InicioMis librosAñadir libros
Descubrir
LibrosAutoresLectoresCríticasCitasListasTestReto lectura
Crea una cuenta en Babelio para descubrir tus próximas lecturas Babelio en Français
ISBN : 8420433195
Editorial: Alfaguara (17/05/2018)

Calificación promedio : 4.29/5 (sobre 99 calificaciones)
Resumen:
La novela policiaca más revulsiva de la literatura española. «¡Poderosa, original y adictiva! Una nueva voz con un increíble potencial, que recuerda a Dolores Redondo, Pierre Lemaitre y Luca D'Andrea.»Sander Knol, editor de La novia gitana en Holanda «En Madrid se mata poco», le decía al joven subinspector Ángel Zárate su mentor en la policía; «pero cuando se mata, no tiene nada que envidiarle a ninguna ciudad del mundo», podría añadir la inspectora Elena Blanco,... >Voir plus
Comprar este libro en papel, epub, pdf en

Amazon ESCasa del libro
Críticas, Reseñas y Opiniones (63) Ver más Añadir una crítica
MisLecturas
 25 julio 2020
Dame un libro con portada y título ambiguos y a eso súmale una sinopsis llena de misterio y me tienes ganada como lectora. Eso fue lo que me sucedió con "La novia gitana", la novela que hoy os traigo y que ha resultado ser una lectura fresca y sorprendente, el inicio de una nueva serie que probablemente dará mucho que hablar, y no solo por el hecho de que el nombre de su autora sea un seudónimo. Tan solo una cosa me descoloca, y es que desconozco qué sentido puede tener ocultar tu identidad, no entiendo por qué Carmen Mola hace esto cuando los derechos de su novela han sido, previamente a su publicación en España, adquiridos por cuatro prestigiosas editoriales europeas. Yo estaría loca por revelar mi identidad y disfrutar del reconocimiento que pudiera tener un trabajo que se ha comido parte de mi tiempo.

El verano todavía no ha entrado de lleno en Madrid cuando Susana Macaya, una joven gitana educada como paya, celebra su despedida de soltera junto a las amigas de su infancia, se casa en unas semanas. Todo está saliendo a pedir de boca a pesar de no estar muy motivada, porque esta movida no va en absoluto con ella. Lo que no sabe la joven es que dos días después su cadáver aparecerá en La Quinta de Vista Alegre, una espectacular finca, ahora abandonada, situada en el castizo barrio de Carabanchel. Los primeros en llegar a la escena del crimen son dos policías de la comisaría del barrio, pero inexplicablemente la investigación del caso pasará a manos de la inspectora Elena Blanco, jefa del equipo de la BAC (Brigada de Análisis de Casos), un departamento especial, elitista y pequeño, compuesto por miembros de lo más variopinto (un forense, una hacker sénior y dos agentes además de Elena, la jefa), ubicado en dependencias no oficiales, que funciona como una máquina perfectamente engrasada y se encarga de investigaciones que sufren cualquier complicación. ¿Qué tiene de particular este asesinato? Pues que está relacionado con la estremecedora muerte de otra joven, fallecida siete años atrás en las mismas circunstancias, al compartir un mismo modus operandi. La víctima era Lara Macaya, la hermana mayor de Susana y también estaba a punto de contraer matrimonio, pero su asesino fue detenido y se encuentra cumpliendo condena en prisión. Las similitudes entre ambos crímenes hacen pensar en un mismo autor, luego todo indica que el primer caso pudo haberse cerrado con un falso culpable. ¿Se llevó bien la investigación del primer crimen? ¿Está en prisión un inocente y el que acaba de actuar es el verdadero asesino o un mero imitador? Son muchas las preguntas y muy pocas las respuestas…

"La novia gitana" cuenta con un inicio prometedor que sembrará la duda y la sospecha en el lector. de la mano de un narrador omnisciente que nos llevará por los diferentes escenarios y personajes, escrita con un lenguaje claro y conciso, una escueta ambientación, un ritmo de lectura frenético y una tensión que en ciertos momentos se difuminan para volver de nuevo con más contundencia, "La novia gitana" cuenta con un argumento articulado en cinco grandes bloques y un total de setenta y ocho capítulos de muy corta extensión, lo que contribuye a dar fluidez a la lectura. La novela presenta una pequeña subtrama, al inicio de cada parte, escrita en cursiva y totalmente descontextualizada y sin vinculación aparente con la trama principal, que nos muestra el desarrollo de un episodio sobrecogedor y un pelín gore, pero que no hiere la sensibilidad del lector, protagonizado por un niño pequeño. Mediante ligeras pinceladas descriptivas del escenario donde se desarrollan los hechos, la autora consigue hacerlo muy visual y ponernos, en ocasiones puntuales, los pelos como escarpias. Que bebe de series americanas de investigación criminal es un hecho porque en el equipo que llevará a cabo la investigación hay un forense, y en España la medicina forense se ejerce y desarrolla en la Administración de Justicia.

