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Luisa Lucuix Venegas (Traductor)
ISBN : 8418668075
Editorial: IMPEDIMENTA EDITORIAL S.L (18/10/2021)

Calificación promedio : 4.3/5 (sobre 5 calificaciones)
Resumen:
El 31 de agosto de 1936, dos adolescentes, Olivia y Nora Atkins, desaparecen en Griffin Creek, un lugar fuera de este mundo. Envidiadas en la comunidad protestante por su belleza, su rastro se perderá en la costa del río San Lorenzo. La imagen de las muchachas se fundirá con el paisaje marítimo, y el viento sembrará un clima adverso, perfecto para la elucubración, en el que latirá una sexualidad prohibida e inevitable. Rápidamente se descartará que su ausencia sea f... >Voir plus
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Críticas, Reseñas y Opiniones (4) Añadir una crítica
Kansas
 06 noviembre 2021
"...acaso no estoy ausente de mi nombre, de mi carne y de mis huesos, límpida en el mar como una lágima?"
Llevo siguiéndole la pista a Anne Hébert desde que hace unos pocos años me interesé mucho por las autoras canadienses e investigando me hice con Kamouraska, una novela que me impactó y de la que poco después ví su adaptación al cine, dirigida por un director también inmenso, Claude Jutra, de los pocos casos que puede decir que le hacia muchísima justicia a la obra original. El caso es que tras leer Kamouraska en inglés (Anne Hébert escribe en francés) y tras ponerme a la búsqueda de más obras suyas, me dí cuenta de que apenas había nada suyo traducido al inglés disponible, y por supuesto, nada en absoluto en castellano. Lo que me hace preguntarme ¿Por qué una autora tan inmensa como Anne Hébert ha tardado tanto en llegarnos???? Ahora en este 2021, Impedimenta nos ha hecho un regalo con la publicación de otras de sus obras capitales Les fous de Bassan aka Los Alcatraces: una obra que la define total y completamente y cualquiera que quiera saber quién es exactamente Anne Hébert, puede encontrar aquí, en Los Alcatraces, su esencia.
"Esta carta que te escribo, estará repleta de indicaciones oscuras y de apariciones breves."
Los Alcatraces transcurre en el verano de 1936 con la llegada de Stevens Brown a Griffin Creek, una comunidad cerrada a orillas del Golfo de San Lorenzo, en el Quebéc más marítimo, un entorno salvaje, de viento continuo, de olas rompiendo y de acantilados, en el norte de Canadá. Griffin Creek es una comunidad tan cerrada que todavía después de más de un siglo de haberse asentado allí cuatro de las familias originales, (inglesas en su orígen, Brown, Atkins, Jones Mac Donald) son las que siguen dominando el entorno en una amalgama de relaciones de consanguinidad, todos están más o menos conectados con todos por estos lazos familiares pero casi muertos en vida por esta comunidad que casi no ve la luz del sol. El verano (un verano que es como una primavera) es quizás su momento más festivo porque el resto del año en esa zona fria y norteña, las vidas buscan refugio en el interior de los hogares. La llegada de Stevens Brown tras unos años de ausencia despierta la curiosidad, las pasiones y una cierta alerta al resto de los habitantes, casi todos, familiares suyos. Es un verano donde las primas Nora y Olivia Atkins, de 15 y 17 años respectivamente, buscan una cierta libertad en la naturaleza que las rodea porque saben (en una de búsqueda obsesiva del placer más lúdico), que ya adentradas en la adolescencia, les quedará poco tiempo antes de casarse.
Anne Hébert construye su novela dividiéndola en seis secciones, cada una de ellas contada desde el punto de vista de uno de los personajes en una suerte de monológo interior. Cada uno de los personajes responde a un registro diferente y cómo tal, se adapta a ellos narrativamente. El estilo de cada sección varía totalmente en lenguaje y en forma: desde el tono epistolar, pasando por un cierto flujo de conciencia que nos podría recordar a Faulkner aunque muy distinto, pasando también por secciones más oníricas conectadas con la naturaleza, y asi hasta completar las seis secciones. Anne Hébert también usa una especie de estructura fragmentaria con algunos espacios en blanco (literale y sugeridos) para afianzar esas elípsis, unos espacios en blanco que quizá el lector tenga que ir rellenando: el capítulo dedicado a Perceval es en ese aspecto definítivo a la hora de encajar la fragmentación mental y narrativa. de de este modo la autora va construyendo una historia con una atmosfera cargada de algo turbador que flota en el ambiente y qué sabemos que puede estallar en cualquier momento, y de la misma manera, nos sugiere, que son las mujeres las que se llevan la peor parte, y en Griffin Creek no es que sean especialmente afortunadas.
"Por qué está tan triste mi madre? Parece siempre como si mirara unas cosas invisibles y terribles a lo lejos, delante de ella."
(…)
"Al cuerpo de Maureen le ha dado tiempo de endurecerse entero, de convertirse en hielo. Algo intolerable en el origen de ese endurecimiento de su ser petrificado. Si vuelve a mover, aunque sea in dedo pequeño, estallará en mil pedazos, como una botella sumergida en agua hirviendo."
Esas vidas enclaustradas parecen despertar con la llegada de un elemento del exterior y al mismo tiempo, están dispuestas a traspasar ciertos límites como una huída a esa claustrofobia general. Reconozco que me maravilla esta manera que tiene Anne Hébert de presentarnos unos personajes muy al límite entre la realidad más salvaje y el tono más onírico y fantasmal, y que parecen vivir en un entorno que no es de este mundo donde la violencia, la desesperación y las pasiones reprimidas pueden explosionar en cualquier momento. Es este estilo narrativo entre seco y poético, de frases cortas, elíptico, conectado a la mente de sus personajes lo que lo que convierte a Anne Hébert en una autora grande, atemporal, y a Los Alcatraces en un clásico.
Por cierto, que todavía hay un buen puñado de autoras canadienses a descubrir, Martha Ostenso, Ethel Wilson, la grandísima Magaret Laurence..., ahí lo dejo...
La magnífica traducción es de Luisa Lucuix Venegas.
"Y yo afirmo haber sentido la rabia de la tempestad sacudiéndome y dislocándome todo el cuerpo...
(...)
En toda esta historia, ya lo he dicho antes, hay que tener en cuenta el viento. de principio a fin. Remontar hasta la fuente del viento...
(...)
No he visto nunca en mi vida una noche de viento como aquella...
(...)
Demasiado viento. Demasiados gritos..."

