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Crítica de CARMINA


CARMINA
19 marzo 2018
La novela tiene un ritmo trepidante, es la tercera protagonizada por el detective Harry Hole, un nombre para nada noruego y la primera que se traduce al español y forma parte de la llamada trilogía de Oslo que tiene muy buena acogida entre la crítica literaria internacional, así que habrá que esperar a que traduzcan el tercero... mientras tanto Petirrojo ha centrado mi interés, y me ha dado muy buenos ratos de lectura, muy reducidos eso si porque el tiempo se estira como la goma, pero llega un momento en que no da más de sí.


La historia comienza con un accidente algo incómodo, la visita de un presidente norteamericano a noruega, unas labores de vigilancia que a Harry le resultan molestas y aburridas y una coordinación con el servicio secreto americano que no termina de cuajar y siempre tiene cables sueltos. En esas labores de vigilancia Harry dispara contra un agente del servicio secreto pensando que es un delincuente que pretende atentar contra el presidente americano. Para tapar la falta de coordinación entre las fuerzas de seguridad y esconder el asunto, lo ascienden a comisario del CNI, y Harry sospecha que no es por méritos propios pero poco puede hacer por el tema.

Se ambienta entre 1999 y el año 2000 y sin embargo hay un salto en el tiempo en que nos coloca en 1942, donde un grupo de soldados noruegos se alistan en las Wafen SS para luchar contra el comunismo ruso. La ambientación de la época rusa está muy bien lograda, el ambiente de la guerra, el pánico de las trincheras, la pérdida de lucidez de los soldados, las heridas, la fugacidad de la vida, el tremendo frío que los congelaba, y la poca ética que reinaba, hasta el punto de que la única regla era salvar la vida. Para esta parte de la historia Jo Nesbo contó con las memorias de su padre, quien le reveló cuando cumplió 15 años que había estado en el frente como voluntario de las Wafen SS, admite Nesbo que para él supuso un mazazo, y que su padre cayó del pedestal mucho antes de lo que lo hubiera debido de hacer. A pesar de todo el padre de Jo Nesbo nunca dejo de reconocer su responsabilidad pero ya había pagado con 3 años de cárcel y además tenían el convencimiento de que estaban luchando por elegir entre Hitler o Stalin... y en tremenda disyuntiva, tampoco se que hubiera hecho yo...


El petirrojo es un pájaro peculiar, puesto que cuando llega el invierno no todos marchan en busca de climas más cálidos, los hay que se quedan y arriesgan. Si el invierno es suave, al llegar la primavera eligen los mejores nidos y tienen más posibilidades de encontrar pareja, si por el contrario es duro, mueren. No es casual que la novela se llame así, hay un personaje apodado de esa forma, pero no voy a revelarlo porque perdería mucha gracia la posterior lectura. Los pájaros muestran lo fácil que es morir, lo frágil que es la vida, y como tal Nesbo los usa de metáfora y los hay a raudales, el petirrojo, el herrerillo, la lavandera blanca...


Como habréis podido adivinar la trama se desarrolla entre la actualidad y la segunda guerra mundial con un detective de Oslo cuyo camino se cruza con el de un asesino veterano de la guerra en Rusia. al narrar recuerdos del padre de Nesbo, estas partes de flash back gozan de una gran verosimilitud, porque las escenas por crudas que parezcan le han sido relatas por un soldado que estuvo en las trincheras. Hay detalles, como el enervante sonido que produce el viento helado de Rusia al pasar por debajo del canto delantero del casco de acero, que sólo pueden proceder de la experiencia de primera mano. Otros por inverosímiles que sean son ciertos como la presencia de australianos en las Wafen SS.


El detective Hole es muy americano porque ha calcado muchos clichés de la novela negra americana y al mismo tiempo es muy nórdico, es un solitario, depresivo y con una enfermedad, el alcoholismo, su talón de aquiles, un alcoholismo en nada semejante al de los detectives americanos, es un hombre con muchas experiencias vividas, un intrépido que siempre roza los limites de la legalidad, una especie de bohemio, que físicamente se parece mucho a su creador.


