InicioMis librosAñadir libros
Descubrir
LibrosAutoresLectoresCríticasCitasListasTestReto lectura
>

Crítica de Celeste_Cruz


Celeste_Cruz
11 junio 2021
Vitoria se ha recuperado por completo del duro varapalo causado por Ashran el Nigromante cuanto este le arrebató el cuerno. Su recuperación supone un alivio para la magia agonizante de Idhún, al tiempo que resulta ser una dura misión para el unicornio, puesto que recae sobre sus hombros la responsabilidad de consagrar más magos como última de su especie. Tras regresar a Idhún con Kirtash, este vuelve a desaparecer y regresa junto a los suyos, los sheks, y junto a Gerde, el nuevo cuerpo que ocupa la esencia del Séptimo dios. Kirtash trabaja con Gerde por sus propios motivos y propósitos, pero lo que queda de la Resistencia y sus aliados no ven esto con buenos ojos y asumen que el medio shek simplemente ha vuelto a traicionarles, jugando en el bando enemigo. Esto causará la discordia entre Alsan, príncipe de Vanissar que está dispuesto a recuperar su trono y el mando de los Caballeros de Nurgon a toda costa; Gaedelu, la Madre Venerable y la máxima representante de una de las religiones de Idhún, que odia a Kirtash por motivos personales y encuentra en Alsan un buen aliado en sus propósitos contra Kirtash; y Victoria, que, aunque no sabe cuáles son los planes del shek, le conoce lo suficiente como para saber que jamás les traicionaría tal y como intentan hacerla creer. Así pues, se abrirá un abismo entre Victoria y Alsan, principalmente, en medio del cuál estará Shail que, pese a su gran amistad con Alsan, siente que el odio de su amigo por el shek es desproporcionado y que confía lo suficiente en el criterio de Victoria, su protegida, como para saber que si ella le apoya sus buenos motivos tendrá. También en el medio de esta rivalidad se encuentra Jack que por un lado no duda del criterio de Victoria al apoyar a Kirtash contra viento y marea, pero, por otro, los celos que siente por él y su aprensión natural hacen que a veces su convicción en la inocencia del shek flaqueé.

Así pues mientras las filas aliadas están divididas, Gerde y su ejército de sheks y shizss están más unidos que nunca en busca de un objetivo común: evitar que los otros dioses los encuentren y los masacren. El resto de dioses, seis, siguen dispuestos a terminar con el Séptimo, dentro de Gerde, por lo que esta tratara a toda costa de que no la encuentren hasta que sus planes estén terminados. Dado que el objetivo de Gerde sirve a los propósitos de Kirtash, este la ayudará incluso si eso le hace ganar de nuevo enemigos. Aun así, con tal de que Victoria esté a salvo arriesgará lo que haga falta, incluso a él mismo. Los Seis siguen causando estragos por Idhún allá a donde van y muchos de los habitantes se niegan a creer que las fuerzas destructivas que asolan el planeta se deban a sus adorados protectores. Convencerlos de la verdad no será una tarea fácil para Jack y Victoria, sobre todo teniendo en cuenta que su lealtad hacia el medio shek merma su credibilidad y que ya no son vistos como necesarios debido a que ya se cumplió la profecía que protagonizaban. Aun así, ninguno de los dos se rendirán y trataran de buscar soluciones que eviten la destrucción de Idhún y, a su vez, provoquen la del Séptimo.

Este último libro me lo leí prácticamente del tirón debido, sobre todo, a la constante tensión que reina a lo largo de toda la novela. Como he comentado en la introducción, la confianza en Jack y Victoria de lo que queda de la Resistencia y sus aliados se tambalea debido a la unión tan fuerte que tienen estos con Kirtash, a quien han declarado enemigo número uno por estar al lado de Gerde en momentos tan críticos en vez de en el "bando de los buenos". Este odio que se viene gestando hacia él a lo largo de toda la saga tiene aquí su máxima expresión, donde todos parecen olvidar que Kirtash les ha ayudado (e incluso salvado) en diversas ocasiones. Alsan es el mayor detractor del shek y esto se debe, en parte, a la influencia negativa que tiene sobre él Gaedalu, la Madre Venerable, quien odia a Kirtash por motivos personales y utiliza la desconfianza que siente Alsan para llevarle por su camino. Además, Alsan siente la presión de recuperar su reino y de hacerse valer de nuevo pese a su condición de licántropo, lo que le convierte en un personaje retorcido, calculador y estratega. En este libro lo he pasado realmente mal al ver los desprecios de Alsan hacia Jack y Victoria, especialmente hacia ella, debido a la simpatía que sienten por el shek, y a todo aquel que se atreviera a defenderle mínimamente. de hecho, la evolución de Alsan está muy lograda porque Laura Gallego ha sabido mostrar muy bien sus temores (ser rechazado, no ser suficiente, la responsabilidad que conlleva el liderazgo...) y aunque le he odiado en este libro, reconozco que está muy bien construido y que su arco de redención, si bien breve, fue muy emotivo.

