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ISBN : 8420482951
Editorial: Alfaguara (31/01/1996)

Calificación promedio : 4.14/5 (sobre 128 calificaciones)
Resumen:
La obra maestra de Julio Cortázar. Una novela que conmocionó el panorama cultural de su tiempo y marcó un hito insoslayable dentro de la narrativa contemporánea. «Contranovela», «crónica de una locura», «el agujero negro de un enorme embudo», «un feroz sacudón por las solapas», «un grito de alerta», «una especie de bomba atómica», «una llamada al desorden necesario», «una gigantesca humorada», «un balbuceo». Con estas y otras expresiones se aludió a Rayuela tras ... >Voir plus
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Críticas, Reseñas y Opiniones (27) Ver más Añadir una crítica
percanta82
 08 octubre 2020
La Maga y la personificación del fantasma de una duda metafísica.
«Yo quiero acabar con los sistemas y las relojerías para ver de bajar al
laboratorio central y participar, si tengo fuerzas, en la raíz que prescinde de órdenes y sistemas», pronunciaba Cortázar en una de sus cartas, tras abandonar el cuento como escritura cerrada y lanzarse en la búsqueda de una forma diferente de escribir y de leer el texto. Lo que se propuso hacer Cortázar con este intento suyo de desestructurar cualquier orden, anunciaba ya algunos de los cimientos de un proceso estético que va más allá de la organización textual y tiñe la literatura y a la sociedad contemporánea. Su manera de escribir en Rayuela, de representar metafísicamente a sus personajes, de indagar en el desorden como hito, nos llevará a formular su estilo como un precedente de una generación latinoamericana de escritores contemporáneos que juegan visiblemente con los procesos y términos antitéticos para romper con las dicotomías en su proceso de escritura, renovando una estética de vanguardia.
Rayuela, protagonizada por un personaje masculino, Horacio Oliveira, ha destacado por la crítica por la fuerza con la que profundiza en la introspección de su personaje, quien se dibuja con distintas voces y tonalidades, presentándose al lector como un ser rico en facetas psicológicas: Rayuela nos permite situarnos en ese espacio que busca precisamente romper con estas
dicotomías y reconciliarlas.
Remitiendo brevemente a las teorizaciones de Barthes. La reflexión de Barthes sobre lo neutro contiene un matiz filosófico. Su objeto de estudio tiene como pretensión general la ambición de disolver el carácter antinómico y binario del pensamiento occidental. Lo neutro es este estado de placer estético en la escritura. Con esta noción, Barthes ambiciona una especie de deconstrucción del pensamiento antitético de nuestra cultura occidental, interesándose en la desincronización de binarios y de binarismos. Así pues, lo neutro en Barthes designa una intención de traspasar las oposiciones.
A nivel de la significación, no se trataría de buscar el sentido de lo neutro en la palabra, habría que buscarlo en el discurso mismo. Esta categoría nos conduce a renunciar al sentido literal y a llevarnos hasta un nivel de entendimiento más complejo y alejado de nuestra percepción y del pensamiento occidental. Esto produce una apertura de significación, otra lógica que es externa a lo que «es dicho» en el texto o en el habla. No se trata de considerar lo neutro como un tercer término sino como el segundo término de un nuevo paradigma capaz de ir más allá de lo que es comprensible por el pensamiento:
Lo Neutro no es pues el tercer término –el grado cero –de una oposición a la vez semántica y conflictiva; es, en un eslabón distinto de la cadena infinita del lenguaje, el segundo término de un nuevo paradigma, del cual la violencia (el combate, la victoria, el teatro,
la arrogancia) es el término pleno.
Es notablemente hacia el sentido filosófico que se orienta la caracterización de los personajes protagonistas de Rayuela, la Maga y Horacio Oliveira. La Maga no sabe
de delimitaciones. Ella parece mirar a través de otros ojos, de unos anteojos que no necesitan alimentarse con información superflua, como lo sugiere el propio Horacio: «No aprendas datos idiotas —le aconsejaba—. Por qué te vas a poner anteojos si no los necesitas». Cierto, la Maga no posee los conocimientos metafísicos que tienen los otros personajes masculinos, pero es precisamente esto lo que hace que ella pueda ver el mundo desde una óptica que, para Oliveira, con tanto como ha leído y aprendido, le resulta imposible. Y así, podríamos sugerir cómo esta falta del orden epistemológico permitiría a la Maga defenderse de caer en una visión organizada del mundo: «Era insensato querer explicarle algo a la Maga. Fauçonnier tenía razón, para gentes como ella el misterio empezaba precisamente con la explicación...