Es una novela atrapante, que te lleva de la mano por distintos escenarios para demostrarte que el tema del fascismo no es cosa del pasado que en la actualidad lo podemos encontrar como células malignas incrustadas en nuestra sociedad. El devenir de nuestro soldado, historias que se entretejen con personajes de las altas esferas, policías corruptos, y como no un buen riego de cadáveres que parecen no encajar en los planes del ejecutor. Una novela dura con sus ratos de ternura cruel, con mucho sufrimiento y mucha critica social encubierta...
La novela tiene un ritmo trepidante, es la tercera protagonizada por el detective Harry Hole, un nombre para nada noruego y la primera que se traduce al español y forma parte de la llamada trilogía de Oslo que tiene muy buena acogida entre la crítica literaria internacional, así que habrá que esperar a que traduzcan el tercero... mientras tanto Petirrojo ha centrado mi interés, y me ha dado muy buenos ratos de lectura, muy reducidos eso si porque el tiempo se estira como la goma, pero llega un momento en que no da más de sí.


La novela comienza con un accidente algo incómodo, la visita de un presidente norteamericano a noruega, unas labores de vigilancia que a Harry le resultan molestas y aburridas y una coordinación con el servicio secreto americano que no termina de cuajar y siempre tiene cables sueltos. En esas labores de vigilancia Harry dispara contra un agente del servicio secreto pensando que es un delincuente que pretende atentar contra el presidente americano. Para tapar la falta de coordinación entre las fuerzas de seguridad y esconder el asunto, lo ascienden a comisario del CNI, y Harry sospecha que no es por méritos propios pero poco puede hacer por el tema.


La novela se ambienta entre 1999 y el año 2000 y sin embargo hay un salto en el tiempo en que nos coloca en 1942, donde un grupo de soldados noruegos se alistan en las Wafen SS para luchar contra el comunismo ruso. La ambientación de la época rusa está muy bien lograda, el ambiente de la guerra, el pánico de las trincheras, la pérdida de lucidez de los soldados, las heridas, la fugacidad de la vida, el tremendo frío que los congelaba, y la poca ética que reinaba, hasta el punto de que la única regla era salvar la vida. Para esta parte de la historia Jo Nesbo contó con las memorias de su padre, quien le reveló cuando cumplió 15 años que había estado en el frente como voluntario de las Wafen SS, admite Nesbo que para él supuso un mazazo, y que su padre cayó del pedestal mucho antes de lo que lo hubiera debido de hacer. A pesar de todo el padre de Jo Nesbo nunca dejo de reconocer su responsabilidad pero ya había pagado con 3 años de cárcel y además tenían el convencimiento de que estaban luchando por elegir entre Hitler o Stalin... y en tremenda disyuntiva, tampoco se que hubiera hecho yo...


El petirrojo es un pájaro peculiar, puesto que cuando llega el invierno no todos marchan en busca de climas más cálidos, los hay que se quedan y arriesgan. Si el invierno es suave, al llegar la primavera eligen los mejores nidos y tienen más posibilidades de encontrar pareja, si por el contrario es duro, mueren. No es casual que la novela se llame así, hay un personaje apodado de esa forma, pero no voy a revelarlo porque perdería mucha gracia la posterior lectura. Los pájaros muestran lo fácil que es morir, lo frágil que es la vida, y como tal Nesbo los usa de metáfora y los hay a raudales, el petirrojo, el herrerillo, la lavandera blanca...


Como habréis podido adivinar la trama se desarrolla entre la actualidad y la segunda guerra mundial con un detective de Oslo cuyo camino se cruza con el de un asesino veterano de la guerra en Rusia. al narrar recuerdos del padre de Nesbo, estas partes de flash back gozan de una gran verosimilitud, porque las escenas por crudas que parezcan le han sido relatas por un soldado que estuvo en las trincheras. Hay detalles, como el enervante sonido que produce el viento helado de Rusia al pasar por debajo del canto delantero del casco de acero, que sólo pueden proceder de la experiencia de primera mano. Otros por inverosímiles que sean son ciertos como la presencia de australianos en las Wafen SS.


El detective Hole es muy americano porque ha calcado muchos clichés de la novela negra americana y al mismo tiempo es muy nórdico, es un solitario, depresivo y con una enfermedad, el alcoholismo, su talón de aquiles, un alcoholismo en nada semejante al de los detectives americanos, es un hombre con muchas experiencias vividas, un intrépido que siempre roza los limites de la legalidad, una especie de bohemio, que físicamente se parece mucho a su creador.


Es una novela atrapante, que te lleva de la mano por distintos escenarios para demostrarte que el tema del fascismo no es cosa del pasado que en la actualidad lo podemos encontrar como células malignas incrustadas en nuestra sociedad. El devenir de nuestro soldado, historias que se entretejen con personajes de las altas esferas, policías corruptos, y como no un buen riego de cadáveres que parecen no encajar en los planes del ejecutor. Una novela dura con sus ratos de ternura cruel, con mucho sufrimiento y mucha critica social encubierta...
La novela tiene un ritmo trepidante, es la tercera protagonizada por el detective Harry Hole, un nombre para nada noruego y la primera que se traduce al español y forma parte de la llamada trilogía de Oslo que tiene muy buena acogida entre la crítica literaria internacional, así que habrá que esperar a que traduzcan el tercero... mientras tanto Petirrojo ha centrado mi interés, y me ha dado muy buenos ratos de lectura, muy reducidos eso si porque el tiempo se estira como la goma, pero llega un momento en que no da más de sí.