Manifiesta es la contundencia con la que Carmen Mola ha logrado crear a un personaje principal enérgico, de marcada personalidad, aunque totalmente estereotipado. Elena Blanco es una mujer aquejada de insomnio, adicta a la grappa (un aguardiente de orujo de alta graduación alcohólica), a las canciones de Mina Mazzini que interpreta casi a diario en un karaoke y a los coches de colección. Capaz de pasar un día entero de farra, a la vez que mantiene el recato. Una persona temperamental, obsesionada, impulsiva y hosca, rota por un trágico suceso que marcó su existencia, una herida que continúa sangrando y que ella impide cicatrizar. Muy metódica y escrupulosamente legal en su trabajo, en el cual se refugia, tratando de abstraerse del dolor que la corroe por dentro, como una enfermedad de fatal pronóstico, negándose rotundamente a rehacer su vida y pasar página. Sabe con certeza que nunca tendrá paz pero es una superviviente nata, una de esas heroínas caídas en desgracia a las que solo cabe admirar o detestar. Ella ha elegido sufrir y evitar el olvido, a pesar de tener muy claro que necesita continuar caminando y recuperar la ilusión por el futuro. En contraste tenemos a Ángel Zárate, un policía con iniciativa a quien no le importa incumplir las normas y arriesgar si así consigue sus objetivos, un potente fichaje para la brigada. No se puede decir lo mismo de los personajes secundarios, cuyas líneas que los contornan se presentan muy difuminadas y me hubiera gustado que la autora incidiese algo más en sus vidas personales. Un hecho que no ha llegado a convencerme es la rocambolesca muerte de uno de sus personajes, con tintes hollywoodienses.

Sintetizando: "La novia gitana" es un thriller de suspense que se lee casi sin parpadear y al que no le faltan los típicos clichés de este género. Una novela debut de trama interesante, con ciertos golpes de efecto y giros argumentales, donde la verdad se irá revelando con cuentagotas y cuya originalidad estriba en el método empleado por el asesino a la hora de poner fin a la vida de sus víctimas. Un relato que pone de manifiesto la resbaladiza línea que separa el bien del mal y en la que el magnetismo de la intriga es el elemento que prevalece, logrando atraparte desde su mismo prólogo, provocando angustia y ansiedad por ir imbricando poco a poco las piezas de un caso que desafía toda lógica. Una historia con un final coherente y un último golpe de efecto completamente inesperado que jamás hubiera podido imaginar, y que me dejó la mandíbula literalmente desencajada y en standby.
Enlace: https://www.mislecturas.es/2..
+ Leer más
Comentar  Me gusta         20
carlotenia
 30 abril 2019
Tengo que reconocer que a la hora de escoger esta novela, me dejé llevar por el boom que tuvo cuando se lanzó. Empecé a verla por todos los blogs, redes sociales, la editorial le dio muchísima difusión... Estaba claro que apostaban a caballo ganador, porque cuando empiezas a leerla no puedes parar.