La Maga y la personificación del fantasma de una duda metafísica.
«Yo quiero acabar con los sistemas y las relojerías para ver de bajar al
laboratorio central y participar, si tengo fuerzas, en la raíz que prescinde de órdenes y sistemas», pronunciaba Cortázar en una de sus cartas, tras abandonar el cuento como escritura cerrada y lanzarse en la búsqueda de una forma diferente de escribir y de leer el texto. Lo que se propuso hacer Cortázar con este intento suyo de desestructurar cualquier orden, anunciaba ya algunos de los cimientos de un proceso estético que va más allá de la organización textual y tiñe la literatura y a la sociedad contemporánea. Su manera de escribir en Rayuela, de representar metafísicamente a sus personajes, de indagar en el desorden como hito, nos llevará a formular su estilo como un precedente de una generación latinoamericana de escritores contemporáneos que juegan visiblemente con los procesos y términos antitéticos para romper con las dicotomías en su proceso de escritura, renovando una estética de vanguardia.
Rayuela, protagonizada por un personaje masculino, Horacio Oliveira, ha destacado por la crítica por la fuerza con la que profundiza en la introspección de su personaje, quien se dibuja con distintas voces y tonalidades, presentándose al lector como un ser rico en facetas psicológicas: Rayuela nos permite situarnos en ese espacio que busca precisamente romper con estas
dicotomías y reconciliarlas.
Remitiendo brevemente a las teorizaciones de Barthes. La reflexión de Barthes sobre lo neutro contiene un matiz filosófico. Su objeto de estudio tiene como pretensión general la ambición de disolver el carácter antinómico y binario del pensamiento occidental. Lo neutro es este estado de placer estético en la escritura. Con esta noción, Barthes ambiciona una especie de deconstrucción del pensamiento antitético de nuestra cultura occidental, interesándose en la desincronización de binarios y de binarismos. Así pues, lo neutro en Barthes designa una intención de traspasar las oposiciones.
A nivel de la significación, no se trataría de buscar el sentido de lo neutro en la palabra, habría que buscarlo en el discurso mismo. Esta categoría nos conduce a renunciar al sentido literal y a llevarnos hasta un nivel de entendimiento más complejo y alejado de nuestra percepción y del pensamiento occidental. Esto produce una apertura de significación, otra lógica que es externa a lo que «es dicho» en el texto o en el habla. No se trata de considerar lo neutro como un tercer término sino como el segundo término de un nuevo paradigma capaz de ir más allá de lo que es comprensible por el pensamiento:
Lo Neutro no es pues el tercer término –el grado cero –de una oposición a la vez semántica y conflictiva; es, en un eslabón distinto de la cadena infinita del lenguaje, el segundo término de un nuevo paradigma, del cual la violencia (el combate, la victoria, el teatro,
la arrogancia) es el término pleno.
Es notablemente hacia el sentido filosófico que se orienta la caracterización de los personajes protagonistas de Rayuela, la Maga y Horacio Oliveira. La Maga no sabe
de delimitaciones. Ella parece mirar a través de otros ojos, de unos anteojos que no necesitan alimentarse con información superflua, como lo sugiere el propio Horacio: «No aprendas datos idiotas —le aconsejaba—. Por qué te vas a poner anteojos si no los necesitas». Cierto, la Maga no posee los conocimientos metafísicos que tienen los otros personajes masculinos, pero es precisamente esto lo que hace que ella pueda ver el mundo desde una óptica que, para Oliveira, con tanto como ha leído y aprendido, le resulta imposible. Y así, podríamos sugerir cómo esta falta del orden epistemológico permitiría a la Maga defenderse de caer en una visión organizada del mundo: «Era insensato querer explicarle algo a la Maga. Fauçonnier tenía razón, para gentes como ella el misterio empezaba precisamente con la explicación...
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Zairamec
 10 septiembre 2020

