InicioMis librosAñadir libros
Descubrir
LibrosAutoresLectoresCríticasCitasListasTestReto lectura
Crea una cuenta en Babelio para descubrir tus próximas lecturas Babelio en Français
ISBN : 8432212784
Editorial: Seix Barral (16/03/2010)

Calificación promedio : 3.83/5 (sobre 3 calificaciones)
Resumen:
Samuel Riba se considera el último editor literario y se siente hundido desde que se retiró. Un día tiene un sueño premonitorio que le indica claramente que el sentido de su vida pasa por Dublín. Convence entonces a unos amigos para acudir al Bloomsday y recorrer juntos el corazón mismo del Ulises de Joyce.

Riba oculta a sus compañeros dos cuestiones que le obsesionan: saber si existe el escritor genial que no supo descubrir cuando era editor y celeb... >Voir plus
Comprar este libro en papel, epub, pdf en

Amazon ESCasa del libro
Críticas, Reseñas y Opiniones (2) Añadir una crítica
IvanValenciaA
 12 septiembre 2019
Enrique Vila-Matas contaba en una entrevista que el sueño que motiva a Samuel Riba, el protagonista de la historia que nos cuenta Dublinesca, fue un sueño que tuvo mientras estaba hospitalizado gravemente enfermo. En su sueño estaba en Dublín, una ciudad que no conocía, borracho en la entrada de un pub, abrazado con su esposa; dice, además, que el sentimiento que experimentó en su sueño era un sentimiento de renacimiento. Este mismo sentimiento lo motivo tiempo después a ir a Irlanda, a celebrar el Bloomsday, a conocer un joven taciturno que le recordaba a Samuel Beckett, a reencontrarse con la vida que estuvo a punto de perder. Todos estos elementos hacen presencia en Dublinesca, desde el sueño hasta el joven taciturno que recuerda a Samuel Beckett, pero esta novela dista de ser una novela autobiográfica. Como ya nos tiene acostumbrados Vila-Matas, podemos decir que esta novela en efecto tiene algo de autobiografía, pero es, también, un cúmulo de experiencias que el escritor ha vivido, conocido e imaginado y que sintetiza magistralmente en sus personajes y las vidas que llevan. Como diríamos de muchas novelas donde aparecen algunos datos autobiográficos, es una novela de Vila-Matas, no sobre Vila-Matas.
El personaje principal de esta historia es un editor retirado, con problemas de salud que le han obligado a dejar el licor hace dos años, cuya vida se desarrolla monótonamente, y que ha ido aislándose del mundo desde que dejara su trabajo de editor al punto de que su esposa, y el mismo, lo reconoce como un hikikomori. Su rutina es sencilla, estar en su computadora hasta altas horas de la noche, dormir en el día y pensar excesivamente. Los miércoles va a visitar a sus padres, visitas que son incómodas y a veces silenciosas. Esta rutina la romperá Samuel por el sueño que tiene donde se ve en un pub de Dublín, ebrio, abrazado a su esposa. Después de algunas reflexiones decide irse a Dublín a celebrar el Bloomsday y a celebrar un extraño funeral por el fin de la era Gutemberg, pues como editor retirado piensa que es el último editor serio y que la tecnología ha terminado por desplazar al libro, al buen libro.
Esta novela tiene muchos elementos interesantes que no deben dejarse de lado. Primero vale la pena destacar la gran similitud que tiene esta novela con Dublineses de Joyce. Esta similitud hace parte del gran homenaje que se hace a Joyce en el libro, pues como se verá, esta novela está plagada de referencias a Joyce y al mundo Joyceano, tanto que al final podría decirse que Riba va construyendo con visión propia el mundo propuesto por el autor y esta construcción autónoma es desde la óptica del mundo de Joyce. Aunado a esto Samuel se ve a sí mismo, y a su vida, como un texto plagado de citas, referencias, poemas, una vida literaria, metafórica. Otro autor irlandés al que se le rinde homenaje, y cuyas ideas configuran en alguna medida la visión del mundo de Riba, es Samuel Beckett.