La novela, que consta de 5 partes, con capítulos muy cortos, de esos capítulos que lees y pasas al siguiente porque como son cortitos, pues dices "otro más" y cuando te has dado cuenta llevas medio libro O_o comienza en todas sus partes con un relato a trocitos de un niño encerrado en una nave al que nadie va a sacarlo... Imaginaos ya este comienzo. A mí me dejó sin aliento, y ya me dije "ufff esta novela es de las mías..." Si me conocéis ya sabréis que os hablo entonces de una novela de las que yo denomino brutales, que nos ponen los pelos de punta, que nos encogen el corazón de pura maldad que parece que trapasa las páginas y de las que yo particularmente no puedo soltar hasta acabarlas...
Después de este arrebatador comienzo, las páginas siguientes nos muestran lo que va a ser el grosso de la historia. Susana Macaya, gitana mestiza hija de un gitano y un payo, aparece muerta después de la noche de su despedida de soltera. El método usado es tan escalofriante y sádico que no me parece oportuno exponerlo aquí porque lo tenéis que leer directamente. Bueno he dicho muerta y técnicamente no es así, pero lo más bestial del caso es que hace 7 años mataron a su hermana Lara Macaya también la noche antes de su boda y usando el mismo método. ¿Qué familia aguanta esto cuando han matado a sus dos hijas de forma tan cruel?. El asesino de Lara se dictaminó que fue Miguel Vista, el fotógrafo que le hizo las fotos de novia días antes. Con lo cual si el asesino está en la cárcel, quién ha asesinado ahora a su hermana? Un imitador? Encerraron a un inocente? Hagan juego señores!

Los protagonistas que vamos a tener para investigar este caso (y reabrir el anterior si hace falta), será el equipo de Elena Blanco, responsable de la BAC (Brigada de Análisis de Casos), una especie de policía al más alto nivel que se encarga de los casos más complicados e inusuales. Elena contará con un gran equipo entre el que me gustaría destacar a una abuela haker, Mariajo, que me ha encantado! Además Elena aceptará en el equipo a Zárate, un casi recién ascendido que se pega a la encargada del caso y que no usa los métodos más ortodoxos pero por suerte muchas cosas le salen bien. Además el policía que encerró a Miguel Vista fue su mentor, así que este caso le toca de cerca porque todo el mundo está convencido de que el culpable está libre y fue por los errores que se cometieron 7 años atrás. Zárate quiere sacar a la luz que su mentor estaba en lo cierto, pero no las tiene todas consigo.
Los personajes están muy bien trazados, con sus miedos, sus problemas, sus esfuerzos por destacar, sus rencillas dentro del cuerpo. Pero si hay alguien que lleva una pesada mochila a su espalda esa es Elena Blanco, que tendrá su particular historia dentro de la historia principal. Sólo os puedo contar que vive en un ático en la Plaza Mayor de Madrid y tiene una cámara instalada que va sacando instantáneas continuamente porque busca a alguien desesperadamente. Ya veis que la novela no da tregua, son muchos frentes abiertos y nosotros tendremos que ir enlazándolos todos y atando cabos, algo que nos será complicado porque personalmente, cuando pensaba que había visto la luz y ya sabía lo que ocurría, la autora se encargaba de meterme uno de esos giros inesperados y se me caían todos los palos del sombrajo. Así que tenía que empezar de nuevo con mis divagaciones, y eso es uno de los puntos más fuertes del libro y motivo de sobra para no poder soltar sus páginas una vez que te adentras en ellas. No en vano fue una de mis lecturas del 2018 y se la recomiendo a todo aquel que me pregunta.
La investigación va avanzando en una espiral contrareloj porque cuando piensan que ya están en la pista buena, ocurre algo, aparece otra cosa, que hace que vean que están equivocados, y esto supone más muertes porque han despertado al asesino de su letargo. Muertes por cierto muy truculentas (eso a mí me encanta y lo de rizar el rizo más aún). Muertes y escenas que son descritas con tanta realidad y son tan visuales que tengo que decir que las disfrutaba a la vez que me horrorizaba (ya sabéis, como eso de asomarse a un acantilado, no podemos evitarlo porque nos da vértigo a la vez que nos atrae sin remedio). ¿Y por qué esas muertes, y de qué manera? No sabemos lo que puede pasar por una mente destrozada por acontecimientos de su vida, pero ojo!!! Todo lo entenderemos conforme avancen las páginas!