Desconcierto, desazón, tristeza, aburrimiento, sufrimiento, tedio, sí, todas estas cosas las sentí cuando en mi adolescencia me acerqué por primera vez a "Rayuela" y sí, la odié con todo mi corazón, tenía una edición de bolsillo donde las hojas se despegaban y estaban mal númeradas, era como si el fantasma de Cortazar tómase posesión de libro y me estuviera dando una forma adicional de leerlo. Casi 20 años después volví a el, esta vez con esta preciosa edición que, como no había llegado a Colombia, la compré en una librería en España hace unos años y estaba cultivando polvo en mi librero, viajando en cajas en cada uno de mis trasteos porque dentro de mí tenía de forma inconciente un miedo, un profundo miedo a empezar a leerla y mas que no entenderla, tenía miedo que al pasar mis ojos por sus letras no llegará a sentir nada, pero entonces, por un lado, llegaron la Maga y Talita que me desordenaron el corazón y por el otro, Horacio, Traveler y el club de la serpiente que me saturaron el intelecto y al final, llegó él, sí, él, Cortazar, (¡Oh, Cortazar!) quien confortó mi alma y me ayudó a experimentar lo que se siente leer literatura. 
Entonces, mis ojos no pudieron despegarse de las palabras y cada párrafo buscaba un espacio en mi interior, las dosis fueron pequeñas, diarias y suficientes, porque aunque un alimento sea de provecho y te nutra fisicamente, todo exceso puede convertirse en enfermedad, en dolor, en sufrimiento, asi que este libro, a mi criterio, es para dosificarlo, para digerirlo poco a poco, para que cada capítulo que estes leyendo lo vayas asimilando, sopesando, analizando y que cada frase se abra espacio poco a poco, porque algunas palabras, algunos diálogos son tan potentes que pueden destruir barreras de prejuicios y temores, conocimientos mal adquiridos y ensoñaciones mal alimentadas y el golpe es duro y puedes sentir que te destruyé, que el orden que hace tanto tiempo has establecido empieza a desaparecer y el caos se apodera de tí, pero luego, vas caminando poco a poco de la mano de Cortazar, (¡Oh, Cortazar!) y recuerdas la famosa frase que "del  caos nacen las estrellas" y aquí estas tú llenándote de costelaciones, del universo, después de ese big Bang llamado "Rayuela". 
Pero, ¿Qué es "Rayuela"?, bueno, como su palabra lo dice, es un juego y no solo literario, sino intelectual y emocional, en sus capítulos puedes encontrar poesía, cuentos, teatro y novela, algunos argumentos matizados de ensayo y otros de filosofía, es un gran crucigrama donde te entretienes y aprendes y los personajes te guían, pero tambien te desorientan, es, en el sentido más literal de la palabra, un gran libro abierto que a pesar de sus posibles formas de lectura, cada lector lo asimila de forma distinta, no es un libro para todos los gustos, pero no significa que no pueda ser leído por todos, tampoco esta en solo "glíglico", sino que el lenguaje es accesible, solo que no penetra en el alma de todos por igual y al final, contrario a lo que todo mundo cree, leer "Rayuela" y amarlo (porque entedenderlo en su totalidad es tarea de titanes y la vida creo no nos alcanzaría para descifrar todos sus secretos) no te hace superior a los demás, en mi interior no puedo percibir este libro como un símbolo de intelectualidad, porque para mí la Maga es el contrapeso a esa enfermiza y desorientada y en ocasiones, carente de propósito mal llamada intelectualidad; porque para mí la literatura como el cine, más allá de hacerla bien, tiene que buscar sacarte de tu zona de confort y ponerte a pensar y a pensar duro, porque a veces la realidad puede ser un gran guion donde la historia solo sucede, las cosas no cambian, siempre pasa lo mismo y es ahí donde entran las artes cargadas de sentimiento, guíando el pensamiento, conectando el alma y la razón y siendo el combustible para que esta vaina que llamamos vivir, la empecemos a tomar en serio. 