Por otra parte se encuentra una muy interesante reflexión acerca de la transición que experimentamos hace algunos años con la irrupción de la ¨era digital¨ y las consecuencias que esto trae sobre la tradición del libro. Vila-Matas como persona y Samuel Riba como personaje, parecen compartir su posición a este respecto, viven en una constante tensión entre proteger y permanecer apegados a la tradición, y un deseo ir a la par del desarrollo tecnológico junto con las posibilidades que este desarrollo puede traer para el mundo editorial y para la literatura misma. En esta tensión aparecen críticas y virtudes de uno y otro lado. Por ejemplo Riba hace en algún momento una suerte de taxonomía sobre los tipos de editores que quedan. Propone tres tipos de editores que fácilmente pueden cubrir a buena parte de los editores que hoy mueven los hilos del mundo editorial; en primer lugar habla de un editor que reivindica constantemente un discurso sobre la transición que vive el mundo editorial, hablando de una revolución propiciada por el lenguaje editorial, ocultando tras de su discurso una ¨falta de imaginación y talento¨ que le llevan a encumbrar narradores mediocres; un segundo editor se queda en la simple imitación de antiguos grandes editores pero cuyo talento no alcanza ni para una buena imitación. El tercer tipo de editor pretende ser una estrella y ven en los escritores los peones que soportarán su camino a la fama, pero sin ningún interés por la buena literatura.
Finalmente, hay un tema que es fundamental en la historia de Dublinesca, a saber, la crisis, la reflexión sobre lo apocalíptico. Vila-Matas logra abordar este tema con gran humor, haciendo notar que, por un lado, la idea de crisis y apocalipsis ha estado presente en cada generación de hombres que han existido y existirán, y por otro lado, que son ideas que no hay que tomarse muy enserio. Más bien hay que ver en estas ideas límites la posibilidad del nuevo conocimiento, del renacimiento del que se habló al inicio. En efecto Samuel Riba celebra un funeral por el fin de la era Gutenberg y quizá por el final de su vida, pero sin significar esto el fin de nada, sin implicar la muerte, es un punto de quiebre, un descolocarse que lo lleva a replantearse su existencia y a retomar por un sendero distinto al que recorría.
+ Leer más
Comentar  Me gusta         40
Pollo
 28 octubre 2019
Soy un gran hincha de Joyce (a pesar de lo poco que lo he entendido) y no mucho de Vila Matas (quizás tampoco lo he entendido). Por eso, esta reseña, quizás no sea la más objetiva del mundo.El catalán tiene libros increíbles como París no se acaba nunca, El mal de Montano o Bartleby y compañía. Pero también tiene algunos sosos como Historia de la literatura portátil, Una casa para siempre o La asesina ilustrada. Este es un punto intermedio.Pro: Maneja muy bien las referencias joyceanas y el tema de la muerte de la literatura, el cual está bien integrado al tema del viaje y del cambio. Este libro puede ser visto como un buen palimpsesto de Ulises, así como ese es uno bueno de la Odisea.Contra: Samuel Riba es un protagonista bastante aburrido, su vida interior no es la de Leopold Bloom, y definitivamente una monótona budista como Celia no es una milf como Molly Bloom. Hay páginas y páginas de reflexiones que no van a ningún lado, de frases gratuitas y de pensamientos del editor hikikomori que es el centro de este libro y que están de más.Las frases repetitivas y siempre la figura del autor como otro (un ventrílocuo, un enfermo o un fantasma, como en este caso) son marcas registradas del autor que en este libro también se mantienen.
+ Leer más
Comentar  Me gusta         00
Citas y frases (7) Ver más Añadir cita
IvanValenciaAIvanValenciaA11 septiembre 2019
Oía el profundo rumor del mar de Irlanda y unas palabras que le decían que siempre sería mejor saberse despreciado por todos que estar en lo alto. Porque si uno se ha instalado en lo peor, en la cosa más baja y olvidada de la fortuna, siempre podrá tener aún esperanza y no vivirá con miedo. Ahora comprendía por qué había tenido que situarse a ras de suelo para lograr tener una cierta sensación de supervivencia. No importaba haber envejecido y haberse arruinado y estar en las últimas ya en todo, porque a fin de cuentas el drama le había servido para comprender por qué, dentro de tan conocida nulidad del hombre en general y de la no menos famosa nulidad de su paso por este mundo, existen en todos unos cuantos momentos privilegiados que hay que saber capturar. Y aquél había sido uno de ellos. Lo había, además, ya vivido en un sueño de emoción casi inigualable, hacía do años en un hospital. Aquel era uno de esos instantes preciosos por los que había seguramente luchado, sin saberlo, en los últimos meses.
Pág. 304.
+ Lire la suite
Comentar  Me gusta         30
IvanValenciaAIvanValenciaA11 septiembre 2019