La novela comienza con un accidente algo incómodo, la visita de un presidente norteamericano a noruega, unas labores de vigilancia que a Harry le resultan molestas y aburridas y una coordinación con el servicio secreto americano que no termina de cuajar y siempre tiene cables sueltos. En esas labores de vigilancia Harry dispara contra un agente del servicio secreto pensando que es un delincuente que pretende atentar contra el presidente americano. Para tapar la falta de coordinación entre las fuerzas de seguridad y esconder el asunto, lo ascienden a comisario del CNI, y Harry sospecha que no es por méritos propios pero poco puede hacer por el tema.


La novela se ambienta entre 1999 y el año 2000 y sin embargo hay un salto en el tiempo en que nos coloca en 1942, donde un grupo de soldados noruegos se alistan en las Wafen SS para luchar contra el comunismo ruso. La ambientación de la época rusa está muy bien lograda, el ambiente de la guerra, el pánico de las trincheras, la pérdida de lucidez de los soldados, las heridas, la fugacidad de la vida, el tremendo frío que los congelaba, y la poca ética que reinaba, hasta el punto de que la única regla era salvar la vida. Para esta parte de la historia Jo Nesbo contó con las memorias de su padre, quien le reveló cuando cumplió 15 años que había estado en el frente como voluntario de las Wafen SS, admite Nesbo que para él supuso un mazazo, y que su padre cayó del pedestal mucho antes de lo que lo hubiera debido de hacer. A pesar de todo el padre de Jo Nesbo nunca dejo de reconocer su responsabilidad pero ya había pagado con 3 años de cárcel y además tenían el convencimiento de que estaban luchando por elegir entre Hitler o Stalin... y en tremenda disyuntiva, tampoco se que hubiera hecho yo...


El petirrojo es un pájaro peculiar, puesto que cuando llega el invierno no todos marchan en busca de climas más cálidos, los hay que se quedan y arriesgan. Si el invierno es suave, al llegar la primavera eligen los mejores nidos y tienen más posibilidades de encontrar pareja, si por el contrario es duro, mueren. No es casual que la novela se llame así, hay un personaje apodado de esa forma, pero no voy a revelarlo porque perdería mucha gracia la posterior lectura. Los pájaros muestran lo fácil que es morir, lo frágil que es la vida, y como tal Nesbo los usa de metáfora y los hay a raudales, el petirrojo, el herrerillo, la lavandera blanca...


Como habréis podido adivinar la trama se desarrolla entre la actualidad y la segunda guerra mundial con un detective de Oslo cuyo camino se cruza con el de un asesino veterano de la guerra en Rusia. al narrar recuerdos del padre de Nesbo, estas partes de flash back gozan de una gran verosimilitud, porque las escenas por crudas que parezcan le han sido relatas por un soldado que estuvo en las trincheras. Hay detalles, como el enervante sonido que produce el viento helado de Rusia al pasar por debajo del canto delantero del casco de acero, que sólo pueden proceder de la experiencia de primera mano. Otros por inverosímiles que sean son ciertos como la presencia de australianos en las Wafen SS.


El detective Hole es muy americano porque ha calcado muchos clichés de la novela negra americana y al mismo tiempo es muy nórdico, es un solitario, depresivo y con una enfermedad, el alcoholismo, su talón de aquiles, un alcoholismo en nada semejante al de los detectives americanos, es un hombre con muchas experiencias vividas, un intrépido que siempre roza los limites de la legalidad, una especie de bohemio, que físicamente se parece mucho a su creador.


Es una novela atrapante, que te lleva de la mano por distintos escenarios para demostrarte que el tema del fascismo no es cosa del pasado que en la actualidad lo podemos encontrar como células malignas incrustadas en nuestra sociedad. El devenir de nuestro soldado, historias que se entretejen con personajes de las altas esferas, policías corruptos, y como no un buen riego de cadáveres que parecen no encajar en los planes del ejecutor. Una novela dura con sus ratos de ternura cruel, con mucho sufrimiento y mucha critica social encubierta...
La novela tiene un ritmo trepidante, es la tercera protagonizada por el detective Harry Hole, un nombre para nada noruego y la primera que se traduce al español y forma parte de la llamada trilogía de Oslo que tiene muy buena acogida entre la crítica literaria internacional, así que habrá que esperar a que traduzcan el tercero... mientras tanto Petirrojo ha centrado mi interés, y me ha dado muy buenos ratos de lectura, muy reducidos eso si porque el tiempo se estira como la goma, pero llega un momento en que no da más de sí.