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Caronte
 12 mayo 2020
¡Mis queridos seres míticos! Yo de nuevo por aquí. Como lo dije, no estaré el resto del año de forma frecuente,pero jamás los dejaré. Sigo editando el blog, las entradas cuyas imágenes se cayeron, errores de dedo, redacción y sintaxis; ese tipo de cosas. Todo para que ustedes tengan reseñas de calidad y que les gusten. Pero entremos en materia. Como pueden ver, esta reseña es de un libro que, los que me siguen en Instagram, saben que llevaba mucho tiempo en mi estantería. El motivo de la reseña tardía es que, francamente, tenía mucha preocupación por leerlo y que no me fuera a gustar. Es un clásico que todos halagan pero, bueno, hablaré de eso más adelante. Por lo pronto, comencemos de lleno con la reseña.

"No renuncio a nada,
simplemente hago todo lo que puedo
para que las cosas me renuncien a mí."

Julio Cortázar, Rayuela*. Penguin Random House,
Barcelona, 2019, pp. 238.

Debo de iniciar hablándoles, primero que nada, de la edición. Como pudieron ver en la "sinopsis" de esta ocasión, más que hablar del texto, les puse el listado (mismo que aparece en la contraportada) de todas las instituciones que colaboraron dentro de la edición y recopilación de los textos. A muchos les parecerá que quizá lo puse para presumir mi edición, pero lo cierto es que quiero que vean el trabajazo editorial que hizo la RAE para generar esta colección. Porque no sólo se trata de este libro, pero ya hablaré un poco más de las otras ediciones cuando pueda conseguirlas. Retomando Rayuela, he de decir que me gustaron los comentarios al inicio de personalidades tan grandes como Gabriel García Márquez o el mismo Vargas Llosa. Además, si esto les parece poco, también aparecen copias escaneadas del manuscrito de la novela. Como ya dije, para los que me siguen en Instagram, seguro notaron que subí una de las imágenes al respecto. Sólo una pequeña degustación de lo mucho que pueden encontrar dentro de esta edición. Pero, es momento de centrarnos en el texto y no en lo bonito que se ve el libro.

Ya que en la sinopsis de arriba no puse de qué va la historia, es momento que se los diga en un párrafo. Esta es la fábula de Horacio Oliveira, un argentino que se fue a París en búsqueda de algo. Por momentos parece que ni siquiera él está seguro de qué es lo que le falta, pero para eso tiene a un grupo de personas que él conoce como "El Club" y un par de mujeres con las que suele tener relaciones (sexuales y afectivas), una delas cuales se hace llamar la Maga. En realidad, todo se trata de la segunda. Las situaciones a las que Horacio se enfrenta y por las que suele sufrir -en cuanto a amor se refiere- llevan el nombre y apellido de Maga. Desde el problema que significa para él que ella tenga un hijo pequeño y todo lo que tenerlo en su departamento implica; hasta el simple y sencillo hecho de que a veces no esté cerca suyo. Aquí hay una situación extraña y ambigua: Horacio la quiere, le gusta; pero también le fastidia porque se trata de una mujer ignorante en el ámbito escolar. Emocionalmente, a veces la Maga parece mucho más madura que el mismo Horacio, incluso por momentos se nota que ella sabe lo que busca, aunque le cueste llegar a ello, mientas que él no tiene ni una idea de qué es lo que quiere. Esta historia se divide entre dos sitios, como ya mencioné, París, y Argentina.

"La razón sólo nos sirve para disecar
la realidad en calma, o analizar las futuras tormentas,
nunca para resolver una crisis instantánea"

Ibid, pp. 215.