ero esta historia no sólo encierra estas dos tramas, apasionantes ambas, sino que además, hace que nuestra mente de vueltas con temas tan dispares como la vida de una persona que lo ha sido todo y ahora es abordada por el alzheimer, o el problema de un matrimonio compuesto por una paya y un gitano, con todos los problemas familiares que conlleva esto, la rotura de los lazos entre esta familia y las culpas a unos y otros de las muertes de estas dos chiquillas, los prejuicios de la sociedad y los mismos investigadores con respecto a esa familia, que guiarán la investigación al principio, y la salida a la luz de una investigación anterior con todos sus errores expuestos y que puede ser que haya propiciado el segundo asesinato... Esto está a la orden de día, por ejemplo con la investigación de Marta del Castillo hemos oído hasta la saciedad que presuntamente no cumplió con todos los preceptos necesarios... En fín, son temas que también dan que pensar, con lo que cual no es el típico thriller de me lo leo me lo paso pipa y otra cosa sino que encierra mucha más enjundia...
Y la autora deja lo mejor para el final. Ese giro de tuerca auténtico, esas últimas páginas que nos van a dejar con la boca abierta, con ganas de más, con cara de tontos... Un auténtico cliffhanger.
Un cliffhanger es un recurso narrativo que consiste en colocar a uno de los personajes principales de la historia en una situación extrema al final de un capítulo o parte de la historia, generando con ello una tensión psicológica en el espectador que aumenta su deseo de avanzar en la misma. El término es una expresión inglesa que puede traducirse como "quedar colgando del acantilado".
Porque si ya a lo largo de la historia se nos va desmenuzando el pasado de Elena Blanco, sus obsesiones, manías y eso que se lleva ahora mucho y es que el protagonista tenga un trauma, un hecho del pasado que lo atormente... Lo que la autora nos deja en las últimas páginas es un órdago en toda regla, para que estemos deseosos de continuar con todo, por eso creo que molaba traer la reseña ahora para que os hagáis un 2x1 y lo leáis todo del tirón y no tengáis la angustia y desasosiego que yo he tenido para ver como continuaba y como se va a enfrentar Elena a esto con lo que se ha encontrado y le ha arrancado un poquito más de su alma. Os corroe la curiosidad verdad?
Para terminar, aunque creo que ya os he contado todas las bondades de esta gran novela, os diré que si os queréis enfrentar a una novela que os quite el sueño, con la que tengáis que respirar hondo cada cierto tiempo para controlar vuestro pulso, con escenas de crudeza y con unos giros brutales, tenéis que leer sí o sí La novia Gitana!
Enlace: https://losauguriosdelaluna...
+ Leer más
Comentar  Me gusta         20
Marinieves
 16 noviembre 2019
No voy a decir que me decepcionó porque se trata de un libro bastante adictivo que no puedes parar de leer hasta que acaba, pero tampoco me pareció el libro del año y me recordaba más a autores americanos y series que a una novela española y, con sus diferencias, tampoco muy lejos de algún capítulo de Mentes Criminales. Aunque como por aquí, gracias a Dios, andamos cortos de asesinos en serie (si obviamos las bacterias hospitalarias), sólo hay dos cadáveres y no buscan la autoría a base de perfiles criminales sino a la antigua usanza: siguiendo pistas y dando palos de ciego hasta que aciertan con la cabeza adecuada.
En las tres primeras páginas de la novela un niño está encerrado a oscuras con un agresivo perro. no sabemos dónde ni por qué, ni él tampoco. En la cuarta página acompañamos a Susana Macaya, la novia gitana del título, en su despedida de soltera, en la que no se siente demasiado cómoda por la celebración en sí y porque ha faltado su mejor amiga. Y menos cómoda que se siente cuando recibe un golpe para ser luego brutalmente asesinada, como lo fue hace años su hermana: haciéndole tres agujeros en el cráneo y metiendo dentro gusanos que se lo van comiendo.
