InicioMis librosAñadir libros
Descubrir
LibrosAutoresLectoresCríticasCitasListasTestReto lectura

TAURUS

Sello editorial de Penguin Random House Grupo Editorial, que publica libros de ensayo: historia, pensamiento, biografías. Entres los autores de su catálogo destacan clásicos como Max Weber, José Ortega y Gasset, E. M. Cioran, Theodor W. Adorno, Hannah Arendt, Walter Benjamin y Pierre Bourdieu, así como representantes de la nueva ensayística como Fernando Savater, Daniel Jonah Goldhagen Javier Tusell, Alfredo Jocelyn-Holt, entre otros.

Libros populares ver más


Colecciones de TAURUS



Publicaciones recientes de TAURUS


Críticas recientes
Sandragama
 23 diciembre 2021
No-cosas: Quiebras del mundo de hoy de Byung-Chul Han
Este ensayo de 121 páginas, repleto de citas, es una invitación a pensar cómo nos relacionamos con la tecnología, a dar valor al silencio y a la escucha, a dedicar tiempo a los rituales, a la observación larga y lenta, a la memoria, a los vínculos, al corazón—que el ruido de la información (las no-cosas) y del uso excesivo de las redes sociales pueden llegar a suplantar.



El mundo se está informatizando y llenando de datos almacenados, se está vaciando de cosas y recuerdos. Según Byung-Chul Han somos Phono Sapiens, inestables, consumistas, selectivos pero inactivos, fetichistas y cazadores de información. Nos volvemos ciegos a las pequeñas cosas, buscando megustear.



A punto de acabar el año, estas instantáneas son una oportunidad para parar y reflexionar, sobre todo en estos tiempos actuales en los que nos vemos obligados a dejar aparcado lo físico de nuestras vidas, en los que todo se está volviendo digital, hasta las relaciones y los abrazos.
Comentar  Me gusta         00
Noni
 19 diciembre 2021
Gente de la Edad Media de Robert Fossier
Curioso libro sobre la Edad Media, o mejor dicho, sobre los seres humanos que vivieron en aquella época. Es cierto que siempre se ha tenido ese período de la humanidad como una época oscura, plagada de señores feudales malísimos, castillos enormes y fríos, luchas con armaduras pesadísimas, banquetes espectaculares, derecho de pernada, mujeres inexistentes sin ningún tipo de oficio ni beneficio, etcétera.

Pues bien, si esperas encontrar en este libro algo parecido ya te digo yo que te vas a sorprender. El autor, Robert Fossier, además de ser un historiador, paleógrafo y archivista, poco habitual, poco entusiasta del ser humano ("no creo en la superioridad de nuestra especie, venga de de donde venga, siempre hace gala de comportamiento egoísta y dominante) y crítico feroz de algunos de sus predecesores en esto de explicar el "feudalismo" (odia esa palabra como simple concepto económico, para explicar una etapa tan compleja) utiliza con alegría el cinismo y el sarcasmo que todo escéptico debe poseer.

En definitiva, un libro muy entretenido y formativo que comienza presentando a ese "ser medieval" en un mundo, no tan caótico, mugriento, e inhumano como se nos ha querido presentar siempre. En una primera parte explicará como eran las etapas de su vida, la crianza de los niños, su intimidad, cómo eran las construcciones donde vivían (sin castillos), sus esfuerzos por sobrevivir, comidas, baños (se bañaban, si...pero poco), su dieta (fundamentalmente vegetariana, la cosa no daba para más), el trato a los ancianos, como era la naturaleza y la adaptación a ella, la utilización del agua y el fuego como imprescindibles para la supervivencia, el significado ambiguo del bosque (ofrece alimentos pero es peligroso), así como su relación con los animales que le rodeaban y cómo, ya desde el principio (siempre es condición humana) se les ha necesitado, maltratado y consumido.

En la segunda parte, y según él mismo, la menos conseguida, se tratará del hombre mismo y sus necesidades no físicas: colaboración, necesidad de agrupamiento, leyes, poder, violencia intrínseca, conocimientos varios como la escritura, el aprendizaje, la palabra hablada, y por fin el alma, con ella las leyes de Dios, la fe, la Iglesia y el más allá, con todo lo que ello conlleva en unos siglos en los que ésta se hizo con el poder a través del miedo, dejando de lado las costumbres paganas, y en la mayoría de los casos aceptando esas tradiciones costumbres pero modificándolas.

A lo largo del libro comprobamos lo cabreado que está el autor con compañeros de profesión, conclusiones, y con la vida misma, es muy gracioso. Es una forma diferente de entender la Edad Media, ojalá lo hubiera podido leer cuando estaba en la facultad.

