InicioMis librosAñadir libros
Descubrir
LibrosAutoresLectoresCríticasCitasListasTestReto lectura
>

Crítica de CARMINA


CARMINA
14 abril 2018
Leí, una entrevista en la que Víctor decía que se valía del género negro, pero que no pensaba que sus novelas fueran únicamente eso, que el pretendía arañar el alma del lector, herir sus sentimientos, provocarlos. Después de terminar Un millón de gotas, puedo decir que ha logrado arañarme el corazón y el alma, hacerlos jirones que ondearan al viento, que me ha desarmado por completo.

En ocasiones la lectura dolía tanto, los pasajes que narraba eran tan duros que necesitaba un balón de oxigeno, una novela optimista, blanca, que me permitiera respirar, que me quitara el pesar del alma, que me permitiera leer sin pensar, por simple placer y entretenimiento. En otros ha servido para engrosar mis conocimientos históricos porque la trama transcurre en dos tiempos, los años 30 y 50 en Rusia y principios del siglo XXI, durante este tiempo conocemos la dictadura de Stalin, sus planes quinquenales, sus confinamientos en gulags, de la mano de Elías, también los campos de Argeles donde estuvieron muchos republicanos españoles que huían de la Península tras el avance de las tropas nacionales, pasando por el frente Ruso en la II Guerra Mundial, y no menos importantes las luchas intestinas en España antes y después de la Guerra Civil, el autor no nos ahorra algunos detalles de gran dureza, nos ofrece textos que nos harán reflexionar, porque cualquier persona sometida a grandes presiones puede sacar lo peor de si misma.

Durante la lectura de esta novela la frase que más veces me vino a la cabeza es El hombre es un lobo para el hombre, y es que el rencor y el odio de dos de los personajes no solo les destruye a ellos, si no a todos los que están a su alrededor, y alcanza a generaciones que nada conocen, que ningún mal han hecho, devorando a su paso a las personas más cercanas a ellos.

Sin duda una gran novela, que conjuga perfectamente pasado y presente, historia mundial y como no española, amor y odio, generosidad y egoísmo, dureza y un rayo de optimismo. Una historia que te hará sentir, pensar y pasar páginas porque hay momentos en que necesitas conocer y otros en los que necesitas respirar, y esa sensación la he tenido con muy pocos libros.
Comentaba al principio que este es un libro que pone el corazón en un puño, que revela las miserias humanas, la capacidad de amar del ser humano y las de odiar, el tremendo instinto de supervivencia de la raza humana, los limites a los que puede llegar, la línea tan fina entre la cordura y la locura, entre la bondad y la maldad. Muchos son los temas que esconde esta historia, y todos se podrían resumir en una frase El hombre es un lobo para el hombre, el bienestar de cada uno y su supervivencia esta por encima de los demás.


El hombre un lobo para el hombre.


Han pasado años desde que Hobbes hizo popular esta frase, y puede que en este contexto tenga más significado que en ningún otro. Elías e Igor Stern son dos caras de una misma moneda. El primero la inocencia encarnada en un ingeniero que es convocado a la Unión Soviética para ayudar con sus conocimientos en el proyecto que llevan entre manos. Sin embargo, pronto descubre que nada es tan ideal como se le ha hecho creer, delatado por sus compañeros termina en un gulag siberiano de gran dureza, Názino. Tras esa experiencia no vuelve a ser el mismo, en ese confinamiento no solo dejó parte de su integridad física, también la moral, sus ideales y terminará perdiendo la dignidad como hombre. Sin duda esa experiencia marcará su vida y por ende la de sus descendientes.

Igor Stern es soviético, un niño pobre que ha crecido en la calle, acostumbrado a sobrevivir a cualquier precio, un malhechor que evita la pena de muerte a cambio de un viaje a Názino, pero en billete de primera clase si se me permite la licencia, mientras que Elías lo hace como prisionero, Stern lo hace como verdugo.

Sus caminos se cruzan en esta experiencia y nacerá una historia de odios y admiración que se prologará en el tiempo, recorrerá la geografía europea, y destruirá a todos los personajes de esta novela. Ambos no son más que lobos, que no dudan en matar, extorsionar, engañar y traicionar para salvar la vida, los negocios o lo que que defiendan en cada momento.