El resto del libro es la investigación de la que en principio se ocupan los policías de la zona donde aparece el cadáver, la Quinta de Vista Alegre en Carabanchel. El subinspector Ángel Zárate lleva poco tiempo en la comisaría y menos que le dura entre las manos el caso porque, cuando todavía están decidiendo si la víctima está ya muerta o no y con el susto en el cuerpo viendo salir gusanos de la cabeza de Sunana mientras esperan a la Científica, se persona en el lugar para asumir la investigación la Inspectora Elena Blanco, de la Brigada de Análisis de Casos (la BAC), algo así como la de Análisis de Conducta del FBI pero a la española. (Sin nada que ver, supongo, con la ya disuelta por escándalo Brigada de Revisión de Casos). La intervención de esa unidad se produce debido no solo a la coincidencia de la muerte en el modus operandi de este caso con el del asesinato de su hermana, sino al hecho de que el asesino está cumpliendo condena, con lo que si se demuestra que es la misma persona quien ha matado a las dos chicas, habría un inocente en prisión y tendrían no uno sino dos crímenes por resolver.
El Equipo de la BAC tiene su sede en un piso de un anodino edificio que nadie parece conocer y, capitaneado por Elena, está formado por el forense Buendía, la agente Chesca, procedente de la Brigada de Homicidios y Desaparecidos y con un genio endiablado, Orduño, antiguo Geo y Mariajo, la que controla los ordenadores y el hackeado cuando hace falta. Pues eso, como en Mentes Criminales. Además tienen un jefe ausente pero que manda y al que, además de colgarse las medallas de los éxitos de la Brigada, le gusta comer en sitios carísimos: Rentero.
La inspectora, como no, tiene un problema que al principio no conocemos, pero que hace que tenga en su privilegiado balcón a la plaza mayor una cámara para controlar el acceso a la misma. Tiene un genio bastante vivo, bebe grappa como si no hubiera un mañana, se echa algún porro que otro, canta en los karaokes canciones de Mina y le gusta montárselo en todoterreno en aparcamientos subterráneos. Pero, como policía, es bastante espabilada y controla a su equipo de manera eficaz.
Desde el momento en que lo apartan de la investigación, Ángel Zárate pretende bacinear en la Brigada, de cuya existencia dudaba hasta entonces, y acaba uniéndose al equipo y a la cama de la jefa. No sólo le lleva en interés policial sino que su "mentor" en la policía, ahora con alzheimer, fue el detective encargado de la primera investigación y se siente obligado a defenderle cuando se generan dudas sobre la culpabilidad de Miguel Vistas, el hombre que fue condenado por el primer asesinato.
La novela, en algunos tramos bastante truculenta, sobre todo al final, tiene como dos historias que, por supuesto, convergen en el desenlace, cosa que no hay que ser un experto en novela negra para esperar: la del niño y el perro y la investigación del asesinato de Susana que se desdobla en dos con las dudas de la autoría en la muerte de su hermana.
Como buena novela policíaca (mala no es, ni mucho menos) vamos acompañando a los polis y siguiendo los bandazos de la investigación que pasa sobre todo por la familia de la víctima, sobre todo su padre y sus tíos, que no llevan una vida tan "limpia" y que no asumieron que su compadre se casara con una "paya". Se vuelve a revisar el caso antiguo para aclarar si hay un inocente preso o un imitador en la calle que no tiene nada que ver con el asunto antiguo.
Para seguir con el mimetismo de la novela con las series americanas, los abogados no salimos bien parados. Supuestamente el condenado por el primer asesinato había sido defendido por un abogado de oficio que no estuvo en su mejor momento en el juicio y toma las riendas de su defensa un superabogado que no se sabe cómo se ha enterado de la nueva muerte y se autocontrata a cambio de la mitad de la indemnización que conseguirá su nuevo cliente cuando demanden al Estado por el tiempo que ha estado en prisión. ¡Viva la cuota litis y el "no win, no fee" americano! Si total los códigos deontológicos están de capa caída en el nuevo sistema de libre y despiadada competencia entre los grandes despachos y los pobres desgraciados que malvivimos del ejercicio de la profesión a duras penas. En fin, que no sale bien parado ni mucho menos el turno de oficio ni la profesión en general.