Del personaje tengo unas cuantas cosas qué decir. Sé que a muchos les parecerá extraño Horacio, que creerán que tiene muchas particularidades que lo pueden hacer mejor visto ante tales o cuales personas. Pero lo cierto es que yo lo veo como un personaje basado en Hemingway y sus amigos. Estas personas que buscan la iluminación por medio de la sabiduría, que se pasan las tardes bebiendo, fumando y hablando de filosofía, ejemplificando con libros. También tiene ese lado bohemio de Hemingway, ese no saber cuál es tu lugar en el mundo, de no tener las cosas claras, y aún así sentir que sabe mucho más que los demás. En este caso, Horacio siente que sabe mucho más que la Maga, pero no suele pasar de esa manera, al menos no en lo que a la vida generalizada respecta. Es por esto que quizá en otra época el personaje, además de entendido, era aplaudido; pero en la actualidad parece un poco aburrido y, más que otra cosa, desesperante hasta el punto del fastidio. No digo con esto que sea un mal personaje, sólo que su recepción entre la gente joven no es la mejor que se pudiera tener. Lo peor de la situación es que este efecto suele traspolarse al resto de los personajes, haciendo de la lectura un aspecto a veces tedioso. En su momento, claro, este tipo de personajes y textos eran relevantes porque las Vanguardias acababan de pasar y muchas de sus técnicas las tomó en cuenta Cortázar para crear Rayuela. Sería necesario que volviéramos a esas cuestiones para entender -incluso- la manera en que el autor dispuso los capítulos y el porqué.

"Del no al sí, ¿cuántos quizá?"

Ibid, pp. 481.

Lo realmente relevante del libro -a mi ver- es la forma en que está dispuesto para los lectores (lo que en jerga literaria conocemos como dispositio). En primer lugar, los capítulos están distribuidos de manera que se puedan leer sin orden. Literalmente. Cortázar propone una manera de leerlo por medio de un cuadro numerado con los capítulos a seguir, existen ediciones que te explican lo que encontrarás si lo lees en orden, si lees primero los capítulos pares y luego los nones, con qué te toparás si lo lees de atrás para adelante, y muchas maneras más; y esa es toda la finalidad del libro: que como la rayuela (ese juego infantil de donde la novela obtiene su nombre) el lector pueda brincar de un capítulo al otro o regresar dentro de los mismos. Claro que la maravilla no termina ahí. Los capítulos, al ser independientes, también tienen sus juegos. Los hay que alternan las líneas. La 1-3-5... y así sucesivamente, te cuentan una historia, mientras que las líneas pares, te cuentan otra. Hay capítulos con palabras inventadas (o que lo parecen, pues suele unir morfemas -más jerga literaria- con desinencias particulares que generan nuevos significados mezclando los anteriores), tal como existen capítulos en los que habla con un lenguaje sencillo que todos podemos entender. Además, está este cambio de persona, el pasar de la primera a la tercera, del narrador específico al omnipresente, que le da todavía más complejidad a la lectura porque es necesario identificar quién dice el texto para poder interpretarlo lo mejor posible. Ahora, uno de los motivos por los que creo que Cortázar no tuvo tanto problema para poner los capítulos "desacomodados" es porque muchos de los capítulos tratan de cosas que poco tienen que ver con la trama romántica. A veces parecen una serie de ensayos del autor sobre determinados temas expuestos a través de sus personajes. Hay capítulos en los que habla sobre la función de la literatura dentro de la vida, de las palabras por sí mismas. Incluso habla sobre la existencia de las personas. Así, el único hilo conductor de todos estos temas son sus personajes, mismos que dan voz o debaten tal o cual teoría.

En términos generales, creo que no se trata de una novela para cualquiera. No quiero ser snob, pero dudo que un muchacho de preparatoria -por ejemplo- pueda leerla. El tema de la trama es tan simple por momentos, incluso tan aburrido y trillado, que todo lo que queda de bueno en la novela es su distribución y los juegos que Cortázar. Los que me leen con frecuencia saben que siempre quiero encontrar este punto medio que humanice la lectura y haga de los libros un asunto de todos, pero creo que en esta ocasión se los quedo a deber. La verdad es que se requiere de mucho conocimiento teórico, filosófico, morfológico y sintáctico para encontrarle el gusto a este libro. No digo que no puedan intentar leerlo, pero sí digo que sin todo ese bagaje a sus espaldas, tendrán una mala experiencia al respecto y, lo que es más, pueden llegar a odiarlo. Así que, con toda la tristeza de mi pútrefacción, recomiendo este libro sólo a aquellos que tengan una noción -por básica que sea- sobre teoría literaria, sobre morfología y sintaxis -como mínimo- y sobre algunos idiomas tales como el francés, italiano y latín. Por lo demás, creo que este libro no es para todos, pero no por eso se demerita la genialidad con que fue escrito.