La lucha de ambos dejarán muchos muertos por el camino, la integridad física y la dignidad de ambos hombres, generaran odios y resquemores que salpicarán a seres inocentes, porque el monstruo en que se convierten arrasa y pudre cuanto tocan.

Si tuviera que resaltar algo de esta novela es la complejidad ya no solo de la trama si no la de los personajes, todos y cada uno de ellos tienen luces y sombras que conforman su personalidad y que lejos de justificar sus acciones las humanizan, las dotan de tanta verosimilitud que los convierten en carne y hueso capaces de traspasar el papel. Es difícil poder empatizar con alguno de ellos, son seres heridos, tremendamente crueles en unos momentos y tiernos en otros, sin embargo si que he podido comprenderlos y evitar juzgarlos, porque es muy fácil desde fuera hacer juicios de valor.

Tanto los personajes del pasado como los del presente están perfilados con mucho mimo, sobretodo psicológicamente, el autor solo resalta el aspecto físico cuando es necesario para la narración, y eso es algo que se agradece, Víctor huye de los estereotipos en sus personajes tipo, sin embargo se pueden establecer similitudes entre las dos novelas que he leído, tanto los personajes de la Tristeza del Samurai como los de Un millón de gotas, están atormentados por un aspecto del pasado, están llevados al límite y se han convertido en una caricatura malvada de sí mismos, en ambas estos personajes son amados al límite por otro, justificados y protegidos. Las acciones que cometen no son justificables, sin embargo el autor nos lleva de la mano por los hechos que si bien no los justifican, si los explican. En ambas los errores de los padres los terminan pagando los hijos, y en esta Víctor da un paso más al incluir una generación posterior.

Si hubiera que quedarse con uno solo, sin duda elegiría a Elías Gil, la complejidad de su personalidad es impresionante, los matices de los que los dota el autor se ramifican y bifurcan de tal forma que te da la sensación de que nunca vas a terminar conociéndolo, y eso es lo que sucede, Elías es un misterio incluso para su mujer, sus reacciones sorprenden, sus explosiones son temidas, sin embargo es capaz de despertar amor en su hijo de cinco años que solo ve la parte positiva de su padre.

Ese hijo no es otro que Gonzalo Gil, el protagonista de la historia presente, un hombre anodino y gris, que lucha contra gigantes con pies de barro, anulado por su suegro que extiende sobre él su sombra alargada y poderosa, ninguneado por su mujer acostumbrada a una vida de lujos que el no es capaz de costear, ignorado por su hijo mayor que cada vez se aleja más de él, y reverenciado por su hija pequeña que ve en él a un héroe. Sin embargo Gonzalo es el prototipo del antihéroe, un perdedor que un buen día despierta, decide afrontar un caso que le viene grande y pone en peligro la integridad de su familia, y la suya propia al revolver un pasado que desconocía o había decidido olvidar. Ese viaje lo hará madurar, y despertar, romper lazos y mirar a su familia como lo que realmente es, algo ajeno a él.

Entre los personajes femeninos he admirado a Esperanza, para ser sincera al principio no la entendía, como había podido plegarse de esa manera a Elías como podía seguir guardando así su memoria con todo lo que sabía, sin embargo después entendí a esa muchacha que se enamoró de un despojo de hombre, que lo siguió a España, que pasó miserias y calamidades como refugiada y que amo al héroe de Názino, al que murió en la helada estepa Siberiana devorado por las culpas.

Sin embargo Lola la mujer de Gonzalo me ha dejado fría, muy fría, no he sabido empatizar con ella, tampoco comprenderla, no he entendido los sacrificios que le imponía a su marido a costa de una materialidad que ella parecía no disfrutar tampoco, la complejidad de Lola no he sabido disfrutarla, quizás porque las personas como ella no suelen entrar en mis círculos sociales.

No son los únicos personajes y para ser sincera no debería obviar a Anna Ajmatova, otra superviviente que en su interior alberga tanto odio que nos sorprenderá en cada línea, en cada pasaje que protagonice. Pero creo que merece la pena descubrirlos a medida que se avanza en la lectura, ir pasito a pasito, para disfrutar de la red que va tejiendo Víctor entorno al lector, y una vez te atrapa no puedes apartarte de la trama hasta que esta no concluye.