Pues nada, que palos de ciego por aquí, palos de ciego por allá, pelo encontrado milagrosamente donde convenía, fotografía colocada en la estantería en la que no debía estar, meteduras de pata por ambos lados...después de trescientas y muchas páginas averiguan quién es el culpable y la inspectora se mete la tela de araña solita llegando a la página cuatrocientos tres de puro milagro el el más truculento y dramático final que haya soportado nunca. Entre otras cosas porque cuando veo que la cosa va así dejo el libro, pero aquí no era cuestión con las pocas páginas que quedaban.
Esto... que sí, que te comes las uñas y avanzas sin darte cuenta que son las tantas y sigues leyendo pero que no se me iba de la cabeza en ningún momento que el libro no era para nada original, que ya lo tenía todo visto en capítulos de muchas series. Eso, sí, entretenido es un rato, aunque, además de los de los abogados, me sienta mal que oculta datos de uno de los personajes, lo que supone hacer mucha trampa y no os cuento más.
P.D. Por cierto, que yo creo que es un hombre quien ha escrito el libro. Me pega más. Me ha recordado la sensación que sentí al comenzar la lectura del primer libro de Yasmina Khadra que cayó en mis manos, que no me pegaba una Yasmina, hasta que me enteré que detrás del relato estaba un Mohammed.
Enlace: https://marinieves.blogspot...
+ Leer más
Comentar  Me gusta         10
tamyreyes
 28 julio 2020
La novia gitana forma parte de una trilogía escrita por Carmen Mola, este nombre es un seudónimo, quien escribiera la trilogía no quiere revelar quién es para no perder su privacidad, es algo que respeto, pero sea quien sea hay que decir que es un genio de este tipo de novelas, tras leer este libro tienes que seguir leyendo los demás porque para mi gusto son magistrales, la escritura no es pesada, entras en acción desde el primer momento y no puedes dejar de leer, son libros que atrapan y por eso los recomiendo leerlos.
Con la novia gitana empezamos la novela en con un local que se dedica a hacer despedidas de solteras y entre ellas están nuestras chicas, celebrando la despedida de Susana quien en breve será la mujer de Raúl. La despedida ha sido planeada por las amigas de la novia con la que fue al colegio, pero Susana tiene una amiga íntima que es Cintia y también está invitada. Por fin a altas horas de la madrugada Cintia ha decidido marcharse a casa siendo la primera, ya que no se sentía muy integrada en el grupo porque ella no fue con estas al colegio.Susana decide dar por terminada la noche y volver a su casa. al día siguiente La Quinta de Villa Alegre en Carabanchel se convierte en un ir y venir de policías, han encontrado un cuerpo. Aquí entra la Brigada de Análisis de Caos (BAC) al mando de Elena Blanco y su equipo Buendía médico forense, Chesca de los Geos y Orduño de la brigada de homicidios y Mariajo experta en informática y también están el Subinspector Ángel Zárate de la comisaría local Alfredo Costa. La muerte de la Susana ha sido torturada siguiendo un ritual insólito y atroz. Donde se complica la cosa es que hace justo siete años Lara su hermana murió en la mismas circunstancias y el asesino está en la cárcel, así que no sabemos a qué nos enfrentamos, un copycat o es que realmente no atraparon al verdadero asesino. A partir de aquí tendremos una investigación que no nos dará tregua para saber qué ha pasado realmente.
+ Leer más
Comentar  Me gusta         20
AnnieMoneth
 04 junio 2019
Esta semana he leído La novia gitana, de Carmen Mola, de quien no se sabe nada porque este es solo su seudónimo. A pesar de las dificultades que conlleva promocionar una obra cuyo autor —o cuya autora— prefiere mantenerse en el anonimato, la novela ha tenido éxito entre los lectores; y, el boca a boca, según sus editores, funciona.
