InicioMis librosAñadir libros
Descubrir
LibrosAutoresLectoresCríticasCitasListasTestReto lectura
>

Crítica de Inquilinas_Netherfield


Inquilinas_Netherfield
27 octubre 2020
Hasta ahora solo conocía la obra de Edward Bulwer-Lytton por la archiconocida Los últimos días de Pompeya (novela que leí hace siglos y me gustaría releer algún día de estos), y llevaba mucho tiempo detrás de leer La casa y el cerebro, obra pionera en el subgénero de las casas encantadas y, creo yo, fuente de inspiración más que evidente de algunas de las novelas más famosas del género (ya os hablaré de esto en otra reseña el viernes). Misión cumplida, así que os cuento qué me ha parecido.

El protagonista (y narrador) se nos presenta como un caballero que ha recorrido el mundo en busca de sucesos extraños o supuestamente paranormales, a los que siempre acaba encontrando una explicación racional o científica que dista mucho de sobrenatural. Por eso, cuando le hablan de una casa encantada en Londres en la que ninguno de sus inquilinos consigue pasar más de tres noches seguidas a causa de los incidentes tenebrosos que ocurren en ella, decide alquilarla por una sola noche y descubrir qué se esconde detrás de tanto misterio. Allí se presenta acompañado de su criado (un hombre que le ha acompañado en todos sus viajes y está probadamente curado de espanto) y su perro. Nada más llegar empiezan a pasar cosas raras, pisadas que les preceden en su recorrido por la casa, palabras susurradas al oído, sillas que se mueven solas, habitaciones que desprenden malignidad y les dejan encerrados... pero el protagonista sigue en sus trece: todo tiene una explicación y seguramente hay alguien detrás de todo eso. Cuando inesperadamente el criado huye aterrorizado de la casa dejándole solo, es cuando empieza... la diversión.

Lovecraft consideraba La casa y el cerebro como la mejor historia de fantasmas escrita en lengua inglesa, y teniendo en cuenta lo temprano de su publicación y su condición de pionera (apareció en 1859 en la Blackwood's Magazine), así como el contenido de sus primeras sesenta páginas, no me extraña en absoluto esa afirmación, porque son magníficas. Nada más entrar en la casa se te empiezan a poner los pelillos como escarpias, y el hecho de que el narrador sea un descreído con respecto a los temas sobrenaturales y que no se inmute con cosas que a cualquiera nos harían salir corriendo (pisadas, dedos invisibles que te agarran de la muñeca, risas maliciosas...) solo te hace pensar en lo que está por venir y en el mal rato que seguro que le va a tocar pasar. Él afirma que lo sobrenatural no existe, que simplemente es algo dentro de las leyes de la naturaleza que hasta ese momento ha sido ignorado, y apuesta por algo parecido a la mesmerización en todos los sucesos extraordinarios que ha presenciado (cree que se producen por la mediación de un intercesor mortal y muy vivo). ¿Demostrará la casa que realmente está encantada o quizás sea él quien tiene razón y hay alguien detrás de todos los hechos siniestros que ocurren en ella? Pues tendréis que leerlo para averiguarlo, pero lo que está claro es que le va a tocar pasar la noche allí solo si quiere comprobarlo... y la casa tiene sus propios planes.

Pero no hay que perder de vista el título, La casa y el cerebro... ¿a qué se refiere ese cerebro? No sé si estoy muy de acuerdo con que aparezca esta palabra en el mismísimo título (ya aparece en uno de los títulos originales del relato, así que no es culpa de la traducción). de hecho he borrado una frase de la sinopsis oficial porque desvela buena parte de la resolución del misterio. En cualquier caso, es de esos escasos títulos que describen con ajustada sencillez lo que encierran sus páginas, porque esta historia tiene dos vertientes muy definidas: una es la que nos introduce en la propia casa, en la que somos testigos de los los sucesos que ocurren en ella y conocemos parte de su historia, y luego está la así llamada del cerebro, que está directamente relacionada con las teorías que maneja el protagonista, sus descubrimientos, y que el autor hace suyas para, llevándoselas a su terreno, hacernos partícipes de su interés en el ocultismo y sus diversas prácticas.

Sí que tengo que advertir que las últimas páginas se alejan un poco del ritmo ágil y el tono espeluznante de lo que sucede en la casa encantada y son más metafísicas, abstractas y, por tanto, suponen un quiebro evidente con respecto a lo que hemos estado leyendo hasta ese momento. Entiendo por qué están en la historia porque entiendo el interés del autor en el tema, pero también os confieso que si esa parte no existiese, si todo se redujese a los acontecimientos de la casa, yo no las echaría de menos. Como curiosidad os cuento que en realidad existen versiones de este relato sin esta conclusión, que fue eliminada en una segunda edición porque el autor trataba un tema muy parecido en otra historia y no quería que los lectores las confundieran, así que está claro que era una materia en la que estaba profundamente interesado y que introducía en su obra de manera habitual, pero también confirma que no resultaba (ni resulta) imprescindible para el buen funcionamiento de una narración que se sostiene por sí sola gracias a una fantástica atmófera de suspense y una dosificación milimetrada de los hechos sobrenaturales y las sensaciones contrapuestas de racionalidad y terror del protagonista.

En definitiva, una historia magnífica, escrita de manera elegante pero sencilla y sin artificios, que ofrece lo que promete para estas fechas (escalofríos y mucha imaginación), con ese añadido de las últimas páginas que puede gustar más o menos, pero es fiel reflejo del interés del autor por el ocultismo y sus secretos.
Enlace: http://inquilinasnetherfield..
Comentar  Me gusta         30



Comprar este libro en papel, epub, pdf en

Amazon ESCasa del libro
Apreciaron esta crítica ()(3)ver más




{* *}