InicioMis librosAñadir libros
Descubrir
LibrosAutoresLectoresCríticasCitasListasTestReto lectura
Crea una cuenta en Babelio para descubrir tus próximas lecturas Babelio en Français

Citas recientes /RSS
andrexX 22 octubre 2019
Nadie como tú de J. A Redmerski
Si alguien se engaña con cómo funciona el amor, con cómo es el verdadero amor, es la mayor parte de la población adulta.
Comentar  Me gusta         00
andrexX 22 octubre 2019
Nadie como tú de J. A Redmerski
—Y ¿qué te hace pensar que nunca estuviste enamorada de él?

Ella me mira, escudriñando mi rostro, y contesta:

—Que cuando estoy contigo ya no pienso mucho en él.
Comentar  Me gusta         00
andrexX 22 octubre 2019
Nadie como tú de J. A Redmerski
—Bueno, todo el mundo necesita que alguien lo ayude a volver a sentirse vivo de vez en cuando.

—No —niega ella con gravedad, y la miro de nuevo—, no he dicho «volver», Andrew; por

hacerme sentir viva por primera vez
Comentar  Me gusta         00
andrexX 22 octubre 2019
Nadie como tú de J. A Redmerski
Siempre creí que la depresión estaba sobrevalorada; la gente usa la palabra indiscriminadamente

.Cuando

estaba en el instituto las chicas solían hablar de lo «deprimidas» que estaban y de que sus madres las

llevaban al psiquiatra para que las medicara, y luego se juntaban para ver qué pastillas tomaba cada

una. Para mí, depresión equivalía a tres palabras: tristeza, tristeza, tristeza. Veía esos anuncios

estúpidos con esos personajes como de dibujos animados que iban por ahí con cara mustia y una nube

negra que descargaba continuamente lluvia sobre su cabeza, reconozco que cada vez que oigo a alguien jugar la baza de la depresión revuelvo los

ojos y me desentiendo.

No tenían la menor idea de que la depresión fuera una enfermedad grave.

Esas chicas del instituto no sabían lo que es de verdad estar deprimido.

No es solamente tristeza. Lo cierto es que la tristeza no tiene mucho que ver con ella. La depresión

es dolor en su forma más pura.
Comentar  Me gusta         00
andrexX 22 octubre 2019
Nadie como tú de J. A Redmerski
Me tumbo de inmediato y clavo la vista en el negro cielo. Probablemente pudiera contar todas esas

estrellas si lo intentara, solamente como distracción, pero tengo a mi lado una distracción mucho

mayor de lo que podrían serlo todas las estrellas del universo.
Comentar  Me gusta         00
andrexX 22 octubre 2019
Nadie como tú de J. A Redmerski
—¿Alguna vez te has preguntado cómo sería coger la mochila y viajar por el mundo?

Natalie se queda como piedra.

—Pues la verdad es que no —contesta—. Sería… un asco.

—Bueno, pues plantéatelo un momento —le pido apoyándome en la mesa y centrando toda mi

atención en ella—. Tú y una mochila con unas cuantas cosas. Sin facturas, sin tener que levantarte a la

misma hora todas las mañanas para ir a un trabajo que odias. Tú y el mundo, sin saber lo que te va a