La novia gitana gusta, se vende. Y no me extraña porque, entre otras cualidades, tiene una trama inteligente y bien desarrollada que, en mi caso, captó mi interés desde sus primeras páginas cuando leí sobre un niño encerrado en un lugar lóbrego; porque descansa en unos personajes, tanto principales como secundarios, bien definidos y caracterizados con las virtudes y miserias de los seres humanos; porque se añade una subtrama relacionada con la inspectora Elena Blanco —igual de interesante que la trama principal—, la cual me llevó a adquirir La red púrpura, la segunda novela de Carmen Mola, publicada en el año en curso. Pero vayamos por partes…
El argumento de esta novela negra gira en torno a la investigación del crimen de Susana Macaya, una joven de padre gitano y madre paya, desaparecida tras celebrar su despedida de soltera. Su cadáver es descubierto en una finca algo abandonada del barrio madrileño de Carabanchel, elegida por muchos indigentes como lugar de pernoctación. Todo hace pensar que fue torturada y, lo más extraño, con el sello de un hombre que se encuentra en prisión condenado por el asesinato de la hermana mayor de Susana, Lara, acaecido en semejantes circunstancias siete años antes. Así que, ¿hay un imitador? ¿O la policía cometió un error en el pasado y encarceló a un inocente? Será la Brigada de Análisis de Casos (BAC), liderada por la inspectora Elena Blanco, y el subinspector de policía, Ángel Zárate, quienes se encarguen de atrapar al homicida y de encontrar las respuestas a las preguntas que suscitan ambas muertes.
La historia está ambientada en Madrid, en la época actual. Este fue otro de los aspectos que me gustó porque soy madrileña y da la casualidad que conozco bien los barrios a los que se hace alusión. Así que no me hacía falta imaginarme los lugares que se describen; estoy familiarizada con su historia, he transitado por sus calles, las vivo a diario.
La escena inicial es angustiosa y terrible; corresponde a uno de los cinco fragmentos sobre la experiencia que vivió un niño de corta edad, encerrado en una especie de almacén, sucio y oscuro, sin más compañía que la de un perro hambriento, oculto entre cajas apiladas y herramientas varias. Cada uno de estos fragmentos constituye el preludio de las cinco partes en que, también, se estructura la novela. Una historia inquietante, aunque enseguida me imaginé quién era ese infante.
Como decía antes, la trama principal está muy bien hilvanada. Los hechos se exponen con orden y de un modo convencional —gracias a un narrador cuasi omnisciente—, el seguimiento que se hace de cada una de las pistas que pueden llevar a la resolución del caso es lógico y meticuloso, y la intriga va en aumento con cada uno de los giros que encontramos. Por supuesto, como amante de este género literario, disfruté construyendo posibles teorías, imaginando cuál sería el papel de cada personaje en la historia, y sufriendo con Elena Blanco en algunos momentos de máxima tensión. Sin embargo, estas teorías tenían que ver con las típicas preguntas de cómo y por qué, pues me costó poco averiguar quién. de modo que, en ciertos aspectos, la novela me ha parecido previsible.
Carmen Mola da cabida a temas relevantes como la intolerancia y la homosexualidad, las diferencias culturales entre comunidades, las dificultades de integración de la comunidad gitana, la frivolidad y falta de rigor con que tratan las noticias algunos medios de prensa, la corrupción policial, el Alzhéimer, etc. Es otro elemento más que me resultó atractivo, pero quien mucho abarca, poco aprieta, de modo que solo quedan esbozados.
En cuanto a los personajes, la inspectora Elena Blanco, una mujer madura, solitaria, amante de las canciones de Mina Mazzini y un tanto peculiar, me ha encantado. Aunque confieso que siento debilidad por aquellos personajes que, como ella, son vulnerables, con aires de antihéroe y problemas personales.
“Un coche ruso de la época de los sóviets, grappa, un karaoke… no se puede negar que eres peculiar, inspectora”.
Asimismo, me ha gustado su evolución a lo largo de la historia. al principio, la inspectora Blanco se nos presenta como alguien que cree en el sistema, en atrapar al culpable o a los culpables y llevarlo/s ante la justicia en base a las pruebas recopiladas de forma correcta, para después cuestionarse el modo de obrar en casos donde la falta de pruebas implicaría dejar en libertad a un asesino.