Enlace: https://kansasbooks.blogspot..
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MargotCurtis
 27 enero 2022
¨ Una excitación así en todo mi cuerpo, una rabia inexplicable. Hay demasiadas mujeres en este pueblo, demasiadas mujeres en celo y niñas perversas que se me pegan a los talones.
Mujeres. Siempre mujeres.
Adentrarnos en Griffin Creek es una lectura complicada. Onírica. Poética.
1936. 31 de agosto. La desaparición de dos primas, Nora y Olivia, es el tema central de esta obra. Dividida en secciones y por ello en diferentes narradores, serán cada uno de ellos, y su manera de contarnos lo sucedido, quienes nos irán dejando migajas para que nosotros hilemos la historia hasta llegar al final.
No es una novela negra al uso. Es una novela que habla de la violencia hacia las mujeres , de hombres que someten, de la oscuridad que presenta el despertar sexual en un pueblo hermético, incestuoso, que vive en un constante exacerbado culto religioso y en el que la locura flota en el aire y nos hace ver que está abocado a la desastre sin por ello poder remediarlo. Como si ya estuviera escrito.
Un desastre causado, únicamente, por la provocación que causa la belleza alcanzada por dos adolescentes.
Aunque la historia es perturbadora, oscura y excesivamente sórdida está contada con una belleza asombrosa, cargada de simbolismo y con un uso del paisaje, descrito a la perfección de tal manera, que hace que este mismo se convierta en protagonista.


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Tontoelquenolea
 27 noviembre 2021
Qué infinito placer para los sentidos ha sido leer «Los alcatraces» de Anne Hébert.
Qué historia, qué forma de escribir, qué ambientes… qué manera tan poética de narrar una desgracia y de meterse en la piel de unos personajes tan potentes, tan bien elaborados y tan diferentes entre sí.
En «Los alcatraces» (Premio Femina 1982) nos adentramos en una pequeña comunidad canadiense marcada por un macabro desastre. El universo que dibuja Hébert no puede ser más lúgubre: la dureza del paisaje y el ambiente marítimo, la fuerza del viento, la lluvia, la tempestad… A través de ellos nos sumerge en esta historia en la que solo hay oscuridad, donde cada personaje es más siniestro que el anterior y donde se tiene la sensación constante de que todo el mundo oculta algo, de que nadie es bueno; creedme si os digo que la tragedia puede mascarse desde la primera página y que la sensación de asfixia me ha acompañado durante toda la lectura.
A pesar de lo siniestro y macabro de la historia, conocer la prosa de Anne Hébert me ha resultado de lo más placentero; las metáforas que utiliza, el cambio de voz narrativa, el abordaje del suceso desde distintos puntos de vista, esa forma tan sutil y tan poética de contar lo que está sucediendo… Me ha fascinado cómo utiliza los elementos de la naturaleza para hacer de ellos un personaje más y cómo consigue conectarlos con los personajes reales haciendo que el lector sienta que realmente son parte de ellos, tanto el viento como la lluvia, la oscuridad de la noche, el mar, la tempestad, el oleaje… es como si las personas llevaran dentro de sí algo de lo que les rodea como si fuera parte de su personalidad, fundidos con el ambiente como si fueran uno. Me ha parecido bellísimo.
Como decía, me han encantado los cambios de voz narrativa; la capacidad de Anne para cambiar completamente de registro y dar voz a cada uno de los personajes, manteniendo la constancia en esa prosa tan sutil y elegante, pero con ligeras diferencias entre ellos, me ha resultado de lo más sorprendente y gratificante.
No entiendo cómo es tan poco conocida esta autora. Yo he disfrutado muchísimo leyéndola.
Enlace: https://www.instagram.com/p/..
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LeireRogel
 14 enero 2022
Para mí leer esta novela ha sido un gran acierto, pues, me ha dejado un placer súper agradable. Aunque, al principio me costó un poco entender la trama, luego ya le fui cogiendo el tranquillo y de verdad que me ha parecido una gran novela. Además, me ha entusiasmado la traducción en español, pues me ha parecido realmente culta y exquisita.
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