Saludos enormes,

Enlace: https://librodeultratumba.bl..
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_Lau_
 14 noviembre 2018
No es sencillo escribir sobre Rayuela porque éste definitivamente no es un libro común ni para todo el mundo. Por empezar, hay dos formas posibles de lectura: siguiendo la guía del principio del libro que nos hace saltar de atrás para adelante entre los 155 capítulos, o leyendo de corrido (y en versión más breve) del 1 al 56.
Me pareció una genialidad el sistema y un lío bárbaro también. Es muy original e inteligente, y me gustó aún más cuando, mirándolo con más atención, me di cuenta de que ese desorden de la guía no es tan desordenado como creí (pero parece).
Lo leí dos veces seguidas primero de forma ordenada y luego desordenada. La versión más extensa ayuda a comprender algunas cosas, como por ejemplo el por qué este libro está compaginado así. Hay un personaje que me pareció que podría ser el mismo Cortázar participando de su novela: un escritor llamado Morelli que le pide al protagonista que reuna los fragmentos de su libro que están distribuídos en su departamento, y supongo que esa es la razón de que la tabla de direcciones nos haga saltar tanto. Claramente Oliveira y compañía confundieron el orden de los capítulos.
El primer capítulo es maravilloso.
Mi primer pensamiento fue que los ojos se deslizaban sobre el texto como si fuera seda. Nos encontramos junto a Horacio Oliveira recorriendo las calles de París y pensando en La Maga.
Con ella hay una relación de amor-odio que nunca queda clara, aunque en la versión extensa parece un poco más profundizada o explicada. al leer los "capítulos prescindibles" que aparecen a partir del 56 da la sensación de que Oliveira realmente estuviese enamorado de ella. Leyendo la versión breve no parece tan así.
No hay un esquema verdadero en este libro y por eso es dificil hablar de un argumento, además de que cambia de tipo de narrador constantemente. Lo dice Morelli: «Intentar en cambio un texto que no agarre al lector pero que lo vuelva obligadamente cómplice al murmurarle, por debajo del desarrollo convencional, otros rumbos más esotéricos.» y «Provocar, asumir un texto desaliñado, desanudado, incongruente, minuciosamente antinovelístico (aunque no antinovelesco).»
Este libro es un caos organizado. Pero para encontrar lo organizado hay que traspasar el caos, y eso puede costar, especialmente el capítulo 34 donde intercala la lectura de un libro con los pensamientos de Horacio y que produce un efecto similar a un licuado cerebral.
Algunos capítulos son un terrible delirio y mezcla de frases extrañas que contra todo pronóstico tienen sentido y atrapan. le da sentido a lo inconexo.
Otros son diálogos o narraciones normales que mas o menos llevan una historia que nos muestra melancolía, jazz, alcohol y sensualidad. Oliveira, La Maga y los extraños miembros de El Club de la Serpiente son mentes solitarias y perdidas intentando ignorar el paso del tiempo y eligiendo que parte de la realidad contemplar. Hay conversaciones tan intelectuales en un punto como incoherentes pocas frases después. Es terrible lo que Cortázar divaga, se enrosca y se desenrosca para ciertos conceptos, y sin embargo hay algo atractivo y lleno de melancolía que no es sencillo ignorar.
