InicioMis librosAñadir libros
Descubrir
LibrosAutoresLectoresCríticasCitasListasTestReto lectura
>

Crítica de LAKY


LAKY
23 abril 2019
Guille ahora vive con Nazia, su mejor amiga, compañera de clase. Con Nazia y con su padre. Poco a poco, van superando lo que pasó hace un año. O quizás no superándolo, pero al menos sí sobreviviendo.

Como digo, ahora Nazia vive con Guille y con su padre Manuel. Antes vivía en el supermercado pakistaní del barrio con sus padres y su hermano mayor. Pero algo ocurrió y desde hace unos meses Nazia está en acogida en casa de Guille. Nazia y Guille se sigue llevando tan bien como en el anterior libro. A la pareja se unirá una tercera persona, una niña albina llamada Ángela que ha venido a España a operarse

Se han acabado las vacaciones y los niños vuelven al cole. Su profesora, la señorita Sonia, les pide que escriban una redacción contando cómo les ha ido en vacaciones. La redacción de Nazia le sorprende mucho y se lo comenta a María la psicóloga del colegio que ve también algo raro en ella. Aparentemente, Nazia está bien. Aunque, como es lógico, echa de menos a su familia, se ha adaptado bien a vivir con Guille y Manuel, se comporta tan bien como siempre y parece feliz. Pero a las educadoras les parece que hay algo raro y deciden investigar si todo va tan bien como debería.

En “Un secretoAlejandro Palomas retoma los personajes de “Un hijo”: Guille, su padre Manuel, Sonia, Nazia, María… y añade alguno más. En cierta forma es una segunda parte porque cuenta lo que pasó unos meses después de “Un hijo”. Es cierto que podría leerse esta novela sin haber leído la anterior y entenderla perfectamente pero yo os recomendaría que las leyerais en orden (más que nada porque, si leéis primero ésta y luego la primera, algún secretillo habrá sido desvelado); además, así entenderéis mucho mejor a Guille y a su padre.

Guille me enamoró en “Un hijo” con esa inocencia tan pura y lo sigue haciendo en esta novela. Es un niño de nueve años, quizás demasiado inocente aún para su edad, pura ternura y pura emoción. Ha tenido que vivir cosas que no debería vivir ningún niño y aunque hay momentos en los que echa de menos lo que perdió, es un niño feliz. No es el más apreciado de la clase ni mucho menos, pero él se ha hecho su hueco y está feliz con sus amigos. Mejor pocos escogidos piensa él. Nazia es también un cielo de niña. Formal, educada, responsable. Si Guille parece un poco demasiado inocente para su edad a Nazia le pasa lo contrario pues parece ya una mujercita. Nazia guarda un secreto; secreto que no es difícil adivinar pero cuya búsqueda, el camino emborronado por las salidas de los niños, hará las delicias de cualquier lector. Junto a ellos tenemos a Manuel, Sonia y María. Si los niños nos conquistan desde el minuto uno, los adultos también se harán un hueco en nuestro corazón. A Manuel dan ganas de abrazarlo y achucharlo. A Sonia y María de darles una medalla al buen hacer. Ojalá en todos los colegios hubiese al menos una profesora, una profesional como estas dos.

La trama de “Un secreto” es bastante sencilla y, como he dicho un poco más arriba, no es difícil imaginar qué se esconde tras las palabras y las acciones de los niños. Ellos hacen las cosas de otra manera, tal y como las entienden, con una inocencia pura.

Son cuatro los narradores de esta novela, todos ellos en primera persona. Guille, Manuel, Sonia y María. Cada uno tiene una voz diferenciada de los demás, adaptándose el autor al estilo, edad y condiciones de cada uno de ellos. Cada uno nos cuenta las cosas desde su punto de vista y su experiencia hasta que conseguimos encajar todas las piezas del puzle.

El libro me ha encantado. Me ha transmitido muchísimas cosas: emociones encontradas, risas y lloros. Y, sobre todo, una inmensa ternura. Es una auténtica delicia leerlo y no puedo sino recomendarlo encarecidamente.

Alejandro es un maestro a la hora de desnudar el alma. Y le da igual que ésta sea la de un hombre, la de una mujer o, como en esta ocasión, la de unos niños. Es un autor tan empático que no tiene dificultades para ponerse en la piel de cualquier persona y llegar a lo más hondo. El autor se mete en la cabeza y el corazón de un niño, asume su manera de expresarse y de pensar, de tal manera que lo que dicen Guille y Nazia resulta creíble y perfectamente adecuado a un niño de su edad.

Hay muchísimo diálogo, lo que hace que el libro vuele entre las manos (ayuda el hecho de que sea corto, de unas 250 páginas). Lo que da muchísima pena porque no querrías que terminara nunca.

Como he dicho al principio –y al igual que pasó con “Un hijo”- “Un secreto” se califica de juvenil. Realmente no estoy muy de acuerdo con esta clasificación. Cierto que parte de los personajes/narradores son niños y que gran parte de la historia transcurre en un colegio pero yo creo que es una novela para cualquier persona, independientemente de su edad. Por supuesto, puede (y debería) leerla cualquier niño un poco mayorcito pero también cualquier adulto. Yo lo soy y os aseguro que no se me ha hecho “poca cosa” ni mucho menos.


Conclusión final
Una vez más, Alejandro Palomas me ha conquistado con su ternura, su sensibilidad y su buen hacer. “Un secreto” es una novela preciosa que os hará reír y que, en algunos momentos, casi os hará llorar.

Y ya está.
Enlace: https://librosquehayqueleer-..
Comentar  Me gusta         20



Comprar este libro en papel, epub, pdf en

Amazon ESCasa del libro
Apreciaron esta crítica ()(2)ver más




{* *}