La novela comienza con un accidente algo incómodo, la visita de un presidente norteamericano a noruega, unas labores de vigilancia que a Harry le resultan molestas y aburridas y una coordinación con el servicio secreto americano que no termina de cuajar y siempre tiene cables sueltos. En esas labores de vigilancia Harry dispara contra un agente del servicio secreto pensando que es un delincuente que pretende atentar contra el presidente americano. Para tapar la falta de coordinación entre las fuerzas de seguridad y esconder el asunto, lo ascienden a comisario del CNI, y Harry sospecha que no es por méritos propios pero poco puede hacer por el tema.


La novela se ambienta entre 1999 y el año 2000 y sin embargo hay un salto en el tiempo en que nos coloca en 1942, donde un grupo de soldados noruegos se alistan en las Wafen SS para luchar contra el comunismo ruso. La ambientación de la época rusa está muy bien lograda, el ambiente de la guerra, el pánico de las trincheras, la pérdida de lucidez de los soldados, las heridas, la fugacidad de la vida, el tremendo frío que los congelaba, y la poca ética que reinaba, hasta el punto de que la única regla era salvar la vida. Para esta parte de la historia Jo Nesbo contó con las memorias de su padre, quien le reveló cuando cumplió 15 años que había estado en el frente como voluntario de las Wafen SS, admite Nesbo que para él supuso un mazazo, y que su padre cayó del pedestal mucho antes de lo que lo hubiera debido de hacer. A pesar de todo el padre de Jo Nesbo nunca dejo de reconocer su responsabilidad pero ya había pagado con 3 años de cárcel y además tenían el convencimiento de que estaban luchando por elegir entre Hitler o Stalin... y en tremenda disyuntiva, tampoco se que hubiera hecho yo...


El petirrojo es un pájaro peculiar, puesto que cuando llega el invierno no todos marchan en busca de climas más cálidos, los hay que se quedan y arriesgan. Si el invierno es suave, al llegar la primavera eligen los mejores nidos y tienen más posibilidades de encontrar pareja, si por el contrario es duro, mueren. No es casual que la novela se llame así, hay un personaje apodado de esa forma, pero no voy a revelarlo porque perdería mucha gracia la posterior lectura. Los pájaros muestran lo fácil que es morir, lo frágil que es la vida, y como tal Nesbo los usa de metáfora y los hay a raudales, el petirrojo, el herrerillo, la lavandera blanca...


Como habréis podido adivinar la trama se desarrolla entre la actualidad y la segunda guerra mundial con un detective de Oslo cuyo camino se cruza con el de un asesino veterano de la guerra en Rusia. al narrar recuerdos del padre de Nesbo, estas partes de flash back gozan de una gran verosimilitud, porque las escenas por crudas que parezcan le han sido relatas por un soldado que estuvo en las trincheras. Hay detalles, como el enervante sonido que produce el viento helado de Rusia al pasar por debajo del canto delantero del casco de acero, que sólo pueden proceder de la experiencia de primera mano. Otros por inverosímiles que sean son ciertos como la presencia de australianos en las Wafen SS.


El detective Hole es muy americano porque ha calcado muchos clichés de la novela negra americana y al mismo tiempo es muy nórdico, es un solitario, depresivo y con una enfermedad, el alcoholismo, su talón de aquiles, un alcoholismo en nada semejante al de los detectives americanos, es un hombre con muchas experiencias vividas, un intrépido que siempre roza los limites de la legalidad, una especie de bohemio, que físicamente se parece mucho a su creador.


Es una novela atrapante, que te lleva de la mano por distintos escenarios para demostrarte que el tema del fascismo no es cosa del pasado que en la actualidad lo podemos encontrar como células malignas incrustadas en nuestra sociedad. El devenir de nuestro soldado, historias que se entretejen con personajes de las altas esferas, policías corruptos, y como no un buen riego de cadáveres que parecen no encajar en los planes del ejecutor. Una novela dura con sus ratos de ternura cruel, con mucho sufrimiento y mucha critica social encubierta...
La novela tiene un ritmo trepidante, es la tercera protagonizada por el detective Harry Hole, un nombre para nada noruego y la primera que se traduce al español
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