Por momentos incluso tuve la sensación de que simplemente se estaba riendo de los lectores, haciéndonos leer algunos de los recovecos de su mente en la voz de Oliveira. Es interesante y desconcertante por partes iguales. Pasa del delirio inconexo a la poesía tan abruptamente que hay que hacer un sacudón/despeje mental para darse cuenta de que el texto volvió a tener sentido. Es raro el efecto de esos capítulos, ahora comprendo por qué a este libro o lo aman o lo odian.
Tardé sus buenas páginas en darme cuenta de que los momentos más delirantes pertenecían a la mente de Horacio. Cuando uno piensa lo hace de forma caótica y desordenada, y eso es precisamente lo que está escrito, muchas veces sin comas ni ningún otro signo de puntuación. de forma inesperada intercala frases en inglés, francés y pedazos de canciones. Todo es posible en esta contra-novela surrealista.
Tiene algo que hace caer el ánimo y me costó mucho darme cuenta de qué era, pero creo que finalmente lo entendí.
En principio creí que era porque están todos los personajes sumidos en la melancolía, porque ninguno realmente parece saber qué hacer con su vida o porque en el fondo son un grupo de no-adaptados que se juntan para hablar y no hacer mucho más que quejarse y opinar sobre todo pero sin que nadie realmente se mueva. Lo dice en el texto mismo: «Bueno, él era un argentino que llevaba un tiempo en parís, tratando de... Vamos a ver, ¿qué era lo que trataba de?»
Pero finalmente llegué a la conclusión de que Rayuela es como un tango, y que lo que Cortázar buscó transmitir fue la melancolía porteña. Es curioso el efecto, te va volteando de a poco con melancolía, sentimentalismos de macho y una visión considerablemente negativa de todo. Hubo momentos en que tuve que cambiar de libro y leer algo más liviano porque mi ánimo se estaba cayendo de forma considerable.
Además está lleno de argentinismos, cosa que me resultó muy raro al principio. Hay mucho lunfardo y una enorme cantidad de referencias a costumbres nacionales que a un extranjero le pueden resultar un poco desconocidas. Me pregunto cómo será la versión traducida a otros idiomas.
Me gustó haberlo leído en orden primero, es interesante la sensación de infinito que produce releer lo ya leído. No pasa como con otras novelas porque ésta es tan compleja y desestructurada (en sentido de que no hay realmente una linea cronologica demasiado palpable) que es dificil recordar qué había en cada capítulo. Además ahora ya conocía a los personajes y entendí mejor algunas de las cosas que dicen, o que se dice de ellos.
Y así como hay dos formas de leerlo, también hay dos finales. Uno está en el capítulo 55 y es tan extraño como el resto del libro, y el otro... el otro es una especie de broma que una vez más nos juega Cortázar. Noté que en la versión extensa nunca pasamos por el capítulo 55, aunque ese mismo texto está incluído (o casi todo) en otro de los capítulos "prescindibles" y sigue adelante.
Decidirme por una nota fue complicado.
Mi gran conflicto interno se generó por lo siguiente: objetivamente no cabe duda de que Rayuela es un libro excelente. Desde el sistema extraño hasta la forma de escribir es magnífico, tiene pasajes y frases maravillosas (muchas de las cuales me guardé)... pero por alguna razón no me logré conectar realmente ni con la historia ni con los personajes... así que opté por promediar.
Y paf, se acabó.
Enlace: http://libros-fantasia-magic..
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LoDiceSherlock
 31 mayo 2019