Se considera tan lector como editor. Lo retiró de la edición básicamente la salud, pero le parece que en parte también el becerro de oro de la novela gótica, que forjó la estúpida leyenda del lector pasivo. Sueña con un día en el que la caída del hechizo del best-seller dé paso a la reaparición del lector con talento y se replanteen los términos del contrato moral entre autor y público. Sueña con un día en el que puedan respirar de nuevo los editores literarios, aquellos que se desviven por un lector activo, por un lector lo suficientemente abierto como para comprar un libro y permitir en su mente el dibujo de una conciencia radicalmente diferente a la suya propia. Cree que si se exige talento a un editor literario o a un escritor, debe exigírsele también al lector. Porque no hay que engañarse: el viaje de la lectura pasa muchas veces por terrenos difíciles que exigen capacidad de emoción inteligente, deseos de comprender al otro y acercarse a un lenguaje distinto al de nuestras tiranías cotidianas. Como dice Vilém Vok, no es tan sencillo sentir el mundo como lo sintió Kafka, un mundo en el que se niega el movimiento y resulta imposible siquiera ir de un poblado a otro. Las mismas habilidades que se necesitan para escribir se necesitan para leer. Los escritores fallan a los lectores, pero también ocurre al revés y los lectores les fallan a los escritores cuando solo buscan en éstos la confirmación de que el mundo es como lo ven ellos.
Pág. 71.
+ Lire la suite
Comentar  Me gusta         00
IvanValenciaAIvanValenciaA12 septiembre 2019
Después de todo, pensó, la religión no sirve para nada, pero el sueño en cambio es muy religioso, siempre será más religioso que todas las religiones, quizá porque cuando se duerme se está más cerca de Dios…
Pág. 284.
Comentar  Me gusta         40
IvanValenciaAIvanValenciaA11 septiembre 2019
Soy un hombre apagado, piensa. Pero sería peor que a alguien le diera por encender las lámparas de mi existencia. Nada bueno sería que sucediera cualquier cosa y todo esto se animara y la casa se convirtiera en un exaltado barracón de feria y yo pasara a ser el centro de una vibrante novela. Y sin embargo es como si lo viera venir. Ocurrirá pronto algo, estoy seguro. De golpe, alguien vendrá a interrumpir mi vida monótona de viejo que camina descalzo por su casa, sin encender la luz, y se queda a ratos quieto, apoyado en algún mueble a oscuras mientras escucha las carreras de los ratones. Pasará algo, estoy seguro, mi vida conocerá un vuelco y mi vida será una novela eléctrica. Si eso ocurre, será horrible. No creo que me guste que me separen del encanto inigualable de mi vida corriente.
Pág. 69.
+ Lire la suite
Comentar  Me gusta         00
IvanValenciaAIvanValenciaA12 septiembre 2019
Cambió de lengua para empobrecer su expresión. Y al final sus textos cada vez aparecían más depurados. Delirio lúcido de la miseria. Viviendo siempre en lo obstruido, lo precario, lo inerte, lo deforme, lo incierto, lo aterido, lo aterrador, lo inhóspito, lo desnudo, lo enfermizo, lo vacilante, lo desguarnecido, lo exiliado, lo inconsolable, lo lúdico. Beckett flaquísimo y fumando en el cuarto de Tiers-Temps, un geriátrico de París. Los bolsillos llenos de bizcochos para las palomas. Retirado, como un anciano cualquiera sin familia, a una residencia de ancianos. Pensando en el mar de Irlanda. A la espera de la oscuridad definitiva. «Mucho mejor, al final de todo, que las penas se pierdan y regrese el silencio. A fin de cuentas, es como he estado siempre. Solo.»
Pág. 225.
+ Lire la suite
Comentar  Me gusta         00
Videos de Enrique Vila Matas (3) Ver másAñadir vídeo
Vidéo de Enrique Vila Matas
www.filba.org.ar FILBA Internacional 2014 - Buenos Aires MALBA, miércoles 24 de septiembre de 2014
LECTURA. PALABRAS INAUGURALES: INTENSA SED DE VENGANZA A cargo de Enrique Vila-Matas El escritor español inaugura oficialmente la sexta edición del Festival con la lectura de un texto que vuelve sobre un viejo debate: la tensión entre literatura y vida.
otros libros clasificados: literatura españolaVer más
Comprar este libro en papel, epub, pdf en

Amazon ESCasa del libro





Test Ver más

Literatura española

¿Quién es el autor/la autora de Episodios Nacionales?

Emilia Pardo Bazán
Benito Perez Galdós
Rosalía De Castro
Gustavo Adolfo Bécquer

5 preguntas
128 lectores participarón
Thèmes : literatura españolaCrear un test sobre este libro
{* *}