InicioMis librosAñadir libros
Descubrir
LibrosAutoresLectoresCríticasCitasListasTestReto lectura
Crea una cuenta en Babelio para descubrir tus próximas lecturas Babelio en Français
Las mejores frases de Neimhaim. El azor y los cuervos (14)

Galena
Galena 13 agosto 2018
De una forma inaudita, en Soren había encontrado el consuelo que nadie más había sido capaz de darle. Aquella noche del solsticio él le mostró una gran verdad: que aunque ya no era djendel aún seguía siendo una persona. Le hizo ver que había quedado libre de las cadenas morales que hasta ese día la habían apresado. La sacó de su estado de apatía con la fuerza de su deseo, se abrió paso dentro de ella con un calor esperanzado, le regaló un inusitado placer y, lo más importante, la esperanza de que podría ser feliz en una nueva vida.
Comentar  Me gusta         10
Galena
Galena 13 agosto 2018
Se sintió iracundo al ver el despojo en el que la sanadora se había convertido. La injusticia de su condena le hería fieramente.
Esto es lo que nuestros magnánimos reyes han conseguido, pensó con acidez. Así recompensan a alguien que solo quiso ayudar a otro que había sufrido.
Retiró con cuidado el pelo que ocultaba su semblante.
—Ven conmigo —le dijo.
Sus ojos claros, que no hacía mucho le habían mirado con temor, se alzaron hacia él sin ánimo ninguno. Estaba castrada, amputada. Antes la había considerado una djendel refinada e la corte, una pura sangre, altiva como si amiga Sygnet, pero en ese instante se dio cuenta de lo mucho que se había equivocado con ella. La sanadora, que jamás volvería a serlo, era mucho más que eso. Ahora estaba muerta, pero él le daría la vida de nuevo.
Comentar  Me gusta         00
Galena
Galena 13 agosto 2018
Se adelantó y cerró los ojos, antes la mirada atónica de cuantos los rodeaban. En los dos sangres había una rendida admiración.
Por un instante se hizo el silencio. De pronto el aire se volvió pesado como el plomo. Dharia sintió que su piel se erizaba, la energía liberada por Soren era ingente. Solo Even trató de deternerle.
—Soren, ¿qué estás haicendo? ¡No, no lo hagas!
Ignorando al que fuera mano derecha de su mentor, Soren desplegó todo su poder, y lo hizo de una forma salvaje, terrible como el torrente de una presa que se ha roto y que arrastra todo a su paso.
Podría haber desatado una tempestad, notó Dharia, tan feroz como las que hundían los mejores navíos en alta mar. Pero en lugar de verter agua, hizo todo lo contrario: extrajo hasta la última gota de humedad de aquellos a los que se enfrentaba.
Comentar  Me gusta         00
Galena
Galena 13 agosto 2018
—Pero no hemos sido justo con Jörn, ¿no es así? —confesó. Sabía que a él también le había asaltado ese pensamiento en otras ocasiones, pero siempre había sido más fácil para ella expresar las emociones—. No he sido la madre que hubiera querido ser, no he tenido esa oportunidad. Ojalá hubiéramos roto esa injusta ley del exilio. Ese fue nuestro castigo, no tendría que haber sido el suyo también. Y ahora que Jörn acaba de llegar, ahora que podríamos estar de nuevo juntos, tiene que volver a marcharse.
Saghan la acarició, compartiendo su pesar.
—Esa ley está grabada en piedra, nadie puede cambiarla, ni siquiera nosotros. Y, además, era necesario. Ya me lo advirtieron una vez: un rey antes que un hombre.
Comentar  Me gusta         00
Galena
Galena 13 agosto 2018
Jörn le miró asombrado por aquella revelación. Sabía lo ocurrido en el norte, él mismo le había contado los prodigios de los Reyes Blancos. Pero no podía ni imaginar de lo que le estaba hablando.
—Lo sabrás a su momento —le anticipó, antes de que preguntara—. Lo que ahora debes comprender es esto: es difícil que puedas igualar a tu madre en destreza, pero podías haber vencido. Jörn, no creíste en ti mismo, por eso fuiste derrotado. Tienes el alma apresada por cadenas que debes romper. Hertejänen te ayudará a quebrarlas.
Comentar  Me gusta         00
Galena
Galena 13 agosto 2018
Hubo un tiempo en el que matar era un arte, y derramar la sangre enemiga, una honra. El mayor anhelo era morir empuñando el acero, solo así se gana el favor de los dioses, el respeto de los pares, una vida inmortal y gloria eterna.
Comentar  Me gusta         00
MariaT
MariaT 07 agosto 2018
Hubo un tiempo en el que matar era un arte, y derramar la sangre enemiga, una honra. El mayor anhelo era morir empuñando el acero, solo así se ganaba el favor de los dioses, el respeto de los pares, una vida inmortal y gloria eterna.
Comentar  Me gusta         00
MariaT
MariaT 07 agosto 2018
Ciertas verdades son más peligrosas que el filo de una espada.
Comentar  Me gusta         00
MariaT
MariaT 07 agosto 2018
Las cicatrices perduran y lo hacen por una razón: para que no olvidemos.
Comentar  Me gusta         00
MariaT
MariaT 07 agosto 2018
El conocimiento es más poderoso que mil ejércitos.
Comentar  Me gusta         00




    Comprar este libro en papel, epub, pdf en

    Amazon ESCasa del libro

    Otros libros de Aranzazu Serrano Lorenzo (1)Ver más




    Test Ver más

    Monstruos en la literatura

    Calamar Gigante

    H.G. Wells
    C.S.Lewis
    Julio Verne
    Mary Shelley

    10 preguntas
    112 lectores participarón
    Thèmes : monstruos , ficción , fantasíaCrear un test sobre este libro
    {* *}