Otra de las virtudes del autor es la capacidad de desarrollar dos hilos conductores de gran interés, llevarlos de forma paralela y que ambos mantengan la misma expectación. Es comprensible que en algunas ocasiones pueda atraernos más la historia de Gonzalo y en otras la de Elías, pero una no eclipsa a la otra y a pesar de ir desarrollándose en forma de zig zag a medida que Gonzalo se adentra en la investigación del suicidio de su hermana, al final todos los hilos quedan cerrados, todas las preguntas encuentran su respuesta, y como la maquinaria de una gran reloj suizo todas las piezas encajan a la perfección, creando una historia redonda, mucho más madura que La tristeza del samurai, más redonda, a pesar del sabor agridulce que nos deja el final.

Y es que uno piensa que Dios aprieta pero no ahoga, sin embargo no es este el caso, el autor no da respiro a los personajes en ningún momento, los somete a todo tipo de presiones, y cuando piensas que ya toca un descanso, que por fin verán un rayito de luz, nos asesta de nuevo golpes, nos mantiene en vilo hasta la última línea. Sin duda un escritor a tener en cuenta, paso a paso ha sabido encontrar su lugar en el panorama literario, desde las pequeñas editoriales a una grande, con historias siempre profundas, con un gran conocimiento de mente humana que plasma en sus personajes, dotadas de una gran humanidad, porque solo el ser humano es capaz de ser tan imperfecto y destilar tanta maldad como la que se respira en esta historia.

La mafia Rusa:

He reconocido en varias ocasiones, que esta novela me ha hecho sufrir, cuando uno se adentra en las barbaridades cometidas en la guerra relatadas de una forma tan vivida, es imposible que los sentimientos no afloren, sin embargo el presente tampoco se queda cojo, y las acciones de la mafia rusa, la pederastia, el asesinato del hijo de Laura, la maldad de las venganzas, también han contribuido con su granito de arena.

Ser madre me ha hecho sufrir en el alma cada vejación infligida a Siaka, nunca he podido entender esas mentes enfermas que sienten deseo por el cuerpo de un niño, que no tienen ningún reparo en destrozarles la vida. Si ello además te lo adornan como una practica habitual aunque no se detalle no he podido evitar que por mi mente desfilaran las informaciones que suelen darse en los telediarios, las miles de páginas pornográficas que pululan por la red.

Las secuelas que arrastran estos niños en su madurez, pude comprender a Laura y esa lucha contra un gigante que terminó devorándola, pude comprender a Siaka y esa determinación para que se llegara al final y pude comprender la lucha de Gonzalo, sus dudas. Sin embargo dejé de entender otras muchas cosas, que darían para un debate, pero que no tienen cabida en esta reseña por no restar intriga a quien no se haya adentrado todavía en esta magnifica novela.

Conclusión:

Un millón de gotas, es la novela más madura de Victor del Árbol, no se si la más ambiciosa porque seguro que tendrá nuevos retos en la recámara, nuevas historias que algún día verán la luz y que seguro que leeré.

De momento prepárate para que sacuda tus sentimientos, para que el alma se te parta en un millón de trozos, para sumergirte en una lección de historia tan cruel como verdadera, para disfrutar de la profundidad de sus personajes, de una trama bien hilada en la que al final encajan todas las piezas, sin flecos y para un ligero regusto agridulce...

Una novela magistral narrada en dos tiempos y que viaja por la geografía europea, que no deja de lado los años más oscuros de la historia de nuestro país ni obvia una realidad actual, las actividades de la mafia rusa, todo ello usando sin duda sus conocimientos como Mosso de esquadrada. El libro destila una gran tarea de documentación expuesta de forma atractiva para el lector.

Sin duda mucho más que una novela negra, o un thriller, una historia en la que los personajes tienen un lugar más importante que la propia trama, que a mi modo de ver esta a su servicio.

Ahora te toca decidir a ti, si te merece la pena adentrarte en esta novela que seguro que no te dejará indiferente y cumplirá todas tus expectativas por altas que sean.



Enlace: https://detintaenvena.blogsp..
Comentar  Me gusta         20



Comprar este libro en papel, epub, pdf en

Bookshop ORGCasa del libroAmazon ES
Apreciaron esta crítica ()(2)ver más