InicioMis librosAñadir libros
Descubrir
LibrosAutoresLectoresCríticasCitasListasTestReto lectura
Crea una cuenta en Babelio para descubrir tus próximas lecturas Babelio en Français
>

Crítica de Inquilinas_Netherfield


Inquilinas_Netherfield
13 julio 2020
Sigo adelante con el reto de Agatha Christie y finiquito el año 1929 con El misterio de las siete esferas, donde su investigador (por así decirlo, porque tampoco es que pinte mucho) es el superintendente Battle, a quien conocimos en El secreto de Chimneys, publicado cuatro años antes. Se ve que la Christie no sabía muy bien qué hacer con este hombre porque vuelve a usar la mansión Chimneys para traer de vuelta no solo al superintendente sino a algunos de los personajes que salían en el primer caso ambientado allí.

Tal y como os comento, la acción comienza en Chimneys, la mansión que visitamos unos años atrás, solo que en esta ocasión sus propietarios (lord Caterham y su hija Bundle, a los que conocimos también en el caso anterior) no habitan la casa, sino que la tienen alquilada al matrimonio Coote, unos millonarios que han hecho su fortuna gracias al acero. Ya falta poco tiempo para que termine el plazo de dos años de alquiler y los Coote tienen unos cuantos invitados, todos ellos jóvenes, despreocupados y con mucho tiempo libre. Entre ellos está Gerry Wade, famoso por levantarse a horas bastante tardías y dormir más de la cuenta. Sus amigos deciden darle un escarmiento y programar ocho despertadores que suenen al unísono a una determinada hora de la madrugada y que le den un buen susto. Cuando llega el mediodía y Gerry sigue sin aparecer ni dar señales de vida, empiezan a preocuparse. Pero claro, ¿cómo va a bajar si está muerto? Y encima ya no hay ocho relojes en el dormitorio, solo siete... ¿Qué mensaje quería mandar el asesino con esa acción? Cuando todos, inquilinos e invitados, regresan a sus respectivos hogares y los Caterham vuelven a ocupar su casa, la jovencita e independiente Bundle decide investigar por su cuenta y su camino vuelve a cruzarse con un viejo conocido, el superintendente Battle.

No os he contado nada de nada aunque no lo parezca teniendo en cuenta que me ha quedado una sinopsis un poco larga. Como en cualquier novela de la Christie tenemos muchos personajes, de los que no os voy a contar nada de nada, y la acción transcurre entre Chimneys, Londres y alguna que otra mansión más, vaivenes sobre los que tampoco os voy a contar nada. Ah, y hay más muertes, pero eso mismo... mis labios están sellados. Lo de la organización secreta lo desvela la sinopsis así que tampoco gano nada con ocultarlo, pero no creo que se deba ir más allá sobre el tema. de verdad que no estoy intentando hacerme la misteriosa con esta novela, es que los derroteros que toma son tan poco previsibles teniendo en cuenta que comienza de una manera bastante recurrente en la literatura de la Golden Age (asesinato en una mansión en la campiña) que me parece una pena destripar el esfuerzo que hace la autora por salirse de la norma.

Si os digo la verdad, incluso el final me parece... peculiar. No lo odio pero tampoco me ha maravillado, y aunque hay que reconocerle a la Christie que no se ve venir, me ha resultado un tanto fantasioso. No sé, supongo que estaba intentando ser original y sorprender, pero el resultado no es redondo y alguna cosa no me ha terminado de cuadrar. En cuanto al superintendente Battle, hace su aparición en momentos muy determinados en los que sucede algo que necesita de presencia policial, pero (y es una opinión muy personal, como todo) a este personaje le falta empaque, autoridad y presencia. No termina de calar en el lector, y cuesta admirarle cuando es la locuela de Bundle la que parece que maneja el cotarro todo el rato (que lo haga bien o no es otra cosa). Supongo que Agatha Christie no debió de pillarle el punto al superintendente porque solo protagonizó un par de novelas más, y una fue al alimón con Poirot. Siento decirlo, pero Battle no da la talla como detective estrella, pasa demasiado desapercibido.

Voy a ser breve por una vez y lo dejo aquí, pero no sin comentar antes lo mucho que me ha gustado el personaje de McDonald, jardinero jefe de Chimneys, sin más peso en la trama que dejar constancia una vez más de que nada más clasista y arrogante en una novela de este tipo que un criado. Te tienes que reír sí o sí cuando hace gala de su superioridad ante señores de la casa que no se merecen su respeto. Más allá de esto, la novela es entretenida y de obligada lectura para piradas como yo que quieren conocer todos y cada uno de los libros de esta mujer, pero tampoco creo que sea un imprescindible para quienes se acerquen ocasionalmente a la obra de esta autora. Para muy fans, vamos, pero creo que esos fans la disfrutarán.

Proseguiré mi reto con una relectura, Muerte en la vicaría, donde la señorita Marple hace por fin su primera aparición. Como anécdota os cuento que fui a comprar el otro día la edición de la colección que Espasa está sacando desde hace unos años, y hablando con mi librera sobre lo bien que se vende la Christie en verano le comenté que lo mío era diferente, que estaba leyendo su bibliografía en orden. Cuando ahondé más y le dije que iba a empezar 1930 y me quedaban 46 años por delante de publicaciones, la carcajada tuvo que escucharse en Marte (y con razón). Pero de ilusiones también se vive, ¿no? xD
Enlace: http://inquilinasnetherfield..
Comentar  Me gusta         40



Comprar este libro en papel, epub, pdf en

Amazon ESCasa del libro
Apreciaron esta crítica ()(4)ver más




{* *}