Zárate es otro personaje interesante. Decidido a no ser apartado del caso, se suma temporalmente a la Brigada que lleva Elena. Es impetuoso, fiel, firme en lo que se propone, pero lo más destacable es que, a diferencia de ella, no es tan recto a la hora de proceder. Si hay que entrar en una vivienda, pues se entra, sin esperar a una orden judicial. Es el contrapunto perfecto.
El resto de la Brigada la componen dos agentes jóvenes, Orduño, un hombre que estuvo en los Geos, y Chesca, que trabajó con anterioridad en Homicidios y Desaparecidos. Me parece notable la diferencia en el carácter de ambos: el primero es afable y calmado, la segunda, irascible, desconfiada y un poco loca. Mariajo, una ancianita cuya apariencia engaña —experta en informática, bien conocedora de la Deep Web o Internet Oculta—, y Buendía, el forense, también son integrantes del equipo.
Carmen Mola tiene una prosa directa, sin frases adjetivadas que resten fuerza a las frases. Construye con todos los elementos comentados una buena novela negra, cruda, violenta, incluso repugnante en ocasiones, con personajes interesantes y giros argumentales. Sí, recuerda a las novelas del mismo género de Pierre Lemaitre (aquí reseñada, Vestido de novia) y de Dolores Redondo, pero sin la magia ni el magnetismo que encontramos en la de esta última.
Valoración: 4/5
Enlace: https://despertaresdestonewa..
+ Leer más
Comentar  Me gusta         10

Las críticas de la prensa (2)
Abc12 octubre 2018
«La novia gitana», publicada con seudónimo, es una de las últimas sensaciones del género negro.
Leer la crítica en el sitio web: Abc
ElPais01 junio 2018
Carmen Mola irrumpe con fuerza en el panorama de la novela negra con 'La novia gitana', pero nadie sabe quién está detrás del seudónimo.
Leer la crítica en el sitio web: ElPais
Citas y frases (8) Ver más Añadir cita
FINAFINA08 julio 2020
Se pregunta hasta dónde llega la responsabilidad de una madre, en qué momentos hay que dejar a los hijos volar solos, sin la mirada vigilante y la tutela obsesiva. No hay tregua, ni descanso, se dice. A los hijos hay que cuidarlos todo el tiempo, incluso cuando no estás con ellos.
Comentar  Me gusta         60
JuliusJulius27 marzo 2019
No entiendo la avalancha de buenas criticas a esta novela que es, junto a "La verdad sobre el caso Harry Quebert", una de las peores escritas y con una menor calidad literaria que he leído en los últimos tiempos. O quizás si, y este aluvión de buenas criticas tenga mucho que ver con la intensísima campaña publicitaria que la editorial lanzó hace algunos meses, y a la que se han apuntado sorprendentemente algunos importantes críticos (me acuerdo de Juan Carlos Galindo). Esto, unido al supuesto misterio en cuanto su verdadera identidad, han generado un fenómeno que ha calado en el público a nivel de ventas pero que no se corresponde con la calidad, escasísima, de la novela.
+ Lire la suite
Comentar  Me gusta         10
vhazanasvhazanas29 abril 2019
Quisiera que fuera amor, aquel amor verdadero,
lo que siento y lo que me hace pensar en ti.
Quisiera poderte decir que te amo hasta morir
porque es lo que deseas de mí.
Comentar  Me gusta         10
MarinievesMarinieves16 noviembre 2019
No es sencillo educar a una hija cuando estás convencido de que ella debe ser libre, tomar sus propias decisiones y cometer sus propios errores.
Comentar  Me gusta         10
FINAFINA08 julio 2020
Te odio tantas veces como tantas otras veces te amo, y por eso eres tú tan grande, grande, grande para mí, tan grande como es mi amor.
Comentar  Me gusta         10
otros libros clasificados: ThrillerVer más
Comprar este libro en papel, epub, pdf en

Amazon ESCasa del libro





Test Ver más

Encuentra la pareja

Empezamos con una fácil: Sherlock Holmes

El inspector Lestrade
El doctor Watson

10 preguntas
68 lectores participarón
Thèmes : novela negra , novela policíacaCrear un test sobre este libro
{* *}