InicioMis librosAñadir libros
Descubrir
LibrosAutoresLectoresCríticasCitasListasTestReto lectura
ISBN : 8417977597
Editorial: Libros Del Asteroide (08/03/2021)

Calificación promedio : 4.1/5 (sobre 15 calificaciones)
Resumen:
A raíz de la muerte del anciano Juan Salvatierra en una recóndita población rural de Uruguay, sus herederos descubren que a lo largo de su vida estuvo pintando una suerte de diario personal hecho de rollos de tela que formaban un mural de casi cuatro kilómetros. Su hijo Miguel intentará ordenar todas las piezas de esta enigmática obra desaparecida. Se adentrará también en una intriga de secretos familiares y en la verdadera historia de un hombre que quedó mudo a los... >Voir plus
Comprar este libro en papel, epub, pdf en

Bookshop ORGCasa del libroAmazon ESAgapea
Críticas, Reseñas y Opiniones (3) Añadir una crítica
rafaperez
 19 April 2022
Salvatierra pierde la voz tras un accidente, pero no por ello deja de hablar.
Su mudez rompe el silencio en un lienzo kilométrico.
Alma, pensamiento y creatividad vencen la resistencia de su garganta y gritan desde el pincel.
El es su altavoz.
Una obra de arte creada como un diario al que confiesa toda una vida. Como tal, no hecha para ser contemplada sino como biografía a tiempo real.
Un escondite de luces y sombras donde los colores brillan o se difuminan según lo que acontece.
Un manifiesto de su más intima verdad.
A su muerte, los hijos encuentran en un almacén una herencia inaudita:
60 años pintados en rollos de diversas telas unidas entre sí, forman un cuadro que no tiene final.
Pero falta una pieza en el exótico puzle de su progenitor. ¿Ocultará esta un pasaje importante o su contenido será trivial?
En la búsqueda de la pieza faltante comienza un viaje hacia el desconocido mundo intimista de su padre.
Pedro Mairal se sirve de una excentricidad donde su ficción parece una realidad aumentada.
Su serena y sencilla prosa activa constantemente la mayor tecnología. Nuestro cerebro.
Sin perseguir la excelencia el argentino dibuja una nouvelle donde el protagonista es omnipresente y la escritura está a su completo servicio.
El autor desaparece bajo el influjo de un Salvatierra tan divino como humano.
Tenemos, como especie, la arraigada mala costumbre de asombrarnos con las debilidades mientras el talento pasa desapercibido a la sombra del secreto conquistado.
Vampiros que se alimentan de errores ajenos mientras nuestras manchas se secan al sol.
Mairal conduce al lector por el camino de la necesidad de conocer la pieza que falta sin que importen las consecuencias mientras lo verdaderamente elogiable danza a nuestro alrededor. Asumimos las fortalezas de Salvatierra como algo cotidiano y nos centramos en perseguir sus debilidades.
Muerdo el anzuelo, claro. No escapo a mi condición.
Una novelita sencilla pero muy lograda sobre un pintor que por desgracia, nunca existió.
+ Leer más
Comentar  Me gusta         244
lauli
 28 August 2022
Juan Salvatierra ha muerto. Sus hijos Miguel y Luis se dirigen a Barrancales, su pueblo natal en el Litoral, a hacerse cargo del legado familiar, que incluye más de sesenta rollos de pinturas a gran escala en las cuales Salvatierra, mudo desde la infancia a raíz de un accidente de caballo, fue plasmando su vida, sus seres queridos, sus amores, sus dolores y su tierra. Mientras buscan el modo de preservar la obra de su padre y de recuperar el único rollo faltante, sus hijos irán enfrentando fantasmas del pasado y conociendo facetas de la vida de su padre que ignoraban, abriendo puertas que resultan fascinantes pero también dolorosas.
En una novela tan breve como poderosa, Mairal explora la relación entre arte y vida con un caso tal vez extremo: un hombre que usó el arte como único vehículo para expresar su mirada del mundo, y que se negó a exponer su obra en vida. También extiende el enigma a la relación padre-hijo: ¿cuánto conocemos realmente a nuestros padres? ¿Son acaso cognoscibles? Jugando también con el género policial, Mairal nos hace partícipes de la investigación de Miguel sobre la obra de su padre, que es también una indagación en sus propias raíces y su identidad. El río es también protagonista, no solo como un mero escenario, sino también como símbolo de la sangre ("Del brazo de mi padre cae una vena que se aleja sola hasta el río"), del fluir de la vida, y también de la muerte. La verdad, comprenderá Miguel, está del otro lado del río, y deberá cruzarlo exponiéndose a varios peligros para encontrarla y reconciliarse con su identidad.
La atmósfera del pueblo, con su mezcla de espacio bucólico y a la vez acechante, está muy bien lograda. También me fascinó el tema de la herencia que es legado y maldición a la vez. Una lectura sumamente recomendable.
+ Leer más
Comentar  Me gusta         20
Sandragama
 04 December 2021
