El señor Gaiman posee una mente particular, o tal vez posee la estupenda habilidad de saber fragmentar lo que percibe del mundo y a la vez lo que piensa, para transformarlo en numerosos relatos, situaciones, personajes y mundos de todo tipo. No tiene por norma escribir relatos según tengo entendido, pero no hay más que acercarse a una de sus antologías -como puede ser Objetos frágiles, Humo y espejos o la más recientemente anunciada "Trigger warning: short fictions and disturbances" cuya salida se anunció no hace mucho y de la que podéis leer algo aquí- para darse cuenta de lo que estoy diciendo. Tiene la maravillosa capacidad de ver más allá de la realidad, para transportarnos a un nivel más profundo de esa misma realidad desmenuzando cada pedacito, o para llevarnos a un mundo que no existía antes de leerlo y que se queda para siempre en nuestros corazones, como estoy segura de que a muchos les ha ocurrido -como a mí- con Stardust. Y sin embargo hay un detalle importante en la literatura de Gaiman, y es que como la vida misma, siempre hay una parte que queda sin explicar y te incita a querer más, no es un relato exhaustivo que retrata todo lo que compone el libro, sino que nos hace aproximarnos desde el punto de vista de quien está ahí, junto a los protagonistas, o incluso en la piel de los mismos para producirnos felicidad, pavor, remordimientos, placer o desconfianza y siempre, siempre hay un punto en sus historias que queda velado porque, a fin de cuentas, las cosas y el mundo que nos rodea son así. Realmente vivimos para comprender y puede que sea eso lo que hace que el lector necesite más, cada vez más, de la adicción que provocan las palabras del señor Gaiman. No quiero dar más vueltas sobre este asunto. Creo que se trata de un autor delicado, puedes acercarte a su obra y decidir que no es para ti porque da demasiadas vueltas o porque no termina de definirse o puedes darte cuenta de que te encanta, y de que aborda un lugar oculto en la mente de cada uno que no sabíamos que existía hasta que te das cuenta de que accedes a él con su escritura que tiene ese dulce punto de oscuridad, magia y realidad, dejandote siempre con ganas de más. Y sin más, vamos con Stardust. Como muchos habréis adivinado o sabréis, hay una película sobre este libro, pero no todo el mundo es consciente de lo contrario y se queda en la peli. Y creedme que merece la pena leer el libro. Se nos presenta un microcosmos con infinidad de detalles, comprimido en unas pocas páginas que pueden hacer las delicias de los niños ya que no deja de ser un cuento de hadas, pero también cubrirá la esperanza de los mayores de encontrar una historia de aventuras comprimida, bien formada y con alta dosis de encanto. Se divide en capítulos con subtítulos curiosos, mientras que la estructura interna está marcada por la trama de la que no puedo hablar demasiado sin destriparla: aborda el viaje que Tristran Thorne -sí, TristRan, no Tristan como muchos creíamos- emprende más allá de su apacible y pintoresca ciudad para buscar al otro lado del muro una estrella caída, con el anhelo de obtener así el amor de Victoria. En cuanto a la relación película / libro, claro está que no es lo mismo expresar a través de la pantalla que del papel, pero en ambos casos se ha hecho un gran trabajo, en cuanto a la película diría que ha cubierto estupendamente aquellos fragmentos del libro que pueden gustar menos; y del modo contrario tenemos un libro que nos introduce en un cuento de hadas contado a la clásica con criaturas y detalles curiosos salpicándolo todo de manera que hace trabajar la mente del lector sin agobiarla demasiado y terminando -como dije arriba-, esperando más. Pero si no ocurriese esto, no sería Gaiman claro. Es interesante de leer, pues es un cuento pero aborda desde el humor hasta la cuestión de si existe la suerte o solo la mala suerte, pasando por el asunto de la política desde un punto cómico, las consecuencias que hay cuando uno se precipita -como ocurre con el cuento de la lechera- e incluso hay reminiscencias "eróticas" en el libro. Lo más conseguido, para mí, es el transcurso de escenas como si fuese un sueño -perfectamente logrado a pesar de lo complejo que resulta- y la formación de personajes prototipo en los que predomina una cualidad determinada como metáfora de todos nosotros. En resumidas cuentas, 7'95€ -sí, habéis leído bien- me parece un precio más que justificado para una obra que retrata a través de un cuento de fantasía el camino que recorremos buscando nuestros sueños, recordándonos que habrá sacrificios que hacer, sorpresas agradables y no tanto, pero una meta brillante y preciosa al final que nos reportará la felicidad absoluta de sabernos capaces de llegar a nuestro propósito. Y sin embargo, el éxito se encuentra, como en este caso que viene como anillo al dedo, en el camino. al igual que nos ocurre cuando leemos un libro, no es la última página la que contiene un boom de satisfacción, sino lo que hemos sacado en el tiempo de lectura que le hemos dedicado. + Leer más |
Sinopsis: Eterno es el combate entre los Jerarcas del Orden y las Majestades del Caos. Y el premio es la raza humana.
Las historias de este libro nacen con el inicio del tiempo y el espacio, porque al principio, solo existió el Centro Cósmico… lleno de infinitas posibilidades de la que surgieron dos fuerzas opuestas. El Orden, que dio forma al Universo… pero también produjo su estancamiento. El Caos que sacó al Universo de su estancamiento… pero lo llevó al borde de la destrucción. Desde el principio del tiempo, dioses y ángeles sirven al Orden. Y desde hace eones, brujas y demonios sirven con devoción al Caos.
Los ejércitos del Bien y del Mal batallan sin piedad. Sus sangrientos conflictos se reflejan en nuestro mundo. Los efectos de su guerra eterna ya han golpeado las calles de tu ciudad… o las puertas de tu casa.
En el siglo XXI, esa guerra cósmica se trasladó al sórdido Distrito Rojo de Ámsterdam y otras ciudades del mundo. En noches donde la muerte, la sangre y el sexo circulan al ritmo de una bebida sagrada…
De Londres a Chernóbil, de Madrid a Caracas, desde la antigua Mesopotamia hasta la New York contemporánea, mortales e inmortales protagonizarán amores peligrosos, crueles ritos de iniciación, violentas relaciones de dominación y sumisión. Ángeles y demonios querrán conquistar el mayor número de almas. Sólo la sangre y los corazones humanos calmarán su sed de poder. ¿Podrán los humanos, rebeldes y blasfemos, liberarse de las pasiones de sus dioses? ¿O la magia del corazón de una joven será la clave del destino del Universo?
Biografía Astrid Gornés: Astrid Gornés. Periodista y escritora venezolana. Ama la fantasía y los gruesos libros de hojas avejentadas. Viajera versátil, ha residido en Londres, Panamá, Barbados y EE. UU. Hoy sufre los crudos inviernos de Ohio, que alivia con vacaciones en tierras caribeñas. Ha sido cantante, publicista, comunicadora corporativa y profesional de recursos humanos, experiencias que mezcla con su gusto por el romance gore y la fantasía urbana moderna. Cree en las entidades del orden y del caos, pero, más aún, cree en Edgar Allan Poe, Neil Gaiman y Mary Shelley. Gusta cautivar al lector con extrañas fantasmagorías, cuyos sorprendentes finales a ella misma la inquietan y perturban.
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