Oliveira es un argentino que trabaja de traductor en París. Allí, conoce y se enamora de una mujer uruguaya, Lucía “La Maga”, quien tiene un hijo, que ella llama Rocamadour.
Oliveira también hace varios amigos intelectuales, con los que funda el Club de la Serpiente, el cual se reúne a menudo en cafés para discutir acerca de música, literatura, pintura y filosofía.
No obstante, estas relaciones, no lo eximen del existencialismo que lo hace vivir atormentado, buscando algo que no sabe qué es y envidiando a aquellos que pueden estar sin hacerse las complejas preguntas que no lo dejan en paz ni un minuto.
Pero no todo se queda en sus pensamientos, pues ese ensimismamiento se traduce en palabras y acciones erráticas, que lo conducirán poco a poco a una crisis.
Este libro cuenta con 730 páginas, agrupadas en 3 partes y 155 capítulos. La primera parte se titula “Del lado de allá”, y narra la experiencia de Oliveira en París; la segunda, “Del lado de acá”, refiere lo que le acontece a su vuelta a Argentina; la tercera, “De otros lados”, está compuesta por reflexiones de Morelli, autor existencialista, alter ego de Cortázar, así como también por citas y algunos apartes prescindibles de la historia.
Esta obra es única en muchos sentidos, pero por la que es más conocida es por el juego que le plantea al lector para leerla. Por supuesto que se puede entrar en la historia de forma convencional, pero el autor plantea hacerlo siguiendo un tablero de direcciones, para saltar por el libro como si se tratase una verdadera rayuela.
Cortázar narra de una forma deliciosa acontecimientos tanto cotidianos como extraordinarios y absurdos, al tiempo que despierta sentimientos y pasiones, a través de personajes increíblemente humanos y de pensamientos profundos que te remueven por dentro.
No es un libro para leer a la ligera y probablemente salgas de él con el ánimo descompuesto y con desazón en el alma, pero sinceramente vale la pena dejarse afectar por esta balada triste, con grandes toques de humor y cinismo.
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Citas y frases (86) Ver más Añadir cita
CarolBesadaCarolBesada10 septiembre 2020
(...)Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano por tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.
Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y nuestros ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua.(...)
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LuisMinskiLuisMinski30 octubre 2017
Las nubes aplastadas y rojas sobre el barrio latino de noche, el aire húmedo con todavía algunas gotas de agua que un viento desganado tiraba contra la ventana malamente iluminada, los vidrios sucios, uno de ellos roto y arreglado con un pedazo de esparadrapo rosa. Más arriba, debajo de las canaletas de plomo, dormirían las palomas también de plomo, metidas en sí mismas,
ejemplarmente antigárgolas. Protegido por la ventana el paralelepípedo musgoso oliente a vodka y a velas de cera, a ropa mojada y a restos de guiso, vago taller de Babs ceramista y de Ronald músico, sede del Club, sillas de caña, reposeras desteñidas, pedazos de lápices y alambre por el suelo, lechuza embalsamada con la mitad de la cabeza podrida, un tema vulgar, mal tocado, un
disco viejo con un áspero fondo de púa, un raspar crujir crepitar incesante, un saxo lamentable que en alguna noche del 28 o 29 había tocado como con miedo
de perderse, sostenido por una percusión de colegio de señoritas, un piano cualquiera.
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nico_rosenico_rose04 marzo 2020
Amor mío, no te quiero por vos ni por mí ni por los dos juntos, no te quiero porque la sangre me llame a quererte, te quiero porque no sos mía, porque estás del otro lado, ahí donde me invitás a saltar y no puedo dar el salto, porque en lo más profundo de la posesión no estás en mí, no te alcanzo, no paso de tu cuerpo, de tu risa, hay horas en que me atormenta que me ames.
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LaPetitaLlibreriaLaPetitaLlibreria06 marzo 2018
El amor juega a inventarse, huye de sí mismo para volver en su espiral sobrecogedora, los senos cantan de otro modo, la boca besa más profundamente o como de lejos, y en un momento donde antes había como cólera y angustia es ahora el juego puro, el retozo increíble, o al revés, a la hora en que antes se caía en el sueño, el balbuceo de dulces cosas tontas, ahora hay una tensión, algo incomunicado pero presente que exige incorporarse, algo como una rabia insaciable. Sólo el placer en su aletazo último es el mismo; antes y después el mundo se ha hecho pedazos y hay que nombrarlo de nuevo, dedo por dedo, labio por labio, sombra por sombra
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nico_rosenico_rose10 marzo 2020
-Lo que pasa- dijo la Maga, revolviendo la leche sobre el calentador- es que la felicidad es solamente de uno y en cambio la desgracia parecería de todos.
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Vidéo de  Julio Cortázar
Apartes de una charla dada por el escritor argentino Julio Cortázar en Cuba.
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Escritores latinoamericanos ¿Quién es el autor?

Como agua para chocolate

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