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Luna Libros

Luna Libros es una casa editorial independiente, con sede en Bogotá, Colombia, que publica libros sobre América Latina –su geografía, su historia, sus sociedades, sus artes y principales personajes–, libros de humanidades –traducciones y textos escritos originalmente en español, para el ámbito académico universitario de nuestro continente– y libros de crónica, poesía y ensayo.

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Críticas recientes
malvadasliterarias
 23 July 2021
J. B. L., barón de Gros: una vida entre cimas y abismos de Efrén Ortiz Domínguez
J.B.L. Barón de Gros; Una vida entre cimas y abismos.



Efrén Ortiz Domínguez.





Hace algún tiempo recibí este libro gracias a la dinámica de Masa Crítica de Babelio en Colombia. Le doy las gracias tanto a ellos como a la editorial por el envío del ejemplar.



Desde finales del año pasado he estado leyendo algunas biografías, está sin duda llamó mi atención. Es un ensayo como bien dice en el epílogo, que le llevó al autor una investigación realizada durante cinco años.



Si hay algo que me gusta es ir investigando cosas a medida que voy leyendo, soy de ese tipo de lector que necesita ir consultando para ir entendiendo el contexto de toda la situación que voy leyendo, y ha sido una aventura interesante e instructiva, definitivamente Efrén Ortiz Domínguez realizó un trabajo arduo y fructífero.



Baptiste fue sin duda un antes y un después en el arte y en la política. Siendo él un diplomático, pintor, viajero y aventurero, residió en países como Egipto, México, Brasil, China, Colombia, Londres entre otros… Vemos cómo una gran travesía es lo que debe atravesar logrando salir de situaciones y lugares un poco controversiales.

Los acompañamos, a Baptiste y a Efren a medida que este nos cuenta cómo desde sus inicios en Francia, o experiencias de gran importancia para cada una de las áreas en las que se desempeñó.



Es una obra más de carácter investigativo o histórico, así que si estás quizás en búsqueda de una historia narrada por él, no es tu tipo de obras, pero sí por el contrario eres alguien en búsqueda de información histórica, política y de arte al mismo tiempo, es un buen libro para entrar en ello y conocer.



Me encantaron cada una de las ilustraciones que cada cambio de capítulo por así decirlo, anexaré algunas de ellas en el post que suba en mi instagram @malvadas_literarias

















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penaconvirgulilla
 21 June 2021
Sobre la alegría de leer de Jorge Orlando Melo
¿Se imaginan una crianza entre libros? ¿Cómo podría ser? A mi parecer es un poco extraño y difícil de pensar dado que, como muchos colombianos, pertenezco a ese sector que no cuenta con modelos de lectura o influencia literaria en el hogar. ¿A qué edad llegué a los libros? Bueno, eso es harina de otro costal.



El profesor Jorge Orlando Melo viene de una gran familia de maestros y profesionales de la educación, se cría entre libros, duerme en una biblioteca y desde allí se comienza a trazar un horizonte cultural mediado por la literatura en el que logra desempeñarse y sobresalir al punto de alcanzar cargos significativos en diferentes Universidades del país. Tiene un gran recorrido que viene desde la cuna.



Sobre la Alegría de leer es un libro muy interesante y valioso en múltiples aspectos. En él se recopilan publicaciones que ha realizado a lo largo de su carrera y que a su vez se relacionan con las bibliotecas, la lectura, la relación entre la lectura y la vida cotidiana, la democracia y la política, el papel de las bibliotecas en la educación y las relaciones entre las bibliotecas y las redes.



El libro inicia con un recorrido histórico en los modelos pedagógicos de lectura que se han implementado en el país, entre los que sobresalen las propuestas de César Baquero en 1889, la cartilla de Charry en 1917 y finalmente La Alegría de leer, en 1930. Esta última sobresale por traer una propuesta novedosa, original y adaptable al ambiente de progreso que impregnaba los ideales del país, de hecho, fue aceptada tanto por Liberales como por Conservadores, los dos grandes polos de la época. ¿Por qué? Bueno, conservaba aspectos religiosos y al mismo tiempo promovía la tolerancia, igualdad, la moral y la legalidad. Así se acuña el término y la práctica de lo que es el Gobierno escolar y se trata de impulsar el enseñar todo a todos como señala Juan Amos Comenio.



El profesor nos cuenta cómo se configuró la lectura en el país, va a sus cimientos; comienza con los modelos establecidos y los intereses de un país que apenas se arrastraba con codos y rodillas a través de los senderos no transitados de la educación para todos, de aquella inducción a la lectura y escritura temprana.