En este relato con una estructura y una trama sencilla acompañamos a dos hermanos en busca de un trozo de vida de su padre: unas pinceladas sobre Salvatierra, un pintor que disfruta de su pasión, sin importarle para qué servirá su obra ni qué harán con ella cuando él no pueda verla ya, sin la presión de la posteridad. Un lienzo sin fin, sin límites ni bordes, donde todo puede entrar y donde vamos a encontrar más preguntas que respuestas, en continuo movimiento, que se escapa por los márgenes, como un río, como la vida.
Vuelvo a disfrutar de la poesía y la empatía de Mairal para describir paisajes, emociones y silencios.
Comentar  Me gusta         40
Citas y frases (11) Ver más Añadir cita
SandragamaSandragama02 December 2021
Hace tiempo leí esta frase: «La página es el único lugar del universo que Dios me dejó en blanco». No me acuerdo dónde la leí. Me impresionó porque yo sentí eso con mi padre. Nunca fui muy creyente, porque la idea de sumarme un padre espiritual al enorme padre biológico que ya tenía me parecía agobiante. Entendí la frase como «la página es el único lugar del universo que papá me dejó en blanco». Uno ocupa esos lugares que los padres dejan en blanco. Salvatierra ocupó ese margen alejado de las expectativas ganaderas de mi abuelo. Se adueñó de la representación, de la imagen. Yo me quedé con las palabras que la mudez de Salvatierra dejó de lado. Empecé a escribir hace un par de años. Siento que este lugar, este espacio de la hoja blanca, me pertenece más allá de los resultados. El mundo entero cabe en este rectángulo.
+ Lire la suite
Comentar  Me gusta         10
laulilauli28 August 2022
Salvatierra quería dar la impresión de que, una vez incluida en la pintura, una criatura podía cruzar el espacio pintado, avanzar por la tela y reaparecer. Nadie está protegido. Ni siquiera las escenas en la privacidad de una casa consiguen estar aisladas o seguras, siempre hay alguien acechando en la penumbra, espiando, o un hombre duerme mientras la fauna enferma de sus pesadillas va entrando por los espejos de su habitación. No hay 'adentro', no hay casa, todos están desamparados en ese territorio de colores que no se detiene nunca.
+ Lire la suite
Comentar  Me gusta         10
SandragamaSandragama02 December 2021
En el camino vi uno de esos cielos que pintaba Salvatierra. Uno de esos cielos profundos, cambiantes y poderosos. A veces hacía unas nubes dispersas que se achicaban hacia el horizonte, con lo que conseguía darle verdadera dimensión al cielo. Lograba unos espacios aéreos enormes que daban vértigo. Como si uno pudiera caerse dentro de la tela. Yo sabía —había aprendido— qué tipo de cielos le interesaban y algunas tardes, cuando llegaba el colegio al galpón, le decía "Hay un buen cielo afuera" y salíamos a mirar. Es algo que sigo haciendo, sin darme cuenta, aunque Salvatierra haya muerto hace muchos años. Y lo hice esa tarde cuando pedaleaba despacio de vuelta hacia Barrancales: vi el cielo gigante, un cielo de planicie, azul intenso, son nubes como montañas, como regiones, y en silencio le avisé a Salvatierra que saliéramos a mirar.
Muchas veces me pasa que, al ver algo, sé cómo lo hubiera pintado él.
+ Lire la suite
Comentar  Me gusta         00
SandragamaSandragama01 December 2021
La obra entera, digitalizada, pasa lentamente de derecha a izquierda, como si fuera uno el que se desplaza río abajo, o cuadro abajo. Nos sentamos con Gastón a mirar. Vimos cosas que Salvatierra pintó antes de morir: la cocinera tuerta que lo curó cuando casi lo mata el caballo, su amigo Jordán tocando un acordeón del que caen chorros de agua y peces, sus primas desnudas en el río, bajo esa luz lacia de los sauces, mi madre tomando mate sola en el patio de la última casa. Noté cómo la gente pasaba y se sentaba en el banco ubicado a lo largo de la pared para mirar un rato el cuadro. Ahora todos podían verlo.
+ Lire la suite
Comentar  Me gusta         00
laulilauli28 August 2022
Encontrar el tramo faltante era algo que necesitaba hacer para que el cuadro no fuera infinito. Si faltaba un rollo, no iba a poder mirarlo todo, conocerlo todo, y seguiría habiendo incógnitas, cosas que Salvatierra quizás había pintado, sin que yo lo supiera. Pero si lo encontraba, habría un límite para ese mundo de imágenes. El infinito tendría borde y yo podría encontrar algo que él no hubiera pintado. Algo mío.
+ Lire la suite
Comentar  Me gusta         00
Videos de Pedro Mairal (6) Ver másAñadir vídeo
Vidéo de Pedro Mairal
Conversamos con el escritor argentino Pedro Mairal. La entrevista completa la puedes seguir aquí: https://youtu.be/0jz016sBEf0
otros libros clasificados: arteVer más
Comprar este libro en papel, epub, pdf en

Bookshop ORGCasa del libroAmazon ESAgapea





Test Ver más

Familias en la literatura

"Hoy ha muerto mamá. O quizá ayer. No lo sé. Recibí un telegrama del asilo" ¿El personaje de qué libro está hablando?

Dr. Castel, de La Peste
Meursault, de El extranjero
Javier, de Cambio de piel

14 preguntas
42 lectores participarón
Thèmes : novela , familiaCrear un test sobre este libro