InicioMis librosAñadir libros
Descubrir
LibrosAutoresLectoresCríticasCitasListasTestReto lectura
Crea una cuenta en Babelio para descubrir tus próximas lecturas Babelio en Français
>

Crítica de laurass89


laurass89
24 abril 2020
Una bella distorsión en el espejo
Las bandejas de plata de vacían a una velocidad vertiginosa en las fiestas en casa de Jay Gatsby, pero antes vayamos al otro lado de la bahía. Ahí, frente al lago con un precioso embarcadero, encontramos la mansión de los Buchanan, un feliz matrimonio con una hija pequeña, que también es adinerado, pero quizá sea más respetable, comedido, o simplemente que esconde todo bajo su lujosa alfombra. Si hacemos otro zoom, llegaremos a una casita diminuta en la parcela vecina a la mansión de Gatsby. Allí habita alguien que es como tú y como yo, un trabajador, se contenta con poder vivir con lo que gana en ese nuevo trabajo experimental que se llama vendedor de bonos, él es Nick Carraway y él es el narrador de esta historia.
Uno de los mayores aciertos en la escritura de esta novela por parte de Fitzgerald es el punto de vista desde el que lo enfoca. Cuando algo nos es ajeno, como le pasa a Nick Carraway, no podemos discernir la autenticidad del objeto. Es como si nos enseñan un Rolex en la calle, hoy por hoy yo no sabría distinguir si es verdadero o falso, porque sinceramente no he visto nunca. Esto es lo que le pasa a Nick cuando llega a esa nueva ciudad prometedora que será Nueva York, y en concreto su parte rica en Long Island, y se encuentra con los más notables farsantes del lugar. Y decimos farsantes porque desde el principio él sabrá que lo son.
Sin embargo, Nick se dejará llevar, porque es más fácil creer y disfrutar que juzgar y no conseguir nada. Porque a sus 29 años, siendo veterano de la I Guerra Mundial quizá le toca disfrutar lo que la vida le dé. Nosotros nos deslumbramos con él y por un momento suspendemos la idea de que eso no pueda ser real, de que tantos recursos y despilfarro puede existir en un plano al que nosotros no podemos acceder y al que Nick ha sido increíblemente invitado. Sabemos que la plata distorsiona lo que vemos, pero no podemos dejar de fascinarnos.
A la caza de una sociedad completa
La fiel estampa de Fitzgerald de la sociedad americana de los 20 no se hace esperar y la coordinará en tres ejes que se concretan en los personajes que mencionábamos más arriba.
The Buchanans: No he podido resistirme a hacer la burla y ponerlo en inglés. Con ellos y toda su trama propia encontraremos la moralidad imperante y la falsedad de la misma. Sostenida en el eje del matrimonio y la ética cristiana veremos como en su interioridad no es capaz de sostenerse porque al final todo es fachada y apariencia. Volvemos a la idea de que la imagen distorsiona el interior, pero preferimos dejarnos llevar por esa imagen.
Nick Carraway: el trabajador que un futuro que promete. de hecho, es hasta cierto punto irónico que estando ya en 1925, Nick todavía no haya pegado el gran golpe vendiendo bonos, puesto que sabemos que después serán los nuevos ricos de la nueva era financiera. Pero en este caso, aún sigue siendo aquel agente al que todo deslumbra, sí, pero también el único que se atreve a ver más allá y ofrece la crítica mordaz a su prima, Daisy Buchanan, y la absolución al mentiroso descarado, Jay Gatsby. Y al que todo ese juego le lleva a sumirse en una depresión por la falsedad del mundo. Junto con él podríamos tener a la amiga de Daisy, Jordan Baker, una golfista y mentirosa profesional que representa el cinismo de aquellas mujeres que quisieron ser libres en todo ese jaleo sin sucumbir a las frivolidades del lugar.
Finalmente, y cómo no, Jay Gatsby, la personificación del sueño americano. Y sobre esta crítica sutil y muy muy completa que hace Fitzgerald os diré muy poco, porque una de las propuestas de la novela es que descubramos quién es Gatsby en realidad y, por tanto, cómo se consigue en realidad ese triunfo del que tanto alardea esa nación tan jovencita.
Notas literarias: Gatsby vs. Gatsby
Después de toda esta pirotécnica de letras, volvemos a la realidad. Esta es que la novela ha envejecido un poco mal. Si la leemos en contexto la lectura de Fitzgerald es una crítica mordaz a sus contemporáneos, pero ahora ya casi 100 años después de su publicación (y a mí personalmente me parece que fue ayer), la novela ha perdido su fuerza narrativa.
La composición completamente descriptiva, con frases a medias que ha de completar el lector porque «ese es su rollo» son impedimentos para que los lectores menos interesados en el trasfondo tropiecen con sus primeras páginas. Los juegos de poder, de ironías y sarcasmos quedan muy superados por nuestro cinismo posmoderno y nuestra hipocresía contemporánea. ¿Significa que tanto hemos cambiado? Para nada, la película de 2013 nos sedujo y nos llevó al cine por la pirotecnia de un Hollywood bien avenido y una fantasía de ricachones que aún hoy supone una imposibilidad conceptual para la gran parte de la población. Sin embargo, tampoco terminó de seducir, porque ahora tenemos más orgullo, porque estamos más instruidos, porque nos hemos tragado el sueño americano, y no nos gusta vernos reflejados tan fielmente en nuestro fracaso.
Entonces, ¿libro en el olvido?
Si tuviera que recomendar el libro como experiencia literaria, no lo haría. No entretiene ni divierte y el mensaje que nos da lo tenemos de sobra sabido todos. Sin embargo, creo que no es un libro que debamos descartar, que se deba abandonar al olvido como tantos otros.
El gran Gatsby es una perfecta muestra de la sociedad de una época, justo la inmediatamente anterior a nosotros. No sirve para saber de dónde venimos y a dónde no debemos aspirar a ir, aunque nuestro sistema social (y, ejem, económico) nos lleve a él. En este sentido, entiendo que no veréis esta reseña como una reseña literaria, sino como un pequeño estudio de una novela, pero, como ya os he dicho, es que a nivel de novela no os va a dar lo que le pedís. Ahora bien, como aprendizaje, como manera de plantearnos cómo se vincula realmente una sociedad es perfecto. Bueno, además, tiene una pequeña historia de amor por ahí, o dos, o tres, pero como sabemos no interesan entre el lujo y la fiesta, ¿verdad?
Enlace: http://ellibroenelbolsillo.b..
Comentar  Me gusta         20



Comprar este libro en papel, epub, pdf en

Amazon ESCasa del libro
Apreciaron esta crítica ()(2)ver más




{* *}