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Crítica de Sara_feerica


Sara_feerica
13 enero 2018
El Imperio Final es la primera novela de lo que empezó siendo una trilogía y actualmente es una pentalogía. Nacidos de la Bruma es esta saga que comenzó a publicarse allá por 2006, un año después de que Sanderson publicara su primera novela, Elantris. Tanto esta primera novela, como las de esta saga, forman parte del Cosmere, un universo ficticio creado por el autor.

En concreto, en El Imperio Final, el autor nos sitúa en un mundo ceniciento y brumoso, que se parece mucho al nuestro, pero en el que ha pasado algún tipo de catástrofe en un pasado remoto que ha cambiado totalmente su morfología. Tenemos una predominancia muy clara de una ambientación urbana. Y tenemos un sistema autoritario y teocrático, en el que Lord Legislador es el ostenta el poder absoluto. Un poder sustentado en sus poderes alománticos y la posesión de uno de los metales más valiosos, el Atium. Hay dos clases sociales muy diferenciadas, por un lado los skaa, aquellos que no tienen ningún tipo de poder y que son considerados como esclavos que trabajan para un señor en una plantación. al igual que en la Edad Media, estos nobles que poseen algo parecido al derecho de pernada del que gozaban los nobles en el sistema feudal; aunque, más que al sistema feudal, el sistema que se nos presenta, es un sistema de plantaciones. Esto ha llevado al mestizaje y a que existan algunos pocos skaa con ciertos poderes alománticos. En este sistema, los skaa no son más que posesiones de los nobles, es decir, esclavos. Y será de estos skaa bastardos, fruto del abuso de los nobles de las jóvenes skaa y que han heredado la Alomancia, de donde vendrá la rebelión ante este sistema tiránico y teocrático.


Vin Nacidos de la BrumaEn la novela tenemos a dos personajes principales, ambos son Nacidos de la Bruma, es decir, son capaces de quemar todos los metales y desplegar sus poderes. Unos poderes que fácilmente recuerdan a los de los clásicos superhéroes de cómic. Estos dos protagonistas son polos opuestos. Por un lado, tenemos a Kelsier, el Superviviente, líder de un grupo de brumosos, siempre con una sonrisa en la cara y el optimismo por bandera. Pese a haber sido traicionado en el pasado, él sigue creyendo que confiar en la gente es lo más importante. Es uno de los personajes que más duramente ha sufrido el régimen de Lord Legislador y por eso está tan interesado en derrocarlo. Luego está Vin, una ladronzuela callejera que posee Alomancia sin saberlo y que será reclutada por Kelsier en su grupo. Su propio hermano la enseño a desconfiar de todo el mundo, siendo él mismo el que la traicionó para que aprendiera esa lección. Siempre recelosa y desconfianza, aceptará entrar en el grupo de Kelsier para poder aprender a usar plenamente sus poderes.



Resumiendo, el argumento de la novela es la realización a largo plazo de la destrucción del régimen de Lord Legislador, que se superpone con el aprendizaje de Vin del uso de la Alomancia. A este respecto, hay algunos aspectos que me agradaron mucho por lo reales que eran. Por un lado, la planificación del golpe por parte del grupo de Kelsier. No es como en otras novelas en las que solo hay una persona explicando el plan, sino que tenemos a Kelsier apuntando en una pizarra y pidiendo ideas a todos los miembros de la banda. Esta es una parte que puede parecer algo tediosa por su extensión, pero que a mí me encantó. Por otro lado, una de las partes del plan implican que Kelsier, con un don de la palabra innato, se vaya haciendo querer por el pueblo, hasta que este casi lo divinice. Los miembros de la banda, y hasta el propio lector a veces, pueden dudar de las intenciones de Kelsier por esto. Casi parece que, cuándo derroten a Lord Legislador, Kelsier se va a erigir como un nuevo tirano. Es algo habitual que, cuándo un sistema es abolido, el nuevo sistema acabe pecando en los mismos elementos que el sistema anterior. Y creo que, Sanderson ejemplifica muy bien esto. Por último, destacar los cambios en Vin, tanto en su entrenamiento, como en su forma de relacionarse con los demás, hasta en su cambio de actitud al tener que infiltrarse entre los nobles para obtener información. Es un personaje con una evolución muy marcada y en el que vamos descubriendo todos los aspectos de la Alomancia.


Y si algo hace bien Brandon Sanderson es construir sistemas de magia. Aunque, pensándolo detenidamente no es tan original, la Alomancia es un sistema de magia sólido que sigue las tres leyes que el mismo Sanderson crea, manteniendo siempre la racionalidad. Los Nacidos de la Bruma, al contrario que los brumosos, pueden controlar las diez habilidades que otorga la quema de metal. Mientras que los brumosos solo pueden controlar una de estas habilidades concentrada en un tipo de metal concreto, los Nacidos de la Bruma son capaces de usar los diez. Así, pueden hacerse más fuertes, influir en las emociones de los demás o encontrar otras fuentes de metal. Cada metal tiene su contrapartida y sus limitaciones, haciendo que el uso de estas habilidades sea muy interesante de ver.

Además de la Alomancia, Sanderson nos introduce un sistema de magia que se le asemeja mucho que es la feruquimia. Esta consiste en acumular algunos atributos en el metal para usarlos más adelante. Si queréis saber más sobre esto, os dejo un link sobre La magia de Brandon Sanderson.

Un aspecto que ya me encantó en Elantris, es la humanización que hace el autor del villano. En Elantris, lo hizo poniendo a uno de los villanos como un personaje principal, aquí lo hace mediante el uso de un Diario del propio Lord Legislador, del cual encontramos fragmentos al comienzo de cada capítulo. En este diario, Lord Legislador se nos presenta como El Héroe de las Eras, aquel que va a detener un gran mal, un héroe clásico que duda de ser capaz de llevar a cabo una misión tan grande. Es más, este diario hace que te plantees que Lord Legislador podría no ser un villano, que todo depende del punto de vista. En mi opinión, Sanderson hace uso de una habilidad asombrosa en este aspecto.

inquisidorAgradezco muchísimo la habilidad que tiene el autor también para sorprenderte con la trama. No es tan impredecible como otros escritores, pero te mantiene en vilo con algunos de sus giros de trama. Unos giros que son completamente lógicos y que no recurren a los Deus Ex Machina. Igual de lógico y verosímil son los diferentes aspectos que el autor nos va dejando ver de este sistema político, social y económico que es el Imperio Final. La construcción de mundo de esta novela es impecable. Especialmente interesante, son la religión y la política en la novela. La religión se centra en el culto al Lord Legislador, que ha conseguido convertirse así mismo en un Dios inmortal a ojos del resto y que no permite ningún otro culto. En cuanto a la política, la tenemos muy bien reflejada al ver todos los trapicheos de los nobles. Estamos acostumbrados a que el poder lo dé el dinero, pero en el Imperio Final, lo que da el poder es la posesión del décimo metal, el Atium, que otorga una gran ventaja a aquel alomántico que lo posee.


En definitiva, El Imperio Final nos presenta toda una serie de ideas originales en lo que respecta al worldbuilding y a los sistemas de magia plenamente racionales. Tiene una ambientación única para una historia bien narrada que te mantiene pendiente de la lectura en todo momento. Es un gran comienzo de saga y se lee más rápido de lo que parece gracias a su ritmo y a las múltiples y bien narradas escenas de acción.
Enlace: http://hadalectora.blogspot...
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