deparar el día siguiente, a quién conocerás, qué comerás ni dónde dormirás.
Comentar  Me gusta         00
Aure 21 octubre 2019
Matar un reino de Alexandra Christo
Morí una vez y no he podido volver a hacerlo desde entonces.
Comentar  Me gusta         20
joseluispoetry 21 octubre 2019
El Pabellón de Oro de Yukio Mishima
He aquí el mundo de los hombres -me decía yo-. La guerra ha terminado y, en torno a estas luces, las gentes se abandonan a la perversidad de siempre. Parejas sin nombre, bajo estas lámparas, están devorándose con los ojos y respirando el olor del ACTO-SEMEJANTE-A-LA-MUERTE al cual se ven espoleados. La idea de que todas estas luces, sin excepción están consagradas al vicio es un bálsamo para mi corazón. ¡Ah, que la perversidad que late en mí prolifere, que se multiplique hasta el infinito! ¡Qué teja mil hilos en dirección a estos millares de luces que parpadean frente a mí! ¡Que las tinieblas donde está preso mi corazón igualen en profundidad las de la noche, esta noche donde están presas las luces sin nombre...!
Comentar  Me gusta         00
joseluispoetry 21 octubre 2019
El Pabellón de Oro de Yukio Mishima
Fue entonces cuando se produjo lo increíble. Sin cambiar lo más mínimo su postura perfectamente protocolaria, la mujer, de pronto, abrió el escote de su kimono. Mi oído casi percibió el crujido de la seda frotando el rígido revés del cinturón. Dos pechos de nieve aparecieron. Yo retuve mi aliento, Ella tomó en sus manos uno de sus blancos y opulentos senos y me pareció ver que empezaba a oprimirlo. Arrodillado frente a la mujer, el oficial alargó la taza, de un profundo color negro.
Comentar  Me gusta         00
joseluispoetry 21 octubre 2019
El Pabellón de Oro de Yukio Mishima
Entre la faz de un vivo y la de un muerto hay la distancia de un insondable abismo, el abismo donde la vida se ha tambaleado; la faz del muerto vuelve hacia nosotros solamente un residuo, el armazón de una máscara, después de su caída en las profundidades desde las cuales ya no le es posible remontarse. No había nada que pudiese comunicarme con tanta veracidad como aquel rostro muerto hasta qué punto la existencia de eso que llamamos la materia se sitúa lejos de nosotros, hasta qué punto están fuera de nuestro alcance los medios capaces de conducirnos a ella. Por primera vez yo podía constatar este trabajo de la muerte que consiste en metamorfosear un espíritu en materia; tenía la impresión, ahora, de penetrar mejor las razones por las cuales aquellas flores de mayo, el sol, mi mesa de trabajo, la escuela, el lápiz, en fin, todos los objetos materiales, me marcaban tanto con su frialdad, me parecían existir tan lejos de mí.
Comentar  Me gusta         00
Masquepalabrasblog 21 octubre 2019
El océano al final del camino de Neil Gaiman
Te voy a decir algo muy importante: por dentro, los adultos tampoco parecen adultos. Por fuera son grandes y desconsiderados y siempre parece que saben lo que hacen. Por dentro, siguen siendo exactamente igual que han sido siempre. Como cuando tenían tu edad. La verdad es que los adultos no existen. Ni uno solo, en todo el mundo.
Comentar  Me gusta         20
lavidademisilencio 21 octubre 2019
La rebelión de la reina de Rebecca Ross
Sin importar qué camino escojas, te seguiré, incluso hacia la oscuridad.
Comentar  Me gusta         00
lavidademisilencio 21 octubre 2019
La rebelión de la reina de Rebecca Ross
Quería regresar a casa, pero ni siquiera sabía cuál era mi hogar.
Comentar  Me gusta         00
lavidademisilencio 21 octubre 2019
La rebelión de la reina de Rebecca Ross
—Debes pensar que soy débil.

—No señora, creo que eres todo lo que debes ser.
Comentar  Me gusta         00
lavidademisilencio 21 octubre 2019
La rebelión de la reina de Rebecca Ross
—Eres maevana por parte de tu padre. Aquella sangre norteña en ti desea inclinarse ante una reina.
Comentar  Me gusta         00
Inquilinas_Netherfield 21 octubre 2019
Revival de Stephen King
Pregunta: ¿Dónde está, oh, muerte, tu aguijón?

Respuesta: ¿Dónde va a estar, joder? En todas partes.
Comentar  Me gusta         30
Suenosentreletras7 21 octubre 2019
Concilio de sombras.Trilogía Sombras de Magia nº 2/3: 6 de Victoria Schwab
Todos creemos en lo mismo, en realidad, solo le damos nombres distintos.
Comentar  Me gusta         20
Suenosentreletras7 21 octubre 2019
Concilio de sombras.Trilogía Sombras de Magia nº 2/3: 6 de Victoria Schwab
El Essen Tach ha estado jugándose durante más de sesenta años, desde la última guerra imperial. Cada tres años, Arnes , Faro y Vesk se reúnen y presentan a sus mejores magos.
Comentar  Me gusta         00
lavidademisilencio 21 octubre 2019
La rebelión de la reina de Rebecca Ross
Quería una familia. Quería pertenecer, que me cuidaran, que me amaran. Además, la mitad de mi ser estaba deseosa de ver Maevana, la tierra de mi padre. Quería completar mi entrenamiento como pasionaria; quería mi título y mi capa, la cual no recibiría hasta que tuviera un mecenas. Y en lo profundo de mi interior, en algún rincón silencioso de mi corazón, quería ver caer al rey Lannon; quería ver a una reina surgir de las cenizas del usurpador. Podía cumplir todos aquellos deseos, uno por uno, si tenía la valentía suficiente de elegir aquel camino.
Comentar  Me gusta         00
lavidademisilencio 21 octubre 2019
La rebelión de la reina de Rebecca Ross
—Tu arte crea una ventana hacia otro mundo —dije, sonriéndole—. Eso es un verdadero don: ayudar a los demás a ver el mundo de un modo distinto.
Comentar  Me gusta         00












{* *}