Como mencionaba, es un libro muy interesante. Una de las razones es su labor investigativa y la experiencia del profesor Melo, ambas hacen que sobresalgan datos y cifras que corroboran una realidad que deviene de otras épocas no menos turbias. Por ejemplo, pocas personas tienen acceso a los libros, menos del 8 % de la población tiene en su casa más de 100 ejemplares y la mayoría tienen una recopilación de textos escolares. Las bibliotecas se caracterizan por ser débiles en Colombia, las públicas apenas hacen lo que se les pide por el Ministerio de cultura; horarios de cierre prolongados, sin bibliotecarios o programas de lectura. de hecho, hay un artículo donde, con un poco de ironía, menciona los pecados capitales en los que recae el sistema de bibliotecas cuando se encuentra bajo una mala administración (Trece reglas para tener una mala biblioteca).



Otra de las críticas que encontramos en el libro es lo que señala el profesor cuando menciona que se dota de insumos como tabletas a diferentes poblaciones, pero no se presta atención a los contenidos, el Estado les brinda el barco de navegación, pero no el mapa para explorar. También sugiere una adaptabilidad de los textos electrónicos que no sean simplemente la copia virtual de aquel libro físico, sino valerse de las ventajas de esta clase de textos y tecnología para lograr un acercamiento a la literatura.



Asimismo, resuena en mí otra de las joyas apuntadas en el libro: explicar de forma clara las cosas, así es como se demuestra el entendimiento, alejarnos de las palabras rebuscadas y del falso prestigio de las élites que no tienen más que rodeos con su pensamiento. Tal y como menciona el profesor: Lo que debe hacer un verdadero erudito es buscar la verdad en sí mismo, en los hechos y en la naturaleza y no en las definiciones de los filósofos y sabios.



Es un libro corto pero sustancial. Como estudiante de licenciatura en literatura y lengua castellana, recomiendo muchísimo su lectura y aprovechar al máximo la labor bibliográfica del autor quien trabaja sus planteamientos de manera fluida, dinámica, sin dejar caer en ningún momento el nivel de interés. Los pies de página o notas señaladas son de gran valor no solo para ampliar el tema y poder reflexionar en lo que se presenta, sino que también incitan a un cambio, a una labor educativa que debe asumirse permanente y juiciosamente para llevar a los sujetos a su emancipación.



Para terminar, destaco lo que para mí son una serie de provocaciones que le atañen a todo aquel que ejerce el oficio de educador:



1. Emplear las fuerzas necesarias para mejorar los mecanismos de aprendizaje de lectura.

2. Servir de guía para llegar a los buenos textos.

3. Hacer especial énfasis en la capacidad de escritura de los niños, no desde la copia sino desde su experiencia, deseos, motivaciones y aspiraciones.



Nuevamente, muchas gracias por permitirme llegar a este libro. Tanto al personal de esta maravillosa red social como a su editorial: Luna libros.





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IvanValenciaA
 19 June 2021
Sobre la alegría de leer de Jorge Orlando Melo
La alegría de leer, libro del historiador y profesor colombiano Jorge Orlando Melo, nos presenta una compilación de algunos de sus artículos y conferencias que vieron la luz entre 1993 y el 2008. Las conferencias y artículos están organizadas con un orden lógico que nos lleva desde una historia de la palabra, pasando por la reflexión sobre la alfabetización, los libros, las bibliotecas, la imprenta, las enciclopedias, hasta la discusión de todos estos temas en el marco de las transformaciones digitales que sucedían en la década del 2000.



En términos generales es un libro interesante que aporta bastantes datos sobre la historia colombiana en torno a las bibliotecas, los libros, la lectura y los procesos educativos en el país. Los textos dejan ver el cuidado, la calidad investigativa y la pasión con la que el profesor Melo aborda cada uno de los temas. En particular, y personalmente, los sentimientos que experimenté mientras leía el libro fueron bastante disímiles. Por un lado, encontré artículos y conferencias que me parecen obras maestras, algunas de las cuales mencionaré más adelante. Por otra parte, algunos de los escritos y algunos conceptos abordados me parecen bastante discutibles. Empezaré hablando de lo que me gustó, luego de lo que considero debe ser discutido, y finalmente concluiré este breve análisis.



El primer artículo llamado “La alegría de leer” nos cuenta de dónde proviene el nombre del libro. “La alegría de leer” fue una cartilla de lectura y escritura para escolares que se publicó en los años 30 del siglo pasado. Nos cuenta el autor que, si bien no fue el primer material que se publicó en esta época y con estas características, fue una cartilla bastante particular por su cuidada escritura y por encarnar en sí misma un método de enseñanza novedoso. Este artículo sirve como elemento que tiende las líneas entorno a las cuales se desarrollará el libro: la lectura y la escritura.



Entorno a la lectura y a la escritura se erige un complejo entramado de instituciones, políticas y condiciones que permitan su aprendizaje. Además, la escritura y la lectura tienen un núcleo común, la palabra. Precisamente será el punto de partida del autor, una historia de la palabra. En esta historia nos llevará hasta la antigüedad y nos mostrará con un sucinto pero dedicado análisis histórico, la manera en la que la palabra permitió la construcción de lo que llamamos “cultura” y como este suceso permitió que llegáramos a ser lo que somos como especie. El profesor Melo aprovecha este recorrido para mostrar la evolución y la importancia del libro, de la lectura, de la imprenta, del libro y las bibliotecas.



