no todas las obras que han resistido el paso del tiempo son necesariamente plúmbeas o insufribles. El libro se lee con suma avidez e interés y cuando menos te los esperas, la novela ha tocado a su fin.

Romanticismo a raudales sí, y también pasajes que al lector actual le parecerán cursis y provistos de demasiada teatralidad tal vez, pero también un realismo apabullante nacido del retrato de una sociedad hipócrita que da carta blanca a que los señores de noble cuna tengan mantenidas por doquier pero que no consiente que esas relaciones puedan ir más allá del encamamiento.

No ha sido mi disfrute producto exclusivamente de la historia en sí, sino que mucho han tenido que ver las preciosas láminas a color (obra de E. Planas y A. Mestres) con que está ilustrada esta edición de Nocturna, además de por otras más pequeñas en tonos de gris que confieren una gran belleza al libro (de hecho más de una vez he interrumpido la lectura simplemente para deleitarme en las ilustraciones).

La edición viene además provista de un prefacio escrito por el Nobel André Maurois que, entre otras cosas, nos acercará al resto de la obra de Alexandre Dumas (hijo). Sin embargo la mayor sorpresa me la ha deparado el postfacio escrito por el propio traductor de la novela, el también periodista y escritor José Manuel Fajardo, en el que explica con detalle la verídica historia de amor entre la cortesana Marie Duplessis y Alexandre Dumas (hijo) y que dio lugar a La dama de las camelias. Es fácil comprender entonces que la pluma de un Alexandre de tan sólo veinticuatro años pudiera dar a luz a una historia tan sentida.

Una vez saldadas mis cuentas pendientes con Alexandre Dumas (hijo), me sigo quedando con el padre por la sencilla razón de que me atraen más los ingredientes de sus novelas (justicia, venganza, aventuras…) que los amoríos, y pese a todo, recomiendo la lectura de la obra más famosa de Dumas hijo porque sencillamente creo que es un libro de los que hay que leer.
Enlace: https://elsindromedetsundoku..
Comentar  Me gusta         20



Comprar este libro en papel, epub, pdf en

Amazon ESCasa del libro
Apreciaron esta crítica ()(2)ver más




{* *}