+ Leer más
Comentar  Me gusta         00
Noni
 19 diciembre 2021
Dresde: 1945. Fuego y oscuridad de Sinclair McKay
En El arte de la guerra, Sun Tzu dice. "La victoria completa se produce cuando un ejército no lucha, la ciudad no es asediada, la destrucción no se prolonga durante mucho tiempo, y en cada caso el enemigo es vencido por el empleo de la estrategia". Los tiempos cambian, la vida y la guerra también. El estratega chino hablaba de otros tiempos, aquellos, quizá, en los que las guerras eran, si acaso pudieran serlo de algún modo, más justas. ¿Puede una guerra serlo? Imagino que dependerá del bando en el que te encuentres.

Leer Dresde 1945. Fuego y oscuridad, es adentrarse en uno de los capítulos de la historia de la humanidad más terribles (si, la verdad es que nuestra historia da para mucho en este sentido). Su autor se ha documentado muy bien para lograr mantener un climax casi constante y describir, con todo lujo de detalles, el tiempo transcurrido en la ciudad alemana, desde las horas previas al bombardeo hasta la entrada de las tropas soviéticas y posterior establecimiento del régimen comunista.

Como si de una novela se tratara al comienzo nos presenta a los personajes, todos ellos seres humanos, normales y corrientes, con sus quehaceres, sus desdichas y sus vidas: niños que juegan, mujeres que van de compras, políticos engreídos, judíos denigrados en su propia ciudad, prisioneros de guerra... Y una ciudad a la que se le llamaba la Florencia del Elba por su belleza, su espléndido repertorio artístico, su apasionante vida cultural, que fue visitada por miles de europeos antes de que hiciera acto de presencia ese cáncer llamado nazismo.

Aunque en la primera parte de la obra no somos muy conscientes de que la guerra está presente, McKay ya esboza una serie de datos siniestros, crueles, espeluznantes, como el capítulo que habla de limpiar a manguerazos los restos humanos que quedan esparcidos en las cabinas de los bombarderos tras un ataque.

Sin embargo, es en la segunda parte cuando describe el bombardeo, a través de las experiencias de los testigos que lograron sobrevivir. Y es demoledor. Llega un momento en que sientes la angustia, el terror, la impotencia de esas personas. No son Hitler, ni Goebbels, ni Himmler, son personas normales y corrientes, con vidas normales y corrientes, que van a por el pan, que tienen hijos, abuelos, que consiguen llevar a duras penas un comida decente a la boca, y están siendo literalmente fundidos, eliminados. Cuanta crueldad, qué desasosiego, que impotencia y rabia. Las escenas que se describen son terribles. No son una película, ni una novela, fueron historia, y hubo gente que logró sobrevivir a ese infierno.

En la tercera parte se describe como la ciudad se rehizo (la resiliencia del ser humano es infinita) como comienza a haber de nuevo esperanza, la búsqueda de cadáveres para darles sepultura, las nuevas construcciones, y la entrada de los soviéticos con sus violaciones masivas. En fin, todo muy entrañable.

A pesar de toda la barbarie, la sinrazón, la falta de ética, la inmoralidad de la guerra, el autor no presenta una versión con buenos y malos, no hace de Dresde una víctima y de los bombarderos ingleses y americanos unos verdugos. McKay logra presentar una historia de víctimas, los seres humanos, de su propia condición de ser humano. Y no sé, sinceramente, si saber que la condición humana conduce a realizar atrocidades sin sentido es como para resignarse. Da pavor.

El libro es magnífico, muy bien escrito, bien estructurado, muy interesante, y alejado de todo partidismo. La investigación se completa con mapas, fotografías, y una pequeña bibliografía, ya que algunos de los supervivientes se convirtieron en escritores y narraron, en diferentes estilos, lo que vivieron en esas horas.

Recordar que el bombardeo se produjo el 13 de febrero de 1945, cuando la guerra llegaba a su fin, de ahí la incomprensible decisión de aniquilar la ciudad, algo que sigue sin entenderse, decisión que fue muy criticada incluso en el Parlamento británico, y que sigue generando polémica. ¿Se puede considerar el bombardeo de Dresde un genocidio? ¿Era necesario fulminar, precisamente aquella ciudad para consolidar la derrota nazi? ¿Sabían los mandos aliados que la ciudad no contaba ya con defensas antiaéreas? Ya nada de esto importa lo más mínimo, pero la historia está ahí para aprender de ella y que tragedias como ésta no son volvieran a repetir.
+ Leer más
Comentar  Me gusta         00