A propósito de las bibliotecas, el segundo artículo del libro “Trece reglas para tener una mala biblioteca” es, a mi parecer, el mejor escrito del libro. Una genialidad. En este texto el profesor Melo, en tono irónico, da las pautas para lograr que nadie quiera ir a una biblioteca. Lo curioso es que, al revisar punto por punto, quienes hemos sido continuos visitantes de bibliotecas públicas en Colombia, notamos que estas reglas son una exacta descripción de la realidad. No es preciso generalizar, en Colombia tenemos algunas bibliotecas que no cumplen estas reglas, pero son muchas las que sí lo hacen. Una muestra podría ser un proyecto reciente en la ciudad de Manizales, el Centro Cultural Universitario Rogelio Salmona de la Universidad de Caldas. Una exuberante construcción, con una arquitectura muy poco funcional, con un área enorme para libros, con sobre costos de construcción impresionantes, pero que no dedicó presupuesto a comprar libros, suficientes equipos o adecuar áreas verdaderamente funcionales y novedosas para los lectores que asisten a este lugar. De hecho, los libros que allí hay, son los que llevaron de la antigua sede de la biblioteca central de la Universidad de Caldas, una colección poco más que pobre, antigua y desactualizada. Las reglas del profesor Melo siguen viéndose en la realidad a pesar de haberlas escrito hace casi 20 años.



Más adelante, en otros artículos y conferencias, el profesor Melo, como buen maestro, analiza el papel de los maestros en los procesos educativos y su responsabilidad frente a las malas o pobres prácticas pedagógicas frente a la escritura y a la lectura. Teóricamente analiza un par de textos de Montaigne que luego relaciona con la realidad colombiana. Verdaderamente es un análisis que vale la pena leer con detenimiento. Hubiese sido genial que el profesor Melo desarrollara la discusión en torno a la formación de los docentes en Colombia, un tema polémico y sobre el que hay mucho que decir.



Transitando por estos temas, poco a poco, el autor va tendiendo los hilos con la realidad objetiva de los 2000. La masificación de los computadores para la educación en el país (o su intento), las oportunidades y problemas que esto trae, son tomadas, expuestas y discutidas con sumo cuidado. Siempre es interesante escuchar al gestor cultural que también es Jorge Orlando Melo hablando de la manera en que se han modernizado las bibliotecas del país, cómo se ha intentado conjugar la tecnología con el libro, los costos y discusiones que generan estos intentos.



Hablando de las bibliotecas se llega al tema de la ciudadanía. Este es el punto donde mayor discordia he experimentado frente al texto. Antes de este punto el profesor Melo habla del concepto de identidad y lo problemático que resulta, concluye en su artículo que lo ideal sería dejar el uso y el abuso de este término. Retomo estas palabras para cuestionar su concepción del ciudadano. La actual concepción de ciudadano nos viene de la revolución francesa y de la construcción del estado nación. Claramente se ha transformado en estos siglos, pero conserva su carácter excluyente, eurocentrista, racista, misógino y machista. En la Francia revolucionaria el ciudadano solo era un hombre blanco, mayor de 25 años, con propiedades. El ciudadano no nace, se hace, o mejor llega a ser si tiene las condiciones adecuadas. Ahora somos ciudadanos “todos”, o eso se supone, aunque en la práctica la exclusión se mantiene y parece que unos son más ciudadanos que otros frente al Estado. Estoy de acuerdo en que las bibliotecas, los libros, la educación, son importantes para lograr que los integrantes de la sociedad superen cada vez más la desigualdad y sus propios prejuicios. Me parece peligrosa la última afirmación del libro, parafraseando se dice que si los planes actuales para las bibliotecas, no se llegará a construir una nación de ciudadanos. Dejar el uso y el abuso de este término sería mi respuesta. La igualdad no puede estar dada por llegar a ser o no lo que se supone deber ser una persona para ser considerada un ciudadano. La igualdad debe ser total e irrestricta para todos los seres humanos, no pueden permitirse categorizaciones.



En todo caso, el libro del profesor Jorge Orlando Melo es una lectura que recomiendo, pero también recomiendo que sea una lectura cuidada, crítica. El libro nos ofrece conocimientos y reflexiones bastante valiosas, pero entre sus líneas también se cuelan algunos prejuicios que no pueden ser aceptados.



Finalmente agradezco a Masa Crítica, a Babelio y a la editorial Luna Libros por permitirme participar en esta convocatoria. Resalto el trabajo de Luna Libros por rescatar a los pensadores colombianos y por el trabajo que hacen con los libros cuya producción se nota cuidada y el resultado es muy bello.

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