Con Jack he tenido mis más y mis menos porque es cierto que ha madurado bastante y que deja de lado su animadversión por Kirtash (a causa de los celos) para contribuir en la lucha contra los dioses y tratar de limar asperezas gracias a su posición como último dragón, pero en ocasiones dichos celos salen a la luz y, honestamente, le hacen quedar como un imbécil. Entiendo que al principio sienta esos reparos ante la relación de Victoria y Kirtash, pero después de (creo) dos años, debería haber asumido las consecuencias de estar enamorado de Victoria. de hecho, una de las cosas que más me gustaron de este libro es que por fin se profundiza de verdad en la relación tan peculiar de poliamor que tiene la tríada protagonista. Por fin Laura Gallego pone las cartas sobre la mesa y nos deleita con unas conversaciones y unas reflexiones super interesantes acerca del amor, los celos, el sentimiento de posesión, la libertad de amar etc, que le dan una mayor riqueza a la relación y que nos hace comprender mejor cómo se siente cada uno respecto al pacto que tienen. Kirtash, en fin, sigue siendo Kirtash. Creo que es el personaje que menor evolución experimenta a lo largo de la saga, más allá de ser capaz de asumir mejor su lado más humano y demostrar que tiene corazoncito, pero eso en sí no es negativo porque creo que es un personaje redondo tal y como está. Por su parte, Victoria me da bastante pena porque tiene que estar demostrando constantemente que lo que siente por Kirtash es real, no es una manipulación del shek ni nada similar, y todo el mundo la juzga y la critica por ello. También, como he dicho más arriba, lleva sobre sus hombros el peso de ser el último unicornio y todo el mundo quiere usarla para sus propios fines. Es el libro con el que más he conseguido empatizar con ella.

Respecto al resto de personajes, Kimara me gustó mucho en los libros anteriores, pero le he cogido bastante manía en este por su forma de ser y su forma de pensar, por más que ambos fueran entendibles. Me he enamorado más aún si cabe de Shail y Zaisei, que son super bonitos, y me ha parecido muy interesante cómo la autora ahonda en el personaje de Gerde, la villana de los últimos dos libros, algo que no hizo con Ashran. En los libros anteriores, Gerde era un personaje bastante odioso por su ambición desmedida y por utilizar sus poderes para manipular a los hombres en su beneficio. No obstante, en esta última novela la autora profundiza aún más en su psicología, no solo como Gerde, sino también como el Séptimo dios. Esto ha hecho que el lector comprenda mejor porque ambos hacen lo que hacen e, independientemente de si compartimos o no sus ideales, entendamos que, al fin y al cabo, están tratando de sobrevivir en un mundo que es hostil para ellos.

Al contrario de lo que pudiera parecer, la trama en esta ocasión ha sido bastante pausada en tanto en cuanto se ha basado más en planear el siguiente paso que en darlo, si bien es cierto que los últimos capítulos son trepidantes. Laura Gallego se ha centrado sobre todo en establecer de una manera definitiva los bandos y las alianzas, en ahondar en los sentimientos, inquietudes y deseos de los personajes, así como en la preparación de la lucha final contra el Séptimo y los dioses. Aun así, esto no ha hecho que sea un libro pausado o lento, pues la tensión que se respiraba en las diferentes interacciones de los personajes o los descubrimientos que estos iban haciendo sobre el propio origen de Idhún y sus leyendas fueron muy interesantes y me mantuvieron atenta y con ganas de saber más. Sin duda, uno de los aspectos más destacables ha sido el final. Lo cierto es que no recordaba en absoluto cómo concluía Memorias de Idhún y me he llevado una sorpresa. Es un final agridulce, pero a su vez es un final perfecto teniendo en cuenta el discurso de los acontecimientos. Este desenlace me ha dejado con la boca abierta y con una sensación de alegría y tristeza al mismo tiempo que solo los que lo hayáis leído podréis entender por qué.

Ha sido una auténtica gozada releer Memorias de Idhún y experimentar de nuevo esta historia. Aunque se puede notar claramente que esta saga es una de las primeras obras de Laura Gallego y sin duda ha experimentado una evidente evolución con el tiempo, se podría decir que esta historia es un clásico de la fantasía en habla hispana y que su lectura es muy necesaria tanto para conectar con la propia autora, como para entender el por qué de su importancia dentro del género.
Enlace: https://notodoesfantasia.blo..
Comentar  Me gusta         00



Comprar este libro en papel, epub, pdf en

Amazon ESCasa del libroBookshop ORG